Es obvio que, como vecinos
fronterizos, Marruecos y España han de entenderse siempre al margen del régimen
de gobierno que cada uno tenga pero ello no quiere decir que para lograrlo
tengamos que prostituir la historia como hacen, por ejemplo, los secesionistas
catalanes y vascos, que jamás fueron entidades estatales independientes, ni que
tengamos que aceptar sus falsos argumentos para justificar sus pretensiones
secesionistas. No es de recibo pues que Marruecos argumente y diga que Ceuta y
Melilla son enclaves coloniales en territorio de Marruecos, por el mero hecho
de que mucho antes de crearse el actual Estado de Marruecos como nación moderna
en 1956, ambas ciudades ya llevaban siglos perteneciendo al Reino de España
(Melilla desde 1497 a la Corona de Castilla, y Ceuta desde 1580 a la Monarquía
Española y de forma definitiva desde 1668). Así pues, para empezar, conviene
ser precisos en el relato histórico y no engañar a nadie ni engañarse, como
hacen, por ejemplo, los independentistas
catalanes con la guerra de sucesión española (1701-1714) pretendiendo
convertirla en una guerra de secesión para lograr la independencia de España
cuando de lo que se trató era dilucidar quien ocuparía el trono de España tras
la muerte sin herederos de Carlos II el Hechizado…..y el elegido por los
catalanes perdió la guerra….¡qué le vamos a hacer!. Por tanto, volviendo a
Ceuta y Melilla, en el mejor de los casos cabría decir que están en territorio
africano, que no marroquí, y ello no las convierte por arte de magia en
ciudades marroquíes siendo españolas, que es lo que son desde mucho antes de
que existiera el Reino de Marruecos, por la sencilla razón de que jamás
estuvieron enclavadas en territorio marroquí sino africano. Marruecos es libre
de reclamar lo que considere oportuno, como Cataluña es libre de pretender
independizarse de España, generando un lógico conflicto territorial, pero
ninguno tiene derecho a prostituir la Historia para justificarlo, y, menos aún,
saltándose la legalidad nacional e internacional vigente para conseguir el
objetivo, sabiendo que, al final, la mayoría de las veces este tipo de
conflictos territoriales acaba mal y se resuelven mediante la ley de la fuerza
a lo largo de la Historia (que le pregunten a Ucrania o Rusia, por ejemplo),
rompiendo obviamente el saludable entendimiento entre vecinos.
El caso es que, tras la “invasión” de
inmigrantes en Ceuta, Marruecos y su probable complicidad en el asunto está en
el punto de mira, pues, según NCReport, el 69´3% de los encuestados cree que Marruecos chantajea a
Sánchez, la mayoría de los votantes socialistas se alinea con Sánchez pero uno
de cada tres respalda tesis contrarias, el 62´5% reforzaría la presencia
militar y policial en Ceuta, y el 71´2% piensa que la “invasión” ha sido un
acto de agresión organizado por Marruecos.
Mal asunto pues lo que dice la encuesta, agravado por el claro apoyo de Trump a
las tesis del régimen alauí sobre el Sahara, sembrando dudas ahora sobre lo que
puede suceder sobre Ceuta y Melilla…..Y para colmo el Presidente de la FIFA,
Gianni Infantino, a cambio de apoyos para su reelección, ofrece que se celebre
en Marruecos la Final del Mundial de Futbol 2030, que organizará España con
Portugal y Marruecos, cuando todos daban por hecho que la final sería en
España. Al final, la errática política exterior de Sánchez sobre el Magreb es aprovechada
por el régimen alauí; vean si no: tras el error de traer secretamente al
dirigente del Frente Polisario para ser hospitalizado en España, se produce en
mayo de 2021 una primera invasión masiva a Ceuta de inmigrantes ante la total
pasividad de las autoridades marroquíes, luego Marruecos espía cientos de
móviles y entre ellos el de Sánchez, quien de forma incomprensible asume las
tesis marroquíes sobre el Sahara, y finalmente el Presidente Español viaja a
Argel para restablecer las paces con Argelia rotas desde el asunto del
dirigente del Polisario, y acto seguido (¡oh casualidad!) se produce la
tremenda invasión de Ceuta por unas 72.000 personas hace unos días, mientras,
tras la vuelta voluntaria de la mayoría de los invasores y el caos en la ciudad
todavía latente, ya en las redes sociales los marroquíes convocan una nueva
invasión para mediados de este agosto. En fin, blanco y en botella, leche; el
gobierno marroquí sabe a lo que juega (y
a lo que puede jugar) y el Gobierno español sigue a la deriva, pareciendo, cada
vez más, un juguete en manos del régimen alauí cuando ninguno de los dos ha
explicado lo sucedido en el Sahara.
Obviamente a nivel interno nos
quedamos ahora con una guerra política desatada por el reparto de menores, entre
las CCAA, menores que deambulan todavía por una Ceuta saturada, a la espera de
ver si, al final, se producirá la anunciada nueva invasión y si, de nuevo, Marruecos mirará para otro lado o
incluso la alentará, como ha hecho en las anteriores, y si España, de nuevo, se
verá desbordada para contener la avalancha sin la ayuda de Marruecos, cuando se
supone que los acuerdos de la UE con este país y los bilaterales con España
obligan a una colaboración en la frontera, no sólo para evitar que los
inmigrantes entren en nuestro país sino también para evitar que salgan del país
vecino, tarea imposible o de dudosa eficacia si ambos países no están por la
labor, como es el caso.
Así las cosas, la Guardia Civil investiga
el “riesgo real” de esa otra nueva invasión en
Ceuta y el informe preliminar confirma la existencia de una convocatoria
para el próximo día 15 de “magnitud incierta y audiencia amplia” pero “con
indicios de coordinación operativa básica y descentralizada” y descarta a las
mafias como “causa única”. Por su parte los agentes alertan de la falta de
medios para afrontar otra avalancha en Ceuta, pues la Policía y la Guardia
Civil denuncian que, pese a que Interior anunció el envío de 45 antidisturbios
más, los recursos con los que cuentan “no serían suficientes ante la amenaza de
una nueva oleada”…. Y Vivas, el presidente ceutí, tras ser citado por el Rey
Felipe en Marivent para mostrarle el apoyo de la Corona a los ceutíes, que lo
están pasando tan mal, reclama la expulsión total de los inmigrantes que
asaltaron la ciudad para que los ceutíes “recuperen la normalidad” y asegura que
“no tiene ninguna duda” de que Felipe VI les visitará pues “estoy convencido de
que vendrá cuando sea el momento oportuno” lo que algunos interpretan que si no
lo hace ahora es porque la visita no lo refrenda el Gobierno para no enfadar al
Rey alauí, lo que genera un debate, otro más, sobre las discrepancias entre la
Jefatura del Estado y la del Gobierno en España (¡lo que nos faltaba!). Así las
cosas, añade Vivas “pensaba que el giro del Sahara era a cambio del respeto de
Rabat” y dice “el Presidente del Gobierno no me ha llamado desde que está de vacaciones”,
“vimos falta de energía del Ejecutivo para reaccionar a la entrada de
marroquíes” y “Europa es muy reticente a enviar menores a la Península”….
(dicho queda).
Lo obvio es que, si una de las
misiones esenciales de un Estado es defender su integridad territorial y, por
tanto, sus fronteras, el actual Estado Español no lo está haciendo y, entre
otras cosas, su vecino Marruecos, en el punto de mira… y, mientras tanto, el
Gobierno Español realza la colaboración del régimen alauí en el regreso
voluntario de los marroquíes invasores, sin exigirle responsabilidad alguna
sobre su masiva entrada en territorio español. ¿Estamos ante otra rendición
como con la del Sahara? El tiempo lo dirá, de momento conviene estar
expectantes.
Jorge Cremades Sena.
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