Al margen de la exhibición de los besos de Sánchez a su esposa en los mítines y las proclamas de amor eterno a Begoña, que son dignos de titulares en las revistas del corazón, hay que recordar que estamos en precampaña electoral y que nos estamos jugando mucho en las urnas y, por tanto, no cabe confundir política del corazón con política de la razón, por más que Sánchez, el más listillo de la clase, esté en su derecho de intentar rebañar algunos votos, de lo que anda escaso, apelando a los sentimientos, que siempre enternecen, y por más que su escudero Puente haya cambiado el nombre del PSOE para llamarle, literalmente, “el partido del amor”. No obstante, por razones obvias, debemos dejar a un lado el idílico romance de Sánchez y la Presidenta (como denomina Patxi López a Begoña) y volver a la precampaña que es lo que realmente interesa o debiera interesar a los ciudadanos. Y como de lo que se trata es de intentar ganar los comicios, con amor o sin él, todos intentan arrimar el ascua a su sardina. De un lado Sánchez llama a concentrar el voto de la izquierda en el PSOE y de otro lado el PP ofrece senadores autonómicos a Vox a cambio de que no se presente en varias provincias: el Senado está en juego. En efecto, según SigmaDos, la izquierda puede sufrir una sangría electoral y perder hasta en 29 provincias, mientras Sánchez ya sólo aspira a ganar en cinco y Feijóo puede liderar hasta en 27; Vox podría igualar al PSOE en la mitad de provincias y estrenar representación en Galicia; y PP y Vox se quedarían sólo a seis escaños del control total del Senado pues por separado no alcanzan la mayoría de tres quintos de la Cámara Alta, mayoría que les permitiría renovar el TC sin el PSOE….Y, como el acuerdo del frente de izquierdas impacta en los resultados del Senado, Abascal insta a Feijóo a un “entendimiento” para contrarrestar el pacto de las izquierdas y baraja, como hacen ellos, no presentar listas en algunos sitios a cambio de algún gesto del PP. El objetivo es claro: conseguir controlar el Tribunal Constitucional que tantos quebraderos de cabeza causa al Tribunal Supremo actuando más bien como tribunal de última instancia al servicio del Ejecutivo, que obviamente no lo es, como pasa en estos momentos con la famosa y polémica “ley de nietos”. El TC inicia el debate sobre el voto de “los nietos” del exilio y discute si admite a trámite el recurso del Defensor del Pueblo, mientras Exteriores ve “imposible” cumplir todos los requisitos del TS antes del 29-N. De momento la “ley de nietos” rompe la unidad del sector progresista del TC, pues vocales del bloque que lidera el mismísimo Conde-Pumpido coinciden con el ponente, que ve “prematuro” el recurso de Gabilondo. Al final la vía abierta en el Supremo por la “ley de nietos” ata el TC de Pumpido, pues el trámite de alegaciones en marcha en el alto tribunal complica que se paralice la suspensión cautelar de voto de los nacionalizados….quienes debieran demostrar que descienden de exiliados españoles.
La cruda realidad del “partido del
amor” es que el anti-sanchismo teme que Sánchez sobreviva a su salida de Moncloa,
pues los críticos rechazan una rebelión interna incluso en caso de derrota y
asumen que intentará mantener el liderazgo del partido. Feijóo, por su parte, traza
su hoja de ruta con doce principios, le acusa de encadenar “una mentira con
otra y un escándalo con el siguiente” y pide una gran mayoría para impulsar los
cambios necesarios con un escueto “decencia, sí; Sánchez, no”, mientras el último
escándalo del “partido del amor” lo protagoniza la renuncia de toda la lista de
Palencia tras cambiar Ferraz a la número uno, es la plasmación de la democracia
interna que Sánchez prometió implantar en el partido, consistente en imponer a
dedo a sus fieles por si acaso, aunque éstos luego le salgan rana.
Pero Sánchez sigue a lo suyo. Cuadruplica
las ayudas directas a los sindicatos (UGT y CCOO pasan de recibir 8´8 millones
en 2018 a 32 millones en 2026 y las subvenciones suben un 34%, de 69´6 a 93´7
millones….y obviamente, estos sindicatos, en silencio y con absoluta lealtad al
Ejecutivo durante tras legislaturas (¡y mirar si han pasado cosas!), le
obsequian ahora con una insólita huelga general, no contra el Gobierno, sino
contra la oposición; en fin, lo nunca visto. Y mientras UGT y CCOO exigen al
Ejecutivo que suba el SMI un 7% en 2027 (cuando probablemente pueda ser otro
Ejecutivo quien gobierne España), PSOE y PP encienden la batalla por el futuro
de las pensiones (Sánchez busca una gran subida antes del 29-N en periodo de
rebajas); Trabajo prepara una subida del SMI cercana al 5% y el alza de las pensiones
se aprobará después de celebrarse los comicios…. Como ven el voto no sólo se
busca en el amor, aunque no sea éticamente correcto utilizar cualquier cosa en
precampaña y campaña electoral….y si ello no es pura democracia, pelillos a la
mar.
Y Ceuta entretanto casi olvidada. Una
patrullera marroquí invade aguas españolas tras la visita d los Reyes; el 70%
de los marroquíes del asalto se declaran homosexuales para solicitar asilo; y el
CNI asegura a la jueza que Marruecos sabia de la entrada masiva, que “el gobierno
tomo conciencia de la crisis dos días antes”, que comunicó con “máxima urgencia”
los “llamamientos para un asalto masivo por tierra y mar” y que Marruecos era “absolutamente
conocedor de la situación”….En fin…. y Margarita Robles, que criticaba la
versión oficial de lo que estaba pasando en Ceuta y no aplaudió a Sánchez en su
intervención en el Congreso, ahora, de número dos de Sánchez; las malas lenguas
dicen que es a cambio de que no cante o que todo era mentira y las
discrepancias formaban parte de una estrategia previamente acordada…..¿quién
sabe?, lo cierto es que ella va de número dos…. y es que en este PSOE, el “partido
del amor” según Puente, puede pasar cualquier cosa y la contraria.