¡No me lo puedo creer! Por
más vueltas que le doy, no me puedo creer la noticia de que Sánchez no ha
puesto fin a sus vacaciones sino que simplemente las ha interrumpido para,
horas después de presidir el Consejo de Seguridad Nacional tras su fiasco en Ceuta,
reanudar sus vacaciones en Andorra unos días más. No me lo puedo creer, aunque
de Sánchez ya espero cualquier cosa, y supongo que Moncloa negará la citada
noticia y exigirá una rectificación a los responsables de la misma. Al final,
como el resto de los ciudadanos, necesito saber si, al final, el Presidente ha
entrado en razón dejando sus vacaciones para ponerse al frente de este barco a
la deriva, llamado España; si, por el contrario, simplemente las ha
interrumpido unos días para poner al mando a su ministro Torres, cuando lo normal hubiera sido nombrar a Marlaska; o sí,
finalmente, de lo que se trata es de ir preparando el terreno a su sucesión
para que su delfín Oscar Puente, que ya se ha autoproclamado dispuesto a
sucederle, se haga cargo de la situación con el cualificado apoyo de Óscar
López y Antonio Hernando, siempre dispuestos a lo que haga falta…. Lo cierto es
que, casi un mes después de la invasión de Ceuta, Sánchez deja su placentera
estancia veraniega en La Mareta, la casa-palacio que Hussein de Jordania regaló
al Rey Juan Carlos y éste, como dice la ley, cedió a Patrimonio del Estado (por
cierto, bien podría Sánchez decirle a Zapatero lo que se debe hacer con los
regalos de gran valor, como las joyas
escondidas en su caja fuerte) y para compensar su inacción da un giro
copernicano a su gestión de la crisis de Ceuta convocando de urgencia al
Consejo de Seguridad Nacional, celebrando un Consejo de Ministros
extraordinario y encomendando a Torres el mando único de una especie de
gabinete de crisis mientas el ministro Cuerpo desde Ceuta prepara un millonario
plan de ayudas para la ciudad….es decir, más o menos, lo que debiera haber
hecho inmediatamente después de la invasión de Ceuta hace un mes que él mismo
definió como “ataque a la integridad territorial” de España. Así pues, nadie
entiende ahora la premura acelerada de Sánchez frente a su tranquilidad obscena
durante casi un mes ante la gravedad de lo acaecido, que él mismo reconocía en
su momento, y sólo cabría entenderlo, en caso de que sea cierto lo de Andorra,
por su urgencia de querer aprovechar los pocos días que le quedan de vacaciones,
lo que, con la que está cayendo, ya sería el colmo de los colmos.
En todo caso, Sánchez atiende con
demasiado retraso la llamada de auxilio del presidente ceutí, Vivas, a quien,
según se publica, el Presidente, durante su única visita a Ceuta el día 31 de
julio, le prometió que Marlaska se quedaría en Ceuta con un rotundo “hasta que
esto se normalice, el ministro va a estar aquí”, pero al día siguiente Marlaska
llamó a Vivas para decirle que se iba pues “esto está arreglado y tengo
reunión” y, al parecer, Sánchez también propuso a Vivas una comparecencia
conjunta para dar por cerrada la crisis migratoria, una escenificación que el
líder ceutí rechazó….y al final la falta de diálogo PSOE-PP complica la
búsqueda de soluciones, mientras los ceutíes ya están agotados y se ven
incapaces de volver a recuperar su vida anterior a la insólita avalancha, que
algunos se empeñan en reducir a mera crisis migratoria cuando, a la vista está,
es algo mucho peor y más preocupante. Casualmente Mohamed VI, en plena crisis,
preside un acto en que se habla sin mesura ni recato de Ceuta y Melilla como
“ciudades ocupadas” por España, apostando por “la liberación de las ciudades ocupadas”,
sumándose a la reivindicación otros ministros marroquíes a la descarada
arremetida verbal del ministro de Justica, que no se corta ni un pelo al
respecto, sin que España haga o diga “ni mu” ante semejante despropósito,
cuando la cruda realidad es que Ceuta sí es verdad que está ocupada, pero por
los marroquíes y subsaharianos. Pero, ya ven, con Sánchez es casi todo posible
y lo contrario, como, por ejemplo sucede con Cataluña, en que, sí hay que
deslegitimar las sentencias del Supremo se deslegitiman descaradamente vía
indultos o amnistías, y si hay incluso que rebajar en el código penal delitos,
se rebajan y punto…y a otra cosa mariposa.
Así las cosas, y en pleno choque en el
Ejecutivo por la visita del Rey a Ceuta, se abre la ronda de comparecencias
parlamentarias de nuestros ministros, que inaugura Margarita Robles, quien
choca frontalmente con su compañero Marlaska mientras Moncloa intenta conciliar
las dos versiones opuestas entre sí. El caso es que la ministra de Defensa
confirma que el CNI hizo bien su trabajo y avisó a la Delegación del Gobierno y
a las Fuerzas de Seguridad del Estado de lo que se venía encima, mientras el
ministro de Interior (ambos socialistas y ninguno de Sumar, con quienes las
discrepancias suelen ser frecuentes) contradice a su compañera y niega haber
recibido informe alguno. Entre unos y otros la casa sin barrer, mientras
alguien miente descaradamente a los españoles: Robles admite errores y pide
disculpas a los ceutíes, Marlaska no; los agentes confirman la versión de la
ministra, Moncloa no; y Patxi López dice que no hay contradicción alguna entre
la versión de Robles y la de Marlaska….en fin, como si los españoles fuésemos
idiotas. Entretanto sigue el caos en Ceuta, mientras el Gobierno no sabe ni
siquiera cuántos inmigrantes hay en la ciudad, asume que “no lo sabemos ni
nosotros ni el gobierno de Ceuta”, trabaja con una estimación de unos 5.000
inmigrantes, asegura que no ha habido descoordinación durante este mes y
atribuye a la reticencia inicial de Vivas no haber tomado antes el mando cuando
es público y notorio que el Presidente de Ceuta lo viene exigiendo desde el
minuto uno. En fin, y Sánchez en Andorra, por lo visto. El patético espectáculo
está servido, ¿Se puede pedir más? Creo que todavía se puede ir a peor….y que
Marruecos lo sabe.
Jorge Cremades Sena