La comparecencia de Sánchez
en el Congreso de los Diputados que, en todo caso, debiera haberse producido mucho
antes, pone en evidencia la patética soledad del Presidente del Gobierno quien,
en definitiva, sólo cuenta con el respaldo del grupo socialista (121 diputados de
los 350), pues ni siquiera le apoya Sumar, con quien gobierna en coalición,
aunque, eso sí, a pesar de todo, el grupo parlamentario socialista alardeara
con entusiasmo en ruidosos y reiterados fervorosos aplausos, con la excepción de
la ministra Robles, que sonaban a patético postureo calculado. En la víspera de
la comparecencia los españoles se echaban a las calles en un montón de pueblos
y ciudades de España para protestar por lo acaecido en Ceuta y defenderla ante
el asalto proveniente de Marruecos, respondiendo así a la llamada de las más de
400 convocatorias lideradas por los ayuntamientos (varias decenas de ellos
gobernados por los socialistas) para arropar a los ceutíes al grito “sois
España”, dándose la paradoja de que el PSOE, desde Ferraz, instaba a sus
alcaldes a no respaldar la protesta porque podía ser instrumentalizada por PP y
Vox. En definitiva, el éxito clamoroso y generalizado de la protesta, que respaldaron
muchos alcaldes socialistas a pesar de la prohibición ordenada desde Ferraz y
al grito de “Sánchez, dimisión”, preludiaba la patética soledad del Presidente
del Gobierno constatada en las Cortes al día siguiente. Sánchez y su gobierno,
que seguían protegiendo a Marruecos eximiéndole de responsabilidad alguna en la
invasión porque “no hay información que alumbre dudas” y criticaban a quienes
hacían “afirmaciones peligrosas”, quedaban descuadrados con la publicación de
un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras, el CENIF, para la
Audiencia Nacional, que investiga el asalto, ya que documentaba la
participación de gendarmes marroquíes en la invasión a Ceuta lo que Interior
había negado varias veces. Obviamente se desbordaba la tormenta política por el
papel de Marruecos en la crisis de Ceuta al conocerse que los informes policiales
apuntaban que agentes marroquíes “guiaron” a miles de personas mientras el
gobierno español negaba la implicación de Rabat. La Guardia Civil había
detectado espías marroquíes ocultos en la avalancha en el informe que preparaba
para la juez Tardón de la AN y destacaba que agentes de Inteligencia entraron
en Ceuta camuflados entre los inmigrantes. Y por otro lado se conocía que dos
informes de Inteligencia habían alertado de “entrada masiva” y “colapso
inmediato”, con lo que las falsedades de Sánchez quedaban en evidencia ante su
comparecencia en el Congreso. En efecto, Interior y Defensa habían recibido
sendos avisos contundentes e inequívocos del operativo contra la seguridad
nacional; el servicio militar supo el 27 de julio, a través de policías
marroquíes, que era “muy probable” el asalto
en Ceuta y la mañana del 30 (ya en plena invasión) la policía advirtió
de “riesgo extremo” y de que la irrupción desbordaría la frontera .
El contundente relato de Sánchez y los
suyos exculpando a Rabat de lo acaecido se venía abajo o, al menos, se
tambaleaba, pues los informes decían que “personas vinculadas a las fuerzas de
seguridad” de Marruecos dirigieron el asalto o al menos lo permitieron y
guiaron. Sánchez en el Congreso recogía velas tímidamente y, aunque seguía
insistiendo en que nadie le había dado “pruebas sólidas” contra Marruecos,
añadía un cauteloso “de momento” endureciendo su inicial contundente posición
exculpatoria al aceptar ahora una posible intervención de Rabat y prometer que
España revisaría la cooperación con Marruecos pues “tenemos que seguir colaborando,
pero tras lo ocurrido será diferente”, daba la noticia de que se convocó a la
embajadora de Marruecos en España, aunque Albares llega a admitir que no es verdad.
Sánchez se quedaba patéticamente solo en su contradictoria política con Marruecos
y sus “mentiras”, pues ningún grupo, salvo el sanchista, apoyó su gestión al
respecto. Feijóo le acusaba de estar sometido al “chantaje” de Rabat y de que
se plegaba a Marruecos por “miedo personal”; anticipaba su caída en las urnas y
en los juzgados; le animaba a incluir las conversaciones de Pegasus en los informes
que Sánchez prometía hacer públicos como ejercicio de transparencia; personaba
al PP en la Audiencia y le increpaba que “la invasión fue consentida”. Abascal
le acusaba de traidor y pedía juzgarlo por traición. Y por su parte los aliados
de investidura e incluso sus socios de gobierno también cargaban contra él…..como
si ellos pasaran por allí y no fueran corresponsables de lo que está sucediendo.
En fin, atrás queda una patética jornada
parlamentaria, mejor para olvidar. Moncloa desacreditando los informes
policiales, exculpando a Rabat, aunque algo menos, y extendiendo la teoría de
ser víctima de un “complot judicial”. Interior desatando una intoxicación
contra el informe que culpa a Marruecos, con Marlasca quejándose al Poder
Judicial de la jueza que investiga lo de Ceuta y recibiendo el pertinente
rechazo a su denuncia por parte del Poder Judicial y de la Audiencia Nacional que avalan lo actuado por
la magistrada. Margarita Robles exhibiendo en el Congreso su distancia no
aplaudiendo a Sánchez ni poniéndose de pie. Y el círculo del Presidente
admitiendo que “no se puede tomar por tonta a la gente”…. Es la guerra total en
Moncloa: su núcleo duro dispara contra Robles, pero también contra Marlaska; la
ministra de Defensa acepta el reto de desclasificar los informes del CNI para
que se conozca toda la verdad y el CGPJ planta cara a Marlaska por su ataque a
la jueza que instruye la invasión marroquí….. ¿Se pueden pedir más
despropósitos? Creo que no; pero no se destituye a nadie ni nadie dimite…..las
poltronas están por encima de cualquier otra cosa. El PSOE, que cosechaba
mayorías absolutas, ya no existe mientras muchos ciudadanos se preguntan cómo
es posible que hoy esté sufriendo tan patética soledad.
Entretanto, a las decenas de fallecidos durante el
asalto a nado de Ceuta y al permanente goteo de inmigrantes muertos en nuestros
mares, cabe sumar la muerte de más de 80 personas en un cayuco rescatado al sur
de Canarias…..todos ellos intentaban vivir en un mundo mejor, pero ese mundo no
existe.
Jorge
Cremades Sena