viernes, 9 de enero de 2026

LA DEMOCRACIA PUEDE ESPERAR

 

                    Como los “salvadores de patrias” no existen y “lo que no puede ser no es, y además es imposible”, cada vez se evidencia más que el interés de Trump en Venezuela nada tiene que ver con derrocar a un tirano para salvar al pueblo (en este caso el venezolano) de la opresión y la miseria e instaurar la libertad y la democracia, entre otras cosas porque la libertad no se instaura, se conquista; y menos aún se instaura si para ello, el supuesto salvador de la patria (no ya de la suya sino de la del vecino), en este caso Trump, promete un proceso de transición a la democracia sin contar para nada con la oposición al régimen dictatorial chavista venezolano que luchó hasta la saciedad para derrocarlo en las urnas, pero no pudo conseguirlo porque demócratas de pacotilla de toda la vida a nivel internacional se ponían de perfil cada vez que en condiciones muy desfavorables dicha oposición ganaba los comicios que el régimen chavista convocaba, no por convicción sino como cortina de humo, para simular una especie de democracia inexistente y basada en el principio de que si las gana todo es perfecto y plenamente democrático, pero si las pierde no las reconoce y punto. Es lo que hacía Maduro en Venezuela y lo que también intentó Trump en EEUU, haciendo ambos gala de su nefasto populismo barato, lamentablemente aplaudido respectivamente por fuerzas populistas radicales de izquierdas o de derechas, que, bajo la apariencia de democráticas, lo que defienden son sus espurios intereses personales a base de engañar al pueblo. Y obviamente, cuando la democracia se usa como tapadera y no por convicción ideológica del signo que sea, es posible, como sucede en Venezuela que el propio régimen dictatorial y corrupto venezolano, dirigido ahora por EEUU y a través de la número dos del régimen, Delcy Rodríguez, pilote en solitario la falsa transición a la democracia sin contar para nada con los opositores demócratas, relegados del proceso. Lo dicho, “lo que no puede ser no es y además es imposible”, aunque en este caso cabe agradecer al menos que Trump y Marco Rubio, su Secretario de Estado, se sinceren dejando claro su patético plan para Venezuela, disfrazado de democrático, mediante tres fases y por este orden: control total del petróleo venezolano con supervisión de los fondos del chavismo, vuelta de las empresas al país y elecciones si se cumplen las dos fases anteriores. Como ven, negocio y más negocio, sólo intereses económicos…..y la democracia que espere, pues puede esperar a que llegue su turno, si es que le toca, siendo relegada mientras tanto, mientras el pueblo venezolano pasa de ser sometido por el tándem Maduro-Delcy a ser controlado ahora por el tándem Trump-Delcy, con el permiso del hermano de ésta, Jorge Rodríguez, y sobre todo de Diosdado Cabello. Sin duda alguna, la democracia y el pueblo venezolano pueden esperar; es patético, pero es así.

          La Casa Blanca pues, condiciona la transición democrática al control del petróleo en beneficio propio con la ayuda impuesta de Delcy Rodríguez, la amiga de Zapatero, mientras los dos principales sectores del régimen chavista, representados por los hermanos Rodríguez y por Diosdado Cabello, se reparten el poder y exhiben su enfrentamiento y desconfianza mutua y Nicolasito, el hijo de Maduro, se perfila también como una pieza clave a tener en cuenta. De momento, Delcy, sospechosa de traición a Maduro, ya “gobierna” Venezuela, y Zapatero (¡agárrate que vienen curvas!) pilota el lavado de cara internacional de su amiga liderando el “lobby” que busca presentar a la sucesora de Maduro como la figura clave para la estabilidad en el país. No obstante la cúpula chavista exhibe unidad bajo la dirección de Delcy, pretendiendo dar una imagen de cohesión a través de una renovada alianza de militares y civiles, y mientras Trump antepone la seguridad y el petróleo al proceso democrático y marca el paso a Delcy, Diosdado Cabello confirma que “aquí sigue la revolución bolivariana”. ¿En qué quedamos: transición democrática o revolución totalitaria? Entretanto la oposición venezolana, excluida por Trump del proceso de transición, se fija como prioridad el fin del exilio que sufren millones de venezolanos y la libertad de los presos políticos, mientras, al parecer, la CIA excluyó a Corina a favor de Delcy, pues los asesores de Trump la boicotearon porque exigía democracia total y porque recelan de su rechazo a negociar con el chavismo, de su falta de control sobre el Ejército y del riesgo de un vacío de poder….. el ex Director de Inteligencia, Grenell, la acusa de inflexible por negarse a que el régimen liberara sólo a diez presos políticos. La democracia, los presos y los demócratas pueden esperar….los negocios con el petróleo venezolano, no.

          Y como el control del petróleo no puede esperar, Trump desafía a Putin (¡otro que tal baila!) e intercepta un petrolero ruso que huyó de Venezuela tras esquivar el bloqueo, siendo abordado en el Atlántico, cerca de Islandia cuando estaba a punto de ser escoltado por un submarino ruso hasta el Báltico; y además intercepta un segundo barco con bandera camerunesa en el Caribe. La guerra a los petroleros fantasma por Trump está servida. No obstante, en este tratamiento con cuentagotas del proceso democrático en Venezuela cuando toque, este chavismo tutelado por Trump libera a algunos presos políticos tras la cesión del petróleo (algo es algo), medida que obviamente hay que celebrar (la liberación de un preso político o la caída de un dictador siempre es positiva) y el chavismo la presenta como un gesto para lograr la paz y agradece a Zapatero, a Lula y a Qatar su intermediación que, según Jorge Rodríguez, ha sido clave para la excarcelación con cuentagotas…..ya ven los amigos o cómplices del régimen han de ser valorados, cuando el pueblo venezolano hubiera preferido que su aportación a la causa democrática hubiera sido simplemente el apoyo incondicional a sus representantes, que ganaron los comicios y que debieran ser quienes pilotaran la transición en vez de ser relegados del mismo. Pero, en fin, allá cada quien por posicionarse libremente al respecto donde consideren oportuno.

          Y va el Kremlin y con toda la hipocresía del mundo critica el apresamiento de los citados barcos en el Caribe y el Atlántico con el argumento de que la operación, que tuvo apoyo de Reino Unido, es “ilegal” ya que “ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra navíos debidamente registrados en la jurisdicción de otros Estados”, lo que obviamente es cierto, pero dicho por Putin, que ilegalmente ha invadido Ucrania violando su integridad territorial, suena como mínimo a una broma de mal gusto. La cruda realidad es que todos estos paripés, preñados de cinismos e incoherencias, obedecen a un nuevo orden mundial en el que las tres grandes potencias EEUU, Rusia y China han decidido repartirse el Mundo en claras zonas de influencia o “patios traseros” donde cada una de ellas puede hacer lo que quiera al margen del Derecho Internacional y lo que decidan los organismos internacionales, mientras Europa apenas pinta nada en este nuevo escenario geopolítico y sólo le queda el derecho al pataleo. La UE (y veremos a ver qué pasa con la OTAN) no tiene cabida en este nuevo mapa geopolítico dominado ya claramente y a cara descubierta por Trump, Putin y Jinping, quienes desde sus ideologías liberales o comunistas actúan como les interesa en cada momento, mientras los partidos políticos europeos y sus gobernantes se dedican a aplaudir o reprochar, según conviene a sus ideologías respectivas, las acciones antidemocráticas de los tres mandamases internacionales, quienes procuran no pisarse entre ellos la manguera intentando que sus reacciones en cada caso no pasen de meros reproches retóricos. Y así las cosas, Trump asedia a Groenlandia y a Europa pasando de ser el hermano mayor europeo a un contrincante más en el nuevo contexto geopolítico mundial, por lo que no descarta incluso el uso de la fuerza para apropiarse del territorio ártico, donde confluyen claros intereses de EEUU, China o Rusia, y donde los estadounidenses ya tienen una potente base militar, al igual que sucede en España y otros países. Entretanto los líderes europeos cierran filas con Dinamarca y su territorio autónomo groenlandés, aunque, impotentes, tienden la mano al republicano que juega muy fuerte en el asunto y al respecto Marco Rubio se reunirá la semana que viene con las autoridades danesas para discutir sobre el futuro de la isla, donde dicen que “hay que prepararse para lo peor” ante el temor a otra Venezuela en Groenlandia, pues Europa tiene un margen de maniobra muy limitado para responder a las amenazas…..¿Acabará un país de la OTAN atacando e invadiendo a otro socio de la Alianza? ¿Quién sabe? Todo es posible en este nuevo orden mundial….o desorden, como prefieran llamarlo.   

          Entretanto en España, nuestro Jefe de Estado, el Rey Felipe, reivindica y apela en su discurso de la Pascua Militar a “un orden mundial basado en normas" y remarca el valor y la necesidad de que las Fuerzas Armadas cuenten “con recursos humanos y materiales a la altura de los desafíos existentes”, que no son pocos, ante la “creciente amenaza”, mientras Feijóo critica la ausencia de Sánchez en el acto “ya que debería estar con el Jefe del Estado en un día como hoy”…. Pero el Presidente del Gobierno estaba en París en una reunión de voluntarios que engloba a países como Reino Unido, Francia o Alemania y donde por primera vez participaba también EEUU, para acordar enviar tropas a Ucrania tras la futura firma de la paz…y Sánchez, por fin, manifiesta que España contribuirá enviando tropas “como ha hecho en otros países” con misiones de paz, aunque buena parte de sus socios se oponen a la medida que probablemente tenga que necesitar el apoyo del PP. Sánchez, bajo el paraguas de los aliados anuncia este compromiso militar de España en caso de que Rusia acceda a un alto el fuego, pero para ello tendrá que buscar apoyos en el Congreso para tener una mayoría necesaria que no tiene; España, según Sánchez, estaría dispuesta a enviar a Ucrania ingenieros, instructores, desactivadores de explosivos y observadores cuando se alcance un alto el fuego con Rusia y se despliegue una fuerza europea de asistencia y apoyo al ejército ucraniano.

          Y mientras Junqueras se opone al frente de izquierdas que propone su compañero Rufián diciendo que “se estrellará”, ERC pacta con Sánchez que Cataluña no aporte al Estado más de lo que recibe a cambio de apoyarle para que su gobierno minoritario PSOE-Sumar dure hasta 2027, desatando las críticas generalizadas, incluso en sectores del PSOE, porque el Presidente antepone su agenda a la del propio partido, y la reunión mantenida con Junqueras se ve como “una traición a los intereses del PSOE” ya que perjudica a los candidatos autonómicos socialistas, mientras el PP se dispone a usar de “cartel electoral” la foto de Sánchez con el líder de ERC. En dicha reunión Sánchez activa una reforma de financiación autonómica con 18.000 millones más y los presidentes del PP, que son amplia mayoría, se revuelven contra la propuesta porque consideran que rompe la igualdad. El caso es que, al final, según SigmaDos, el PSOE marca su peor dato y da alas a la derecha especialmente por el auge de Vox: los resultados serían: PP el 32´7% de votos y 141 escaños, PSOE 26´5% y 107, Vox 17´2% y 58, Sumar 8´5% y 13, Podemos 4´4% y 2, y otros partidos, la mayoría independentistas, se reparten los 29 escaños restantes. Esta es la cruda realidad.

          Cabe citar además que la Iglesia rectifica y acuerda con el Gobierno pagar por la pederastia bajo la tutela del Estado; que la asesora de Begoña Gómez fue a varias reuniones del software; y que Ábalos pide que testifiquen Marlaska, Torres y Armengol en el juicio por las mascarillas, y él se queda sin abogados por diferencias económicas (en roman paladino,  porque no le paga las minutas).  

                                        Jorge Cremades Sena

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