Pasados los tres días de
luto nacional y los primeros instantes de gran conmoción total y generalizada
por el trágico accidente ferroviario de Adamuz, procede dar paso a los técnicos
e investigadores para conocer y esclarecer las verdaderas causas del trágico
suceso lo más pronto posible y, al efecto, para evitar injerencias políticas
interesadas indeseables, que siempre suele haber; por lo tanto cabe pedir, como
dicen el Gobierno de España y la Junta de Andalucía, cautela y prudencia total,
pero además, como dice el sentido común, cabe exigir transparencia total, por
cruda que sea la realidad que los investigadores vayan descubriendo. Añadir que
cautela, prudencia y transparencia, s; pero por parte de todos, para evitar,
cómo ha sucedido con otras desgracias trágicas, como la dana por ejemplo, un
intolerable oscurantismo con meros fines electoralistas. Por tanto cautela y
prudencia, por supuesto, pero transparencia y celeridad en la investigación,
también, no vaya a ser que nos pasemos meses y meses mareando la perdiz para
que los ciudadanos sigamos en la inopia sin conocer, por ejemplo, las
verdaderas causas del apagón eléctrico, más allá de las opiniones interesadas
de unos u otros. Es muy fácil compaginar cautela, prudencia y transparencia, se
trata simplemente de decir y publicar la verdad y, a la vez, negar inmediatamente
los bulos al respecto, explicando con pelos y señales las decisiones que se
tomen o las declaraciones que se hagan para que cada palo aguante su vela. Dicho
lo anterior y sin ir más lejos, llama la atención que el Gobierno, en pleno
inicio de la investigación del siniestro de Adamuz, decida de pronto y de
repente bajar la velocidad en tramos del AVE Madrid-Barcelona, como, al
parecer, exigían los maquinistas por las fuertes vibraciones (al igual que
sucedía en el tramo de Adamuz) y que Adif limite la velocidad a 160 km-hora en
150 kilómetros del citado trayecto, cuando el ministro Puente anunció hace sólo
tres meses que el AVE Madrid-Barcelona iría a 350 km-hora porque con pequeños
retoques el actual trazado lo permite. Y más aún llama la atención que en menos
de 48 horas se reponga de nuevo la velocidad anterior y de nuevo se vuelva a
limitar, por lo que, ante tamaña contradicción, poco cautelosa y muy
imprudente, cabe como mínimo responder en favor de la transparencia a preguntas
como: ¿el sorprendente nuevo límite de velocidad para Madrid-Barcelona tiene
relación con lo acaecido en Adamuz? ¿está el trazado y el estado de las vías en
condiciones de soportar velocidades de 350 km-hora como dijo el ministro? ¿de
no haber pasado el accidente de Adamuz había ya un plan en el Ministerio para
bajar la citada velocidad?, ¿por qué?... En fin, son preguntas que requieren
respuestas transparentes para que la ciudadanía siga apostando por la Alta
Velocidad pero con Alta Seguridad; es de mero sentido común. En todo caso,
parece ser que la velocidad no ha sido causa del siniestro en Adamuz pues ambos
trenes circulaban por debajo de la velocidad permitida en la zona cuando se
cruzaron y, según la investigación, la hipótesis más probable es que el
descarrilamiento sucediera tras saltar una soldadura de un rail, aunque los
investigadores analizan cómo pudo romperse cuando la renovación de la vía,
según el Gobierno, se terminó en mayo y el tren fue revisado cuatro días antes.
En definitiva, habrán de ser los técnicos quienes
averigüen las verdaderas causas del siniestro, tanto las inmediatas y directas
como las remotas e indirectas, para evitar otro desastre en el futuro y para
que los viajeros confíen en la Alta Velocidad española y su exigida Alta
Seguridad, como sucede en otros países como, por ejemplo, China o Japón. Así
pues, descartado en este caso el error humano, cabe preguntarse si la causa
principal del siniestro ha sido el estado de las vías y su lógico deterioro por
insuficiente mantenimiento, lo que exige conocer la inversión asignada al
respecto, tras meses de denuncias por las fuertes vibraciones de los convoyes
en determinados tramos de la red. Cabe esclarecer pues si la brecha hallada en
la vía de más de 30 cmts es causa o consecuencia del descarrilamiento de
vagones del Iryo, que, invadiendo la vía paralela, provocó, segundos después,
el choque del Alvia que fatalmente se cruzaba en esos momentos sin poder hacer
nada para evitarlo; y cabe preguntarse por qué la red ferroviaria ha alcanzado
record de incidencias en el último año, cuando sufre un déficit permanente de
inversión…. ¿tiene esto algo que ver sobre el maldito accidente de Adamuz? Se
publica que Adif informó de ocho incidencias en el tramo del siniestro durante
los últimos quince meses, y que los maquinistas advirtieron del deterioro del
rail y pidieron rebajar la velocidad en dicho corredor. ¿Es cierta esta
noticia? ¿Se hizo algo al respecto? ¿Sí o no? ¿Porqué?...¡Menos mal que ambos
trenes iban por debajo de la velocidad autorizada, pues podría haber sido todo
mucho peor aún! Si, como se publica, la zona del siniestro de Adamuz superó un
test de seguridad hace dos meses ¿cómo se explica que la brecha en la vía
dejara muescas en los primeros vagones del Iryo hasta que los últimos
colapsaran? El caso es que todas las ruedas del Iryo presentan marcas del
tamaño de una moneda, coincidentes con el fallo de soldadura ahora detectado,
por lo que, en principio, los investigadores creen que la pieza se soltó tras
el paso de cinco vagones a 210 km-hora hasta que el sexto vagón descarriló.
¿Estaba mal hecha la soldadura? ¿Cómo y quién la hizo? ¿Quién la supervisó…? No
es cuestión de culpar a nadie, ni llamar a nadie “asesino” como se hizo en la
tragedia de la “dana” en Valencia, sino de esclarecer los hechos y dilucidar
las responsabilidades de quienes directa o indirectamente son responsables de
tan trágicos sucesos, sobre todo para evitar en la medida de lo posible que se
puedan repetir.
Son, cómo ven, muchas las preguntas para intentar
esclarecer los hechos. Entre ellas ¿es cierto que el Gobierno ha ejecutado sólo
dos de cada diez euros en Andalucía?; si es así, ¿por qué?... Entretanto el
ministro Puente comparece ante los medios y durante más de dos horas, aunque
admite la posibilidad de que las vías dañaran los trenes, es incapaz de aclarar
datos clave del descarrilamiento, pues, por ejemplo, desconoce el número de pasajeros
que iban en los trenes, si las cámaras de Adif grabaron el accidente, o si la
causa es del Iryo o de la infraestructura ferroviaria, mientras las compañías
hallan más pruebas y elevan su inquietud sobre las vías del tren, pues el
cúmulo de evidencias desmonta los argumentos del Ministro Puente ya que los
técnicos de Iryo y Talgo detectan daños en las ruedas provocados por la
soldadura afectada en otros convoyes, apuntando a la vía ferroviaria como
causante del accidente, al extremo de que incluso Puente admite ya como
“posibilidad innegable” que un defecto en el rail fuera causa del accidente.
Así las cosas, Adif, sin explicación alguna, decide imponer de pronto más
límites de velocidad a los trenes y obliga a reprogramar trayectos y a cancelar
reservas, mientras los maquinistas se revuelven contra el Ministerio de
Transportes y convocan el ya citado paro porque “llevan años ignorando nuestros
avisos”. Por su parte los Reyes, acompañados de Juanma Moreno y María Jesús
Montero, visitan la zona cero del trágico accidente y agradecen la “entrega” de
los ciudadanos, quienes, como siempre, no escatiman en volcarse con las víctima
en estos casos.
Pero no para aquí la desgracia y, en plena conmoción
por lo acaecido en Andalucía, un tren de Cercanías en Barcelona descarrila al
chocar contra un muro de contención caído sobre las vías a causa de las
lluvias, provocando la muerte del maquinista y, al menos, una quincena de
heridos, tres de ellos de gravedad. Otro accidente más en Rodalíes de Catalunya
rodeada de la polémica. Este accidente se suma al largo historial de incidentes
en Rodalíes por falta de inversión en infraestructuras y en los trenes, cuando
estaba advertida por los maquinistas del mal estado de las vías, pero Adif, que
tenía la última palabra, decidió mantener el servicio. Ahora el caos en
Rodalíes paraliza Catalunya, pues la AP-7 está cortada por temor a un
hundimiento del terreno, lo que se suma a la paralización de los trenes por este
accidente ferroviario y la falta de autobuses alternativos. Cataluña revisa por
fin todas las vías ferroviarias, tras otro día caótico y tras negarse los
conductores de trenes a circular por temor a la inseguridad de la red, pues
sindicatos y Generalitat llegan a un acuerdo para que se haga la citada
revisión y se ponga fin al caos, mientras Renfe admite que recibió la alerta.
Y mientras la investigación de Adamuz se centra en la
rotura de la vía por fatiga, Adif reconoce que “no cuenta” con personal ni
medios para detectar fallos internos en las vías y que la “única manera” de
detectar defectos en soldaduras y carriles es contratar empresas privadas.
Entretanto un ex alto cargo del PSOE en la tragedia de Angrois preside la
empresa encargada de las soldaduras en Adamuz, y el Ministro Puente intenta
escurrir el bulto apuntando a un problema casi indetectable en la vía y
diciendo que si el accidente de Córdoba se originó en el rail sería por un
defecto “súbito”, mientras las victimas mortales ascienden a 45…¿está el
ministro poniéndose el barro antes de que le pique el tábarro, cuando lo cierto
es que el gasto de mantenimiento es el mismo que en 2013 pero con cinco veces
más viajeros en la Alta Velocidad? Por su parte Arturo Carmona, el primer
guardia civil que llegó al lugar del siniestro manifiesta que “nos dijeron que
sólo había un tren, nadie habló del Alvia” y que él descubrió que había otro
tren accidentado tras ayudar a las víctimas del Iryo descarrilado y que una
hora después cuando llegó al Alvia informó a la central de Adif que había
muertos y que “no lo sabían” pues no había ni un solo sanitario, ni un guardia,
ni nadie socorriendo al tren….¿puede estar un tren durante tanto tiempo
ilocalizable? En fin, de momento, visto lo visto, no estaría nada mal que el ministro
bajase de la nube y dijera que no es cierto cuando reitera que el “ferrocarril
en España atraviesa su mejor momento de la historia”, pues si eso es verdad,
apaga y vámonos…. Entretanto se inicia la campaña electoral en Aragón y, según
40DB, con el PP estancado, Vox disparado y PSOE a la baja.
Por lo que respecta al exterior, destacar que
Venezuela libera al yerno de Edmundo González; que, en Davos, Canadá planta
cara a Trump y es aplaudido el discurso de su primer ministro Carney por encabezar
la resistencia a los ataques de EEUU; que Trump, tras difundir fotos manipuladas
con la supuesta toma de Groenlandia, anuncia un preacuerdo sobre la isla y,
tras reunirse con el Secretario General de la OTAN, retira la amenaza de aranceles,
mientras previamente anunció su renuncia a tomar la isla por la fuerza; que el
Parlamento Europeo torpedea el acuerdo con Mercosur al aliarse la extrema
derecha y la extrema izquierda, con lo que Vox, Sumar, ERC y BNG logran que el
pacto se envíe al TJUE para ver si se ajusta a derecho; y que, mientras en
Davos se constata el deterioro de la posición internacional de EEUU, alejado de
sus aliados históricos, regalando espacios a China y cosechando nuevos apoyos
marginales, Rusia acusa a EEUU de imponer la ley del más fuerte (le dijo la
sartén al cazo) y Zelenski, que sobre la ley del más fuerte sabe bastante
porque la sufre en directo, explota furioso contra Occidente porque “llevan a
Nicolás Maduro a juicio pero a Vladimir Putin no”….ya ven, la invasión de su
país no es una cuestión de fuerza; ¿qué es?, misterios sin resolver. Es lo que
hay.
Jorge Cremades
Sena