jueves, 10 de septiembre de 2026

SENSACIÓN DE INSEGURIDAD SUBJETIVA

 

                    Dice Marlaska que lo que se percibe en Ceuta es una “sensación de inseguridad subjetiva” lo que ha provocado una indignación generalizada en los ceutíes y en el resto de españoles por la irresponsable declaración del ministro, que, además de pasar por alto hechos objetivos alarmantes (invasión de la ciudad por miles y miles de personas, violación de fronteras, ocupación de espacios públicos, incremento de delitos, deambulaciones callejeras masivas, vandalismo….sin que se conozca ni siquiera la identidad de los asaltantes ni cuántos son), nos miente a todos descaradamente según constatan los documentos desclasificados sobre lo acaecido en Ceuta y que, en principio Sánchez calificó de “ataque y violación a la integridad territorial” de España. En efecto, según los informes desclasificados, contra lo que dijo y dice Marlaska, su compañera Margarita Robles tenía razón al afirmar que el CNI y otras fuerzas de Seguridad del Estado habían hecho bien su trabajo, aunque todo es mejorable, pues por varios canales alertaron a las autoridades competentes de las movilizaciones masivas que se convocaban en redes sociales e incluso lo pusieron en conocimiento de las autoridades marroquíes, pero ni el Gobierno español ni el marroquí hicieron nada, absolutamente nada, para evitarlo, siendo incluso lamentable ahora que, a pesar de las evidencias, Sánchez siga recalcando que “nadie podía anticipar la crisis migratoria que se produjo” (en efecto, nadie le dijo la hora exacta de la invasión ni el número exacto de invasores) y que, durante horas, violaron la frontera a nado o a pie sin que ni las autoridades españolas ni marroquíes hicieran nada para evitarlo. Si los documentos prueban que el Gobierno de España y Marruecos fueron alertados, mediante diversas vías, por CNI, Guardia Civil, Policía Nacional y Fuerzas Armadas, echando por tierra la versión oficial del sanchismo; si todos los cuerpos del Estado alertaron del asalto “masivo” y manejaron “información” sobre “el intento de entrada a nado en Ceuta para el 30 de julio” y la Inteligencia militar registró el día de la invasión que “la pasividad de las fuerzas marroquíes permite transgredir la frontera” y el Gobierno recibió 18 avisos antes del asalto masivo….¿por qué nadie hizo absolutamente nada para evitarlo? Y, si Defensa apuntó a Rabat el mismo día de la invasión, por qué Sánchez lo ignoró y además se alineó con las tesis de Marlaska, hoy echadas por tierra. Cabe recordar a Marlaska que aunque el trabajo en la frontera es cosa de dos, la responsabilidad de que no sea violada es al final de uno, concretamente del destinatario de la agresión y, en el caso que nos ocupa, la responsabilidad es del Gobierno de España, que es quien ha de velar por nuestra seguridad, al margen de lo que haga o no Marruecos. Por tanto cabe afear a Marlaska que minimice lo que sucede en Ceuta calificándolo de “sensación de inseguridad subjetiva”, cuando con Gobiernos y ministros como él lo que hay es una evidente sensación de inseguridad objetiva no solo en Ceuta, sino en el resto de España y en toda la UE.

          En otro orden de cosas y, aunque eclipsado por la gravedad de lo acaecido en Ceuta, el informe PISA, que se acaba de publicar, concluye que España obtiene los peores resultados educativos en la evaluación realizada sobre jóvenes de 15-16 años, un descalabro educativo (en pleno descalabro de inseguridad objetiva, que no subjetiva, como dice Marlaska) que pone en cuestión el deterioro progresivo de la calidad de tan primordial servicio público, que junto a la sanidad, cada vez también más deteriorada, como sucede con el resto de servicios públicos, son los pilares fundamentales del Estado del Bienestar y de la igualdad ciudadana, cada vez más difícil de sostener. En definitiva, la educación en España toca fondo en medio de la caída generalizada en los países de la OCDE y se hace demasiado profunda en la Comunidad Valenciana y País Vasco, siendo la Comunidad de Madrid la mejor parada, seguida por Castilla y León y el Principado de Asturias, que, junto a Cantabria y Galicia, obtienen rendimientos superiores a la media de España, de la UE y de la OCDE, aunque cabe destacar que Cataluña ha quedado fuera de la clasificación oficial al excluirse más del 20% de su alumnado de las muestras aleatorias invalidando su comparabilidad (ya ven, Cataluña, siempre dando la nota….y nunca mejor dicho). En todo caso, en el citado informe PISA, España globalmente se desploma en todas las disciplinas evaluadas y los expertos lo atribuyen al abuso de las pantallas y la pérdida de la exigencia académica contemplada en la Lomloe (la polémica Ley Celaá) avalando el modelo “anti-esfuerzo” con la reducción del peso del suspenso a la hora de promocionar. Por su parte el Gobierno, como sucede con otros asuntos, ante tan pésimos resultados, echa balones fuera y culpa de los malos datos a las CCAA….y es que la cesión a las autonomías de las competencias educativas y sanitarias, entre otras, en vez de servir para el noble objetivo de acercar la gestión a los ciudadanos, sirve como arma política arrojadiza de CCAA y Gobierno para culparse mutuamente, según les conviene, y eludir responsabilidades, dándose la paradoja, por ejemplo, de que la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, es la que, dentro de la debacle educativa generalizada, sale mejor parada en el informe PISA cuando es acusada de forma reiterada por el Gobierno y sus aliados de tener la peor gestión educativa (y sanitaria) de toda España. Ya ven, misterios sin resolver, mientras comienzan las clases en Ceuta entre el miedo, la inseguridad objetiva, que no subjetiva, y la desconfianza de los docentes por los migrantes y, ¡cómo no!, ante el desplome educativo en España, cuando se requiere un pacto educativo lo antes posible… el Gobierno lo ignora.

          La cruda y triste realidad es que, en vez de esa “sensación de inseguridad subjetiva” en Ceuta, de la que habla Marlaska y casi todo el gobierno sanchista aplaude, lo que hay en toda España, incluida Ceuta, es una “sensación de inseguridad objetiva” con este gobierno minoritario, cada vez más solo, que sólo piensa en mantenerse en el poder como sea y es incapaz de asegurar ni siquiera las fronteras españolas, ni de garantizar a los españoles, incluidos los ceutíes y los melillenses, los logros del Estado del Bienestar que tantos y tantos esfuerzos nos ha costado alcanzar y que cada vez están más en entredicho.

          Y nadie es cesado, ni dimite de los cargos que se le han encomendado y que tan patéticamente mal ejercen, situación impensable en cualquier otro estado democrático de nuestro entorno. Pro ya ven….España es diferente, y así nos va.

Jorge Cremades Sena 

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