En los años sesenta del
siglo pasado se puso de moda el lema franquista “Spain ist different” para
vender nuestro país como exótico destino turístico y tuvo tal éxito que el
turismo se fue convirtiendo en la actividad económica por excelencia de nuestro
país, lo que, por otro lado, propiciaba que el contacto de los jóvenes
españoles de entonces (es decir, nosotros) con los turistas percibiéramos que,
en efecto, al margen de tópicos y leyendas urbanas, nuestra España era entonces
realmente diferente a buena parte de los países europeos de nuestro entorno,
pues ellos gozaban de libertades y derechos (salvo los del bloque oriental,
bajo el yugo de la URSS, y las excepciones, junto a España, de Portugal y
Grecia, bajo dictaduras de corte militar) y nosotros no gozábamos de ellos;
nuestros vecinos europeos eran ciudadanos y nosotros súbditos. España sin duda
era diferente en la forma de gobernarse y el contacto de los españoles con los
turistas en pleno desarrollo económico del turismo nos animó a apostar por la
libertad, hasta finalmente conseguir homologarnos con la Europa Occidental e
integrarnos en las instituciones y organismos europeos e internacionales para
salir de aquel maléfico aislamiento, que nos hacía diferentes a nuestros vecinos.
El problema ahora, ya plenamente integrados en la Europa libre y democrática,
es que se percibe de nuevo un tufo de genuino aislacionismo español por parte
de nuestros gobernantes cada vez más alejados de las política comunitarias
europeas comunes y mayoritarias para asomarnos de nuevo al abismo de la soledad
en temas fundamentales y trascendentales, como acaba de pasar en la Conferencia
de Seguridad de Munich, donde Sánchez se desmarca dando un portazo a la
disuasión nuclear europea, iniciativa impulsada por Alemania y Francia, para
que el paraguas atómico galo cubra el continente, que Sánchez rechaza porque
“es demasiado peligroso” e insiste en su “no” a invertir en Defensa el 5% del
PIB, frente al resto de países de la OTAN, mientras apuesta por un “ejército
europeo” y por dejar de comprar tantas armas a EEUU. Inmediatamente cabe preguntarle:
¿no compramos armas como dicen sus socios populistas? ¿cómo se financiaría ese
“ejército europeo”? ¿compramos las armas a Rusia, China o Corea del Norte? o ¿nos
defendemos por arte de magia en caso de que seamos atacados? En fin, frente a
este angelical pacifismo mal entendido, similar al que se produjo en los años
treinta del siglo pasado ante Hitler, otros gobernantes en Europa, que no son
belicistas pero han dejado de creer que los gnomos existen, coinciden en que la
solución del gobierno filo-populista español no es la solución. El canciller
alemán Merz certifica la defunción del “viejo mundo” y subraya en Munich las
divergencias de la UE con la Casa Blanca, garante principal hasta ahora de la
paz en Europa, pero insiste, por mero realismo, en mantener la alianza militar
con EEUU, llama a “reparar la confianza transatlántica” y mantiene un diálogo
con Macron para ampliar el paraguas nuclear atómico….Sin duda Merz pese a las
diferencias con Trump reivindica mantener las alianzas con EEUU y defiende
reforzar el pilar europeo de la OTAN, aunque EEUU supedite las relaciones con
Europa a las condiciones que imponga Trump y, al efecto, Marco Rubio aleja en
Munich el fantasma de la ruptura transatlántica redefiniendo la relación con la
UE pero dejando claro que EEUU será quien imponga el orden mundial. Ya ven, si
España sigue queriendo ser diferente, es su problema, pero ¿nos conviene? ¿es
viable?...Es lo que hay.
Entretanto Washington levanta las
sanciones al petróleo de Venezuela, mientras su decisión de cortar el
suministro a Cuba hunde a la isla caribeña en la absoluta miseria, asfixia su
economía y mina al régimen comunista; la educación y la sanidad se resienten y se
mantiene el aparato represivo del régimen y los cubanos pierden toda esperanza
“somos un altar de sacrificios”… Y mientras Sánchez se queda solo en su rechazo
al escudo nuclear europeo, Kaja Kallas, la alta representante de la UE para
AAEE niega que la civilización europea esté en peligro y responde a EEUU que
“la UE no está en decadencia”, en tanto que Macron y Meloni piden reabrir el
diálogo directo con Putin, lo que divide a los europeos, pues Merz y Starmer lo
rechazan y la UE teme quedar marginada definitivamente en las negociaciones de
paz sobe Ucrania… Si todo esto no es decadencia europea que venga Dios y lo
vea. Entretanto Ucrania, invadida por Putin, queda muy tocada con un balance
demográfico desolador de tres muertes por cada nacimiento y con la salida de
refugiados…y todo porque, hace trece años, los ucranianos tuvieron el sueño
europeo de ser libres, sueño hoy convertido en pesadilla. Por su parte Netanyahu
en Israel aprueba registrar como “propiedad del Estado” territorios de
Cisjordania dando un paso más hacia la ilegal anexión sin precedentes desde
1967.
Pero volviendo a nuestra España
diferente Sánchez se empeña en llevar a mínimos de poder al PSOE, cogobernante
con Sumar, lo que alimenta la tensión interna. La realidad es que el PSOE sanchista
sólo ha ganado 6 de los 26 comicios celebrados desde la pandemia y va de
derrota en derrota hasta la victoria final lo que multiplica la tensión
interna, pues los críticos se revuelven al ser señalados por la Secretaria de
Organización y ante una cúpula ajena a la realidad en la que “perdemos todas
las elecciones” y “no hay razonamiento sólido”. Si, como dice Sánchez, se está
gobernando bien y en beneficio de la ciudadanía, ¿qué explicación tiene que los
ciudadanos rechacen al gobierno y a la izquierda en general? Esperemos que al
final no sean tachados de idiotas y de votar mal. El caso es que, a la espera
de los comicios en Castilla y León, según NCReport sobre las generales, el
centro derecha conseguiría entre 206-210 diputados pues los resultados serían:
PP 33´1% de votos y entre 142-144 escaños, subiría entre 5 y 7; PSOE 25´9% y
100-102, bajaría entre 21 y 19; Vox 18´1% y 64-66, subiría entre 31 y 33; Sumar
6% y 9-10, bajaría entre 22 y 21, menos los 2-3 que Podemos obtendría con el
4´3% de los votos (el resto de escaños se repartirían entre los partidos
nacional-regionalistas: ERC 7, Junts 6, EHBildu 6, PNV 5, BNG 2, CC 1 y UPN 1,
sin variaciones importantes los 28 escaños que conseguirían los nacionalismos
con alrededor del 6% de votos entre todos, la mayor distorsión de
representatividad a favor de quienes juegan a cargarse el Estado de Derecho
actual…sin duda España sigue siendo diferente).
Esto es lo que hay con permiso del CIS
de Tezanos que, pagado por todos los españoles, sigue dando vencedor de los
comicios al PSOE de Sánchez con una ventaja de diez puntos sobre el PP.
Entretanto el PSOE lanza en tromba a los ministros contra Felipe González y
Víctor Torres le sugiere que abandone el partido (ya saben, el que discrepa del
sanchismo es un maldito facha); la debacle en Aragón agrieta la unidad entre
los ministros de Sánchez y Oscar López se reafirma en señalar al fallecido
Lambán por el resultado, mientras Bolaños y Elma Saiz evitan respaldarle y Page
le reclama “disculpas”….el núcleo duro comparte la crítica del ministro a Lambán, aunque la ve “inoportuna”
tras la debacle electoral aragonesa y Oscar, que se medirá con Ayuso en Madrid,
se sigue negando a pedir disculpas pese a que la familia del compañero
fallecido se lo ha tomado como una ofensa personal (lamentablemente, ya saben
aquello de “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”). ¡Qué pena!.
Por su parte, Margarita Robles ignora
el escalafón en los ascensos a la cúpula del Ejército con el pertinente
malestar ente los militares por su decisión de primar su criterio personal
sobre la tradicional práctica consolidada de respetar las pautas objetivas para
promocionar al grado de teniente general. Y mientras los Reyes presiden el
homenaje a Tomás y Valiente, donde Felipe VI recuerda que muchos de los 853
atentados de ETA “siguen sin resolverse pese al tiempo transcurrido”, el
sanguinario terrorista Txeroki es puesto en semi-libertad sin haber mostrado el
más mínimo arrepentimiento, al igual que se hace con otros terroristas desde
que se transfirieran las competencias penitenciarias al gobierno vasco,
mientras etarras y afines simpatizantes le escoltan con una especie de
operativo siniestro que para evitar que nadie se acerque a él usa amenazas,
insultos, empujones y coches
cruzados….Ya ven, ¡claro que España, aunque ya democrática, sigue siendo
“diferente”.
Diferente y aislada en asuntos como la
inmigración, tras la anunciada regularización masiva de inmigrantes, sin contar
con el resto de países de la UE, que ponen el grito en el cielo ya que el
asunto afecta a toda la UE, lo que debería exigir al menos un cierto consenso. De
entrada el controvertido certificado de penales, que puede conseguirse mediante
una mera declaración jurada, ya propicia un negociazo redondo para las mafias,
mientras la Policía detecta tres nuevas vías de inmigración en España que parten
desde Reino Unido, Francia e Italia y fletando furgonetas las utilizan una
“cantidad considerable” de argelinos y marroquíes. El asunto es grave ya que la
citada regularización masiva, si no se controla bien, puede convertirse en un
coladero de delincuentes que, una vez regularizados, sería problemático
devolver a sus países de origen…no es una cuestión de xenofobia sino de
seguridad, polémica que alimenta la demagogia de la derecha y la izquierda
radical. Así las cosas PP y Vox escenifican su acercamiento con la prohibición
del burka y el niqab en los espacios públicos que hoy mismo se debate en el
Congreso, dividido al respecto, mientras siguen las negociaciones para formar
gobiernos en Extremadura y Aragón.
En efecto, Feijóo anuncia a Vox que no
renunciará a sus principios en los pactos para gobernar diciendo que “quien no
quiera límites que pacte con Sánchez” pero apela a que “PP y Vox deben
entenderse, ser consecuentes con las urnas” y añade “mantengo mi compromiso de
gobernar España sin coaliciones pero pactando acuerdos puntuales con Vox”, “vamos a cambiar España de arriba
abajo, sin apartheid contra el tercer partido, para que vuelva a ser un país
fiable”, “nuestra misión es histórica, somos el único partido de Estado que
queda y tenemos que resistir ante el populismo”…. Pero por otro lado Feijóo
corrige a María Guardiola para controlar la nueva etapa con Vox y da un “golpe
en la mesa” para dirigir los pactos con Vox, pidiendo a la baronesa extremeña
“trabajar con discreción y menos ruido”, mientras el PP extremeño lamenta que
Guardiola sufre “fuego amigo y enemigo” pues “hay gente conspirando contra
ella” quien, por cierto, rectifica diciendo ahora “el feminismo que defiendo,
estoy convencida, es el feminismo que defiende Vox”…. pero Vox no cede y a dos
semanas de la investidura sólo han tenido tres citas de veinte minutos.
En cuanto a otros asuntos se refiere
citar que Sánchez insta a los empresarios a “que paguen más”, mientras su
ministra Mónica García no cede a las reivindicaciones de los médicos en huelga,
seguida ampliamente, porque, según ella, “sus reivindicaciones son abstractas”;
que Sumar se desmarca del plan socialista para frenar el precio del alquiler,
mientras siete millones de viviendas están en el limbo, pues el 73% de los
proyectos está bloqueado por la burocracia; que Transportes reabre la alta
velocidad Madrid-Sevilla en el tramo de
Adamuz, salvo el enlace a Málaga, mientras se analiza la degradación del acero
como posible causa del accidente; y que la Asociación de Ingenieros de Caminos
confirma los temores de los sindicatos que denuncian el deterioro crítico de la
red de carreteras por falta de mantenimiento e inversión de obra hidráulica en
España, pues 34.000 kmts de carreteras urgen una reparación inmediata para
evitar accidentes y las presas y pantanos requieren lo mismo ya que “con las
presas pasará algo grave, como con los ferrocarriles” (de momento, dicho queda;
pues en esta nuestra diferente España nos acordamos de Santa Bárbara sólo
cuando truena).
Jorge Cremades Sena