Que la errática trayectoria
de Trump se lo merece, y la de Sánchez también, es obvio, entre otras cosas,
porque han hecho de la amenaza, el engaño y la rectificación casi permanente su
forma habitual de gobernar y, al final, Trump y Sánchez, salvando las
distancias, no se meten en más charcos porque no llueve…..y después, que me
quiten lo “bailao”. En efecto, sin consultar con nadie y por su cuenta y riesgo,
como suele hacer Sánchez, Trump decide con Netanyahu operar militarmente contra
Irán con la esperanza de que la OTAN, o, al menos, algunos de los socios,
cerraran filas con él y le ayudaran a derrocar al régimen de los ayatolás….y
ninguno le sigue, encontrando incluso no ya la neutralidad sino la oposición
activa y radical de algunos de ellos como la España de Sánchez, quien, al igual
que Trump, decide liderar sin consultar con nadie y por su cuenta y riesgo un
núcleo opositor activo contra la intervención militar de Trump en Irán bajo el
slogan “no a la guerra”, reventando con semejante polarización la estrategia
común europea de una neutralidad activa en defensa de la diplomacia. El
conflicto internacional está servido y ahora qué. El socio minoritario del
Gobierno sanchista insta a su socio mayoritario socialista a que España
abandone la Alianza Atlántica, reivindicación tradicional de la extrema
izquierda española, y que nos defienda Rita la cantaora; y Trump, aprovechando
que el Pisuerga pasa por Valladolid, harto de esperar la ayuda de sus socios de
la Alianza amaga con que EEUU, que aporta el 60% de la financiación de la
misma, abandone la OTAN tras quedarse solo en su guerra y reprocha a sus
miembros que no hayan cooperado en la operación contra Irán para regocijo de la
extrema izquierda española y europea, que ya sueñan con materializar lo que
pretendían, el desarme español y europeo. Así las cosas, Europa prepara un
protocolo bélico al margen de la Alianza y busca una mayor autonomía militar
ahora que EEUU, harto de pedir que los miembros inviertan en defensa el 5% de
su PIB, advierte a sus socios que “deberán aprender a luchar por sí mismos”. No
obstante, la salida de EEUU de la OTAN necesitaría un amplio apoyo del
Legislativo norteamericano, pues para materializar su salida de la Alianza
necesitaría dos tercios del Senado o una ley del Congreso para castigar a los
socios por no secundar la ofensiva contra Irán y no acudir a reabrir el
Estrecho de Ormuz cuando lo ha pedido Washington. Y si, por el contrario,
Sánchez quisiera que España saliera de la OTAN, como le piden sus socios, el
mecanismo no podría ser, como le exige Belarra, una salida inmediata sino que
habría de comunicar la decisión y esperar un año a materializar la salida, amén
de los requisitos de aprobación por parte del Legislativo. Con este enredo, Trump,
que se reunirá con Rutte en la Casa Blanca la próxima semana, debilita a la
OTAN, garante hasta ahora de la paz en Europa, que, al margen del desenlace
final de este preocupante panorama, debería profundizar en que ya no cabe
llamar al primo de Zumosol (los EEUU) para que nos defienda frente a terceros,
pues lamentablemente nada será ya igual, y aprender a luchar y defenderse por
sí mismos requiere, entre otras cosas, invertir bastante más en defensa.
De momento, y al margen de las
fanfarronerías, tanto de Trump como de Sánchez, Israel anuncia la destrucción
de todas las casas fronterizas con Líbano, mientras la aprobación de la pena de
muerte para los palestinos indigna a Europa. Por su parte Irán impone una
aduana marítima para cruzar Ormuz y empieza cobrando dos millones de dólares a
cada barco que pase por el Estrecho y lanza una oleada de ataques ante los
vaivenes de Trump, bombardeando Israel en plena Pascua judía horas después de
que el presidente norteamericano afirmara que el ejército iraní había sido
diezmado, que el conflicto está a punto de acabar y que el régimen de los
ayatolás estaba negociando un alto el fuego, lo que el régimen iraní
desmiente. Trump se contradice, como
suele hacer Sánchez, pues, acto seguido amenaza con devolver a Irán a la Edad
de Piedra si no se rinde, lo que no cuadra con unas supuestas negociaciones de
paz, y pide paciencia a sus conciudadanos cansados de una guerra que desde que
empezó “está a punto de acabar”, pero que no acaba (como la de Ucrania),
mientras Teherán lo desmiente y amenaza con “acciones más destructivas” e
Israel avanza en sus planes para ocupar el sur de Líbano y Europa planta cara a
EEUU apostando por la diplomacia para intentar abrir el Estrecho de Ormuz dado
que los mercados (y los ciudadanos) ya sufren los efectos de esta maldita
guerra. Así pues, más amenazas que certezas sobre el desenlace final de este
conflicto sobre el que Trump pide a los norteamericanos, cada vez más
frustrados, una nueva prórroga para “completar la misión” de acabar con el
riesgo nuclear iraní mientras el precio de la gasolina se eleva por encima del
umbral sicológico alcanzado en los inicios de la guerra de Ucrania con la
invasión del territorio ucraniano por Putin, otro que tal baila. Y Trump, con
la guerra y el petróleo fuera de control y la incertidumbre generalizada,
destituye a la fiscal general, Pam Bondi, por el “caso Epstein”. En fin, es lo
que hay.
Pero, dejando a EEUU y su guerra a un lado y volviendo a España, el panorama nacional tampoco es esperanzador….si a nivel internacional tenemos a Trump, a nivel nacional tenemos a Sánchez, dos populistas de cuidado de signo ideológico opuesto, aunque supuestamente demócratas ambos, y, ya se sabe, los extremos se tocan. Sánchez, durante su mandato, congela el Congreso de los Diputados con 128 iniciativas bloqueadas, sencillamente porque no tiene mayoría para aprobarlas y además premia a País Vasco y Cataluña con el 65% de los traspasos de competencias para afianzarse en el poder, pues ambas CCAA copan 30 de las 47 transferencias hechas desde que el sanchismo ocupara La Moncloa con el imprescindible apoyo de los gobiernos de las derechas más radical-nacionalistas, como PNV y Junts, de ambos territorios respectivamente…las otras 17 transferencias a repartir entre las quince CCAA restantes. Obviamente, según SigmaDos, los votantes socialistas censuran, entre otros asuntos, el retraso indefinido de los Presupuestos Generales del Estado cuando constitucionalmente el Gobierno está obligado al menos a presentar el proyecto anualmente….y aquí llevamos varios años sin Presupuestos, cuando el propio Sánchez en la oposición decía, con toda la razón del mundo, que si un gobierno es incapaz de aprobar unos Presupuestos no puede gobernar y debe convocar elecciones. Obviamente le faltó añadir que excepto si ese gobierno lo presidia él. El caso es que sólo el 29% de los afines al PSOE lo justifica, el 71% de españoles rechaza el aplazamiento presupuestario e incluso los que apoyan a Sánchez y Yolanda Díaz admiten que no lo hacen por falta de apoyos….¿qué hay que hacer pues?, es obvio, convocar elecciones y que el pueblo vuelva a decidir con mayor claridad.
No en vano las izquierdas,
colaboradoras con Sánchez junto a las derechas nacionalistas y, por tanto,
responsables también de lo que pasa, negocian contrarreloj si van juntas en
Andalucía para intentar evitar un descalabro generalizado (otro más), pues
Podemos se desdice de dos años de veto a Sumar y pide ahora pactar con ellos,
mientras los críticos del PSOE, por su parte, intentan organizarse para forzar
primarias cuando toque contra Oscar López y Morant, colocados por orden de
Sánchez, por si se confirma la probable debacle andaluza. Una izquierda que
defenderá en la calle sus medidas para los alquileres que tampoco consiguen
sacar adelante en el Parlamento, mientras el popular Juanma Moreno busca
quitarle a Abascal los toros, el campo y los votos para gobernar en solitario, cuando Sánchez y
Abascal se disponen a irrumpir con fuerza en las calles para polarizar al
electorado y reventar la campaña electoral, mientras Feijóo muestra el balance
positivo al frente del PP con quince victorias electorales y las andaluzas como
otro paso hacia la Moncloa, y propone que homenajear a ETA se multe como se
hace contra el franquismo, lanzando una reforma para sancionar con hasta
150.000 euros los actos que quedan fuera del Código Penal con el mismo régimen
que Sánchez incluyó en la Ley de Memoria Democrática….y es que la Memoria
Democrática, si se saca a relucir, ha de ser objetiva e igual para todos.
Entretanto el gobierno cerrará la vía
exprés con la que ha acogido a 240.000 venezolanos, mecanismo que se puso en
marcha en 2018 por razones humanitarias, mientras España tendrá que asumir el
coste de la repatriación de los inmigrantes regularizados si éstos van a
Europa, y el Gobierno prevé desestimar un tercio de las peticiones de
regularización. Y mientras EEUU y Venezuela afianzan sus relaciones tras la
suspensión de las sanciones a Delcy Rodríguez, decisión que permitirá a la Presidenta
gestionar los activos en el exterior, el portazo de Sánchez irrita a los
venezolanos ya que “blanquea a Delcy” al anular la vía excepcional que ha
legalizado a los exiliados de Venezuela, denunciando algunos de ellos que “es
un relato falso de normalidad”. Y los relatos falsos de normalidad conducen a
lo que conducen: a la frustración y el litigo, como sucede con la vivienda,
cuyo precio sube un 14´3% en el inicio del año mientras los juzgados de
Cataluña, con 1.845 denuncias, lideran los litigios de la okupación, pues Ada
Colau hizo bandera y puso de moda resolver el problema de la vivienda okupando
las viviendas de sus legítimos propietarios… y esto es la consecuencia,
mientras Sánchez busca a Junts para intentar aprobar el decreto que Sumar le
impuso.
Así las cosas, el Gobierno revienta su
propio record de cargos a dedo y, al efecto, gasta 170 millones, disparando el
número de asesores a 987, la mitad de ellos trabajando en Moncloa, un 6´4% más
que en 2024, con lo que Sánchez ha doblado el gasto en ellos desde que llegó al
poder y se suma también al aumento de los altos cargos, que en ocho años supone
un 137´4% más de desembolso que en la etapa anterior de Rajoy. Por su parte
Hacienda dispara la recaudación a otro record de 325.000 millones, en la
despedida de María Jesús Montero….hay demasiadas bocas agradecidas a las que
callar. Eso sí, siempre incorporando afines como sucede con Indra, la compañía
estratégica de la Defensa, una caso que conviene detallar: Escribano deja la
presidencia de Indra tras el choque con el Gobierno y la SEPI propone para
sustituirlo al frente de la compañía a Ángel Simón, ex consejero de Criteria
Caixa y próximo al PSC de Illa (al final, que todo quede en casa)… quedan atrás
cinco años salvajes de gobiernos en Indra: cuatro presidentes, 37 millones y 35
consejeros es el balance; como otras empresas públicas, la tecnológica es
víctima de los juegos de poder desde que en 2021 la SEPI maniobró para forzar
el relevo de Abril Martorell, esperemos que esta nueva etapa que se abre con
Simón no siga la misma trayectoria.
Y por lo que respecta a otros asuntos
citar que Hacienda aplica en el IRPF el decreto ómnibus que tumbó el Congreso;
que la deuda pública alcanzó en 2025 la marca histórica anual de 1.698
billones; que en el peor semestre en seis años catorce mujeres han sido
asesinadas por violencia de género; que un nuevo episodio de racismo
intolerable vuelve a manchar el futbol español durante el partido España-Egipto
celebrado en Barcelona; que hay broncas, bajas y caos en el Observatorio de
víctimas de Adamuz, convertido en un “polvorín” por el mal ambiente laboral
mientras su responsable sigue sin verse con las víctimas; y que cuatro
astronautas están orbitando la Tierra en estos momentos en una misión histórica
de la NASA para orbitar la Luna….y Trump dice “estamos ganando en el espacio,
en la Tierra y en todas partes”, si él lo dice….sin más comentarios.
Jorge Cremades Sena.