martes, 6 de enero de 2026

EL BAILE DE LOS MALDITOS

 

                    En una operación militar relámpago de EEUU contra el régimen chavista de Venezuela, planificada durante meses para capturar a Maduro y, supuestamente, acabar con su chabacana dictadura, la chabacana democracia estadounidense de Trump captura al dictador venezolano, lo secuestra y lo traslada esposado a Nueva York, junto a su esposa, mediante un ataque aéreo relámpago y con fuerzas especiales, para juzgarlo en EEUU por narcoterrorismo y corrupción. Cayó Maduro y Trump anuncia que toma el control de Venezuela y que dirigirá al país hasta completar una transición a la democracia, diciendo que en esta nueva etapa con el régimen chavista decapitado, “vamos a manejar el país hasta hacer una transición segura, adecuada y sensata”, pero, insólitamente, descarta a la opositora y premio Nobel de la Paz, Corina Machado, porque, según él, “no tiene respeto ni apoyo en su país”. Ya ven, como Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo tomo. Así las cosas Corina Machado afirma “estamos preparados para tomar el poder”, pero es descartada por Trump, que siembra dudas sobre ella, mientras Marco Rubio la ignora y negocia con el régimen chavista, contra el que tanto ha luchado Corina, una administración mixta hasta convocar elecciones, mientras la famosa Delcy Rodríguez, más chavista que Maduro, aunque denuncia “un secuestro” y llama al pueblo y a la milicia a resguardar la soberanía, se convierte en la cara del régimen ante la ausencia de Maduro y, de momento, se perfila como interlocutora válida para negociar esa transición de la que habla Trump, que ya empieza mal si a la oposición al chavismo no se le otorga el protagonismo justo y necesario que merece y por el que ha venido luchando con grandes sacrificios para restaurar la democracia en Venezuela….en fin, algo así como si en la Transición española se hubiera relegado al PSOE de Felipe González o al Partido Comunista de Santiago Carrillo y sólo se hubiera contado con el Movimiento Nacional franquista. Esperemos que en Venezuela la exitosa como ilegal operación militar norteamericana para derrocar a Maduro, que no al régimen chavista, sirva para algo más que para acabar con el patético baile de los malditos con el que nos obsequiaban los histriónicos Maduro y Trump para amenizar sus reciprocas amenazas barriobajeras, que, de momento, sólo han servido para que uno de ellos, Maduro, acabe entre rejas en la peor cárcel posible de EEUU, considerada como símbolo de la degradación del sistema penitenciario….aunque, ¡quién sabe!, igual Trump le visita un día de estos donde está recluido y se echan un bailecito para amenizarnos una vez más, tal como nos tienen acostumbrados, mientras el pueblo venezolano, buena parte de él en el exilio, queda estupefacto viendo cómo es relegado, una vez más, a la hora de decidir su propio destino.

          De momento el plan de Trump, nuevo mandamás de Venezuela con el beneplácito de Delcy Rodríguez, la dueña del chavismo junto a su hermano Jorge, pasa porque se mantenga en el poder Delcy, que asciende de vicepresidenta chavista a presidenta chavista de Venezuela, pues tiene el control efectivo del país y Trump la usará como figura de contención teledirigida desde la Casa Blanca; porque el Secretario de Estado Norteamericano Marco Rubio sea quien pilote todo el proceso hasta poder garantizar unas elecciones democráticas a corto plazo; y porque sean descartados Corina Machado y Edmundo García, la oposición mayoritaria, ganadora de los últimos comicios venezolanos, ya que no han presentado un plan sólido y no son alternativa al no controlar el Ejército ni estar coordinada. En definitiva se mantiene el chavismo sin Maduro con un gobierno liderado por Delcy y controlado por la Casa Blanca siempre que ella se someta a lo que diga Trump o Marco Rubio, con la amenaza de derrocamiento pues dicen que “evaluaremos lo que haga” y que pagará “un precio muy alto” si no cumple sus órdenes ya que “le puede pasar algo peor que a Maduro”, quien inicia su calvario judicial acusado de terrorismo y narcotráfico en un proceso sin precedentes y, si se celebra el juicio, su futuro lo decidirá un jurado popular. Así pues Venezuela queda con un gobierno tutelado por control remoto de los EEUU y compuesto por jerarcas del chavismo, tras sacar los Delta Force al dictador Maduro del país después de bombardear por tierra, mar y aire territorio venezolano sin apenas resistencia salvo en el bunker del dictador donde acaban matando a su guardia pretoriana, que está compuesta esencialmente por militares cubanos.

          Se inicia así este baile de los malditos en el que cada músico de la orquesta toca el instrumento y va al ritmo que prefiere o más le conviene para distorsionar una lamentable realidad repleta de cinismos, mentiras e intereses de unos y de otros, pero carente de principios democráticos y coherencias ideológicas, pues el objetivo no es salvar al pueblo venezolano del yugo chavista, sino la lucha de EEUU para hacerse con los ricos recursos naturales de Venezuela o, al menos, evitar que otras potencias, como Rusia o China los controlen en beneficio propio….y, si no, que le pregunten a la Ucrania, humillada e invadida por Putin, o al Taiwan amenazado por Xi Jinping. Lo grotesco es que los directores de esta vergonzante orquesta son aplaudidos o silbados por el resto de músicos sin rubor alguno, al extremo de que los “dictadores” Jinping o Putin arremetan contra Trump porque la operación en Venezuela contra el dictador Maduro no se ajusta al derecho internacional, cuando ellos, como ahora Trump, se lo saltan a la torera siempre que les viene en gana, como sucede en Ucrania, lo que supone un verdadero sarcasmo para la democracia, a la que, desde este lado, el “demócrata” Trump también mancilla olvidando que la democracia y el Estado de Derecho pasa siempre, o debe pasar, por el acatamiento y respeto a la legalidad nacional e internacional, que obviamente Trump no ha cumplido en la operación contra Maduro, por más que este dictador de pacotilla se lo merezca.

          Así pues, iniciado este baile de los malditos, convertido en baile de máscaras, nadie quiere quitarse la careta cuando todos deberían ir a cara descubierta y responsabilizarse de sus actos hipócritas, en este caso sobre sus relaciones con el chavismo. Así las cosas, mientras Maduro y su esposa son exhibidos y esposados por las calles de New York para trasladarlos al Tribunal que les juzgará, como si fueran un trofeo de caza, en Venezuela Delcy Rodríguez, insólita aliada de Trump ahora, es proclamada Presidenta de Venezuela en la Asamblea Nacional venezolana, presidida por su hermano Jorge; mientras Delcy en su proclamación se instala en el poder y apela al “héroe” Maduro para “calmar“ al chavismo ante la tutela de Trump, jurando “con dolor” su cargo “por Maduro y por Chávez”, Nicolás Maduro queda entre rejas tras declararse ante el juez como “prisionero de guerra” e “inocente, decente y Presidente de Venezuela” y denunciar que ha sido secuestrado; y, mientras la Casa Blanca exige el acceso al petróleo venezolano y un papel protagonista en el lucrativo negocio y promete que empresas norteamericanas se repartirán las empresas de crudo y que “el petróleo fluirá como debe”, la oposición venezolana opta por la cautela tras el desplante de Washington a Corina Machado y Edmundo González, claros vencedores de los últimos comicios, y pide “la liberación de los presos políticos”. Entretanto exiliados venezolanos demandan a Delcy en un tribunal de Miami por sus crímenes; Venezuela queda pendiente del Ejército, con 2.400 generales, más que todo el ejército de EEUU, pues el chavismo ordena el despliegue de miles de militares por todo el territorio; Delcy quiere retrasar los comicios hasta 2031 y ofrece de candidato al general Rodríguez Torres, exiliado en España gracias a Zapatero; y los hermanos Jorge y Delcy monopolizan el poder con la idea de tomar ventaja hasta nuevas elecciones, mientras el régimen mantiene la represión, detiene a catorce periodistas y ordena “buscar” capturar” a los “traidores”…..En fin, que busquen, pues seguro que hay muchos.

          Los principales efectos de la captura de Maduro en territorio venezolano no se han hecho esperar. Mientras Colombia con inquietud y Méjico con preocupación se debaten ante el dilema de cooperar con  Trump, como hace Delcy, o de pagar las consecuencias, que las habría, en Groenlandia (es decir, en Dinamarca y la UE) cunde la prudencia, con la excepción de la España de Sánchez, que lidera la reacción contra EEUU como freno a la “internacional ultraderechista” que, en términos generales, mira de soslayo la actuación de Trump, no ajustada al derecho internacional, y celebra que haya un dictador menos (¡otro sarcasmo, donde los haya!) con la caída de Maduro, obviamente porque es de izquierdas, pues, en caso de ser de derecha radical sería todo lo contrario. Un Sánchez que en pocas horas ha pasado de pedir respetar el derecho internacional y una desescalada, ofreciéndose como mediador en la crisis pero sin legitimar la intervención militar de EEUU, a que España lleve al Consejo de Seguridad de la ONU su rechazo a la intervención por no ajustarse a derecho, mientras su gobierno PSOE-Sumar, filochavista en buena parte, ha mirado para otro lado frente a las actuaciones antidemocráticas y no ajustadas a derecho del Gobierno de Maduro e incluso ha colaborado con él, mediante el papel protagonista de Zapatero como mediador entre dicho gobierno autoritario e ilegal, que no ganó las elecciones, y la oposición venezolana a la que no reconocen su triunfo electoral.

          En España, mientras el descarte de Corina Machado por Trump descoloca al PP, que minimiza la ilegal actuación del norteamericano en Venezuela y celebra en todo caso la caída de Maduro, aunque no de su régimen, Pedro Sánchez busca emular el “efecto Gaza” para sacar rédito de la deplorable política de Trump pero no consigue arrastrar a la UE a una posición “más dura” contra él y se conforma con dejar su “cuño” en el texto conjunto europeo mientras la Comisión Europea reclama implicar a Corina Machado en el proceso de transición. Y mientras los Reyes Magos recorren España, casi congelada por el temporal, y reparten regalos el Presidente Sánchez no comparece junto al Rey en la Pascua Militar para asistir a la Cumbre sobre Ucrania en París….. esperemos que allí, las apelaciones al respeto a la legalidad internacional sean tan contundentes para Putin por invadir Ucrania como lo están siendo para Trump por intervenir en Venezuela, aunque sólo sea por mera coherencia democrática. ¿Qué dirán los demócratas de toda la vida cuando Groenlandia o Taiwan sean invadidos si se cumplen las amenazas por parte de Trump y Jinping respectivamente? ¿Qué, cuando Ucrania vea amputado su territorio por la fuerza? Algunos demócratas siempre y en todos los casos defendemos siempre el respeto y acatamiento a la legalidad vigente y lo hacemos con el mismo énfasis, pues sabemos muy bien que es la garantía de nuestras libertades, hay otros que se ponen la máscara de demócratas según les conviene….y así nos va: el Occidente democrático, ahora enemigo de Trump y de Putin sigue en vilo esperando la próxima ocurrencia del mandatario norteamericano, del ruso o del chino mientras dichas ocurrencias suponen un eslabón más en la cadena que nos lleva a la selva y la barbarie dónde manda el más fuerte y no quien más razón tiene.

                                        Jorge Cremades Sena

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