Nos dice la sabiduría
popular que “quien siembra vientos, recoge tempestades” y es precisamente lo
que le está pasando a Sánchez y su Gobierno, que no se meten todavía en más
charcos porque no llueve. La realidad es que, durante sus años de desgobierno
en España, ha batido todos los records en poner en contra a todos contra él,
empezando por sus socios y aliados, que eran demasiados e incompatibles entre
ellos para hilvanar un mínimo boceto de proyecto político de gobierno,
sencillamente porque para ser viable no cabe mezclar churras con merinas, y,
por tanto, sobrevive a base de promesas incumplidas, algunas inviables, y
mentiras, que Sánchez llama “cambios de opinión”, para así poder ir sorteando
el temporal hasta que éste, al final, inunda a todos en una frustración y
descrédito generalizados. Sánchez con su patético Gobierno, lamentablemente
está más sólo que la una, pues ya no cuenta ni con el apoyo de sus propios
compañeros del PSOE, a quienes dijo llegar para democratizarlo y, como en otras
tantas cosas, después, “cambiando de opinión”, hacer todo lo contrario. Y con
semejante proceder, hoy Sánchez tiene también en contra al resto de aliados que
posibilitaron su estrambótica investidura y, además, es cuestionado por médicos
y resto de trabajadores sanitarios, profesores y resto de funcionarios, transportistas,
autónomos, agricultores, jueces…. etc etc que, además de ser víctimas de sus
políticas, son muchas veces el objetivo de sus críticas, cuando no de su descalificación
generalizada, con la estrategia de agrupar a la categoría de “fachosfera” a todo
el que discrepe con él o con su forma de gobernar (o desgobernar). Pero es que
además, por si no fuera suficiente lo anterior, tiene en contra a las CCAA, incluidas
en algunos asuntos a las pocas que gobiernan los socialistas, excepto Cataluña,
la gran beneficiaria de su política autonómica; y tiene descontentos a la mayoría
de los miembros de la UE, a los militares, policías y guardias civiles…. En
fin, todos contra Sánchez, y él lo achaca a una especie de complot nacional e
internacional, obviamente “facha” o de “extrema derecha”, aunque cabe aclarar
que, para ser exactos, todos no están en
su contra pues siempre le quedará Tezanos, quien con su CIS particular le sigue
dando como ganador de las próximas elecciones generales en plena crisis del
asalto a Ceuta, lo que supondría, si se cumpliera la encuesta, que el PSOE
sanchista por fin conseguiría vencer por primera vez en las urnas en unas
elecciones generales en España. ¡Ah!, se me olvidaba, y también le queda RTVE,
el ente público convertido en un aparato de propaganda del sanchismo. Es lo que
hay.
Y mientras Sánchez sigue recogiendo
tempestades, como consecuente cosecha de todos los vientos, algunos
huracanados, que ha ido sembrando a su conveniencia particular, la inflación
acumulada desde que llegó al poder es del 27% cuando el poder adquisitivo de
los españoles apenas ha subido un 1% y la factura por los intereses de la deuda
se disparará un 50% de aquí a 2030, pues alcanzará los 60.000 millones anuales
frente a los 40.000 actuales. En definitiva, la era Sánchez nos dejará un
futuro hipotecado con una deuda record, 141 subidas de impuestos, inflación
acumulada del 27%, salarios reales un 3´4% más bajos, vivienda cada vez más
inaccesible (en venta un 85% más cara y en alquiler un 78%), servicios sociales
básicos cada vez peor y más desprestigiados, emancipación de jóvenes retrasada
el doble que en la UE, transportes en entredicho especialmente el ferrocarril….
y con una ciudad española, Ceuta, ocupada tras ser asaltada desde Marruecos por
varias decenas de miles de inmigrantes, mientras asombra la actitud sumisa de
nuestro Presidente ante el régimen alauí. Esta es “grosso modo” la cosecha que
está recogiendo Sánchez, quien ya pone en guardia al PSOE ante un probable
adelanto electoral agitando el último reclamo que le queda: el miedo a la “amenaza ultra” cuando cada vez
son más quienes tienen miedo a su forma de hacer las cosas. Menos mal que,
según él, preside un gobierno progresista en favor de los trabajadores, del
progreso y de la igualdad entre ciudadanos y territorios pues, sí no fuera así,
ya estaríamos en la miseria más absoluta y en la mayor irrelevancia
internacional, cuando, gracias a su gobierno “progresista” minoritario sólo
estamos en camino de serlo…o ¿es que acaso su gobierno de progresista tiene
bien poco y es otra cosa? En fin ya saben, la culpa y la responsabilidad, en
todo caso, nunca es suya, siempre es de los demás. Y todo lo anterior adobado
con el ingrediente de una corrupción muy generalizada que afecta a su entorno
familiar y político, mientras que los distintos jueces que investigan los
diversos casos son tachados, incluso por el mismo Ejecutivo, de “fachas”,
insólito en democracia, sin respeto alguno a la división de poderes y a la
independencia judicial. Es lo que hay.
Rajoy, tras el triunfo de la moción de
censura que le desalojó del poder, dijo a Sánchez “ha sido un honor dejar una España mejor de la que encontré,
ojalá mi sustituto pueda decir lo mismo en su día, se lo deseo por el bien de
España”…..La España que se encontró Rajoy fue la gobernada y en plena crisis por
Zapatero, investigado hoy por presuntos casos de corrupción y sin explicar
todavía la procedencia del tesoro en joyas encontrado en una caja fuerte en su
despacho; el sustituto de Rajoy fue Sánchez, hoy más solo que la una y cada vez
más cuestionado nacional e internacionalmente; y Feijóo, como previsible
sustituto de Sánchez, cuando toque, le dice entre otras cosas las siguientes:
“la agresión de Marruecos sigue y Ceuta será el epitafio de Sánchez”, “toda la
UE tiene que saber que Ceuta es tan importante como Groenlandia”, “seré leal
pero firme en defensa del país y Rabat lo sabe porque se lo he hecho llegar”,
“intentaré amplificar las funciones del Rey, está infrautilizado”, “tengo el
arrojo suficiente para darle a España el cambio que demanda; no haré un
sanchismo de derechas”, “mi gobierno limpiará a fondo el Estado”, “el máximo responsable
de la corrupción política que sufre España es Sánchez”, “no quedará un cajón sin abrir, no voy a
amnistiar a Sánchez” y “hay que regular que se puedan prorrogar los Presupuestos
sólo un año, y, si no salen, a las elecciones”…. (y es que Sánchez ya lleva
tres años consecutivos sin aprobarlos y, peor aún, sin cumplir ni siquiera con
la obligación constitucional de
presentarlos en el Congreso, para evitar su rechazo).
Y ustedes… qué dicen ustedes. ¿Será Ceuta el epitafio
de Sánchez? Yo, sinceramente, no lo sé; sí sé que, en todo caso, de aquellos
vendavales huracanados que ha ido sembrando Sánchez con su mal proceder viene este lodazal tempestuoso en
que él solito se ha metido y ha metido al PSOE…esperemos que no del todo haya
metido también a nuestra democracia y podamos salir lo mejor y antes posible de
este peligroso agujero.
Jorge Cremades Sena