En efecto, ¿todos contra
Sánchez o Sánchez contra todos? es la pregunta que todo el mundo se hace,
mientras nuestro Presidente consolida su desorbitada egolatría considerando que
al final lo importante es que se hable de él y su Gobierno, bien como víctima o
como verdugo, sin importarle que sus políticas sean minoritarias tanto en
España como en la UE. El importante es él y sólo él, como poseedor de la verdad
absoluta, y el resto estamos todos equivocados y somos incapaces de entender su
verdad que debe ser la nuestra. Minoritario en España y minoritario en Europa,
Sánchez se vende como la esencia del bien hacer, de la honestidad y de la
bondad y por ello no entiende la más mínima crítica ni su Gobierno hace la más
mínima autocrítica a su quehacer político como gobernante ni siquiera cuando
sus decisiones tienen consecuencias y afectan directamente a los demás y, como
tales, las propuestas habrían de ser compartidas y consensuadas con ellos. Así
las cosas, la invasión de Ceuta, por unos 60.000 inmigrantes, cuando la ciudad
cuenta con unos 80.000 habitantes, y ante la inacción en la frontera por parte
de Marruecos y de España, provoca la lógica reacción de los socios europeos con
la italiana Meloni a la cabeza proponiendo, junto a Dinamarca, sacar
temporalmente del Tratado Schengen a España, lo que ha provocado el envío de
una carta por parte de Sánchez a las autoridades de la Unión (Presidente del
Consejo, Presidenta de la Comisión, y al Primer Ministro irlandés como país que
ostenta la Presidencia de turno de la UE) afeando la actitud de algunos socios
sobre lo ocurrido en Ceuta y lanzando un aviso a navegantes de que el control y
defensa de las fronteras europeas es responsabilidad de todos los países y no
solo de los estados que están en primera línea de la UE….y, reclamando por
tanto una reunión extraordinaria de los Ministros de Interior comunitarios para
dar una respuesta conjunta ante crisis migratorias similares. Y la respuesta es
inmediata: una carta a los mismos dirigentes de la UE, firmada por 22 países
(sólo Irlanda, Luxemburgo, Portugal y Francia declinan firmarla) solicitando la
citada reunión de Ministros de Interior, que se celebrará mañana, ya que
“tenemos el deber de disuadir eficazmente y combatir sin descanso la migración
ilegal, coordinando nuestras acciones, reforzando nuestras fronteras exteriores
y abordando todas aquellas políticas que puedan actuar como factores de
atracción, como la regularización de un número muy elevado de migrantes en
situación irregular” (a buen entendedor pocas palabras bastan); pero además,
por si a alguien le quedan dudas, añaden que “cruces masivos e incontrolados,
la instrumentalización de la migración u otras amenazas hibridas generen la
percepción de que es posible entrar ilegalmente en la UE; ni que la entrada
ilegal de un migrante pueda convertirse en una estancia legal”. Ya ven, más
claro el agua. Portugal y Francia, que no
firman la misiva, deciden reforzar sus fronteras con España por si
acaso.
La cruda realidad es que Marruecos ha
mantenido en jaque a España, y por tanto a Europa, porque, en este caso España,
ha sido incapaz de contener estas avalanchas inasumibles e intolerables,
mientras Sánchez se enfrenta a sus socios, a los que tilda de “egoístas”,
porque critican la situación, y encima elogia la colaboración del reino alauí, que
recibe dinero para, entre otras cosas, controlar el flujo migratorio. En
definitiva, la UE, ante el fracaso de Sánchez en Ceuta, que también es frontera
de la Unión y no sólo de España, reclama el control migratorio ante la
impotencia o negligencia del gobierno español para hacerlo. Y la triste
realidad es que, según los propios inmigrantes, “en la frontera había unos tres
o cuatro gendarmes y nos echaban hacia el mar” pues la policía marroquí sólo se
preocupaba de que no entrasen a pie cuando “había miles de personas como en una
manifestación y ningún control en las carreteras de Castillejos”. Y el Gobierno
de Sánchez y sus redes de Inteligencia en los ministerios de Interior y Defensa
sin enterarse de nada; y Asuntos Exteriores, tampoco….. cuando el propio
presidente de Ceuta, Vivas, expresó al Gobierno su preocupación por el incremento
de inmigrantes a nado y cuando el Tribunal de Cuentas alertó de las
deficiencias en los pasos fronterizos advirtiendo de una “situación mejorable”
en las infraestructuras y cuestionando la falta de inversión….. Y al gobierno
español le coge todo por sorpresa….¿realmente se lo creen?; si así fuera habría
de dimitir por incompetencia y si no fuera así y, sabiéndolo, no previó
evitarlo, debería dimitir por negligencia e imprevisión para asunto tan grave
pues cabe recordar que la invasión a Ceuta, que ha causado decenas de muertos,
según reconoce el propio Sánchez, es “una violación de la integridad
territorial de España”.
Así las cosas las reacciones no se han
hecho esperar: “Marruecos ha demostrado que no es fiable, hay que exigirle
respeto” dice Vivas y pide una “respuesta contundente”; Ayuso habla de que
Ceuta “ha sufrido una invasión intolerable”; Abascal lo define como “acto de
guerra”; Podemos pide romper relaciones con el régimen de Mohamed VI; Feijóo
dice que ha sido “una invasión premeditada” y Felipe VI, indignado, pide
medidas pues “el Estado debe velar por su seguridad”….. Y el Gobierno se centra
en que la “normalidad” está volviendo a Ceuta mientras muchos, muchísimos no lo
ven así y se preguntan cuándo será la próxima crisis, más que migratoria, de
Seguridad.
Y mientras Ceuta se va recuperando
porque “pasó lo peor pero no todo” y, ahora sí, con la policía y los militares
peinando las calles y plazas, el Gobierno español extiende una barrera
neumática en la costa para frenar la llegada a nado de los inmigrantes…..Pero
no pasa nada, Albares tiene ya la respuesta a la misiva enviada a las
autoridades europeas y firmada por 22 países de los 27 que conforman la UE y,
ante la reunión de mañana de los Ministros Europeos de Interior tilda a los
países firmantes, al margen de las ideologías que tengan sus actuales
gobernantes de “internacional reaccionaria”, ya sean socialdemócratas liberales
o conservadores….Ya ven, el sanchismo en estado puro incluso en ámbitos diplomáticos:
quienes me critiquen o se opongan a mis políticas, son fachas y punto pelota.
Una curiosa forma de entender la democracia
Jorge Cremades Sena.