Muy apurado debe andar Sánchez cuando en un acto de precampaña echa mano de su mujer, presente en el mitin, y la convierte en protagonista exhibiendo la unidad de su matrimonio con la frase “han intentado quebrarnos y estamos más fuertes; te quiero”, sin tener en cuenta que Begoña está imputada y que él prometió que acabaría con la corrupción en España, con lo que, a mi juicio, es un grave riesgo ponerla en el foco mediático y considero como error exponerla en campaña, cuando ya tiene condenado a su hermano, a dos de sus principales colaboradores en la cárcel y al otro investigado. Muy apurado debe estar Sánchez para poner en el candelero a Begoña y con ello el asunto de la corrupción, sin reparar en que le pueda suceder como le ha pasado con la vivienda y su portavoz Montse Mínguez. Sánchez debiera entender que cada vez cuela menos esa supuesta persecución judicial a su entorno familiar y político, cuyos protagonistas, al margen de que finalmente se pruebe o no su culpa penal o administrativa, tienen comportamientos poco éticos y reprobables. Pero en fin, Sánchez y sus compañeros sabrán lo que hacen. De momento, que Frente Amplio y Podemos no hayan llegado a un acuerdo y fracasen a la hora de consolidar una única candidatura de coalición de toda la izquierda a la izquierda del PSOE, favorece obviamente a Sánchez (divide y vencerás) y esta desunión anima al sanchismo convencido de que “el voto útil vendrá sin mover un dedo”, al margen de que el amor entre Pedro y Begoña sea eterno, por lo que, aunque nada tenga que ver con la política, cabe felicitar a la pareja por su felicidad personal. En definitiva, Irene Montero concurrirá por Podemos y Emilio Delgado por Frente Amplio, el nuevo invento heredero del desprestigiado Sumar de Yolanda Díaz para ver si cuela y que ahora proclama como líder a Ada Colau tras la provocación del pacto Rufián-Montero; al final, los protagonistas son los mismos, pocos y mal avenidos. En todo caso, cabe añadir que las negociaciones sí han triunfado en Comunidad Valenciana y Canarias (algo es algo) y que el PSOE y el resto de la izquierda sí han pactado listas conjuntas al Senado en cuarenta provincias; así las cosas, la falta de acuerdo deja tocado al llamado bloque progresista en el inicio de la precampaña.
Por cierto, hablando de corrupción, mientras
es imputado un colaborador de Leire Díez por maniobrar contra la jueza Biedma,
instructora del caso del “hermanísimo” de Sánchez, Isabel Pardo de Vera, ex
Secretaria de Transportes, declara en sede judicial y vincula su cese a que se
le advirtió de que el número tres de Vivienda e íntimo de Sánchez era intocable
y expone: “me dijeron que podía tener problemas por preguntar por los gastos de
Iñaqui Carnicero”, “altos cargos me pedían colocar a afines al PSOE en la
cúpula de Adif”, “Pepe Bono y José Blanco me llamaron interesándose por
determinadas empresas”, “Juanma Serrano y Koldo me presionaron para contratar a
una empresa en Adif”….. así va revelando las maniobras del ex presidente de
Correos para que un socio de Aldama, a quien él adjudicó 2´8 millones de euros
sin concurso público y que habría canalizado pagos al PSOE, trabajara para la
empresas ferroviaria, y que José Blanco la llamo para interesarse por Aldesa,
la empresa vinculada a Zapatero. Ya ven, es la forma de actuar de estos famosos
personajes en favor del interés general; a ellos cabría sumar a Jesús Casas, el
hombre del PSOE en Tragsa, que, como presidente, enchufó más afines tras Jesica,
la novia de Ábalos, a la que ni exigió que
fuera a trabajar y, según sus correos para contratar a dedo en la
empresa pública, intervino para contratar a gente cercana al PSOE y allegados
al menos desde 2022 a 2024.
Entretanto el Gobierno instrumentaliza
al Defensor del Pueblo para que valide la “ley de nietos” y Gabilondo recurre
al TC de Pumpido la suspensión del voto de quienes no desciendan de exiliados,
mientras Exteriores retiene los datos y Albares no envía “ninguna información”
al Censo para ejecutar la suspensión decidida por el Supremo con lo que en la
Junta Central advierten de que “es imposible saber qué votos se autorizan y
cuáles no”….Ta ven, una más, siempre remando hacia la democracia, desautorizando
las decisiones del Supremo y colaborando con la Justicia para facilitar la
ejecución de sus decisiones, sabiendo que el bloqueo de Exteriores abocará a
impugnaciones masivas (Albares lleva 38 días sin ejecutar la orden del Supremo
que tendrá la última palabra, con la red consular saturada de documentos).
Y así las cosas, Sánchez defiende su
política migratoria ante los socios de la UE, que mayoritariamente cargan
contra su regularización masiva y su negativa a apoyar medidas de control de
inmigrantes, mientras su Gobierno trata de usar en campaña su soledad con el
argumento de que “hay que detener la Europa de la derecha”….. Se olvida Sánchez
de que en democracia son los pueblos quienes deciden en las urnas a quien hay
que detener, si a la izquierda o a la derecha, y lo que suele pasar es que
detienen a quienes gobiernan rematadamente mal, sean de izquierdas o de
derechas, a quienes no atajan la corrupción, a quienes no respetan la
separación de poderes, a quienes prometen cosas que luego no cumplen o hacen lo
contrario de lo que dicen, a quienes no actúan con claridad y trasparencia, a
quienes no defienden la integridad territorial con contundencia, a quienes
hacen uso de la demagogia, a quienes no
respetan las diversas instituciones del Estado, a quienes no buscan acuerdos
mayoritarios con la oposición, a quienes
pretenden gobernar al margen del Parlamento cuando no tienen mayoría
suficiente, a quienes gobiernan sin Presupuestos, a quienes….(la lista sigue y
sería interminable). En fin, no estaría de más que Sánchez hiciera un examen de
conciencia y se respondiera en cuáles de estas cosas su gestión favorece que no
se detenga a la derecha porque deja mucho que desear. Y dice Pumpido que
“cuestionar al Tribunal Constitucional es cuestionar la Democracia”; totalmente
de acuerdo, pero si añade que también lo es cuestionar al Tribunal Supremo, invadir
sus competencias, amnistiar e indultar a los que condena, desprestigiar a sus
miembros, rebajar las condenas por delitos de corrupción….etc etc. Me temo que
Sánchez, si quiere salir del pozo en el que se ha metido, tendrá que hacer algo
más que proclamar el amor que comparte con su mujer y victimizarse diciendo que
han intentado quebrarlos.