Mientras la UE activa
Mercosur pese a los recelos internos y los del campo, va Pakistán y se declara
en “guerra abierta” con Afganistán, bombardeando Kabul tras meses de deterioro
progresivo de la relación con los talibanes, que ahora dicen buscar una salida
negociada; Islamabad deja claro que “se acabó la paciencia” y, en respuesta a
un previo ataque talibán, lanza sus cazas contra Kabul y Kandajar, la cuna de
los talibanes matando a cientos de afganos…. Es la guerra, otra guerra más… ¡qué
más da!; mientras, entre otras, prosigue la de Ucrania y casi hemos olvidado ya
la de Gaza. Pues bien, mientras la comunidad internacional se hace eco
inmediato de este nuevo conflicto armado Pakistán-Afganistán, otro más, van
EEUU e Israel y atacan a Irán matando al “líder supremo” de los ayatolás, Alí Jamenei,
junto a 48 dirigentes del régimen, cuando, al parecer, celebraban una reunión
que la inteligencia estadounidense tenía controlada. Dicen que se trata de una
operación militar, conocida como “Furia Épica”, contra el corazón del cruel
régimen iraní alcanzando a medio millar de objetivos para destruir su poder
nuclear, pues, según Trump, Irán estaba ya a pocas semanas de lograr la bomba
nuclear, que, como todo el mundo sabe, sólo tienen derecho a tenerla unos pocos
países privilegiados; en definitiva, que tras seguir el rastro de Jamenei
durante meses, la CIA avisó sobre la reunión que éste iba a mantener con sus
altos cargos del régimen que, tras la operación militar, queda descabezado. Una
escalada bélica en Oriente Próximo en toda regla mientras Trump anuncia nuevos
bombardeos y anima a los iraníes a tomar el poder cuando acabe la operación
militar que, a tan pocos días de empezar, ya provoca más de 550 muertos y
cantidad de infraestructuras destruidas. En efecto, Trump, tras el
descabezamiento brutal del brutal régimen iraní, llama a la población a “tomar
el control de su gobierno” pues “será la única oportunidad”; una esperanza para
la oposición que “esta vez debe ser la definitiva para acabar con el régimen”
tras la muerte de Jamenei, “una de las personas más malvada”, según el líder
norteamericano, quien, confundiendo seguramente los deseos con la realidad,
espera encontrar ahora en Irán a la “Delcy persa” mientras el decapitado
régimen se pegunta si una figura capaz de cooperar con EEUU evitaría su
destrucción definitiva, lo que, en todo caso, va a ser difícil, pues Irán no es
Venezuela y, de entrada, la “Delcy persa” no existe ni puede existir (en todo
caso sería el Delcy), pues las mujeres para el régimen de los ayatolas no
tienen valor alguno, ni ningún derecho. Ya ven el horror de los crueles regímenes teocráticos de los
talibanes y ayatolás, que tanto han pisoteado y pisotean a sus respectivos
pueblos, son ahora el objetivo a batir mientras hasta ahora la comunidad internacional
miraba para otro lado, e incluso negociaban con ellos, dejando hacer todo tipo
de atrocidades contra sus indefensos súbditos.
Obviamente las reacciones al inicio de
la operación “Furia épica” no se han hecho esperar y las consecuencias tampoco.
Teherán responde y dirige su arsenal contra Israel y contra las bases militares
estadounidenses en Oriente Próximo, lanzando bombardeos contra los aliados de
EEUU en la región que alcanzan, entre otros, a Qatar, Dubai, Arabia Saudí….;
Irán jura venganza tras la muerte de su líder supremo y se producen las
primeras bajas en las filas norteamericanas, mientras comunidades chiíes de
todo el mundo se movilizan desde Pakistán a Nigeria para mostrar su ira
incontenible tras el asesinato de su “líder supremo” y sus más estrechos
colaboradores dejando claro que “EEUU e Israel han elegido la guerra; la
querían y la tendrán durante años; sólo queremos venganza, Jamenei era nuestro
Papa”…..Entretanto un consejo provisional se hace cargo del régimen iraní, al
parecer encabezado por el ayatolá Arifi, moldeado por Jamenei, que involucra a
Europa en el conflicto al lanzar misiles contra una base del Reino Unido en
Chipre, mientras Trump asegura que los nuevos dirigentes del descabezado
régimen están dispuestos a negociar con la Casa Blanca y añade “hablaré con
ellos” pues quiere evitar a toda costa un ataque terrestre que causaría una
escalada peor que la de Irak o Afganistán. En definitiva, extensión del terror
en el Golfo con consecuencias impredecibles, pues la Guardia Revolucionaria
mata con misiles a nueve personas en Israel, tres en Emiratos y una en Kuwait y
los ataques se extienden a los barcos petroleros y cargueros, así como a los
puertos comerciales de la región. Obviamente el precio del crudo sube de forma
alarmante y las navieras evitan el estrecho de Ormuz, la OPEP aumenta la
producción a 206.000 barriles diarios, y el Pentágono dice que la operación
durará un mes, con los mercados ya en alerta, mientras los ataques al petróleo
y al gas del Golfo elevan como gran proveedor a Venezuela, ya controlada por
Trump, quien envía refuerzos ante el riesgo de una guerra duradera (otra más,
como la de Ucrania) y ya contempla la posibilidad de “botas sobre el terreno”
ante la posibilidad de un conflicto largo. Por su parte, tras golpear Irán una
refinería de Arabia Saudí y bloquear el Estrecho de Ormuz, Hizbulá (el “partido
de Dios”, grupo paramilitar musulmán chií libanés) arrastra a Líbano al caos
total y a un nuevo conflicto con Tel Aviv que bombardea intensamente el país de
los cedros. Ya ven, guerra… y más guerra; es lo que hay.
Y mientras Putin está a la expectativa
y Xi Jinping se mantiene al margen y busca proveedores alternativos de
petróleo, viendo el conflicto como una oportunidad, una patética Europa en
general y una UE en particular apenas pinta nada en este nuevo conflicto bélico
transitando entre las divergencias internas y la inoperancia. En efecto,
Alemania, Francia y Reino Unido, que autoriza a EEUU a usar sus bases, plantean
“acciones defensivas” contra Irán (¡a buenas horas, mangas verdes!), diciendo
sus líderes que colaborarán con EEUU y los aliados; la UE descarta el artículo
42.7 de defensa común, mientras Grecia envía fragatas; Macron anuncia que
aumentará el arsenal nuclear y ofrece protección a sus socios europeos; y
España (¡ay España!), se desmarca de sus aliados pues Sánchez (¡ay Sánchez!)
decide liderar un frente contra el ataque de Trump y Netanyahu a Irán pero los
principales aliados de la UE no le siguen. El Gobierno español de Sánchez opta
por rechazar tajantemente la operación militar de EEUU e Israel en Irán y pide “respeto
al derecho internacional”, encabezando la posición más dura de la UE contra la
guerra de Trump y Netanyahu, pero sin aportar solución alguna para afrontar el
conflicto, olvidando que de lo que se trata es de optar entre dos derechos
internacionales mancillados: el derecho a la integridad territorial y la
soberanía de los Estados, y el derecho de los pueblos a que sus gobiernos respeten
los derechos humanos, que han de contemplarse en las respectivas
constituciones, pues los Estados tienen la obligación de respetar, proteger y
garantizar los citados derechos humanos de todas las personas bajo su
jurisdicción. Sánchez opta por cargar las tintas en defender el derecho a la
integridad territorial frente al de que se respeten los derechos humanos y, al
efecto, veta el uso de las bases norteamericanas de Rota y Morón contra Irán y considera
que los bombardeos contra el país no están justificados, alejándose así de Francia,
Alemania o Reino Unido que prefieren hacer hincapié en que más injustificado es
que el pueblo iraní siga sometido a todas las crueldades sin que se le apliquen
los derechos humanos….Cada quien es libre de optar, aunque parece que, en caso
de tener que elegir, lo razonable es optar prioritariamente por defender los
derechos de los pueblos ….Y que, por ejemplo, Putin apele a no invadir Irán
porque se atropella el derecho a la integridad territorial de los Estados, ya
es de traca con el caso de Ucrania, que España se quede en la inopia, cuando en
otros casos, mira para otro lado es simplemente lamentable. ¿Está Sánchez en el
lado correcto de la Historia? Esa es la cuestión.
Mientras tanto Zapatero comparece en
la comisión del “caso Koldo” en el Senado y admite cobros de una empresa pero
niega irregularidades y asegura que no recibió dinero de la aerolínea Plus
Ultra; simplemente estaba a sueldo del lobista de la empresa; curiosamente
niega su participación en el rescate de la aerolínea pero admite que Julio
Martínez, “Julito”, le pagaba 70.000 euros anuales por “informes orales”, que
no desvela, y que le pidió que contratara a sus hijas y éste fue quien las
contrató en Análisis Relevante; en definitiva, Zapatero diseñó en persona la
empresa de su pagador tras el pacto entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, estuvo
presente en la reunión fundacional de Análisis Relevante con Javier de Paz y “Julito”
y que fue 23 días después de acordarse el gobierno con mayor influencia en Venezuela.
Así las cosas, según Sigma-Dos, Montero
pone al PSOE andaluz al borde del desastre y con Vox casi pisándole los talones,
pues en caso de elecciones autonómicas el PP obtendría el 40´4% de votos y
entre 53-55 escaños, PSOE 20´8% y 24-27, Vox 18% y 20-21, Por Andalucía 9´2% y
5-7, y Adelante Andalucía 6´9% y 4; es obvio que la ministra designada por
Sánchez como candidata socialista en Andalucía no remonta, y es obvio que
aunque Moreno Bonilla saca más del 40% de votos, el ascenso de Vox pone en
riesgo su actual mayoría absoluta. Dice Moreno Bonilla que “en unos temas
coincido más con Ayuso y en otros con Felipe González” y, convencido de que
podrá gobernar sin Vox, asegura que “PSOE y Sánchez se han movido para
alimentar” a los de Abascal. Por su parte Montero esperará a los resultados en
Andalucía para dejar su escaño en el Congreso, mientras Sánchez se plantea
hacer una profunda remodelación en el Ejecutivo con la marcha de la Vicepresidenta
Primera en abril para ser, por designación, candidata socialista en los comicios
andaluces previstos en junio. Y Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso,
añade que “Sánchez está inyectando veneno en la sociedad”, que “Abascal quiere
que parezca que estamos permanentemente enfrentados, yo me niego” y que “el
miedo que agita la izquierda es como el cuento de Pedro y el lobo; te acaban no
creyendo”.
Entretanto Abascal fulmina los
liderazgos autonómicos en Vox con el cese de su último gran barón, el de Murcia,
en plenas negociaciones de gobernabilidad en Extremadura y Aragón, mientras
irrumpe en escena Aznar en el 30º aniversario de su victoria electoral y dice: “creo
que hay conversaciones de Moncloa y Vox: se retroalimentan”, “hay dirigentes de
la derecha populista que quieren sustituir la monarquía parlamentaria”, “necesitamos
un gobierno fuerte en las elecciones que pueden ser constituyentes” y “Feijóo
es consciente de que sus circunstancias son más difíciles que en 1996”….. La
realidad es que PP y Vox ya votan juntos sobre regeneración, seguridad e impuestos,
pues han coincidido desde el inicio de esta legislatura en 138 iniciativas
presentadas en el Congreso de los Diputados que articulan los ejes de un
posible programa de Gobierno de mínimos.
En cuanto a otros asuntos citar que la
Fiscal General promociona en los primeros nombramientos al equipo de García
Ortiz y castiga a los más críticos; que la Jefa de Igualdad del CENIO intentó parar
el cese del gerente por acoso y lideró las protestas de varios científicos la
decisión del Ministerio de destituirle tras la denuncia de la secretaria
general del centro oncológico; y que Zarzuela condiciona la vuelta de Juan
Calos I a fijar en España su “residencia fiscal” pues lo ve imprescindible para
“salvaguardar su imagen y la de la Corona como institución” y el Emérito supedita
su retorno definitivo a España a residir en La Zarzuela.
Jorge Cremades Sena