Así fue. Tal como destacan
los medios, el eclipse total hipnotizó a toda España, casi todos los españoles
nos pusimos a mirar al cielo con la España vaciada llena de científicos,
curiosos y atascos para percibir la hipnótica oscuridad con parte de nuestra
España fundida en negro. Pero, pasado el eclipse y el final de la oscuridad,
los españoles seguimos inmersos en el más absoluto oscurantismo político sin
que nuestros gobernantes nos aclaren sus más incomprensibles contradicciones
que no son pocas. Por fin conocemos que el Gobierno acudirá al Senado para
explicar lo que pasa en Ceuta, como le pide la oposición, pero no cuando quiere
el PP, que prefiere que lo haga de inmediato, sino cuando Sánchez lo decida,
esperando ver si, para entonces, amaina la tormenta. Entretanto Marruecos reta
a España a devolverle los menores que, sin impedimento alguno del régimen
alauí, cruzaron la frontera ceutí, pues su ministro de Justicia culpa al Gobierno
español de poner trabas a la devolución de los mismos asegurando que “no
abandonarán a sus niños”, como si los tuviésemos secuestrados, pese a que en
los últimos años no han reclamado a los más de 4.000 que, poco a poco, han ido
acabando en los centros de acogida en la Península Ibérica. Y, por si todo esto
no fuera suficiente, Rabat se permite incluso acusar, sin prueba alguna, a las
Fuerzas de Seguridad españolas de agredir a sus nacionales “cuando no hay
cámaras”, mientras EEUU convierte a su aliado del Norte de África en una
especie de gran laboratorio militar de prueba de misiles. ¿No es todo esto lo
suficientemente grave para que Sánchez, urgentemente, suspenda sus vacaciones
en La Mareta y pida una comparecencia inmediata en las Cortes para explicar lo
que está pasando y qué medidas va a tomar al respecto? Pues por lo visto no es
grave ni suficiente, ya que, no sólo es que Sánchez no pida comparecer
personalmente en las Cortes para aclarar la situación, sino que Moncloa retrasa
a su antojo la solicitada comparecencia en el Senado por parte del PP, con
mayoría absoluta en la Cámara Alta, de los ministros Marlaska, Albares y Robles
a pesar de que ésta última ya había aceptado comparecer el día 18 desmarcándose
del Ejecutivo sobre el asunto de Marruecos. Curiosamente la firmeza de la
ministra, diciendo en la ciudad autónoma tajantemente que “Ceuta y Melilla no
se tocan; son españolísimas”, contrastaba con la tibieza de Sánchez y sus
citados ministros, pero, al final, Margarita Robles perdía el pulso con el
Ejecutivo y, tras concertar con el Senado su inmediata comparecencia, aplazaba
por sorpresa la cita con la excusa de que necesita más tiempo para prepararla,
con lo que ésta será, como la de sus compañeros, cuando el Gobierno lo
considere oportuno.
En todo caso, mientras Moncloa desmentía
que Robles fuera a comparecer en el Senado pese a su disposición de ir a la
cita, su compañero Albares aseguraba en Ceuta de forma contundente que “hasta
la última persona volverá a Marruecos” y alababa a Rabat; advirtiendo a los “irregulares”,
tras la crítica de los socios europeos, que “no podrán quedarse”…. Por su parte
los médicos ceutíes advertían que “esto va a explotar con una crisis de salud
poblacional si no hay un plan”. Y, el problema es que lamentablemente no hay
plan alguno mientras los españoles ceutíes soportan una anormalidad y sensación
de abandono insoportables. El propio Gobierno cifra en hasta 5.000 los inmigrantes
de Ceuta (el ceutí llega a cifrarlos en unos 9.000) que pueden ser acogidos (de
los que entraron en la invasión masiva, unos 2.500 son menores de edad y otros
tantos son subsaharianos que pueden solicitar asilo en España). Y Sánchez
entretanto blinda sus vacaciones en La Mareta con 120 agentes, y además el
amplio despliegue de seguridad cuenta con un barco de catorce metros para restringir
el baño.
Raya lo intolerable la inédita
prudencia del Gobierno español sanchista ante las recientes reclamaciones
territoriales y las críticas migratorias del régimen alauí a España con
acusaciones tan graves, como que no queremos entregar a los niños marroquíes que
invadieron España cuando son ellos quienes les utilizan y hacen la vista gorda
para que entren en nuestro país ilegalmente; raya lo intolerable que acusen a
nuestras Fuerzas de Seguridad de que agreden a sus nacionales sin aportar
prueba alguna; raya lo intolerable que se permita una invasión de miles de
personas burlando las fronteras españolas; y raya lo intolerable que los españoles
que viven en el territorio invadido, en este caso los ceutíes, sean prácticamente
abandonados por el Estado de Derecho, en este caso España….. Y es intolerable
que, ante tanto agravio recibido de un país amigo supuestamente, no haya una
enérgica respuesta diplomática aunque sea para recordarle y dejarle claro a ese
país y al resto del mundo que, precisamente porque nuestro régimen es democrático
y el suyo no, a los menores se les ha de proteger y ello requiere unos trámites
burocráticos para garantizar su inmediato futuro y sus derechos; que las
Fuerzas de Seguridad españolas no agreden a escondidas a nadie, porque son democráticas
y actúan bajo protocolos democráticamente establecidos, a diferencia de las
marroquíes que no lo son; que no se puede invadir la frontera para entrar
masivamente en el territorio soberano de otro país provocando en el intento decenas
de muertos; y que la primera obligación de cualquier gobernante es defender las
fronteras legítimas de su país, reconocidas por el derecho internacional, y
proteger a sus ciudadanos… ¿Ni siquiera merece una protesta diplomática
contundente lo acaecido con Marruecos? Pues bien, parece ser que no lo merece y
que, por lo tanto, hay que mantener un bajo perfil muy prudente, apostando por
la coordinación policial y el refuerzo de la seguridad en las fronteras en lugar
de la confrontación diplomática abierta. Ya ven, pelillos a la mar, mientras
las redes ya convocan otra masiva invasión en estos días. ¿Qué motivos tendrá
Sánchez para actuar de manera tan pusilánime con nuestro país vecino del sur?
Él lo sabrá y, al menos, tiene la obligación de explicar a los españoles dichos
motivos lo antes posible…. los ciudadanos así se lo exigimos para saber de qué
va la vaina y para evitar rumores y elucubraciones.
Jorge Cremades Sena