Trump, ante el desplante de
sus “aliados” en Ormuz declara “no necesitamos ayuda de nadie” en un gesto más
de soberbia y chulería a los que ya nos tiene acostumbrados, mientras Israel,
su socio preferente sigue a la suya buscando sus propios objetivos en la guerra desatada tras
el ataque a Irán que, lejos de vislumbrarse su rápido final, cada día que pasa
genera más incertidumbres. En efecto, Israel mata en un bombardeo preciso al
número dos del régimen iraní, mientras el director de la lucha antiterrorista
en EEUU dimite de su cargo en protesta por la ofensiva militar contra Teherán y
acusa al gobierno de Netanyahu de haber presionado a Trump para iniciar la
guerra. Con semejante operación Israel liquida a Larijani, el jefe de seguridad
y figura clave del régimen iraní, en lo que es el golpe militar más relevante
de esta guerra desde la muerte del líder supremo Alí Jamenei junto a buena
parte de su cúpula sangrienta. Teherán reconoce también la pérdida de
Gholamreza Soleimani, jefe de la fuerza paramilitar Basij, mientras Israel en
un bombardeo mata también al ministro de Inteligencia iraní, Esmail Jatib,
pieza clave de los servicios secretos iraníes…. Además Israel y EEUU (tanto
monta, monta tanto) llevan la guerra al epicentro global de la energía con un
ataque al mega-yacimiento de gas iraní South Pars, lo que sacude el mercado
energético de forma alarmante dado que es el mayor yacimiento de gas del mundo.
Ante todo esto Teherán promete represalias por el bombardeo a sus instalaciones
y responde lanzando misiles contra Arabia Saudí y golpeando la mayor planta de
gas natural licuado en Qatar, mientras Trump se plantea desembarcar en la costa
iraní a pesar de la ventaja estratégica de Teherán y los avisos de sus
expertos. El presidente iraní augura “consecuencias incontrolables” tras los
ataques a instalaciones energéticas, Teherán e Hizbulá atacan a Israel con bombas
de racimo y con misiles en represalia por el asesinato de sus líderes y Líbano
acusa a Netanyahu de negarse a negociar una tregua con Hizbulá, mientras los
cristianos del sur de Líbano se encuentran entre el terror de Hizbulá y los
ataques israelíes. Es directamente el infierno sin el paraguas de la ONU y del
derecho internacional, que, aunque fuera limitado, protegía de alguna manera a
los pueblos, las verdaderas víctimas de dictadores iluminados o aspirantes a
serlo. Dice Trump “no necesitamos ayuda de nadie”, y lo dice en plural,
refiriéndose seguramente a Israel y EEUU, y cabe preguntarle…. y entonces,
¿para qué la pide? Si a nadie consultó para iniciar la guerra, al igual que
Putin hizo en Ucrania, que nadie le ayude es lo lógico, por más justificación
que él pueda aportar del derrocamiento de un régimen sanguinario que lleva
décadas sometiendo a su pueblo, mientas a nivel internacional nadie hacía nada
eficaz para evitarlo….como sucede con otros tantos pueblos, sometidos por
matones de tres al cuarto.
Así las cosas la dimisión del Jefe del
Centro Antiterrorista en EEUU por el ataque a Irán alienta el enfado del
movimiento MAGA (“Haz a EEUU grande otra vez”) contra Trump, pues, al renunciar
a su cargo, Joe Kent asegura que no había ninguna amenaza iraní y que la Casa Blanca
se había dejado llevar por Netanyahu, por lo que se opone a la guerra contra
Irán….y, qué hace Trump ante semejante declaración, aplaudir su salida porque
“era muy débil en materia de seguridad”….La cruda realidad es que la guerra
dispara el temor generalizado a una larga crisis energética, mientras Trump
busca más dinero y refuerzos militares para una nueva fase del conflicto,
mientras el barril de petróleo se sitúa cercano a los 120 dólares y por su
parte Netanyahu sugiere una operación terrestre para finiquitar el régimen
iraní. Y mientras un barco ruso a la deriva por el Mediterráneo pone en alerta
a Europa (transporta gas natural licuado, no lleva tripulación y tiene un
boquete en una de sus bandas), la comisaria Teresa Ribera se lanza contra Von
der Leyen para encumbrar a Sánchez, coincidiendo sus críticas a la Presidenta
de la Comisión Europea con la estrategia de Moncloa de proclamar en Bruselas al
presidente de gobierno español como el abanderado de la paz, pues el PSOE
sanchista confía en que la resurrección del “no a la guerra”, que tanto valió a
ZP en su día, sea su tabla de salvación electoral. Por su parte PP y Vox se
acercan en el Congreso ante la nueva etapa de pactos que se avecina y suman sus
votos en distintas iniciativas, mientras Sánchez busca sortear el veto de PP,
PNV y Junts al decreto de ayudas frente a la guerra, que, en principio, dejará
a los particulares sin rebaja de 20 céntimos en los carburantes.
La UE, como no podía ser de otra
manera (es la base de su razón de ser) pide “respeto al Derecho” más allá del
genérico slogan propagandístico del “no a la guerra” de Sánchez, quien dice a
Merz “sé que en privado nos defendiste ante Trump”, mientras sube el gasto en
Defensa en 2.300 millones más para mayor cabreo de sus socios gubernamentales
de la extrema izquierda. Y es que por encima de reproches y recetas
electoralistas, hay que hacer frente a la citada guerra y defenderse. De eso se
trata ahora. Y la UE, que debiera tener una sola voz sobre asunto tan
trascendental, insta a la desescalada, aunque evita citar a EEUU e Israel,
mientras se enquista con el préstamo a Ucrania (la otra guerra ilegal) por el
veto de Hungría y la amenaza de Eslovaquia, en tanto que Sánchez, no veta nada
pero se borra de la declaración de las potencias europeas contra Irán. En todo
caso los Veintisiete, que debieran haber consensuado una única voz frente a la
iniciativa unilateral de Trump e Israel de iniciar la guerra, muestran su
disposición a proteger el Estrecho de Ormuz…pero “cuando se cumplan las
condiciones”, mientras el miedo a una guerra larga (como la de Ucrania) hunde
las Bolsas y el BCE allana el terreno para una probable subida de tipos aunque
los mantiene en el 2% de momento y dispara su previsión de inflación en siete
décimas, al 2´6%.
Y es que Sánchez tiene un grave
problema con sus propios socios de gobierno y su manifiesta minoría
parlamentaria y, por ejemplo, ahora se escuda en la maldita guerra para
justificar la parálisis de los Presupuestos que se prorrogan “sine die”…y así,
mientras otros gobiernos europeos ya han decidido ayudas para paliar los
efectos de la crisis, aquí, en España, seguimos deshojando la Margarita. El
PSOE reta a Sumar (más bien, Restar) a romper el gobierno si no le gusta el
decreto anticrisis, que no incluirá disposición alguna sobre vivienda contra lo
que le piden sus socios y rechazan otros que apoyaron su investidura. Por otro
lado la rebelión del PSOE de Extremadura fuerza a Sánchez a renunciar a su
candidatura, mientras el caos del AVE, que sigue sin llegar a Málaga, castiga
la turística Semana Santa con pérdidas económicas muy importantes, en tanto que
la investigación del siniestro, que causó 46 víctimas mortales, sigue apuntando
al estado de las vías o a un fallo de una soldadura, sin que se sepa aun si lo
que falló fue el material de la vía o su mantenimiento, aunque si se conoce que
las infraestructuras tienen un déficit inversor de 114.000 millones con el
gobierno sanchista. Se sabe además que el encargado de atender a las víctimas
de Adamuz aún no las ha llamado y Transportes se escuda en que el responsable
del observatorio de accidentes carece de “protocolos” dos meses después de la
tragedia, en tanto que la Fiscalía Europea investiga presuntos delitos en las
obras de Adamuz y, al efecto, asigna dos fiscales y envía el caso a la
Audiencia Nacional tras verificar el posible uso fraudulento de fondos UE, pues
ve indicios de malversación o defraudación de ayudas europeas para el
mantenimiento de las vías. En fin, todo será por culpa de la guerra.
Y ya que estamos en el capítulo de las
corruptelas y comportamientos indecentes, citemos que Antxón Alonso, socio de
Cerdán, quiso que Acciona, Forestalia y UGT hicieran negocio con Servinabar;
que el fiscal pide 173 años de cárcel para Francisco González por el “caso
Villarejo” al contratar al comisario como espía para el BBVA; que el ex DAO de
la Policía Nacional niega ante el juez que agrediera sexualmente a la agente
que le denunció y dice “me han destrozado la vida por algo que no he hecho”
mientras ella detalla al juez la supuesta agresión; que Competencia cree que se
podía haber evitado el “apagón” pero no señala a los culpables y la patronal de
las eléctricas señala que el informe les exonera de toda culpa….en fin, la
culpa de todos será de la guerra. Entretanto el gobierno busca en el PSC para
sustituir a Escribano en Indra y baraja nombres como Raúl Blanco, ex presidente
de Renfe, para liderar la tecnológica y frena la operación de fusión por miedo
a que la SEPI acabe denunciada en los tribunales; el caso es que Ángel
Escribano, presidente de Indra, y su hermano Javier, dueños de la compañía de
Defensa Escribano, renuncian a la fusión de ambas sociedades en respuesta a las
presiones del Gobierno, mientras las acciones de Indra se hunden un 12% y ellos
responden que “allá ellos con la caída de la acción” mientras aparcan la
integración de su empresa aunque lanzan un órdago al Ejecutivo dejando claro
que “la operación está sólo aparcada”….el Gobierno, en definitiva, desata una
crisis en la industria de Defensa en pleno rearme.
Por otro lado, y hablando de guerra,
la desatada en Vox es de cuidado. García-Gallardo, ex líder del partido en CyL,
dice que “a este paso en Vox sólo va a quedar el plan de pensiones de Abascal”
y añade “han descuidado el voto urbano en Casilla y León”, “a Abascal se le
están acabando las excusas” y “los que se atreven a discrepar o disentir mínimamente
en Vox sufren una guerra sucia”….(Vamos, más o menos, como sucede en el PSOE de
Sánchez y como sucedía en Podemos con Iglesias a la cabeza). Además Vox usa
datos privados de sus afiliados para vender cursos no homologados de sus gurús,
mientras intenta apagar a los críticos
ligándolos a una “estrategia” del PP, mientras allana la investidura con
Guardiola y da así por hecho un acuerdo “muy bueno” con el PP días después del
pinchazo en CyL. Y en el PSOE, mientras el núcleo de confianza de Sánchez aúpa
a Cuerpo para sustituir a Montero como ministro de Hacienda, Salvador Illa
retira los Presupuestos de Cataluña para proteger la candidatura de Montero en
Andalucía, pues el débil acuerdo Sánchez-PSC-ERC es incapaz de sacarlos adelante, Sánchez fuerza
al president de la Generalitat a darse más tiempo para negociar con ERC y
evitar que la exigencia de la cesión de la gestión del IRPF comprometa más aún
las opciones de la Ministra de Hacienda en Andalucía….en fin, que, pasadas las
elecciones andaluzas, ya veremos, pero ahora no, los Presupuestos pueden
esperar.
Y por lo que respecta a otros asuntos
citar que Andalucía desoyó hace un año una segunda alerta sobre el fiasco de
los cribados mamográficos, mientras Mónica García improvisa a la desesperada una
reforma para frenar la ira médica y el Senado le exige aumentar un 15% la
plantilla de médicos; que León XIV reunirá a miles de fieles en Madrid en la
celebración del Corpus Christi el siete de junio, acudirá a la abadía de
Montserrat y cerrará el viaje en Tenerife con una misa; y que Sheinbaum, la
presidenta de Méjico, valora el “acercamiento” del Rey Felipe VI, a quien
invita al Mundial de fútbol, tras reconocer éste “abusos” durante la conquista….en
fin, lo que faltaba es que nos enredemos en los problemas de hace varios siglos
cuando somos incapaces de arreglar los actuales.
Jorge Cremades Sena
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