Dice Marlaska que lo que se
percibe en Ceuta es una “sensación de inseguridad subjetiva” lo que ha provocado
una indignación generalizada en los ceutíes y en el resto de españoles por la
irresponsable declaración del ministro, que, además de pasar por alto hechos
objetivos alarmantes (invasión de la ciudad por miles y miles de personas,
violación de fronteras, ocupación de espacios públicos, incremento de delitos,
deambulaciones callejeras masivas, vandalismo….sin que se conozca ni siquiera
la identidad de los asaltantes ni cuántos son), nos miente a todos
descaradamente según constatan los documentos desclasificados sobre lo acaecido
en Ceuta y que, en principio Sánchez calificó de “ataque y violación a la
integridad territorial” de España. En efecto, según los informes
desclasificados, contra lo que dijo y dice Marlaska, su compañera Margarita
Robles tenía razón al afirmar que el CNI y otras fuerzas de Seguridad del Estado
habían hecho bien su trabajo, aunque todo es mejorable, pues por varios canales
alertaron a las autoridades competentes de las movilizaciones masivas que se
convocaban en redes sociales e incluso lo pusieron en conocimiento de las
autoridades marroquíes, pero ni el Gobierno español ni el marroquí hicieron
nada, absolutamente nada, para evitarlo, siendo incluso lamentable ahora que, a
pesar de las evidencias, Sánchez siga recalcando que “nadie podía anticipar la
crisis migratoria que se produjo” (en efecto, nadie le dijo la hora exacta de
la invasión ni el número exacto de invasores) y que, durante horas, violaron la
frontera a nado o a pie sin que ni las autoridades españolas ni marroquíes
hicieran nada para evitarlo. Si los documentos prueban que el Gobierno de
España y Marruecos fueron alertados, mediante diversas vías, por CNI, Guardia
Civil, Policía Nacional y Fuerzas Armadas, echando por tierra la versión
oficial del sanchismo; si todos los cuerpos del Estado alertaron del asalto
“masivo” y manejaron “información” sobre “el intento de entrada a nado en Ceuta
para el 30 de julio” y la Inteligencia militar registró el día de la invasión
que “la pasividad de las fuerzas marroquíes permite transgredir la frontera” y
el Gobierno recibió 18 avisos antes del asalto masivo….¿por qué nadie hizo
absolutamente nada para evitarlo? Y, si Defensa apuntó a Rabat el mismo día de
la invasión, por qué Sánchez lo ignoró y además se alineó con las tesis de
Marlaska, hoy echadas por tierra. Cabe recordar a Marlaska que aunque el
trabajo en la frontera es cosa de dos, la responsabilidad de que no sea violada
es al final de uno, concretamente del destinatario de la agresión y, en el caso
que nos ocupa, la responsabilidad es del Gobierno de España, que es quien ha de
velar por nuestra seguridad, al margen de lo que haga o no Marruecos. Por tanto
cabe afear a Marlaska que minimice lo que sucede en Ceuta calificándolo de
“sensación de inseguridad subjetiva”, cuando con Gobiernos y ministros como él
lo que hay es una evidente sensación de inseguridad objetiva no solo en Ceuta,
sino en el resto de España y en toda la UE.
En otro orden de cosas y, aunque
eclipsado por la gravedad de lo acaecido en Ceuta, el informe PISA, que se
acaba de publicar, concluye que España obtiene los peores resultados educativos
en la evaluación realizada sobre jóvenes de 15-16 años, un descalabro educativo
(en pleno descalabro de inseguridad objetiva, que no subjetiva, como dice
Marlaska) que pone en cuestión el deterioro progresivo de la calidad de tan primordial
servicio público, que junto a la sanidad, cada vez también más deteriorada,
como sucede con el resto de servicios públicos, son los pilares fundamentales
del Estado del Bienestar y de la igualdad ciudadana, cada vez más difícil de
sostener. En definitiva, la educación en España toca fondo en medio de la caída
generalizada en los países de la OCDE y se hace demasiado profunda en la
Comunidad Valenciana y País Vasco, siendo la Comunidad de Madrid la mejor
parada, seguida por Castilla y León y el Principado de Asturias, que, junto a
Cantabria y Galicia, obtienen rendimientos superiores a la media de España, de
la UE y de la OCDE, aunque cabe destacar que Cataluña ha quedado fuera de la
clasificación oficial al excluirse más del 20% de su alumnado de las muestras
aleatorias invalidando su comparabilidad (ya ven, Cataluña, siempre dando la
nota….y nunca mejor dicho). En todo caso, en el citado informe PISA, España
globalmente se desploma en todas las disciplinas evaluadas y los expertos lo
atribuyen al abuso de las pantallas y la pérdida de la exigencia académica
contemplada en la Lomloe (la polémica Ley Celaá) avalando el modelo “anti-esfuerzo”
con la reducción del peso del suspenso a la hora de promocionar. Por su parte
el Gobierno, como sucede con otros asuntos, ante tan pésimos resultados, echa
balones fuera y culpa de los malos datos a las CCAA….y es que la cesión a las
autonomías de las competencias educativas y sanitarias, entre otras, en vez de
servir para el noble objetivo de acercar la gestión a los ciudadanos, sirve
como arma política arrojadiza de CCAA y Gobierno para culparse mutuamente,
según les conviene, y eludir responsabilidades, dándose la paradoja, por
ejemplo, de que la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, es la que, dentro
de la debacle educativa generalizada, sale mejor parada en el informe PISA
cuando es acusada de forma reiterada por el Gobierno y sus aliados de tener la
peor gestión educativa (y sanitaria) de toda España. Ya ven, misterios sin
resolver, mientras comienzan las clases en Ceuta entre el miedo, la inseguridad
objetiva, que no subjetiva, y la desconfianza de los docentes por los migrantes
y, ¡cómo no!, ante el desplome educativo en España, cuando se requiere un pacto
educativo lo antes posible… el Gobierno lo ignora.
La cruda y triste realidad es que, en
vez de esa “sensación de inseguridad subjetiva” en Ceuta, de la que habla
Marlaska y casi todo el gobierno sanchista aplaude, lo que hay en toda España,
incluida Ceuta, es una “sensación de inseguridad objetiva” con este gobierno
minoritario, cada vez más solo, que sólo piensa en mantenerse en el poder como
sea y es incapaz de asegurar ni siquiera las fronteras españolas, ni de
garantizar a los españoles, incluidos los ceutíes y los melillenses, los logros
del Estado del Bienestar que tantos y tantos esfuerzos nos ha costado alcanzar
y que cada vez están más en entredicho.
Y nadie es cesado, ni dimite de los
cargos que se le han encomendado y que tan patéticamente mal ejercen, situación
impensable en cualquier otro estado democrático de nuestro entorno. Pro ya
ven….España es diferente, y así nos va.
Jorge Cremades Sena
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