Sánchez, seguramente el más
listillo de la clase, ya tiene a los españoles inmersos en una descomunal
ceremonia de la confusión, que es lo que él quería y donde él se mueve mejor,
consiguiendo pasar, de la noche a la mañana, de estar acosado mediáticamente
por, entre otros, el grave asunto de Ceuta y la corrupción sanchista, a que estos
asuntos pasen a un segundo plano y sólo se hable del problemón de la vivienda,
que no es poco, para erigirse (o intentar hacerlo) en líder de la defensa de
tan elemental derecho, como defensor de inquilinos y “okupas” frente a la perversa
derecha que defiende a propietarios y “fondos buitre”, cuando, tras ocho años
de gobierno sanchista se olvidó totalmente del asunto dejándolo peor que cuando
llegó al poder. Así se lo reprochaban sus socios y aliados de izquierdas antes
de que la evidente mayoría de derechas en el Congreso de los Diputados no
convalidara los dos “decretos Mari Carmen” sobre vivienda, contradictorios entre
sí, que la oposición calificaba de “chapuza legislativa” mientras sus propios
socios y aliados los consideraban “insuficientes” en el mejor de los casos. Al
final, tras el estrepitoso revés parlamentario (otro más), en este caso por la
vivienda, el necesario y urgente debate para armonizar los intereses de inquilinos
y propietarios, se sustituye por el maniqueo debate ideológico de apostar o no
por los intereses de los “fondos buitre” y los de los “okupas”…..ya ven, de
repente, han desaparecido los ceutíes invadidos, los presuntos corruptos,
Puigdemont y su amnistía, los problemas económicos….etc etc para quedarnos sólo
con el problemón de la vivienda, que es donde Sánchez ha visto su gran
oportunidad de respirar un poco, si es que sus propios socios le dejan….. Y,
así las cosas, mientras los españoles estábamos a la espera de si el Presidente
adelantaba elecciones o seguía resistiendo, con la calle protestando en
ciudades y pueblos para exigir medidas, sin saber bien quién es el responsable
de este desaguisado, repartiendo culpas entre gobierno y oposición, proponiendo
una huelga general sin saber bien si es contra el PSOE, su Gobierno y sus
socios o contra el PP y Vox que están en la oposición….en fin, mientras el
Ejecutivo y su gabinete de crisis en Moncloa debatía con su núcleo duro y medía
al milímetro el impacto social y electoral de la crisis de la vivienda y si con
ello era capaz de desactivar, entre otros, los frentes abiertos de Ceuta y la
corrupción, que, hasta que llegó el desahucio de Mari-Carmen, no dejaban
respirar a un Sánchez cada vez más hundido, éste, que tenía que decidir si le
convenía “calentar más la calle” o que “pague ya el PP”, finalmente acaba de
inclinarse por adelantar los comicios con lo que ha llegado la hora de la
verdad y el próximo 29 de noviembre estamos citados en las urnas….¡por fin, el
pueblo tiene de nuevo la palabra!. Esperemos que lo que decida, guste o no, no
sea luego tergiversado cínicamente en los despachos.
El adelanto electoral pilla a Sumar
sin líder ni pactos, con Feijóo pidiendo elecciones porque “España no aguata
más” y con la izquierda bajo mínimos en los sondeos: según 40DB el PP ganaría
las elecciones con el 31´6% del voto y el PSOE a 4´2 puntos de distancia y Vox
subiendo hasta el 18´4% de apoyos; y, según SigmaDos, los actuales partidos del
gobierno se hunden hasta los 112 escaños y el bloque PP-Vox casi los duplicaría
con 203 escaños. Pero Sánchez, genio y figura, acorralado y sólo, llama a las
urnas aprovechando el problemón de la vivienda como señuelo, y como si él y su
gobierno no fueran los principales responsables de la crisis, con lo que, de
momento, relega otros gravísimos problemas que le atañen como gobernante. Así
pues se presume una durísima campaña que él mismo abre desde Moncloa anunciando
una de sus “tretas”, otra más, de que su Gobierno va a volver a aprobar, ya con
las Cortes disueltas, los decretos rechazados por el Congreso con la intención
de sacarlos adelante en la Diputación Permanente, donde tiene mayoría, cuando
la mayoría del Parlamento soberano se los acaba de tumbar. Un asunto peliagudo
y delicado que no pocos jueces consideran un fraude de ley, pues carece de
sentido que la Diputación Permanente apruebe lo que acaba de rechazar el Pleno
del Congreso….pero, no pasa nada, la intención de Sánchez es hacer retoques a
los citados decretos para que puedan colar como distintos. Es Sánchez en su
salsa, cuanta más polémica mejor, y ahora, en plena campaña electoral, tiene
que resaltar su profunda preocupación por los millones de personas que no
pueden acceder a una vivienda mientras él gobernaba. Si ha sido capaz de
transmutar hasta ayer unas Cortes con mayoría de la derecha en unas con mayoría
de izquierda, Sánchez es capaz de cualquier cosa hasta que se demuestra lo
contrario como ha sucedido en esta Legislatura.
Sánchez está convencido de que
remontará en las encuestas y, en todo caso, si no gana, como le ha venido
sucediendo hasta ahora, buscará el objetivo de no sufrir un estruendoso
rechazo, sabe que el PSOE, a pesar de todo, cuenta con un suelo electoral
amplio y busca, como mínimo, seguir en la oposición con posibilidades de volver
a gobernar en el futuro…tiene claro que siempre hay un roto para un descosido y
tiene la experiencia de haber gobernado en flagrante minoría. ¿Conseguirá
reeditar otra especie de “Gobierno Frankenstein” en los despachos? Los españoles tenemos la última palabra….. el
29 de noviembre, cita con las urnas.
Jorge Cremades Sena