Esperando la sentencia en el
“caso de las mascarillas” sobre Ábalos, Koldo y Aldama, en plena resaca por la
imputación de Zapatero en el caso “Plus Ultra” y mientras se inicia el juicio
en el caso del “hermanísimo” David Sánchez en Badajoz, salta a la palestra el
“caso Leire” o el de las “cloacas del PSOE” o de “la fontanera”, como quieran
llamarlo, con el insólito registro de la sede del PSOE en la calle Ferraz de
Madrid por parte de la UCO durante más de quince horas, ordenado por el juez Pedraz. Si a ello añadimos otros
casos en ciernes como el de Begoña Gómez, entre otros, es tal la cantidad de
casos judiciales investigados que afectan directamente al PSOE y a su Gobierno
de coalición y es tal la cantidad de personajes socialistas relevantes implicados
en su conjunto que cada vez son más los ciudadanos que, abrumados por esta
deriva corrupta generalizada y superada su capacidad de asombro, se preguntan
qué más tiene que pasar en España para que se cambie de rumbo y se finiquite de
una vez por todas esta intolerable lacra antidemocrática de la corrupción que
sufrimos todos los españoles y que está haciendo un irreparable daño a nuestra
convivencia democrática. ¡Qué más tiene que pasar para que Sánchez ya no se
siga atrincherando una y otra vez más en vez de someterse a una moción de
confianza o convocar elecciones anticipadas! ¡Qué más tiene que pasar para que
sus socios de gobierno y sus aliados
parlamentarios se lo exijan! ¡Qué, para que Feijóo convoque a los diversos
grupos en el Congreso para diseñar una exitosa moción de censura, aunque sólo
sea con el compromiso inmediato de dar la palabra en las urnas a los ciudadanos!
¡Qué, para que nuestra democracia recupere de nuevo el pulso!... Como ven, si
se quiere, sí hay mecanismos democráticos para salir de este agujero negro sin
fondo en el que nos ha metido este demagógico gobierno minoritario de coalición
hilvanado en los despachos contra natura entre los perdedores en las urnas,
algunos de ellos incompatibles entre sí ideológicamente, para venderlo después
cínicamente como “progresista y de izquierdas” cuando se sustenta en la más
rancia derecha nacional-secesionista vasca y catalana, y a su vez en la más
radical izquierda nacional-secesionista, incluso aquella de dudosa credibilidad
democrática, cuyo único objetivo que comparten es finiquitar nuestro actual
Estado Democrático de Derecho, diseñado democráticamente en nuestra actual vigente
Constitución Española, al que llaman “régimen del 78” hasta los mismísimos
socios del Ejecutivo. En fin, socios de gobierno y aliados parlamentarios
coyunturales que, a la vista está, prefieren un gobierno corrupto a un posible
gobierno de la derecha, elegido en las urnas, si ello implica entenderse con la
extrema derecha, mientras sí consideran válido un gobierno de la izquierda
conformado o apoyado, como es el caso, por la extrema izquierda….Como ven, una
actitud antidemocrática de primera magnitud que, en la práctica, impide o dificulta
la alternancia política, imprescindible en los sistemas democráticos.
En efecto, así las cosas, el juez
Pedraz imputa por una presunta trama corrupta (otra más) contra jueces y
fiscales a la propia Leire Díaz, la “fontanera” del PSOE que en el partido nadie
decía conocer y aseguraban que era una simple militante de base más; a Santos
Cerdán, que ya tiene otras causas pendientes, y a su letrado; a la actual
gerente del partido socialista Ana María Fuentes; a Zarrías, ex vicepresidente
de la Junta de Andalucía e histórico dirigente del partido, condenado ya
anteriormente por el caso de los ERE; y, entre otros más, al empresario Pérez
Dolset. El juez Pedraz ordena el registro del domicilio de alguno de los
imputados, la Dirección General de la propia Guardia Civil y, especialmente, la
sede socialista en la calle Ferraz de Madrid donde la UCO, tras más de quince
horas de registro, hace acopio de material documental e informático que pueda
servir para esclarecer la investigación, cogiendo por sorpresa a Sánchez que
anda visitando al Papa en El Vaticano. Es tal la conmoción por el registro de
la sede socialista y otros lugares de forma simultánea, que la noticia relegaba
en los medios otros “casos” como el que afecta a Zapatero, al hermano de
Sánchez o a su esposa, e incluso al “caso Kitchen” durante el Gobierno popular
de Rajoy…..la presunta gravedad del asunto de las cloacas del PSOE es tal que
nubla otros casos ante la opinión pública y dificulta el relato de unos supuestos
hechos delictivos que interfieren en el tiempo, conformando un panorama
putrefacto impropio de una sociedad libre y democrática.
El juez Pedraz sostiene que el PSOE
pagó para torpedear investigaciones judiciales en curso y la Audiencia entiende
que Leire Díaz cobró del partido 4.000 euros mensuales; que el PSOE pagó una
trama contra jueces y policías para proteger al Presidente; que la cúpula de la
Benemérita intimidó a los agentes que investigaban a Ábalos; que Santos Cerdán
controlaba la SEPI para orientar los expedientes y recibir beneficios; o que el
origen de la trama está en “los cinco días de Sánchez” que se tomó para
reflexionar tras conocer la imputación de su esposa Begoña, señalando, entre
otros, a la actual gerente del PSOE. En todo caso, hechos muy graves si se
demuestran en sede judicial, pues los indicios y pruebas apuntan a que el PSOE
persiguió a la UCO, a jueces y fiscales por “orden del one” o número uno,
creando al efecto una cloaca en la sede socialista para “obstaculizar” los
escándalos de corrupción, intentando los ahora investigados sobornar a varios
implicados, descalificar a los investigadores y acallar a testigos
incómodos….repugnantes métodos todos ellos y en su conjunto, pues son más
acordes con dictaduras bananeras que con democracias avanzadas. El caso es que
todo apunta a que la caja del PSOE financió la presunta ofensiva contra jueces
incómodos y Pedraz atribuye a Santos Cerdán el liderazgo de una trama para
“desestabilizar” investigaciones judiciales molestas para el Gobierno, pagando
al efecto un dinero a la “fontanera”, que se activaron tras la imputación de
Begoña Gómez. Se desvela además que la UCO logró mensajes clave gracias a la
relación íntima de Leire con el ex jefe de la SEPI, pues la “fontanera del
PSOE” borraba sus conversaciones con el Secretario de Organización Santos
Cerdán pero las comentaba a su vez con Vicente Fernández y éstas no las borraba
y que entre las víctimas de la banda de Cerdán y Leire están la juez Biedma, el
fiscal Luzón y el coronel Balas.
Entretanto, del caso Plus Ultra se
conoce que la SEPI anticipaba a las empresas que iban a recibir rescate, pero
el magistrado ve como indicio de tráfico de influencias que Plus Ultra
celebrase su ayuda por adelantado; que el juez sospecha que la aerolínea desvió
16 millones del rescate a una red de blanqueo; que un experto hará la
valoración de las joyas intervenidas a ZP; que se investiga a un mando policial
por su vinculación con un implicado; que Calama pospone la declaración de
Zapatero a petición de la defensa del ex presidente; que Bolaños cesó a la juez
de Suiza tras la petición de ayuda por Plus Ultra, suprimiendo la plaza helvética
días después de solicitar la Audiencia Nacional colaboración al Ministerio de
Justicia para facilitar la extradición del bróker al que recurrió la aerolínea
con el fin de recibir créditos; que una empresa china usó a Zapatero para
cerrar un acuerdo de petróleo con el chavismo; que Hacienda creó un certificado
a medida de la aerolínea para justificar su deuda; que en la agenda de Julito
figura el “plan Z” que aplica Delcy, Huawei y antiguos ministros socialistas,
destapando la “trama” y la conexión venezolana; que Moncloa activa el ataque
contra la UDEF y se refugia en la presunción de inocencia; y que el BOE publicó
en plena Nochebuena el contrato de Huawei que la UDEF vincula al “caso
Zapatero”.
Por otro lado el hermano de Sánchez,
David, se sienta en el banquillo arropado por la Fiscalía, que ve prescrito uno
de los tres delitos de los que se le acusa, mientras la acusación particular
pide tres años por prevaricación y tráfico de influencias. Comienza este juicio
con el PSOE alentando la teoría del golpismo judicial para tapar su corrupción,
mientras que la defensa pide la nulidad y el ministro Puente dice que se quiere
derribar al Gobierno “con métodos nada democráticos”, en tanto que el
“hermanísimo” en el banquillo se aferra a un “error” aceptando ahora que su
nombramiento fue delictivo pero que él no pudo saberlo y su defensa alega que
incurrió en “un error de prohibición completo” al desconocer la ilicitud de su
nombramiento. La fiscal, aunque ve prescrito uno de los delitos, no secunda las
pretendidas nulidades que intentaban frenar el juicio, ya puesto en marcha. Y
mientras Moncloa depura por miedo a las filtraciones a la escolta de Begoña
Gómez (el equipo ya ha sufrido cuatro bajas por renuncias de los propios
agentes después de que hace solo un año gran parte de ellos cambiara de destino
por “incompatibilidad de caracteres”), que ha solicitado al juez aplazar la
audiencia prevista para el nueve de noviembre, en el “caso Kitchen”, que afecta
al PP de Rajoy, el ex ministro popular Fernández Díaz alega que se enteró del
espionaje a Bárcenas por la prensa y su ex número dos en Interior le contradice
afirmando que sabía que el ex chófer del ex tesorero del PP estaba colaborando
con la Policía.
¡Qué más tiene que pasar para acabar
con todo esto! Pues por lo visto, de momento, nada. En otro día más de
convulsión política socialista Sánchez ordena resistir, mientras crece la
inquietud de los aliados gubernamentales y el PP les apremia para un adelanto
electoral. Sánchez se atrinchera porque “la investigación no impugna al Gobierno”
y se niega a adelantar las elecciones mientras Sumar, su socio gubernamental,
denuncia una conspiración de EEUU, y PNV y Junts evitan el “ensayo” de moción de censura. Moncloa asume un calvario
con ZP y Sánchez se blinda en su burbuja internacional para esquivar todos los
escándalos y, sobre ZP, cada vez más socialistas se unen a García-Page y
alcaldes y federaciones creen que “no hay pruebas claras pero sí hay evidencias
de que se ha rodeado mal” y “esto es desesperante”, pues “Sánchez nos quema a
todos”, mientras Paco Núñez, presidente del PP manchego, concluye que “Castilla
La Mancha lleva once años sin avanzar nada” y cuestiona al actual Presidente
socialista de la región porque “de qué sirve que Page esté en contra de Sánchez
si luego le apoya en el Congreso”. Y por
su parte Ayuso manifiesta que “ante la corrupción de Sánchez sólo cabe ir a una
cuestión de confianza”, rechaza una moción de censura del PP y anuncia la
convocatoria de “movilizaciones útiles”, insistiendo en que “Sánchez es la X” y
denunciando que Zapatero aprovechara la “debilidad y el dolor venezolano para
lucrarse”. Finalmente, ante la cascada de escándalos y críticas, Sánchez pide
comparecer en el Congreso, Sumar se revuelve contra el PSOE y reclama
explicaciones a su socio mayoritario, mientras el PNV da por finiquitada la
Legislatura.
Entretanto en la calle se respira la
parálisis política con huelgas y manifestaciones de funcionarios que trabajan
en los principales servicios públicos: los médicos plantan cara a Mónica García
y no operarán por las tardes en media España y los profesores protestan y
reclaman mejoras, ambos exigen mejorar la calidad educativa y sanitaria,
mientras el precio de la vivienda no deja de subir y llega al 14%, su mayor
ritmo en dos décadas, en tanto que las ventas se frenan con fuerza y los alquileres
se hacen inasumibles por su carestía.
En fin, mejor dejamos para otro día
menos tormentoso otras noticias, incluidas las internacionales, mientras nos
seguimos preguntando qué más tiene que pasar para que las cosas cambien en
España antes de que sea demasiado tarde y a la espera de las novedades que mañana
nos traerá el destino…. ¿habrá por fin buenas noticias?, lo dudo, pero deseo
que así sea.
Jorge
Cremades Sena