De nuevo la tragedia
dantesca de los incendios forestales en España se abre paso inexorablemente, en
esta ocasión en la comarca del Levante Almeriense, afectando en especial al
municipio de Los Gallardos y dejando de momento doce fallecidos, varios heridos
por quemaduras, algunos de máxima gravedad, y varios desaparecidos, así como la
quema de unas 7.000 hectáreas de monte y casas diseminadas, algunas de ellas
habitadas por europeos, especialmente británicos y belgas, que han decidido
instalarse en esa zona, como sucede en otras muchas del territorio español. Una
tragedia dantesca, una más, que inevitablemente nos lleva a preguntarnos si se
podía haber evitado o, al menos, paliar sus consecuencias…..y la respuesta es,
sí. Cierto que un incendio, o cualquier otro fenómeno meteorológico es casi
inevitable, ya que el clima es propicio a que se produzca y los humanos somos
susceptibles de cometer errores o descuidos, pero cierto también que, una vez
producido el fenómeno, su control depende de los medios que se tengan para
afrontarlo y, sobre todo, de las medidas de prevención que se hayan tomado. En
el caso de los incendios, muy frecuentes en España por sus condiciones
climatológicas, los técnicos están hartos de decir y exigir que los incendios,
muy frecuentes en verano y primavera, se han de apagar en otoño e invierno,
preparando el terreno con, entre otras cosas, el desbroce del bosque,
eliminando la vegetación no deseada (maleza, arbustos, matorrales, restos de
poda…) que son el combustible infernal de un incendio; la creación de
cortafuegos, especialmente en zonas habitadas, para evitar o dificultar la
expansión del incendio; la dotación de medios humanos preparados y activos
durante todo el año con condiciones laborales adecuadas y con medios materiales
suficientes; los planes municipales de prevención de incendios…. En fin, todo
el mundo sabe que este es el camino, pero las autoridades, todas ellas, se
acuerdan de Santa Bárbara sólo cuando truena, y, en este caso, extinguido el
incendio, vuelven a las andadas de olvidarse de todas estas medidas preventivas
a la espera del próximo incendio, cuando saben que extinguirlo es mucho más
caro y doloroso que evitarlo o intentarlo al menos, con la certeza de que el
próximo incendio, si ocurre, no sea tan devastador e incontrolable. Pero las
autoridades, y digo todas, prefieren relajar en otoño e invierno su lucha
contra incendios, así como la inversión, olvidando su prevención, cuando
apagarlos después será mucho más costoso. Ya saben el hombre es el único animal
que tropieza una y otra vez en la misma piedra, y en esta piedra de los
incendios venimos tropezando permanentemente.
El resultado, una tragedia dantesca
como esta de Almería. Hace pocos días conocíamos que el Gobierno tienen
operativos sólo la mitad de los grandes aviones antiincendios que prometió,
pues en plena campaña de alto riesgo en casi toda España sólo hay siete aeronaves FOCA con capacidad de
lanzar 5.000 litros de agua y el Gobierno admite que, en efecto, sólo tiene
siete aviones antiincendios y pide que se “dosifiquen”; conocemos también que
la Junta de Andalucía ha reducido un 14% los agentes medioambientales que,
entre otras cosas, tienen labores como la dirección técnica de extinción; y
sabemos además que muchos de los municipios de la zona afectada (como en otras
muchas de España) deberían contar con planes de autoprotección frente a
incendios forestales, pero carecen de ellos….Son datos alarmantes que, como
ven, afectan a la administración central, autonómica o local, gobernadas por
partidos de signos diferentes (lo digo para que nadie me acuse de estar echando
la culpa a unos u otros, pues la responsabilidad es de todos, lo que evidencia
que es urgente un pacto de Estado para cambiar la situación que, en este caso
de Almería, ha evidenciado al menos buena sintonía entre las distintas
administraciones, una vez abortados los intentos repugnantes (como ha sucedido
en otras catástrofes) de culpabilizarse recíprocamente, protagonizados en este
caso por el popular Collado y el socialista Puente, tras ser ambos contradichos
respectivamente por la Junta de Andalucía o el Gobierno de España (tanto Juanma
Moreno como Bolaños, han resaltado la coordinación entre ambas administraciones).
Al final una trampa mortal que ha dejado trece fallecidos, varios heridos y
desaparecidos, además de 7.000 hectáreas arrasadas antes de poder controlar el
incendio.
Y como los incendios forestales no
tienen color político y son una cruel realidad que nos amenaza, lo que procede
es ese pacto de Estado que saque, de una vez por todas, el problemón de los incendios de debates políticos
teóricos y estériles sobre el cambio climático, el negacionismo, el medio
ambiente, la ecología o la despoblación rural mientras nos quemamos vivos,
utilizándolos como arma electoral arrojadiza. Al final, si se hubieran puesto en marcha todas las medidas
preventivas, con absoluto rigor, constancia y perseverancia otro gallo hubiera
cantado, evitando que un monte seco y sucio se convirtiera en un verdadero
infierno ardiendo con extrema voracidad y velocidad al estar alimentado por
tanto combustible acumulado. Sin entrar en detalles dolorosos, cabe apuntar
que, al parecer, el origen del incendio fue la caída de un cable de alta
tensión que daba servicio a un restaurante abandonado hace ya muchos años; que
los técnicos acordaron no enviar la alerta a los móviles porque cada núcleo de
casas requería actuaciones distintas; que los alcaldes de la zona fueron
“puerta a puerta” pidiendo el desalojo; que la mayoría de los fallecidos son
británicos y belgas; que gracias a los cortafuegos se ha logrado aislar la A-7;
o que, finalmente, los vecinos afectados y residentes empiezan a volver a sus
casas en medio de la desolación, sumidos en el dolor y la resignación….y a
empezar de nuevo. Obviamente la respuesta de las administraciones del Estado no
puede ser esperar de nuevo al próximo incendio, cuando en este momento hay
decenas de ellos activos. Sánchez, comparece en la zona junto a Juanma Moreno y
vincula el incendio al clima pese a la “teoría del cable” pero desempolva el
“pacto de Estado” que ya anunció anteriormente pero sigue sin implementase;
Feijóo acude a la zona cero y promete un gran acuerdo en prevención y coordinación
ante los riesgos naturales…. Ambos, tienen la solución en la mano….Y, digo yo,
¿a qué esperan para sentarse con luz y taquígrafos y alumbrar ese pacto de
Estado que ambos prometen invitando al resto de partidos a sumarse al mismo? En
fin, sin más comentarios.
Dejando por un momento el asunto de
los incendios, cabe reflexionar también sobre otro problemón que se ha
convertido en muy preocupante: la corrupción. A lo que ya sabemos y nos
escandaliza, cabe sumar que el juez imputa al ex presidente de Correos y avala
que se investigue su móvil en el “caso Leire”, mientras la imputación y el
teléfono móvil de Juanma Serrano, que así se llama el sujeto, sacude el suelo
del mismísimo ministro Oscar López, pues el volcado del teléfono de Serrano
afecta al PSOE y a La Moncloa, poniendo en la picota a dos peones de Sánchez:
el ministro y su secretario de Estado. Serrano no es un cualquiera, sino uno de
los pilares emocionales de Sánchez, desde la época del “Peugeot”. Entretanto un
empresario del “caso Leire” aporta grabaciones que señalan al PSOE sanchista,
se trata de Joaquín Parra quien afirma que la “fontanera” le dijo que era una
enviada del Gobierno y buscaba trapos sucios de la instructora del caso del
“hermano de Sánchez”. Y mientras el PSOE teme el principio del fin por la
evolución de los diversos procesos judiciales y azuza el pánico interno a que
su futuro siga la vía del declive de la socialdemocracia europea, viajamos a la
primera cloaca de Leire Díez en Cantabria, pues revelan oscuros episodios suyos
en las elecciones locales de 2011 en Vega del Pas. Como ven, Leire, a la que
nadie conocía en el PSOE de Sánchez y ahora casi todos la sufren, ya apuntaba
maneras. Entretanto el juez Peinado amenaza ahora a Begoña Gómez con imputarle
otro delito reclamándole que “acredite” que sólo usó el pasaporte para viajar a
Reino Unido a la graduación de su hija, le da cinco días de plazo y le advierte
de que, en caso contrario, le puede atribuir un nuevo delito, el de
“quebrantamiento de medida cautelar”, lo que para unos supone un exceso del
juez y para otros simplemente la aplicación de la ley. Por otro lado se publica
que el PSOE usa una empresa pública de defensa como agencia de colocación, pues
Isdefe, una sociedad estratégica en la tecnología militar, ha sido convertida
en refugio para perfiles vinculados a Ferraz y a Moncloa….Y, digo yo, ¿por qué
PSOE y PP no se sientan para acordar un pacto de Estado contra la corrupción y
dejan que los jueces hagan su trabajo?
Y entretanto, la regularización masiva
de inmigrantes dictada unilateralmente por el Gobierno, es otro de los graves
problemas que no solo tiene España sino la UE. Dice el ministro Torres que “en
2027 puede haber 500.000 nacionalizados
nuevos con derecho a voto”; el Gobierno oculta cuantos regularizados se apuntan
al paro, mientras Funcas estima que unas 20.000 persona se habrán inscrito en
las listas cuando acabe el proceso; y la Policía eleva a unos tres millones los
inmigrantes regularizados masivamente con sus familias, mientras altos mandos
de Extranjería denuncian que el Gobierno les ha apartado “deliberadamente” del
proceso “para que entre todo el mundo”, pues “por cada persona que se
regulariza se suman al menos otras tres por reagrupamiento familiar y esto
acabará haciendo que el sistema quiebre”…. Y digo yo: ¿acaso no se requiere un
gran pacto español y europeo sobre la inmigración? Al parecer conviene más
tener vivo el debate migratorio como arma electoral arrojadiza. Y, así las
cosas, Rajoy desata una tormenta política en España y Francia con las
respectivas selecciones de futbol, que juegan hoy su paso a semifinales del
Mundial, como telón de fondo, pues el
expresidente español (no Zapatero sino Rajoy) escribe en un artículo que
Francia “juega a gran nivel” pero “sin franceses”, lo que sendos gobiernos
consideran “racista” y arremeten contra semejante declaración xenófoba como si
se tratara de un gran problemón de Estado, mientras el PP reduce la frase a una
reflexión “sarcástica” y escrita “sin mala intención”. En fin, mientras se
hable de fútbol, no hablamos de otras cosas. Por cierto, tras el gol de Merino
a Bélgica, que nos dio el paso a cuartos, Laporte dice “nacionalizarme es lo
mejor que he podido hacer” cuando está a punto de cumplir cinco años como
español y añade que esta noche no sentirá “nada especial” por el hecho de
enfrentarse al país en que nació.
Por su parte en el PP, tras las
metidas de pata de Rajoy con el tema del futbol y de Feijóo con el absentismo
laboral, tan innecesarias como desafortunadas, intentan no meter la pata
demasiado no vaya a ser que de nuevo se tuerza el camino hacia La Moncloa.
Feijóo muestra el plan a sus compañeros de que “no hay que pedir perdón por ser
de derechas” para ganar la batalla cultural, defiende abrir debates polémicos y
se empodera frente al PSOE y la izquierda radical con un escueto “me da igual”;
y su compañero Borja Samper, como portavoz del PP a nivel nacional, manifiesta:
“no hemos descartado ni descartamos la moción de censura”, “no vamos a parar de
hacer propuestas, España necesita abrir debates que no se abordan” y “la
corrupción del sanchismo es la más grave que ha habido en España en democracia”…. Entretanto se conoce que Junts
rompió con Sánchez por usar a Pumpido para engañarles: las notas secretas que
Zapatero le hizo llegar al Presidente revelan que en un documento entregado en
Suiza en octubre de 2025 Puigdemont trasladó a Moncloa sus incumplimientos, le
reprochó haber dilatado con “un baile de fechas” la aplicación de la Ley de
Amnistía por el Constitucional y le afeó el papel “pasivo u obstructivo” del
fiscal del TC para evitar el regreso del líder catalán separatista.
Jorge
Cremades Sena
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