sábado, 1 de agosto de 2026

EL INFIERNO CEUTÍ

 

                    Miles de personas cruzan desde Marruecos a España a nado y a pie ante el descontrol absoluto de la frontera, dejando varias decenas de muertos por ahogamiento, y la avalancha humana pone de nuevo en jaque las relaciones de España con Marruecos. La ciudad autónoma, invadida literalmente, pide auxilio y su presidente, Vivas, solicita a Sánchez que cambie su polémica ley de extranjería para poder devolver a los miles de migrantes que llegan a nado a la ciudad, pues una sentencia del Tribunal Supremo, reinterpretando la ley, pone coto a las “devoluciones en caliente” de quienes entren a nado tanto en Ceuta como en Melilla, obligando a que, se siga el procedimiento ordinario de devolución en estos casos. En definitiva, con miles de “magrebíes esperando cruzar a nado” y diariamente entrando “cientos” de ellos, la ciudad está más que saturada y el “colapso” migratorio la convierte en un infierno insoportable mientas los agentes denuncian el “efecto llamada” de la política migratoria del minoritario Gobierno de coalición español PSOE-Sumar, que, en plena discordia con los jueces por los casos de corrupción del sanchismo, destaca patéticamente la “ejemplar colaboración” con Rabat y atribuye el caos a la citada sentencia judicial, ignorando que la colaboración del régimen alauí brilla por su ausencia (a la vista está) a pesar de que Sánchez le haya cedido ya el Sahara (sin haberle explicado aún a los españoles y a los saharauis el porqué de ese cambió de opinión) e ignorando también que la sentencia del TS se ajusta a la legalidad y que, en todo caso, es al legislador a quien compete legislar con mayor concreción para que los resquicios de indefinición delictiva no se conviertan en oportunidades para la comisión de delitos. Por eso Vivas, el presidente ceutí, tras la legal sentencia del TS pide a Sánchez que cambie la ley y, mientras tanto, que declare una situación excepcional que permita al Estado asumir la dirección de la crisis, pues la ciudad está colapsada, con los vecinos encerrados y miles de jóvenes vagando sin control, sin trabajo y gritando “no  vamos  a volver a Marruecos”.

          Y mientras el presidente Vivas alerta de que la ciudad está acercándose a la “quiebra” con estas llegadas multitudinarias, que crean una sensación de “vulnerabilidad, indefensión e invasión”, las reacciones en el exterior no se han hecho esperar y Europa se revuelve contra Sánchez por poner en peligro sus fronteras, mientras la avalancha pone en evidencia la debilidad del gobierno español frente a Marruecos. En efecto, Dinamarca, Italia, Chequia, Polonia, Finlandia o Bélgica, le exigen mayor firmeza y le afean su política migratoria; Roma incluso suspende Schengen, París refuerza la frontera pirenaica y Berlín reclama la devolución inmediata de los marroquíes e insta a Rabat a readmitirlos, mientras la Casa Blanca atribuye a las “políticas globalistas de extrema izquierda” de Sánchez la crisis migratoria que atraviesa. Y mientras Meloni cierra el espacio Schengen porque “la inmigración es un peligro” y el ministro italiano de AAEE relaciona la crisis con la regularización masiva de 500.000 inmigrantes llevada a cabo por el Gobierno de Sánchez, Dinamarca y Finlandia apoyan suspender a España el espacio Schengen que propone Italia; y Suecia pide “recuperar el control”, en tanto que Bruselas ofrece a España desplegar agentes de Frontex, pero el Gobierno español, que no lo ha solicitado, declina el ofrecimiento…. Una vez más España con el gobierno sanchista se convierte en el verso suelto de la UE, mientras cada vez son más quienes consideran que “la inmigración irregular y descontrolada supone un peligro para la seguridad nacional”…. Al final el Gobierno, desbordado por las circunstancias, moviliza por fin al Ejército y cierra también el paso de Melilla, en plena visita de Sánchez y Marlaska a la ciudad. Pero Sánchez exculpa a Rabat, señala al Tribunal Supremo y desafía a sus socios europeos, mientras Marruecos exhibe su poder ante la “debilidad” española con sólo 55 agentes para impedir la “invasión” mientras altos mandos militares critican que se apostara por Interior y no por Defensa ya que “es un problema de seguridad nacional y no de orden público” y “no es una crisis migratoria sino un ataque a nuestras fronteras” cuando tenemos “3.500 militares acuartelados en Ceuta”.

          Y, en efecto, ha bastado el despliegue militar para que más de la mitad de los 60.000 invasores hayan decidido voluntariamente regresar a su país mientras Sánchez, por fin, denuncia que lo ocurrido es “una violación de nuestra integridad territorial” y los inmigrantes se dan cuenta de que España, al final, no es el paraíso prometido por el “efecto llamada” y dicen “regresamos a nuestra casa; España no nos ha dado ni agua” pues las patrullas militares y el cierre de la ciudad les han hecho volver a la cruda realidad y unos 40.000 de los llegados a Ceuta en la avalancha ya están fuera de la ciudad. Lamentablemente Moncloa ignoró irresponsablemente la alerta del Informe de Seguridad Nacional sobre el notable incremento de llegadas a nado y ahora reconoce que la avalancha (superior aún a la que ya sucediera en 2021) les cogió por sorpresa y de ahí su pasividad, mientras Mohamed VI sigue alardeando de su firme voluntad de ejercer la “soberanía sobre las ciudades autónomas” españolas y la prensa marroquí celebra el 27 aniversario de su llegada al trono y defiende poner fin a lo que llaman “anomalía geopolítica” mediante la “recuperación de Ceuta y Melilla”.

Y ahora vendrán las pertinentes demagogias de los radicales de izquierdas o de derechas reduciéndolo todo al “racismo” y la “xenofobia” con el objetivo de sacar rédito electoral o, al menos, afianzar la fidelidad de sus seguidores más descerebrados.

Entretanto, citar que el fuego ya ha calcinado 180.000 hectáreas con 38 grandes incendios; que la subida fiscal en la energía dispara al 3´5% la inflación en el mes de julio y la subida de la presión fiscal lleva a un nuevo record de recaudación tributaria al ingresar Hacienda 133.267 millones en impuestos hasta junio; y que Hacienda ya detectó en 2022 facturas falsas en una empresa de “Julito” Martínez y le advirtieron de que era mejor que no lo incluyera en la declaración….y el juez del “caso cloacas” da un pasito más hacia la imputación del PSOE ordenando rastrear seis cuentas de Ferraz en busca de los pagos a Leire Díez.

Así está el patio, como para echar a correr.

Jorge Cremades Sena.

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