Miles de personas cruzan
desde Marruecos a España a nado y a pie ante el descontrol absoluto de la
frontera, dejando varias decenas de muertos por ahogamiento, y la avalancha
humana pone de nuevo en jaque las relaciones de España con Marruecos. La ciudad
autónoma, invadida literalmente, pide auxilio y su presidente, Vivas, solicita
a Sánchez que cambie su polémica ley de extranjería para poder devolver a los
miles de migrantes que llegan a nado a la ciudad, pues una sentencia del
Tribunal Supremo, reinterpretando la ley, pone coto a las “devoluciones en
caliente” de quienes entren a nado tanto en Ceuta como en Melilla, obligando a
que, se siga el procedimiento ordinario de devolución en estos casos. En
definitiva, con miles de “magrebíes esperando cruzar a nado” y diariamente
entrando “cientos” de ellos, la ciudad está más que saturada y el “colapso”
migratorio la convierte en un infierno insoportable mientas los agentes
denuncian el “efecto llamada” de la política migratoria del minoritario
Gobierno de coalición español PSOE-Sumar, que, en plena discordia con los
jueces por los casos de corrupción del sanchismo, destaca patéticamente la
“ejemplar colaboración” con Rabat y atribuye el caos a la citada sentencia
judicial, ignorando que la colaboración del régimen alauí brilla por su
ausencia (a la vista está) a pesar de que Sánchez le haya cedido ya el Sahara
(sin haberle explicado aún a los españoles y a los saharauis el porqué de ese
cambió de opinión) e ignorando también que la sentencia del TS se ajusta a la
legalidad y que, en todo caso, es al legislador a quien compete legislar con
mayor concreción para que los resquicios de indefinición delictiva no se
conviertan en oportunidades para la comisión de delitos. Por eso Vivas, el
presidente ceutí, tras la legal sentencia del TS pide a Sánchez que cambie la
ley y, mientras tanto, que declare una situación excepcional que permita al
Estado asumir la dirección de la crisis, pues la ciudad está colapsada, con los
vecinos encerrados y miles de jóvenes vagando sin control, sin trabajo y
gritando “no vamos a volver a Marruecos”.
Y mientras el presidente Vivas alerta
de que la ciudad está acercándose a la “quiebra” con estas llegadas
multitudinarias, que crean una sensación de “vulnerabilidad, indefensión e
invasión”, las reacciones en el exterior no se han hecho esperar y Europa se revuelve
contra Sánchez por poner en peligro sus fronteras, mientras la avalancha pone en
evidencia la debilidad del gobierno español frente a Marruecos. En efecto,
Dinamarca, Italia, Chequia, Polonia, Finlandia o Bélgica, le exigen mayor
firmeza y le afean su política migratoria; Roma incluso suspende Schengen, París
refuerza la frontera pirenaica y Berlín reclama la devolución inmediata de los
marroquíes e insta a Rabat a readmitirlos, mientras la Casa Blanca atribuye a
las “políticas globalistas de extrema izquierda” de Sánchez la crisis
migratoria que atraviesa. Y mientras Meloni cierra el espacio Schengen porque
“la inmigración es un peligro” y el ministro italiano de AAEE relaciona la
crisis con la regularización masiva de 500.000 inmigrantes llevada a cabo por
el Gobierno de Sánchez, Dinamarca y Finlandia apoyan suspender a España el
espacio Schengen que propone Italia; y Suecia pide “recuperar el control”, en tanto
que Bruselas ofrece a España desplegar agentes de Frontex, pero el Gobierno
español, que no lo ha solicitado, declina el ofrecimiento…. Una vez más España
con el gobierno sanchista se convierte en el verso suelto de la UE, mientras
cada vez son más quienes consideran que “la inmigración irregular y
descontrolada supone un peligro para la seguridad nacional”…. Al final el
Gobierno, desbordado por las circunstancias, moviliza por fin al Ejército y
cierra también el paso de Melilla, en plena visita de Sánchez y Marlaska a la
ciudad. Pero Sánchez exculpa a Rabat, señala al Tribunal Supremo y desafía a
sus socios europeos, mientras Marruecos exhibe su poder ante la “debilidad”
española con sólo 55 agentes para impedir la “invasión” mientras altos mandos
militares critican que se apostara por Interior y no por Defensa ya que “es un problema
de seguridad nacional y no de orden público” y “no es una crisis migratoria
sino un ataque a nuestras fronteras” cuando tenemos “3.500 militares acuartelados
en Ceuta”.
Y, en efecto, ha bastado el despliegue
militar para que más de la mitad de los 60.000 invasores hayan decidido voluntariamente
regresar a su país mientras Sánchez, por fin, denuncia que lo ocurrido es “una
violación de nuestra integridad territorial” y los inmigrantes se dan cuenta de
que España, al final, no es el paraíso prometido por el “efecto llamada” y
dicen “regresamos a nuestra casa; España no nos ha dado ni agua” pues las
patrullas militares y el cierre de la ciudad les han hecho volver a la cruda
realidad y unos 40.000 de los llegados a Ceuta en la avalancha ya están fuera de
la ciudad. Lamentablemente Moncloa ignoró irresponsablemente la alerta del Informe
de Seguridad Nacional sobre el notable incremento de llegadas a nado y ahora
reconoce que la avalancha (superior aún a la que ya sucediera en 2021) les
cogió por sorpresa y de ahí su pasividad, mientras Mohamed VI sigue alardeando de
su firme voluntad de ejercer la “soberanía sobre las ciudades autónomas” españolas
y la prensa marroquí celebra el 27 aniversario de su llegada al trono y
defiende poner fin a lo que llaman “anomalía geopolítica” mediante la “recuperación
de Ceuta y Melilla”.
Y ahora vendrán las pertinentes demagogias de los radicales
de izquierdas o de derechas reduciéndolo todo al “racismo” y la “xenofobia” con
el objetivo de sacar rédito electoral o, al menos, afianzar la fidelidad de sus
seguidores más descerebrados.
Entretanto, citar que el fuego ya ha calcinado 180.000
hectáreas con 38 grandes incendios; que la subida fiscal en la energía dispara
al 3´5% la inflación en el mes de julio y la subida de la presión fiscal lleva
a un nuevo record de recaudación tributaria al ingresar Hacienda 133.267
millones en impuestos hasta junio; y que Hacienda ya detectó en 2022 facturas
falsas en una empresa de “Julito” Martínez y le advirtieron de que era mejor
que no lo incluyera en la declaración….y el juez del “caso cloacas” da un
pasito más hacia la imputación del PSOE ordenando rastrear seis cuentas de
Ferraz en busca de los pagos a Leire Díez.
Así está el patio, como para echar a correr.
Jorge Cremades Sena.