Al final, como nadie asume
responsabilidades, el más débil de la cadena gubernamental de mando paga el
pato y, tras dos meses caóticos en Ceuta, el Delegado del Gobierno en la ciudad
autónoma, Pérez Triano, dimite tras haber sido señalado por su Jefe de
Gabinete, Gonzalo Sanz, que había dimitido anteriormente, asegurando en su
carta de dimisión que había informado a su Jefe de los avisos recibidos por
parte del CNI sobre una posible entrada masiva de inmigrantes en Ceuta, dándose
la circunstancia de que, hasta entonces, sólo había sido cesada de forma
fulminante la funcionaria responsable de comunicación del Departamento de
Seguridad Nacional por haber informado de la entrada, por entonces, de 49.000
inmigrantes (luego fueron muchísimos más), mensaje que se borró de la web
oficial poco después de su publicación. Cómo ven, desde el más débil eslabón de
la cadena de mandos, al que los demás arriba quieren convertir en el chivo
expiatorio, se va señalando al sucesivo Jefe y cada vez quedan menos pasos para
llegar al ministro pertinente, que, con tal de no soltar el cargo, se
atrinchera en su atalaya y que, en caso de que no baste y le llegue a él el
turno, sin duda acusará a su Jefe, en este caso al Presidente del Gobierno,
como el principal responsable de lo acaecido en Ceuta. Entretanto se publica
que el Delegado del Gobierno en Ceuta pidió refuerzos una semana antes de la
entrada masiva y también se advirtió a Ferraz desde el PSOE ceutí de lo que se
avecinaba, pero las peticiones de socorro cayeron en saco roto y no se
tradujeron en medidas eficaces para afrontar la trágica invasión provocando una
grave crisis que, finalmente, ha fulminado al Delegado del Gobierno cuando todo
el mundo sabe que los responsables, por acción u omisión, son otros, que
disfrutan de los parabienes del poder pero no quieren asumir los costes de su
ineficaz actuación. Así las cosas, convertida Ceuta en una ciudad inhabitable
en estos últimos meses, unos 300 agentes de la Policía Nacional desalojan por
razones de seguridad y antes de que lleguen las lluvias, el asentamiento de
inmigrantes de la playa cercano a la desaladora, que separa las del Trampolín y
Benítez, para reubicarlos en la zona de Guano. Y se publica asimismo un dato
alarmante, pues el mando policial enviado por Marlaska a Ceuta se va a una
fiesta nada más llegar (el comisario general acudió a una celebración el pasado
viernes tras aterrizar como mando único). Y mientras tanto el Senado se dispone
a investigar al núcleo del Consejo de Ministros por la invasión marroquí, el
Delegado del Gobierno se va por miedo a ser imputado y la jueza podrá centrar
el foco en Marlaska, pues Pérez Triano, tras dimitir y anunciar que deja la
política, manifiesta que, como era su cometido, elevó la información a
diferentes ministerios para conseguir refuerzos y recuerda que avisó “semanas
antes” al Ejecutivo de la avalancha de inmigrantes. ¿Quién miente en todo esto?
¿dónde está el cortocircuito de la cadena vertical de información en el
ministerio? Es lo que ha de quedar meridianamente claro por el bien futuro de
nuestro Estado de Derecho.
Y por supuesto, también tienen que
quedar bien claros los demasiados casos de corrupción que afectan al gobernante PSOE y a su Ejecutivo sanchista. El CEO de
Plus Ultra, que desvió cuatro millones a Venezuela en pleno rescate, desvela al
juez las operaciones en el Caribe que acabaron en Bancamiga, cuando la SEPI
supervisaba ya al grupo….; las hijas de Zapatero ocultaron el pago de un bróker
chavista del que recibieron 20.000 euros, sin que apareciesen en sus cuentas de
2020 y ahora éste es uno de los principales investigados por el caso Plus
Ultra…; Delcy canalizaba, vía Aldama, ventas millonarias de petróleo y la
Audiencia investiga los lazos de Venezuela y la financiación del PSOE, pues la
entonces vicepresidenta de Venezuela y el empresario condenado operaban a
través de la filial suiza de una petrolera rusa y hay decenas de mensajes que
revelan su estrecha relación para colocar enormes cantidades de crudo y Aldama
sostiene que parte del dinero fue a parar al PSOE en varias entregas…. en fin,
demasiados chalaneos sólo en lo referente a Venezuela y al rescate de Plus
Ultra que investiga la Audiencia Nacional, como la presunta conexión venezolana
con la financiación del PSOE, pues parece ser que Delcy se infiltró en el
Gobierno ya que los mensajes revelan que recibió información privilegiada,
teniendo incluso conocimiento de los cambios de ministros antes de que se
anunciaran y la presión de ZP a Sánchez para elevar su influencia frente a
Ábalos, con mensajes como “Z no le puso bien a A por otros temas” o “la relación
de Z y el uno es mucho mejor”… En fin, sin más comentarios.
Entretanto la defensa de las cloacas del
PSOE considera que torpedear las causas judiciales no es delito y ataca a la
Fiscalía Anticorrupción para frenar la investigación sobre los pagos desde la
tesorería de Ferraz, el famoso Zarrías expone que la causa es “artificiosa” y
articulada sobre una “fantasmal” organización. Y por otro lado la instrucción
secreta pone el foco en las donaciones declaradas al Tribunal de Cuentas y las
fundaciones “fantasma” del PSOE, señaladas como vía para canalizar comisiones,
pues once de estas entidades confirmarían la información revelada por Aldama,
quien, por cierto, gestionó un encuentro secreto entre Ábalos y Delcy en Cuba
pero la destitución del ministro abortó la cita solicitada por el líder
socialista….
Pero aclarar todos los casos
judiciales requiere respetar las actuaciones de los distintos tribunales sin trampas
ni cartón pero no convertir el Tribunal Constitucional en la última instancia
judicial con la finalidad de enmendar la plana al mismísimo Tribunal Supremo,
como ha sucedido con el asunto de amnistiar, por conveniencias políticas, a Puigdemont;
Macías, ponente del TC sobre la amnistía insiste en que el Supremo actuó bien
y, aunque acata el criterio de la mayoría liderada por Conde-Pumpido y habla de
un déficit de motivación en la decisión de excluir la malversación, rechaza de
nuevo que fuera arbitraria la decisión del Alto Tribunal, última instancia en el
sistema judicial ordinario….pero Conde-Pumpido, presidente del TC, cuestiona
que el Supremo no amnistiase la malversación afirmando que la norma buscaba apaciguar
el conflicto por el “procés”; y, digo yo, ¿va en la buena dirección amnistiar
la malversación para erradicar la corrupción en
España; indultar a los corruptos o rebajar las penas?, sinceramente creo
que no.
Jorge Cremades Sena