Como no se trata de resolver
la crisis en Ceuta sino de marear la perdiz adjudicando bondades y maldades de
unos u otros sobre lo acaecido, conviene que se dé a cada uno lo suyo para
saber al menos de qué estamos hablando en concreto. ¿Se imaginan que de pronto
invadieran España más de cuarenta millones de personas que es la proporción
demográfica de los invasores de Ceuta sobre la población de la ciudad autónoma?
Sería terrible e intolerable, ¿verdad? Pues bien, es lo que ha pasado en Ceuta
precisamente y ello, obviamente, tiene unos responsables principales, que son
los gobiernos de Marruecos y España, que lo han permitido. Y el asunto es de
tamaña gravedad que ambos han de asumir sus responsabilidades y además están
obligados a garantizar a sus respectivos pueblos, el marroquí y el español, que
jamás volverá a ocurrir algo similar y que lo van a impedir, sí o sí. Que lo
van a impedir, entre otras cosas, porque ha habido decenas de ahogados
marroquíes, porque las fronteras no pueden ser violentadas y porque cada Estado
está obligado a proteger a sus habitantes y garantizarles el mayor nivel de
vida posible. Y, así las cosas, y con todos los matices que se quiera al estar
hablando de un régimen dictatorial, como el marroquí, y otro democrático, como
el español, es intolerable que, mientras el régimen marroquí envía a sus
súbditos al infierno, donde mueren decenas de ellos, el Gobierno español mire
para otro lado y no se entere de nada….y todo ello, presuntamente, por razones
meramente políticas e intereses ocultos, que debieran explicar a sus
ciudadanos. Si en 1975 la consolidada dictadura alauí doblegó a la moribunda
dictadura franquista con la famosa “Marcha Verde”, marcando el fin de la
presencia española en el Sahara (cuya soberanía, en discusión en la ONU, acaba
de ser entregada por Sánchez a Marruecos…. ¡vaya usted a saber por qué!), hoy,
en 2026, la actual España democrática no puede ni debe permitir que aquella
misma dictadura alauí, hoy dirigida por Mohamed VI y entonces por su padre
Hasan II, nos organice lo que ya se conoce como “Marcha Azul” sobre Ceuta y
Melilla, territorios españoles desde hace siglos. Es más, el Gobierno de esta
España democrática además está obligado a defender los derechos humanos y, por
tanto, a instar al régimen marroquí a que no utilice a su población como
escudos humanos contra España, y muy especialmente a los menores que, por encima
de todo, debiera proteger. Por tanto el principal responsable de lo acaecido en
Ceuta es el Gobierno español y, por supuesto, el autoritario Gobierno marroquí,
del que se puede esperar cualquier cosa, pero del gobierno español no.
Así las cosas, además, la invasión de Ceuta
deja en evidencia a la UE, fracturando su unidad, somete a Ceuta a una crisis
humanitaria, muestra el malestar interno en Marruecos y abre una crisis interna
en el Gobierno español con versiones contradictorias entre sus ministros sobre
lo ocurrido, en especial entre Interior, Defensa y AAEE, que son citados por la
oposición para que en sede parlamentaria lo expliquen, pues todo apunta a que
Moncloa desoyó todos los avisos que alertaban del asalto a Ceuta: Frontex ya
emitió en junio un informe alarmando de una “presencia migratoria
significativa”, al que se sumaron, días antes del asalto, las advertencias del
Presidente ceutí, Vivas, del CNI y del Centro de Inteligencia de las Fuerzas
Armadas, que tres días antes avisó de un asalto
masivo…. Interior dice una cosa, Defensa otra y AAEE ni está ni se le
espera….¡quién miente en tema tan peliagudo! Y mientras el Gobierno, sin que
nadie dimita, se dispone a repartir a los menores llegados a Ceuta por toda la
Península, poniendo a prueba las alianzas autonómicas del PP y Vox, se publica,
sin que nadie lo desmienta ni lo aclare, que, en plena invasión de Ceuta, la
instrucción a los agentes era “no
actuar, invitar a abandonar Ceuta” con indicaciones de que a los
asaltantes “en ningún caso se les conminara a salir de la ciudad empleando para
ello la fuerza o el material de contención” y se limitasen a “indicar el camino
a la frontera”. Por su parte, y en plena “psicosis” por la crisis con
Marruecos, Sánchez cambia su seguridad en La Mareta y requisa los móviles de
quienes le visitan, pues seguramente la sombra de Pegassus se cierne sobre
Moncloa, que busca desesperadamente zanjar esta gravísima crisis, mientras en
Interior se teme que los informes sobre Ceuta desmientan a Marlaska, que
aseguró que no sabía nada y que nadie le avisó.
Pero hay más consecuencias, pues
Meloni y Sánchez, los dos iconos europeos radicales de derecha e izquierda
respectivamente, se enzarzan en una bronca diplomática imponiendo controles
fronterizos entre sus respectivos países: la italiana tras la invasión en Ceuta
impone controles a España y lo justifica por otro posible asalto y el español
hace lo propio por reciprocidad, arrastrando a la UE a una fractura histórica,
quebrando la libre circulación europea que es un pilar básico para la misma; al
final el pulso entre Meloni y Sánchez condiciona a 85.000 pasajeros diarios a
los que podrá solicitarles la documentación aunque no podrá prohibirles la
entrada en el territorio. En fin, como si de un juego de niños se tratara.
Entretanto Ceuta se echa a la calle
exigiendo solidaridad, en plena anormalidad todavía, por más que el Gobiero
español diga que ya están en la “normalidad”. Y, según SigmaDos, el 82%
militarizaría la frontera sur, el 47% culpa a Marruecos, sólo el 6% opina que
la entrada masiva se debió a las mafias como
dijo el Gobierno y el 46% no está de acuerdo en que se reubique a los
menores en la Península….Es más, el ministro de Justicia marroquí afirma que
Marruecos “reclamará a sus niños por la vía legal y política”; pero nadie
explica por qué las autoridades marroquíes no evitaron que salieran de
Marruecos y las autoridades españolas no impidieron que entraran en España. Y,
según NCReport, en caso de elecciones generales en España, la izquierda en su
conjunto no alcanzaría el 35% de los votos y el PSOE no pasaría de los 101-103
diputados, mientras Vox llegaría a 61-63…. los resultados serían exactamente:
PP 34´2% de votos y entre 145-147 escaños, PSOE 25´2% y 101-103, Vox 18% y
61-63, Sumar 5´9% y 8-10, ERC 2% y 7, Junts 1´6% y 6, Bildu 1´4% y 6, PNV 1% y
5, Podemos 3´5% y 2-3, y BNG 0´8% y 2. Es lo que hay….¿les extraña?, a mí,
sinceramente, no.
Jorge Cremades Sena