sábado, 16 de febrero de 2019

POR FIN ELECCIONES


                        Como si se tratara de un parto, justo a los nueve meses del engendro político de un minoritario gobierno indeseable e inviable, salvo en la mente de Pedro Sánchez y sus más íntimos, tras un turbulento embarazo, plagado de sobresaltos e incidencias, y siempre con amenaza de aborto, por fin éste se materializa, dando paso a unas nuevas y esperadas elecciones generales que se celebrarán el próximo 28 de abril, finiquitando así el gobierno más corto y sorprendente de toda la historia de nuestra democracia. Han sido los propios padres de tal engendro político quienes se han encargado de darle tan corta vida, dando la razón a quienes, desde el inicio, mantuvimos que una moción de censura no constructiva, como fue el caso, sólo podría aportar más problemas que la permanencia del gobierno derrocado, por merecido que éste tuviera su derrocamiento. Cuestión distinta hubiera sido si, como dice la Constitución, se hubiera conformado un gobierno de coalición alternativo, mayoritario, solvente y creíble, capaz de garantizar la gobernabilidad del Estado, en vez de este engendro caracterizado inevitablemente por los bandazos y rectificaciones permanentes, las dimisiones obligadas de parte de sus miembros, los chantajes por parte de sus supuestos socios, los postureos y demagogias de cara a la galería, las negociaciones opacas y las descalificaciones genéricas gratuitas a sus oponentes. Finalmente, a Sánchez, el mentor y principal padre del engendro, tras constatar que el resto de corresponsables de la paternidad rechazaban los Presupuestos, quitando la mascarilla de oxígeno para impedir que siguiera sobreviviendo la criatura, le quedaban dos opciones: alumbrar ya elecciones inmediatas que él mismo prometió el mismo día de la fecundación in vitro, o someterse a una moción de confianza para que el feto diera muestras de mayor viabilidad antes de ser abortado. Y Sánchez, tras decir lo contrario hasta el final (desdecirse es consustancial a su naturaleza), cayendo por fin del burro y no teniendo claro el apoyo de sus socios a la presunta moción de confianza, acierta de nuevo cuando rectifica y opta por el adelanto electoral, seguramente por aquello de que “rectificar es de sabios”, aunque olvidando que “rectificar permanentemente es de necios”. Su incapacidad para sacar adelante las Cuentas del Estado, es decir, el naufragio definitivo de Sánchez, dan paso a la pugna electoral más fragmentada e incierta de nuestra historia democrática, cuando en diciembre todavía apostaba por seguir gobernando (o desgobernando) aunque le tumbaran los Presupuestos. Eso sí, un día antes de convocarlas, el PSOE registraba cambios en la Diputación Permanente, el órgano parlamentario de “guardia” en los procesos electorales, depurando a los diputados críticos con el esperpéntico “relator”, como Barreda, que es cesado en la Diputación permanente, o Soraya Rodríguez, que es reemplazada como vicepresidenta primera de la delegación española en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, enterándose los afectados de su cese por la prensa y no por la Dirección del Grupo Parlamentario Socialista, generando en buena parte del PSOE el temor a que si Sánchez vuelve a acercarse al independentismo en las generales acabe lastrando los resultados europeos, autonómicos y municipales que se celebrarán al mes siguiente.  
            En todo caso Sánchez, apoyado ahora sólo por el populismo de Podemos y el progresismo de izquierdas de toda la vida del PNV, que ya traicionó a Rajoy para inesperadamente arropar la censura de Sánchez, pues los secesionistas de izquierdas y derecha se han pasado a sumarse ahora a PP y Ciudadanos para derribar los Presupuestos, no va desencaminado en sus expectativas de voto ya que al partir de los peores resultados electorales del PSOE en toda su historia es casi imposible ahora empeorarlos con lo que vender un éxito electoral después del 28-A no le será tarea difícil. Sánchez irá pues a las urnas bajo el “efecto de los cien escaños”, ya que los buenos sondeos internos que manejan los socialistas son otra razón más para el adelanto electoral, que tanto Casado como Rivera le venían pidiendo, no fuera a ser que su empecinamiento en agotar la legislatura contra viento y marea empeorara la situación. En efecto, parece ser que, tras escuchar a sus analistas en La Moncloa, toma la decisión del adelanto electoral ya que las elecciones en plena Semana Santa desmovilizaría a la oposición, y los “muy buenos” sondeos internos que manejan le sitúan como primera fuerza política, garantizándole entre 110-120 escaños (ahora tiene 84), frente a un Podemos en plena crisis interna, que se hunde, si es capaz de convencer al electorado de que él representa el “voto útil” frente a las “tres derechas” y de hacer creíble la subida del tono contra sus ex socios separatistas, aunque no descarte volver a gobernar con ellos por si acaso, fiando además su futuro al desgaste del PP por el auge de Vox. Y, para no desperdiciar ni un segundo esta precampaña electoral, incluso convierte el anuncio de adelanto electoral y la fecha de los comicios en una especie de mitin-balance de gestión de su cortísimo mandato cuando la mayoría de sus propuestas han decaído y, viables o no, quedarán como reclamo en su campaña. Así, mientras Casado apela al “espíritu de Colón”, la masiva manifestación de la derecha exigiendo elecciones, para ganar al PSOE, y Rivera apuesta por la vía del pacto “a la andaluza”, Podemos afronta el desafío electoral en plena crisis interna, en tanto que PDeCat y Puigdemont andan a la gresca con ERC al acecho y con buenas expectativas electorales, mientras Sánchez busca el aval de las urnas a su fracasado diálogo con Torra, esperando que el resultado del 28-A legitime su hoja de ruta sobre la crisis territorial…..y, ¡por qué no!, sin descartar, si los resultados lo permiten, pactar con Ciudadanos, aunque, de momento, los secesionistas avisan de que exigirán la autodeterminación y los naranjas avalan reeditar la “vía andaluza” a la que aspira el PP con Vox, que será el fantasma que agitará Podemos sin lugar a dudas.
            Entretanto prosigue el juicio a los líderes secesionista, sosteniendo Fiscalía que “este es el juicio en defensa de la democracia” e insistiendo en que hubo “rebelión” en al “procés”, y acusando los fiscales a los abogados del 1-O de decir “falacias colosales” ya que “algunos alegatos parecen libelos acusatorios basados en hechos alternativos”. La Fiscalía desmonta así la “cacería” política, asegurando rotundamente, como todo el mundo sabe (menos los secesionistas que no lo quieren saber), que en el Supremo “no se persiguen ideas sino comportamientos delictivos” y rebate el relato soberanista negando una “soberanía catalana” ya que, en todo caso, el derecho a decidir es “de todo el pueblo español” y aclarando que los acusados no lo están “por sus ideas” (otros como Torra o Rufián, por ejemplo, no están acusados de nada) sino por poner en marcha “un plan criminal” para imponer, incluso recurriendo a la violencia, la independencia de Cataluña, por lo que “esto es un juicio en defensa de la democracia española y del orden constitucional, de un sistema político democrático que garantiza los derechos y libertades de todos los ciudadanos”. Más claro, el agua. Y, mientras Vox se estrena como acusación con un perfil bajo, Junqueras, se defiende con un discurso político sin recursos jurídicos y rechaza el delito de rebelión, declarando que “nunca avalamos la violencia” (hay imágenes que demuestran lo contrario), convirtiendo su declaración en un mitin y rechazando responder a las acusaciones con el argumento de que “votar no es delito…ni organizar un referéndum, ni votar en un referéndum” (cierto que votar no es delito, él mismo ha votado muchas veces y seguirá votando; pero organizar y convocar referéndums ilegales, sí, y desatender las advertencias del TC también), amenazando de forma chulesca con que “votar no es un delito, impedirlo por la fuerza, sí” (cuando impedir la comisión flagrante de un delito, incluso si fuera preciso con la fuerza, es una obligación ineludible del Estado, único que puede hacerlo), mientras asegura que le juzgan “por sus ideas”, que se considera “un preso político” (falso ya que está encausado no por sus ideas, que ha venido exponiendo en libertad sin problema alguno, sino por presunta comisión de graves delitos) y que “siempre está vacía la silla de enfrente” (nueva falsedad ya que siempre ha habido conversaciones entre los soberanistas y los gobiernos españoles, aunque, obviamente, algunos exigieran que siempre habrían de darse dentro del marco constitucional).
            Por su parte Forn, ex conseller de Interior, utiliza un talante y una disposición diferente al de Junqueras, evidenciando las diferencias abismales en el secesionismo, al admitir que el famoso referéndum “no era legal”, negando así la validez del 1-O y contestando a Fiscalía y Abogacía, frente al ex vicepresident del Govern que sólo responde a las preguntas de su abogado. Forn reconoce que el TC les ordenó cinco veces impedir la consulta y dice que “nunca se habían empleado tantos efectivos para un referéndum, en este caso ilegal” ya que “el referéndum no era legal”, desmontando así la soflama del líder de ERC al asumir que el 1-O se burló la ley, lo que, de entrada, supone la comisión de faltas o delitos que es lo que se está dilucidando en el juicio así como la gravedad de los mismos. Y mientras tanto, el Parlamento Europeo da un portazo a Torra y al prófugo Puigdemont, impidiéndoles dar una prevista conferencia en la Asamblea Europea, como parte de su campaña internacional en paralelo al inicio del juicio, alegando Tajani problemas de seguridad para no autorizar el acto en el que ambos iban a participar….en esto, al menos, PSOE, PP y Cs han ido de la mano intentando, y consiguiéndolo al final, que la Eurocámara no acogiera semejante afrenta a la Democracia Española……¡bastante tenemos ya con soportar al prófugo Puigdemont pululando por varios países miembros de la UE, socios y amigos de España, donde denigra con mentiras intolerables nuestro sistema democrático!, sólo hubiese faltado que para semejante ignominia totalitaria se le hubieran abierto incluso las mismísimas instituciones europeas, en este caso el Sancta Sanctorum de la Democracia Europea.
            Por lo que respecta a otros asuntos, cabe citar que España es el país de Europa con más contratos de menos de seis meses, mientras el plan contra el fraude destapa 70.000 empleos irregulares y una oleada de EREs amenazan por temor a cambios en la reforma laboral; que, según la Guardia Civil, Zaplana cobró más de 10 millones en sobornos, mientras aparecen cintas que le comprometen, revelando casos de acoso a contratistas para que emitieran facturas falsas, con amenazas como “lo arregla o le aprieto?” a un empresario o “prefiero billetes de 50”; que, mientras Interior destina 22 policías más a investigar el “caso Villarejo”, Del Rivero denuncia el espionaje en el BBVA y apunta a González, afirmando el ex presidente de Sacyr que fue víctima de un delito de revelación de secretos; que el Real Madrid consigue una sufrida victoria, 1-2, contra el Ajax en el partido de ida para pasar a cuartos de Champions; que Consuelo Ordóñez, presidenta del colectivo vasco de Víctimas del terrorismo pide a Casado que “no use a las víctimas” “para hacer campaña” y le reprocha por carta que banalice el terrorismo al compararlo con el independentismo catalán; que pacientes y empleados de ambulancias acusan años de recortes; que el Gobierno se reparte con Podemos el control del Consejo de Seguridad Nuclear; y que el TS podría paralizar hasta final de año la exhumación de Franco, mientras el Gobierno aprueba el traslado del Valle como despedida de su mandato. Y mientras Mohamed VI se vuelca en la primera visita de los Reyes de España a Marruecos y acude junto a toda su familia a recibirlos al aeropuerto de Rabat, el Gobierno firma más de una decena de acuerdos, entre los que destaca el de inmigración, en esta visita real histórica, en la que el Felipe VI alaba a los migrantes marroquíes por su contribución al desarrollo de España.
            En cuanto a asuntos del exterior se refiere cabe destacar que el aumento de los suicidios de adolescentes alarma en Reino Unido; que Airbus entierra el A380, su avión estrella, y pone en riesgo unos 3.500 empleos; que Trump declara el estado de emergencia para financiar el muro con Méjico contra la “invasión”, burlando a los demócrata y recurriendo a los fondos para catástrofes; que Baltazar Porras, cardenal venezolano, dice que “Maduro llama al diálogo cuando tiene la soga al cuello”, mientras el Papa retira el trato presidencial al dictador en una dura carta privada, tratándole de “señor Maduro”, y el chavismo amenaza a los embajadores nombrados por Guaidó, quien, parece ser, no será candidato en unas elecciones libres; y que Rusia y EEUU reviven la “guerra fría” en sendos foros sobre Oriente Próximo, en dos cumbres paralelas convocadas por cada uno de ellos: en Varsovia EEUU reúne a más de 60 países para tratar la supuesta amenaza de Irán, y en Sochi Putin intenta imponer el guión de la postguerra en Siria a Teherán y a Turquía.  
                                    Jorge Cremades Sena

miércoles, 13 de febrero de 2019

SERENIDAD Y SENSATEZ


                        Ha querido el caprichoso destino que confluyan en el tiempo dos asuntos de vital importancia para el futuro inmediato de nuestro país: el inicio del juicio a los líderes del “procés” separatista y el debate de los Presupuestos Generales para 2019 en el Congreso de los Diputados. Dos asuntos interrelacionados ya que la aprobación de las cuentas del Gobierno dependen del apoyo del secesionismo, que se empecina en vincularlo a que Moncloa se someta, sí o sí, a sus exigencias ilegales, entre otras, la de negociar un inexistente e ilegal derecho de autodeterminación, el nombramiento de un mediador internacional para el inexistente “conflicto” entre Cataluña y España, y la ilegal intervención por parte del Ejecutivo en favor de los procesados por el Tribunal Supremo que finiquitaría la separación de poderes. En definitiva, acabar o dejar malherido nuestro democrático Estado de Derecho, lo que finalmente ningún Gobierno democrático se puede permitir por más paripés previos que haya hecho hasta llegar el momento de la hora de la verdad. La hora de la verdad que llega inexorablemente cuando de las palabras se ha de pasar a los hechos concretos, cuando se ha de despejar la hojarasca demagógica para que se pueda ver con claridad la cruda realidad y cuando los protagonistas del enredo han de tomar decisiones palpables y cuantificables que finalmente les hará responsables de las consecuencias posteriores derivadas de ellas. Y en los dos asuntos que nos ocupan, como sucede en casi todos los asuntos, pasar de las palabras a los hechos es bien sencillo: en el primero de ellos, el juicio al procés, afrontar, con el Código Penal en la mano, las pruebas de culpabilidad, concretas y específicas, que puedan demostrar la veracidad de las acusaciones delincuenciales a los imputados; en el segundo de ellos, la aprobación de los PGE, constatar mediante el voto en el Parlamento si gozan o no del favor de la mayoría democrática parlamentaria. Al final, como dice Manuel Marchena, Presidente de la Sala de lo Penal del Supremo y responsable de la redacción de la sentencia sobre los graves acontecimientos del 1-O, que desembocaron en una ilegal declaración de independencia de Cataluña, cada quien ha de asumir la responsabilidad y la tarea que le compete con “serenidad y sensatez”, tal como él mismo declara tener en estos momentos. Serenidad y sensatez, cualidades que desgraciadamente no adornan a muchos de nuestros políticos y gobernantes a la hora de hacer determinadas declaraciones, promesas o negociaciones sin calcular las consecuencias personales y políticas cuando llegue el momento, que siempre llega, de llevarlas a la práctica evidenciando con ello la irresponsabilidad de las mismas. Tanto en el inicio del juicio a los líderes secesionistas del golpe al Estado, como en el debate presupuestario en el Congreso, atrás debieran quedar las previas demagogias y los postureos, las verdades a medias y las falsedades, las descalificaciones gratuitas y las declaraciones rimbombantes, las ambigüedades calculadas y las elucubraciones temerarias irreflexivas o los silogismos que parten de premisas falsas y, obviamente, dan como resultado una falsa conclusión. Sin embargo, no todos están dispuestos a apechugar con las consecuencias de sus propios actos y algunos pretenden prolongar la llegada de la hora de la verdad sin darse cuenta que ésta ya ha llegado y no caben medias tintas, por más que se hayan empeñado en el Congreso en hablar apenas de los Presupuestos ni debatir sobre ellos, y en el Tribunal Supremo de no apelar a las figuras delictivas contempladas en el Código Penal en la primera sesión oral del juicio. Pero, quieran o no, la hora de la verdad ha llegado, y más vale afrontarla con “serenidad y sensatez” por el bien de todos.
            El debate presupuestario finaliza con una aprobación mayoritaria de las enmiendas a la totalidad o lo que es lo mismo con un rechazo contundente a los Presupuestos presentados por el Gobierno de Sánchez, cuya Ministra de Economía, por más que mantuvo un tono más que solvente en el debate, fue incapaz de convencer a sus aliados separatistas para que apoyaran sus cuentas. El pretendido chantaje del secesionismo, imposible de asumir por el Gobierno, daba así al traste con mantener su respaldo al Gobierno que ellos mismos habían elegido al apoyar la moción de censura de Sánchez a Rajoy hace apenas unos meses. Sánchez, que acababa de afrontar su primera gran protesta en la calle (calificada por el PSOE como una “mani, facha” organizada por la “extrema derecha”) exigiéndole elecciones ya, tal como él mismo había prometido en la moción de censura, contemplaba en el Hemiciclo cómo sus poco fiables socios de ERC y PDeCat le reprochaban ahora su cobardía por no dar un paso adelante en negociar sus ilegales propuestas, según ellos, puestas encima de la mesa desde el primer instante del fallido “diálogo”, mientras la ministra Montero reiteraba ahora, una y otra vez, que jamás el Ejecutivo aceptaría negociar la figura de un mediador internacional, el inexistente derecho a la autodeterminación o la intervención en favor de aliviar la situación de los presos, con el adecuado argumento de que ello supondría atentar contra lo establecido en nuestra Constitución; en fin, lo que sabía cualquiera desde el principio menos, por lo visto, el Ejecutivo de Sánchez que se enteraba de ello el día del debate presupuestario. Ni habían servido las precedentes presiones de convocar elecciones, asumiendo un adelanto electoral si los Presupuestos eran rechazados, ni los silencios del Ejecutivo ante las intencionadas filtraciones sobre los famosos 21 puntos de Pedralbes para no soliviantar a los separatistas, dando así pie a un deterioro innecesario del Ejecutivo y a una serie de especulaciones sobre su intencionalidad….el indecente pulso Govern-Gobierno se decantaba a favor del primero, dejando en evidencia al segundo al rechazarle sus Presupuestos y colocarle en una situación de mayor debilidad. Previamente la derecha, tras escenificar su unidad en la manifestación de la madrileña Plaza de Colón, acusaba a Sánchez de ceder a las 21 condiciones de Torra y le responsabilizaba de no haberse levantado de la mesa de negociación en el instante de haber sido propuestas, mientras Pablo Casado sostenía “seguiremos en la calle para poner fin al gobierno de la mentira” y, junto a Rivera y Abascal, posaban juntos por vez primera, aunque el líder naranja intentaba por todos los medios evitarlo……y Sánchez, ante la inminente bofetada de sus propios socios, culpaba a PP, Vox y Ciudadanos de enfrentar a la sociedad, mientras en esas horas previas al debate presupuestario los populistas de Podemos, los socialistas y los independentistas lanzaban la consigna de que la convocatoria de la manifestación había resultado “un pinchazo” con la intención de volver al famoso “diálogo” fantasma, como se evidenció poco después en el Congreso. Sánchez se queda definitivamente sin excusas ante la movilización de la oposición, el rechazo de sus propios valedores secesionistas y las críticas internas de buena parte de los barones socialistas….con lo que el adelanto electoral es cada vez más probable, salvo que el Presidente quiera hacerse el harakiri y ahondar más aun en el descrédito del PSOE. El Presidente siempre tiene la última palabra.
            Y comienza el juicio a los doce líderes secesionistas encausados, a los que, antes de sentarse en el banquillo, visitaba Torra en la cárcel y, roto por fin el falso “diálogo” por parte de Sánchez, exigía negociar la “autodeterminación y el relator internacional”, mientras el Presidente cancelaba un acto previsto en Barcelona. Entretanto, la Fiscalía insistía a pocas horas del inicio del juicio que “fue rebelión”, mientras el Delegado del Gobierno prohibía el tráfico y las manifestaciones junto a la sede del Supremo, donde comparecían los encausados por encabezar el intento ilegal de independizar Cataluña, asunto que se esclarecerá durante un juicio que durará unos tres meses (salvo que se interfieran las elecciones generales) en un momento de flagrante inestabilidad política y cuyas sesiones se emitirán por televisión en un inédito esfuerzo de trasparencia, para que todo aquel que quiera pueda constatar que en el mismo no hay trampas ni cartón y que todas las garantías y derechos procesales están sobradamente salvaguardados. Se trata del proceso más importante de la Democracia, pues la presunta víctima en nuestro Estado de Derecho y por tanto afecta a las libertades y derechos de todos los españoles. Pero, como era de esperar, la “serenidad y sensatez” a la que apela el juez Marchena, el Presidente del Tribunal, no son las cualidades que adornan a las defensas en la primera vista oral, al extremo de que los abogados de los imputados lanzan una ofensiva política en este primer día del juicio y sólo los defensores de los ex consellers Joaquim Forn y Santi Vila presentan una estrategia basada en argumentos jurídicos…..el resto se queda en proclamas políticas, en verdades a medias, cuando no falsedades, y en calificativos gratuitos sin argumentar, justo todo lo contrario de lo que corresponde en los enjuiciamientos donde son las pruebas, concretas y verificables, junto a los argumentos jurídicos, y no las suposiciones, los que han de avalar la emisión de una definitiva sentencia, condenatoria o exculpatoria, ajustada a Derecho, tras agotarse todos los recursos pertinentes por parte de todas las partes. Lamentablemente, los abogados de los acusados deciden abrir el proceso con tonos victimistas mediante arengas políticas, críticas a la parcialidad al Supremo y, paradójicamente, apelaciones a la Constitución de la que reniegan sus representados, quienes actúan al margen de la misma cuando les interesa y por ello están imputados, ya que en la Carta Magna, como en todas las constituciones de los países de la UE, ni existe el derecho a la autodeterminación, ni a un referéndum de ámbito territorial para independizarlo del Estado cuando la soberanía reside en todo el pueblo, en este caso en el pueblo español, y no en una parte del mismo. Nos esperan pues varios meses de esperpénticas sesiones judiciales, acompañadas de intolerables y ridículas actuaciones callejeras como la protagonizada por el prófugo Puigdemont, en este caso en Berlín, entregando un premio, sin estar prevista ni su presencia en la sala, a los autores de un documental, quienes atónitos ante la encerrona deciden devolverlo, mientras cada vez son más quienes se preguntan qué hace semejante individuo campando a sus anchas por toda Europa cuando sus subalternos en el Govern que presidía antes de fugarse están sentados en el banquillo. Entretanto, su delfín Torra, visita la sesión inicial del juicio, ante la indiferencia manifiesta del principal encausado, Junqueras, para después en rueda de prensa descalificar el juicio al “procés”, mientras el abogado de Junqueras, el líder de ERC, marcando la línea más dura contra el Tribunal, expone en la sala el alegato más político, sin argumento jurídico alguno, acusando a los jueces de tratarles como a “terroristas” y asegurando que se trata de “una causa general y prospectiva contra el independentismo”. El soberanismo, que finalmente ha dejado a Sánchez con el culo al aire, opta por la línea dura y por la demagogia, y con la vista puesta en Estrasburgo, arremete contra los jueces pidiéndoles que “no hagan de salvapatrias”, cuando no se está juzgando, frente a lo que ellos dicen, a ninguna ideología, ni a Cataluña, ni al pueblo catalán, sino a unos cuantos políticos, con nombre y apellidos, por haber cometido presuntos graves delitos contra el Estado y la Democracia.
            Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que Teruel se moviliza ante las carencias en la sanidad pública en una España vacía de médicos especialistas; que María Luisa Carcedo, Ministra de Sanidad, dice que “cuestionar el aborto no es volver al 85 sino a la Edad Media”; que el Real Madrid derrota al Atlético, 1-3, y le adelanta en la Liga mientras el Barça empata, 0-0, en el Camp Nou con el Bilbao y el Sevilla pincha en casa, 2-2, ante el Eibar; que dirigentes de Podemos piden que Montero sea la rival de Errejón; que el Gobierno dice que Sánchez usó el Falcon “por interés de España”; que un testigo implica a Roca en el amaño del mayor contrato de la Generalitat y los técnicos de la empresa de Aguas acusan también ante el juez a Germá Gordó, mano derecha de Mas; y que la venta de viviendas crece el 10% en un año y regresa al nivel de 2008.  
            Y del exterior, destacar que Francia regala a los jóvenes 500 euros para invertir en cultura, un cheque al cumplir 18 años para gastarlo en productos y actividades culturales; que el SPD intenta recuperar a su electorado con un firme giro a la izquierda; que el narco “Chapo” Guzmán es condenado a cadena perpetua; y que Guaidó intenta mantener viva la movilización contra Maduro y promete que la ayuda humanitaria entrará en Venezuela en diez días, y, durante otra marcha masiva por las calles de Caracas asegura que no habrá una guerra civil.
                                    Jorge Cremades Sena

sábado, 9 de febrero de 2019

OBSCENO CHANTAJE


                        De “obsceno chantaje” que “calcina la democracia” califica Alfonso Guerra, con toda la razón del mundo, la esperpéntica figura del “relator” que el Gobierno de Sánchez se ha inventado como sucedáneo del indecente “mediador internacional” que exigen los secesionistas, y que ha obligado a Carmen Calvo a esforzarse en explicarlo sin éxito (para que todos pudiéramos entender de qué se trataba o, mejor dicho, de que no se trataba), pues es difícil de entender en democracia semejantes mediadores ya que es el entramado institucional, democráticamente establecido, el cauce adecuado para profundizar en cualquier diálogo con luz y taquígrafos, en vez de hacerlo en la sombra con nocturnidad y alevosía. Y añade además el ex Vicepresidente del Gobierno que “nunca, nunca en la transición necesitamos un relator”, preguntándose “los que han negociado tamaño desatino ¿con qué países equiparan a España? ¿con Yemen del Sur, con Burkina Faso?”….. mientras el ex Presidente Felipe González asegura que el diálogo ha de ser en el Parlament y acusa al Presidente Sánchez de “degradar las instituciones” y la democracia, sumándose así a barones, ex ministros y miembros del Gobierno que reniegan de este mediador inadecuado, que incendia al mismísimo PSOE y moviliza a la oposición, ante el espurio objetivo antidemocrático de complacer a los separatistas a cambio de su apoyo a los Presupuestos, dando argumentos convincentes para que PP, Cs y Vox decidan movilizarse en la calle para “echar a Sánchez” y convoquen una manifestación en Madrid pidiendo elecciones lo antes posible, tal como prometió Sánchez en el debate de moción de censura, y contra la “humillación permanente” del Gobierno, con el lema “por una España unida, elecciones ya”, mientras algunos barones socialistas, como Page, exigen un debate interno, o como Lambán, avisan de que aprobar un Presupuesto no puede “cuestionar la unidad de España”, en tanto que el Presidente del Gobierno, en busca de una nueva foto propagandística, programaba como único acto del día en Moncloa recibir a la selección femenina de fútbol sub-21, campeona en el Mundial de Uruguay. Los barones socialistas se revuelven ya que, aunque no lo entienda el Gobierno de Sánchez, “la soberanía nacional está por encima” de cualquier otra consideración, y, para colmo, Elsa Artadi, portavoz del Govern secesionista, acusa a Carmen Calvo de “mentir” durante su inútil explicación edulcorada sobre el “relator” de marras, diciendo que la Vicepresidenta ha aceptado “hasta tres veces en privado” la creación de una Mesa de partidos estatales, y le deja bien claro que “si el diálogo no se basa en el derecho a la autodeterminación y en poner fin a la represión, no hay espacio posible” y que “el relator es para la mesa de partidos de España y para tratar la autodeterminación”. Ya ven, más claro, el agua: o el Gobierno accede a apoyar el inexistente derecho de autodeterminación y a impedir que se aplique la justicia a los delincuentes secesionistas (dos asuntos que, en todo caso, no dependen de ningún Gobierno democrático) o se rompe la baraja y la negociación. Una encerrona al Gobierno de Sánchez, quien paradójicamente reivindica a España como “democracia plena” en su visita al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo, mientras se sienta a negociar con los maestros del chantaje secesionista, y Moncloa desoye las críticas de los barones y les recuerda que fueron “derrotados en las primarias”, creyendo que la movilización de “las derechas” les beneficia para negociar con ERC y PDeCat y salvar los Presupuestos, es decir, el balón de oxígeno que permita a Sánchez mantenerse en el poder a trancas y barrancas, en tanto que cualificados socialistas del PSOE (del auténtico PSOE y no de este nuevo PSOE irresponsable), como es Felipe González, tiene bien claro que “se está degradando institucionalmente el Parlamento”, es decir, el pilar fundamental de la democracia.
            Entretanto, como parte esencial de tan obsceno chantaje, el PDeCat se suma a ERC y anuncia una enmienda a la totalidad del Presupuesto para poner más aún en evidencia y entre las cuerdas a este irresponsable Gobierno, manteniendo el veto al proyecto pese al escandaloso diálogo a escondidas, sin reparar en destapar el pacto de la “mesa de autodeterminación”, asegurando ERC que los partidos “primero llegarán al acuerdo y luego irán a las instituciones para los cambios legales”, revelando que Calvo se comprometió en privado “tres veces” a que partidos como PNV o Podemos se sumarán, con lo que la exigua y variopinta mayoría parlamentaria de populistas, nacionalistas y secesionistas, que posibilitó el éxito de la censura a Rajoy, apostaría por consolidar tan trascendental cambio legal cuando es notorio que para ello se requiere, en todo caso, mayorías muy cualificadas en las Cortes Generales, con lo que sencillamente la apuesta es para mantener vivo el proyecto antidemocrático de los totalitarios secesionistas catalanes….y, de paso, el de otros nacionalismos radicales. No obstante la derecha ultranacionalista del PDeCat, tras registrar su enmienda a la totalidad a los Presupuestos, se permitiría dejar sobrevivir al Gobierno de Sánchez y anuncia que “si hay avances” la retirará, en tanto que Artadi acusa a Borrell, en visita a Uruguay para participar en el foro sobre la crisis venezolana, de “mentir sobre Cataluña” y de “alinearse con las tesis de Cs, PP y Vox”, el nuevo mantra para descalificar cualquier propuesta de la derecha por democrática o interesante que ésta pueda ser y como si PNV o PDeCat fueran progresistas de izquierdas de toda la vida.
            Y al final, en medio de tanto despropósito e irresponsabilidad demagógica de unos y otros, el Gobierno de Sánchez se ve obligado a echar el freno, al menos momentáneo, y rectifica una vez más, con lo que, como en otros tantos asuntos, acertará finalmente si es capaz de mantener su nueva apuesta, aunque lamentablemente ya casi nadie se fía de sus bandazos. En efecto, ante el clamor social y del propio PSOE, Sánchez, por fin, congela la indecente y humillante negociación con los separatistas por su rechazo a garantizarle los Presupuestos y, ante el aluvión de críticas internas y de la oposición, declara roto el diálogo tras el rechazo de ERC y PDeCat a su plan y el mantenimiento del veto a los Presupuestos en el Congreso, siendo así el último en enterarse de la tomadura de pelo al que le tiene sometido el totalitarismo secesionista. Pero, a pesar de todo, Sánchez es incapaz de asumir con absoluta convicción su delicada situación y no desenmascara con contundencia el “obsceno chantaje” al que voluntariamente está siendo sometido por el secesionismo, al que, incomprensiblemente, les da un ultimátum trasladándole una oferta final para establecer una mesa nacional de partidos y nombrar un “relator”, por más que el independentismo le exija hablar de un ilegal referéndum para retirar su veto a las cuentas. Es incomprensible que el Gobierno se sorprenda ahora de que la Generalitat le pida la ilegal autodeterminación, lo que le viene exigiendo desde el minuto cero de la negociación y todos se lo vienen avisando, por lo que se sospecha que se trata de un cambio de estrategia simulando romper con Torra para desactivar la manifestación convocada por la oposición y además para calmar las críticas internas de un PSOE claramente dividido y desnortado, aunque rendirse ante semejante obsceno chantaje aceptando los puntos de Pedralbes supondría crear una “mesa de partidos de ámbito estatal y catalán”, que excluiría a las Cortes y especialmente al Senado con mayoría absoluta del PP; nombrar “una persona que creará las condiciones y dará fe de los acuerdos”, es decir, un mediador, eufemísticamente llamado “relator”, que declararía al Estado en quiebra; y constatar que “los gobiernos de España y Cataluña afirman la existencia de un conflicto” que asumiría como lícita la violencia de los CDR. No en vano, ante semejante obsceno chantaje, Manuel Valls, candidato a la Alcaldía de Barcelona, manifiesta “espero que figuras socialistas importantes apoyen la manifestación”, pues “sacar el diálogo del Parlament es un peligro para la democracia y una degradación para las instituciones”, mientras pide “otra manifestación en Barcelona para responder a la presión que los separatistas ejercen sobre los jueces”……y es que en su otro país, Francia, donde ha sido ya Primer Ministro, todas estas afrentas al Estado que suceden en España son totalmente impensables y, en caso de intentarse, serían sofocadas inmediatamente.
            Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que la pugna entre Iglesias y Errejón fractura Podemos en nueve municipios de la Comunidad de Madrid; que a 288 pisos públicos se presentan 30.000 aspirantes y el Ayuntamiento madrileño adecuará el alquiler a la situación de las familias; que España está a la cola de Europa en atraer a docentes extranjeros a la Universidad; que la escalada verbal de Casado genera inquietud en sectores del PP más escorados hacia el centro; que en partido de ida de semifinales de la Copa del Rey de fútbol Barça y Madrid empatan, 1-1, en el Camp Nou, mientras Betis-Valencia quedan 2-2 en Sevilla; que la juez libera a Zaplana tras bloquearle 6´3 millones y dice que nunca le puso en peligro al no impedirle “ningún tipo de tratamiento” mientras el ex ministro afirma que jamás cobró “comisiones o sobornos”; que Día lleva a Fiscalía a ex directivos por falsear las cuentas y anuncia un ERE de 2.100 despidos tras presentar unos resultados con 352 millones de pérdidas; que un choque de trenes de Cercanías en Barcelona, el segundo mortal en menos de tres meses en la misma línea, deja un muerto y más de cien heridos; que en Alcalá de Henares un sujeto descuartiza a su novia y la guarda quince meses en una nevera; que la Ciencia se libera de la intervención previa de Hacienda pues el Consejo de Ministros aprueba volver a una fiscalización de gastos a posteriori; y que el Tribunal de Cuentas desvela un despilfarro en el AVE, pues 13 estaciones costaron 7.600 millones de más, ya que sobre un coste inicial de 4.101 millones se pasó a 11.738, al extremo de que el trayecto de La Sagrera de Barcelona tiene un desvío nada menos que del 547%.
            Y del exterior cabe destacar que el veto de la UE a la superfusión de Alstom y Siemens indigna a Berlín y París; que el brasileño Lula es condenado a otros doce años de cárcel por un segundo caso de corrupción; que Putin endurece la represión del activismo y la disidencia; que el Ejército de Maduro cierra el paso al convoy de ayuda humanitaria, generando tensión en la frontera con Colombia, mientras la UE inicia la misión por el diálogo en Venezuela sin claros apoyos al darse diferencias entre los países miembros, en tanto que el chavismo amenaza a Guaidó diciéndole “usted no ha escuchado el silbido de una bala cerca”; y que las tensiones sociales y políticas lastran la economía europea, donde Italia y Francia se enfrentan en su peor crisis diplomática de las últimas décadas, al extremo de que Macron llama a consultas a su embajador tras la reunión de Di Maio con “chalecos amarillos”.
                                    Jorge Cremades Sena

miércoles, 6 de febrero de 2019

SÁNCHEZ, ¿SUPERVIVIENTE O SUPERVIVIDOR?


                        Nadie puede negar a Pedro Sánchez su capacidad, incluso temeraria y visionaria, de resistir todo tipo de contrariedades, que él mismo relata en su reciente libro autobiográfico, “Manual de resistencia” (primero publicado por un presidente en activo), donde presume de su trayectoria para hacerse con el liderazgo del PSOE contra viento y marea, pretendiendo inmortalizarse con sólo siete meses de Gobierno; y, dada su manifiesta demagogia y su descarado cinismo, genera incluso dudas sobre si cobrará o no por ello (Planeta y Moncloa no lo aclaran) a pesar de que el código ético del PSOE prohíbe expresamente cobrar a los diputados, pues los códigos éticos para los supervivientes o supervividores, como ustedes prefieran, son moldeables y adaptables a las necesidades del protagonista en cada momento con tal de que le sirvan para resistir en su trinchera o alcanzar el objetivo fijado. En efecto, Sánchez, que, imitando el modelo populista de Podemos, había hecho bandera de las primarias frente al anterior aparato del PSOE para ser elegido líder del partido por todos los militantes, una vez asentado en el liderazgo, impone ahora a éstos, desde su aparato, a los candidatos a las instituciones gubernamentales (el caso más llamativo es el de Pepu Hernández a la alcaldía de Madrid) y ni siquiera repara en disimular su “dedazo” intolerable defendiendo ahora su derecho como militante a apoyar a quien él mismo propone, cuando era esto lo que demonizaba del aparato anterior del PSOE por ser parcial y dejar en inferioridad de condiciones al resto de candidatos (en este caso, incluso a candidatos-militantes frente al no militante elegido por él mismo). Es más, entra en campaña de defensa de Pepu en tan prostituidas primarias (como ven, exquisitamente democráticas e imparciales) asegurando que la dirección socialista (es decir, él mismo) no puede desentenderse de buscar “proyectos ganadores” (la dirección anterior debía desentenderse en aras a la neutralidad), añadiendo en el acto de presentación de Pepu, donde recibe el respaldo de todo su aparato, que “puede ganar las elecciones y por eso le atacan”, mientras que, con semejante descarado “dedazo”, desata el malestar generalizado en las bases militantes al viciar así las primarias, que tanto defendía cuando aspiraba a liderar el partido, justificando ahora, incoherente y cínicamente, que puede “posicionarse” (antes era intolerable y antidemocrático), mientras reconoce que “pocos quieren dar el salto” (cualquiera lo da si quiere permanecer en política en semejantes circunstancias), en tanto que los militantes se quejan de que “parece que en el partido no hay gente que pueda ganar las elecciones” y por ello hay que buscar candidatos fuera de la organización. Y mientras el superviviente o supervividor Sánchez, como ustedes prefieran, marca todos los hitos democráticos imaginables (primer Presidente surgido de una moción de censura en vez de unas elecciones generales, primer gobierno sustentado en una manifiesta minoría parlamentaria, primer líder socialista que asalta el poder de su partido mediante una rebelión de las bases, primer gobernante que negocia con totalitarios secesionistas, que escribe y publica un libro autobiográfico estando en el poder, que descaradamente defiende una cosa y la contraria con sus permanentes y famosos bandazos etc etc), sigue coleando su asignatura pendiente, el presunto plagio de su famosa tesis doctoral, que el PP intenta desenmascarar en una comisión de investigación con cuarenta testigos que el Senado (con mayoría absoluta popular) prolongará durante toda la legislatura.
            Pero hay asuntos incluso más preocupantes todavía, protagonizados por el superviviente o supervividor (como prefieran) Presidente del Gobierno ya que afectan directamente a la solidez del Estado de Derecho y de la propia Democracia y, por tanto, trascienden la dimensión de un partido político. En efecto, precisamente cuando los secesionistas de ERC y PDeCat amenazan con tumbar los Presupuestos de Sánchez con sendas enmiendas a la totalidad y, con ello, provocar un adelanto electoral, el Presidente Sánchez acepta un “relator” en la mesa de partidos sobre Cataluña (en la que ni siquiera participa el partido que ganó las autonómicas), provocando las críticas lógicas de PP y Ciudadanos que lo tachan de “puñalada” y “humillación intolerable”. El Gobierno, indecentemente, asume así una figura neutral que coordine el “diálogo”, una especie de mediador que asista a sus reuniones con la Generalitat, mientras el totalitario Torra traiciona la reunión con el Presidente y revela sus 21 exigencias, entre las que figuran, el derecho de autodeterminación, convocar un referéndum, cerrar la vía judicial, desterrar el 155, aislar a los neofascistas (a ellos, evidentemente, no), investigar abusos policiales contra Cataluña, debate sobre la Monarquía para abolirla y mediación internacional; como ven, la mayoría de ellas inasumibles en un Estado de Derecho, cuyo Gobierno, si es decente, se levantaría de la mesa en cualquier país democrático y no se prestaría a alimentar el chantaje de quienes pretenden precisamente destruirlo. La aceptación de este “relator”, eufemismo del “mediador internacional” que piden los secesionistas catalanes, humilla al Estado cuando su Gobierno estatal se rebaja participando en mesas especiales para negociar de igual a igual con gobiernos regionales, supeditados obviamente al rango institucional democráticamente establecido, ya que son los Parlamentos, tanto el estatal como los regionales, donde se han de dirimir, con luz y taquígrafos, los diálogos y las negociaciones para las pertinentes modificaciones legislativas en vez de los atajos secretos y escabrosos al margen de los mismos. Que además los secesionistas le pasen al Presidente del Gobierno una lista de “personalidades internacionales”, como si se tratara de una democracia tutelada, entre las que elegir al “relator” es el colmo de la indecencia, por más que Sánchez ponga como única condición que dicho mediador no tenga perfil internacional, cuando lo que procede es romper definitivamente con semejantes chantajes. El Estado de Derecho, como la mujer del César, no sólo ha de ser honrado e íntegro sino parecerlo….con lo que ni la aprobación de unos Presupuestos, ni la permanencia del superviviente o supervividor Sánchez en el poder justifica semejante mala imagen del mismo, lo que ningún Gobierno democrático del mundo que se precie permitiría.
            Y mientras los independentistas anuncian las enmiendas para vetar el Presupuesto de Sánchez y piden “gestos” al Gobierno, que los acusa de alinearse con la derecha (como si PDeCat, por ejemplo, fuera de izquierdas de toda la vida) mientras les va concediendo con cuentagotas sus antidemocráticas peticiones, el mercado laboral sufre en enero su peor inicio de año desde 2013, pues la Seguridad Social pierde 204.864 afiliados y el paro sube en 83.646 personas más, mientras el Gobierno desoye a los expertos y agrava el frenazo de la Economía al aumentar el SMI y los impuestos, lo que, según algunos, ya lastra inevitablemente la creación progresiva de empleo que se venía dando en los últimos tiempos. Entretanto, mientras la Comisión Europea alerta a España y seis países más por la deuda (aunque prevé que la deuda se reduzca en la UE, teme que, sin cambios en política fiscal, la deuda española supere el 107% del PIB en 2019), Carlos Solchaga, ex ministro con Felipe González y crítico con las políticas de Sánchez, sostiene que “subir el salario mínimo un 22% es un disparate”, preludiando las nefastas decisiones económicas de ZP que abocaron a España al borde del abismo.
            Por otro lado, mientras Carmena se reinventa para sobrevivir a Podemos e IU, diciendo sobre la “operación Chamartín” que “los que quieran un mundo en el que no haya empresas no pueden gobernar”, según NCReport, la alcaldesa madrileña perdería el Ayuntamiento ya que, aunque ganaría las locales, perdería cuatro escaños y no sumaría, como ahora, con los socialistas que pasarían a la cuarta posición, pues, aunque el PP sufre el ascenso de Ciudadanos y la irrupción de Vox, podría gobernar a la andaluza; los resultados serían: Más Madrid el 26´9% de votos y 16 concejales de los 57 que integran la corporación municipal, el PP obtendría el 22´4% y 14 concejales, Ciudadanos el 20´7% y 13, el PSOE el 13´2% y 8, y Vox el 10´9% y 6. Y, entretanto, los taxistas de Madrid desconvocan la huelga tras dieciséis días sin lograr ni uno solo de los objetivos que pretendían, incluido el que les ofertó Garrido el primer día de huelga, como era que la precontratación de los VTC la fijase el Ayuntamiento tal como ellos mismos pedían y que incomprensiblemente rechazaron.
            Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que J. Katainen, Vicepresidente de la Comisión Europea, sostiene que “el sistema judicial español es de los más independientes del mundo”; que Vinicius marca en la victoria del Real Madrid, 3-0, ante el Alavés, mientras el Atlético pierde, 1-0, ante el Betis en Sevilla y el Valencia le empata, 0-0, al Barça en el Camp Nou; que Rafael Bardají, ideólogo de Vox, manifiesta “no somos un hijo pródigo ni un apéndice del PP”; que el fiasco del concurso de RTVE perpetúa a Rosa María Mateo, ya que más de 30 participantes, incluida la candidata que logró mayor puntuación, han recurrido el proceso; que Moncloa lanza una ofensiva ideológica contra la educación concertada mediante un “sablazo” fiscal y menos subvenciones, revisando las deducciones del IRPF a los padres; que Celaá rechaza la reforma de Trabajo para que coticen los becarios; que la Fiscalía ve delitos en la cúpula de Interior del PP por el robo a Bárcenas, afirmando Anticorrupción que “abusaron de sus funciones y de los fondos reservados” para asaltar el “zulo” donde ocultaba sus papeles; que un magnate ruso busca una ganga en Día, intentando la compañía LetterOne adquirir los supermercados con una opa de bajo coste; y que, mientras el Papa defiende la libertad religiosa en la Península Arábiga, en España la Justicia reclama información a la Fiscalía sobre la pederastia en la Iglesia, ordenando abrir una investigación contra la Iglesia por los casos de pederastia.     
            Y en el exterior, mientras Macron retoma la iniciativa con el impulso de su gran debate ciudadano, remontando en los sondeos tras la crisis de los “chalecos amarillos”, prosigue la inquietud por Venezuela, donde Guaidó dice “ruego a las tropas que dejen pasar la ayuda humanitaria” mientras Maduro se niega a ello. Entretanto Bruselas espera que los países de la UE reconozcan en cascada a Guaidó, tras reconocerlo la propia Unión, mientras Maduro moviliza sus milicias armadas y España se dispone a legitimar de manera “clara y expresa” al presidente interino y EEUU se presta a enviar “ayuda humanitaria”. En efecto, finalizado el ultimátum, el Gobierno de Sánchez reconoce al fin a Guaidó como presidente para convocar elecciones, mientras Trump aumenta la presión y deja abierta la puerta a una intervención militar y una veintena de países de la UE, que se suman al reconocimiento de Guaidó, marcan distancia con EEUU y abren la  puerta a un diálogo que permita la salida de Maduro, asunto harto difícil ya que los dictadores no suelen abandonar el poder pacíficamente, por más que el espaldarazo internacional a Guaidó, en este caso, deje a Maduro en un limbo diplomático descomunal (por ejemplo, el “embajador” de Guaidó en España no tendrá rango diplomático y el nombrado pos Maduro no tiene sentido desde que éste no es reconocido por España). En definitiva, España y las principales potencias europeas, salvo Italia, rompen con el régimen venezolano e impulsan un plan de ayuda humanitaria, mientras la Asamblea Legislativa venezolana se dispone a nombrar a una red de “embajadores” en dichos países y Maduro la emprende contra Sánchez diciéndole “la historia te recordará como un pelele de Donald Trump” o “el Gobierno cobarde de España ha tomado una decisión nefasta”, dándose la paradoja de que una serie de analistas y políticos españoles, supuestamente progresistas y demócratas de toda la vida, sostienen en los medios que el reconocimiento de Guaidó supone apostar por la violencia en Venezuela, prefiriendo alinearse con Rusia (paradigma de democracia, donde la haya) en la defensa de Maduro, frente al resto de solventes democracias occidentales de contrastada libertad y respeto a los derechos humanos en sus regímenes políticos, dando la callada por respuesta a las bravuconadas del dictador Maduro presumiendo de que las milicias populares venezolanas, ya movilizadas, están armadas y dispuestas a un enfrentamiento violento. En fin, son los amantes de los diálogos imposibles con recalcitrantes dictadores como argucia para sostener a los totalitarismos indecentes, como es el caso, mediante la disyuntiva de dejarlos actuar mientras se dialoga inútilmente con ellos (que le pregunten al mediador Zapatero), ya que caso contrario se está a favor de la violencia, lo que ningún demócrata de verdad desea, pero el sometimiento de los pueblos a los caprichos de los dictadores tampoco.
                                    Jorge Cremades Sena

domingo, 3 de febrero de 2019

LA HORA DE LA VERDAD JURÍDICA


                        Los políticos presos (que no presos políticos) del “procés” han sido trasladados de las cárceles catalanas a cárceles madrileñas, pues el Tribunal Supremo inicia el juicio, señalando para el próximo día doce la primera de las sesiones, con el propósito de esclarecer los graves delitos imputados a los líderes independentistas responsables del presunto ataque al Estado de Derecho español. Por tanto llega la hora de la verdad jurídica, que, como en otros juicios, no siempre se corresponde con la realidad percibida por los ciudadanos, pues los delitos que se imputan a los procesados habrán de ser probados fehacientemente, lo que obviamente no siempre se consigue. Por ello sería bueno desde el inicio del juicio que todos, absolutamente todos, dejemos trabajar a la Justicia y, sobre todo, agotadas todas las vías recurribles, nos comprometamos al acatamiento sereno y tranquilo de la sentencia definitiva y firme, lo que, de entrada, parece algo difícil, dado el talante manipulador de los totalitarios secesionistas que, para conseguir su objetivo, no escatiman en denigrar con mentiras o verdades a medias al Estado de Derecho del que Cataluña forma parte. No en vano, el Gobierno despliega ya su diplomacia ante este juicio, intentando contrarrestar la campaña de imagen del independentismo en otros países. Hay que dejar bien claro que no se juzgan ideas políticas, por rechazables que sean políticamente hablando, sino comportamientos concretos de los procesados y, por tanto, frente a lo que dicen malévolamente sus partidarios, que siguen obviamente libres y sin imputación alguna (si se juzgaran ideologías no lo estarían), ni se juzga al nacionalismo independentista, ni al pueblo catalán, ni a sus instituciones gubernamentales…. se juzga sencillamente a personas concretas por presuntos delitos cometidos que habrán de quedar probados en un juicio transparente y con todas las garantías procesales y de defensa. Un juicio que citará a 500 testigos (entre ellos a Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Rufián, Montoro, Urkullu, Colau….) en las distintas sesiones que durarán aproximadamente tres meses; que responderá a las peticiones razonables de las defensas, incluido su retraso si fuera preciso; que sería probablemente parado si hubiera elecciones, al margen de la interferencia que puedan tener las locales, autonómicas y europeas si fuera el caso; que será público y televisado; y que comienza con un exquisito traslado VIP de los presos con un furgón policial a estrenar por ellos para evitar quejas por el “mal olor”, escoltado por una treintena de vehículos policiales. Un juicio, en definitiva, en el que, por razones obvias, el Tribunal Supremo rechaza que declare Puigdemont y el resto de fugitivos de la Justici, ya que deberían comparecer como procesados junto a sus compañeros de fechorías y no como testigos, y rechaza también la presencia de “observadores”, ya que, al ser el juicio televisado, público y trasparente, cualquiera puede observar su desarrollo si así lo deseara y, además, porque la figura de observadores internacionales sólo tiene sentido en países de dudosa consolidación democrática, lo que no es el caso en ninguno de lo países de la UE, entre ellos España. Lo impresentable es que los CDR preparen escraches en Cataluña y Madrid ante el citado traslado de presos, que el independentismo pretenda una huelga general contra el Estado y protestas radicales, que la ANC ataque la sede de la Fiscalía en Barcelona y ocupe el vestíbulo de la barcelonesa sede de la Comisión Europea, que la Generalitat filtre los horarios de los desplazamientos de los encausados, y que éstos sean jaleados a la salida de la cárcel catalana por grupos secesionistas encabezados por Torra, el President de la Generalitat.
            Y, hablando de comportamientos impresentables, no es de recibo que el CIS de Tezanos, criticado por propios y extraños, haya dirigido las preguntas de Cataluña con el objetivo de avalar el diálogo Sánhez-Torra, dando a elegir entre partidos “más radicales” que ni quieren negociar o los que apuestan por el “diálogo” y “la ley”, induciendo así las respuestas hacia los postulados del PSOE. Y, por si fuera poca la manipulación con dinero público (es decir, de todos los españoles en vez de “nadie” como en su día sostuvo la vicepresidenta Carmen Calvo) se produce también al manipular los resultados sobre intención de voto en unas hipotéticas generales que, a diferencia de otros sondeos de empresas privadas, sitúan al PSOE a gran distancia del PP al que coloca en cuarto lugar, ya que, según los resultados de Tezanos, el PSOE de Sánchez, su jefe, obtendría el 29´9% de votos, seguido de Ciudadanos con el 17´7%, de Podemos con el 15´4%, de PP con el 14´9% y de Vox con el 6´5%; con lo que, ante tamaña ventaja, nadie se explica la resistencia de Sánchez a convocar urgentemente elecciones, que le permitiría gobernar sin necesidad de apoyos de totalitarios secesionistas de izquierdas y derechas como hace ahora….salvo que esté esperando a que Tezanos le garantice una mayoría absoluta para que no necesite a nadie para gobernar. Otra encuesta, la de NCReport, ésta para la Comunidad de Madrid, sostiene que en dicho territorio ganaría el PP con el 21´3% de votos y 31 escaños, seguido de PSOE con el 20´4% y 30, de Ciudadanos con el 18´9% y 27, de Más Madrid con el 13´2% y 19, de Vox con el 10´4% y 15, y de Podemos con el 7´4% y 10, lo que, en caso de darse, supondría que el PP, a pesar de perder 17 escaños en la Asamblea Madrileña, podría gobernar a la andaluza gracias al subidón de Ciudadanos y la fuerte irrupción de Vox, mientras Podemos se hundiría en el cuarto lugar si se presentan dos listas populistas ya que la de Carmena-Errejón le doblaría.
            Entretanto los partidos, incluido el PSOE, siguen con sus cábalas de cara a las elecciones que se avecinan (locales, autonómicas y europeas), mientras el Ministerio de Interior deniega a Abascal, líder de Vox, la seguridad que sí da a Iglesias, líder de Podemos, pues los de Abascal llevan 42 días esperando la valoración al respecto, mientras al solicitarla Iglesias el Ministerio actuó con mayor celeridad para proteger su chaletazo en Galapagar y ahora la Guardia Civil alerta del “riesgo” de la garita junto al mismo sin luz ni calefacción. En todo caso, de cara a las elecciones, Podemos sólo negociará con Errejón tras elegir su propia lista en Madrid, cerrando en falso su crisis, ya que el adelantado Consejo Estatal no acuerda una hoja de ruta definida, en tanto que el líder podemita, tras cargar contra la “izquierda amable” de Errejón y Carmena, sugiriendo que los líderes críticos buscarán alianzas con PSOE y Ciudadanos que destruirían Podemos, recula y señala que Errejón “no es un traidor”, aunque lo sitúa fuera del partido, y que Carmena “ya no es lo que era”. Por su parte en el PSOE madrileño se produce un rebote por el “dedazo” con Pepu Hernández, mientras Manuel de la Rocha, el otro candidato a las primarias, pide “neutralidad” al partido, lo que se hace difícil de conseguir teniendo en cuenta que el entrenador de baloncesto es la apuesta, pública y notoria, de Sánchez y su Ejecutiva, al extremo de que no tiene problema alguno, cuando dijo todo lo contrario, en que Pepu, que veía en su día a Rajoy “con más reflejos” que Zapatero, usara una sociedad para poder pagar menos impuestos.  
            Y en tales circunstancias, prosigue el conflicto taxi-VTC pues, mientras Garrido no cede en Madrid ante unos taxistas “radicales podemizados”, la salida de Uber y Cabify de Barcelona abre la puerta a 3.500 empleos. Los taxistas reconocen que sus propuestas no tienen ningún encaje legal, afirmando en distintos correos que lo que presentan “no se sostiene ni un segundo jurídicamente”, pero siguen erre que erre en sus trece, y, mientras tanto, Ábalos echa balones fuera y culpa al PP, y los taxistas quieren que sea Carmena quien fije la precontratación, en tanto que las VTC presentan el mayor ERE de la historia de Cataluña en un solo día, dejando en el aire a varios miles de empleos. Por su parte, el Banco de España avisa de que la subida del SMI acabará con 125.000 empleos, calculando que se destruirá el 13% de los puestos con sueldos inferiores a 900 euros.
            Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que el juez procesa a Defex por sobornos en Camerún para vender armas; que altos cargos de La Junta de Andalucía se repartieron pluses antes de su destitución; que el escándalo de los fondos reservados enfrente a la cúpula de Interior del PP, pues Cosidó dice que los pagos eran competencia de Francisco Martínez, éste no se da por aludido y el ex Ministro Fernández Díaz está “perplejo”; que España está a la cola de ayudas para niños pobres; que policías de “Kitchen” se quedaron 600.000 euros de fondos reservados, acreditando el juez los ingresos en metálico en cuentas de varios comisarios del operativo contra Bárcenas liderado por Villarejo; que los emparejamientos de semifinales de la Copa del Rey de fútbol serán Barça-Real Madrid y Valencia-Betis; y que el cine español se exhibe en Sevilla con la entrega de los premios Goya, entre el glamur y la reivindicación, quedando “Campeones” como la mejor película en una gala con protagonismo indiscutible de “El reino”.  
            Y, mientras España consigue un espaldarazo de la UE a la situación de Gibraltar en caso de un Brexit duro (logra que el término “colonia” quede recogido en un documento oficial, provocando las quejas de Reino Unido al tener así claro la UE que “Gibraltar es una colonia británica”), cabe destacar del exterior que Italia entra en recesión y desata el temor en la eurozona, mientras España aguanta la desaceleración global con un avance del 2´5%; y que un informe reservado de la UE denuncia “apartheid” legal en Cisjordania, sosteniendo el escrito que Israel somete a los palestinos a “discriminación sistemática”.  
            Entretanto prosigue el conflicto en Venezuela, conociéndose que Maduro usa una empresa en Granada para hacerse con los dólares de los venezolanos, perteneciendo la plataforma creada para el cambio de divisas a dos firmas, una española y otra de la isla de Barbados….ya ven, el hipernacionalismo populista totalitario, del signo que sea, siempre comienza por proteger los intereses de sus dirigentes con la excusa de hacerlo a favor de los pueblos a los que reprimen. La realidad es que Maduro cada vez está más solo, mientras se desafía con Guidó en la calle con grandes manifestaciones en estos días decisivos para el futuro del país. Y Pedro Sánchez, por fin, despeja su ambigüedad sobre unas elecciones a las que Maduro se niega (el dictador se presta a unas legislativas pero no unas presidenciales) y su apuesta por el “diálogo” (los diálogos con dictadores ya se sabe cómo acaban siempre), por lo que reconocerá a Guaidó para que pilote “la transición” en tanto que el Parlamento Europeo se adelanta a los países miembros de la UE, incluida España, y respalda al presidente interino a quien un grupo de trabajo de la Unión le asesorará en la celebración de las elecciones. Por su parte Trump, que exigió a España y a la UE romper todo diálogo con Maduro (según se publica y nadie desmiente, adelantó al Gobierno de Sánchez que Guaidó se disponía a proclamarse presidente interino y que Washington lo iba a reconocer), amenaza al dictador venezolano con Guantánamo si no abandona el poder, pues su asesor John Bolton le dice que escoja entre “una playa lejos de Venezuela” o esa cárcel. Guaidó, por su parte, sostiene que “el descontento llevará al Ejército a ponerse del lado de la Constitución” e insta a sus compatriotas venezolanos en España a que “preparen las maletas” para volver pronto a un país, el suyo, “democrático y lleno de oportunidades”, después de que Maduro ordenara a las fuerzas especiales que le detuvieran y éstas, tras llegar a su casa, no llegaran a ejecutar la orden por disensiones en la cadena de mandos, provocando en todo caso momentos de máxima tensión, mientras el Presidente interino alertaba poco antes de presentar su plan para la transición: “en este momento la policía está en mi casa” (estaban solas su suegra y su hija de veinte meses) y “hago responsable a Maduro de lo que puedan hacerle a mi bebé”. Un régimen chavista acorralado que se permitía arrestar e interrogar durante doce horas a tres periodistas de la Agencia Efe, mientras el dictador arremetía contra España y la embajada en Caracas pedía un equipo de GEOs para reforzar su seguridad. Y mientras España, Francia y Reino Unido se disponen a reconocer a Guaidó al margen de la UE, el Vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, manifiesta que “la solución es que Maduro y su grupo se vayan de Venezuela” y, según Iván Duque, el Presidente de Colombia, a Maduro, que estaría buscando asilo, “le quedan horas”…..entretanto, un clamor por la democracia en las calles sostiene que “Maduro se ha quedado solo” y un general da el primer paso y reconoce al líder opositor como presidente interino……vientos de libertad parecen llegar por fin a Venezuela, esperemos que puedan disfrutarse sin derramamientos de sangre.
                                    Jorge Cremades Sena

miércoles, 30 de enero de 2019

INCOMPETENCIA IRRESPONSABLE


                        En este difuso, y a veces confuso, entramado de competencias institucionales territoriales que caracteriza nuestro Estado de las Autonomías, que tantos quebraderos de cabeza nos viene dando a los españoles, y en la necesaria adaptación a las exigencias de la UE en materias como la libre competencia y la eliminación de monopolios, cabe enmarcar la desmadrada “guerra del taxi”, que tanto daño está causando a la población. Sería prolijo por mi parte, y además no es éste el espacio adecuado, hacer un análisis pormenorizado de un problemón añejo, no de hace cuatro días, y, por tanto, no cabe entrar en las consecuencias de la aplicación de la famosa ley española 25­­/2009 de 22 de diciembre, conocida como “Ley Ómnibus”, liberalizando, entre otras cosas, la concesión de licencias de VTC, que desembocó en decenas de miles de ellas entre 2009 y 2013, ni en la posterior modificación de dicha ley intentando frenar las concesiones, muchas de ellas otorgadas a través de resoluciones judiciales como es de ley en un Estado de Derecho. Por tanto sólo trato de resaltar la incompetencia irresponsable de nuestros gobernantes, incapaces de resolver un conflicto de intereses entre taxistas y VTC, justificando su inoperancia al respecto en las competencias territoriales (estatales, autonómicas y municipales) mientras se atropellan derechos fundamentales de los ciudadanos que, desamparados, son los que pagan definitivamente las consecuencias de tamaña irresponsabilidad. En efecto, al margen de quien tenga delegadas las licencias de VTC y taxi, que son competencia estatal y de aplicación nacional aunque las otorguen las CCAA por delegación del Estado, el Gobierno de España no puede ni debe quitarse el muerto de encima y mirar a otro lado, ante problemas tan graves de orden público o huelgas salvajes, sin ni siquiera establecer servicios mínimos, como viene sucediendo con el colapso de Madrid y Barcelona tras la toma y bloqueo por parte de los vehículos de las principales arterias impidiendo la libre circulación de las personas. La Castellana madrileña y La Diagonal barcelonesa, tomadas literalmente por los taxis y bloqueadas, suponen un conflicto que trasciende las legítimas reivindicaciones de taxistas y conductores de VTC, que no tienen derecho alguno a impedir el libre tránsitos y la movilidad de los ciudadanos españoles, que no pueden ni deben depender de las concretas y caprichosas decisiones de entes territoriales, ni, menos aún, de las politizadas reyertas de los distintos niveles de la Administración. En definitiva, Torra transige con los taxistas, que levantan el asedio en La Diagonal de Barcelona, y provoca ahora el de los conductores de VTC, mientras el madrileño Garrido no lo hace y prosigue el asedio de los taxistas, que abogan ahora por que actúe al respecto como ha hecho el mandatario catalán….. y el Ministerio de Fomento no dice ni esta boca es mía. Al final, mientras los taxistas acosan la sede del PP, hay una amenaza de ERE en las VTC de Barcelona, que dejaría a miles de trabajadores en la calle, iniciándose despidos masivos en Uber y Cabify, se conoce que el Ministro Ábalos ocultó a las CCAA el decreto de los VTC para evitar que lo frenasen y éstos inician querellas contra el Govern catalán, en tanto que los taxistas revisan su estrategia al negarse el PP a “exterminar” las VTC en Madrid…..ya decía Garrido en su día que la crisis del taxi debe solucionarla los que “la han creado”. Ya ven, entre todos la mataron y ella sola se murió…..y los ciudadanos, como siempre, a apechugar con las consecuencias de tanta incompetencia irresponsable.
            Mientras tanto el empleo, con la reforma laboral que hizo Rajoy y que Sánchez, a instancias de Iglesias, se quiere cargar, crece en España al mayor ritmo desde antes de la crisis, bajando el paro al 14´5%, aunque todavía hay un millón de hogares sin ningún ocupado; la realidad es que la reforma laboral que el Gobierno de Sánchez quiere derogar ha creado dos millones de empleos y 2018 cierra con el paro más bajo en una década y la mayor creación de puestos de trabajo en doce años, aunque la desaceleración arrecia en el último trimestre….y, como lo que funciona, mejor es no meneallo, hasta las críticas a la calidad y precariedad del empleo creado han amainado de forma sorprendente. No pasa lo mismo con los Presupuestos del Gobierno para 2019 que han recibido un varapalo del Banco de España, alertando de que se disparará el déficit, mientras la Autoridad Fiscal y Bruselas tampoco se los creen, desmontando las cuentas del Ejecutivo, ya que el optimismo sobre los ingresos carece de credibilidad; pero Sánchez, lo tiene claro y, ante el juicio del “procés” avisa tajante de que o Presupuestos o Elecciones, azuzando el miedo a un gobierno de derechas ante la implosión de Podemos y decidido a no ahorrar gestos, como la negación del delito de rebelión, para conseguir el apoyo de los secesionistas, mientras Pere Aragonés, Vicepresidente de la Generalitat, declara, preparando el terreno, que “el apoyo a los Presupuestos no tiene que ver con la política penitenciaria ni con la Fiscalía”. Por cierto, mientras ERC planta cara a Puigdemont e irá sola a las municipales, Torra aumenta su escolta porque se ve “Jefe de Estado” y justifica el decreto que refuerza su guardia personal y la de los ex presidentes de la Generalitat en que replica el “modelo del Estado español”, en tanto que los presos del “procés” serán trasladados a Madrid el próximo viernes bajo la presión de los CDR y un holograma de Junqueras entra en campaña: “el régimen del 78 acabará sentado en el banquillo”….teniendo en cuenta que el régimen del 78 es la democracia no queda nada más que añadir.
            Entretanto los partidos políticos a lo suyo. Mientras Errejón dice “he hecho lo que Podemos me enseñó”, el partido, que adelanta su Consejo Ciudadano, rectifica y se abre a un pacto con el díscolo Errejón, tras dar por roto el pacto con Más Madrid de Carmena, planteando ahora Irene Montero “una candidatura de unidad”, pues la indignación interna de los “barones” fuerza a Iglesias a una negociación con él, ante el temor a una debacle electoral, por lo que las facciones rivales se reúnen para salvar tan crítica situación. Por su parte, en el PSOE, Sánchez elige como candidato a la alcaldía de Madrid al independiente Pepu Hernández (¿es que no hay ningún militante con prestigio suficiente para el cargo?), un “fichaje estrella” sin lugar a dudas, con lo que el ex seleccionador de baloncesto competirá con Carmena, Villacís y Martínez Almeida, mientras Ángel Gabilondo, el candidato socialista a la Comunidad Madrileña, dice que “pactaría con todos los que quieran cambiar Madrid, sin excluir a nadie”. Y en el PP los barones se erigen en “contrapeso” de Casado y varios de ellos marcan un perfil propio de marcado acento centrista, en tanto que Moreno Bonilla, el flamante Presidente de la Junta de Andalucía, dice que “habrá resistencia al cambio en la oligarquía socialista apesebrada”, que “el PP, Vox y Ciudadanos tienen cada uno su personalidad; si no hay puentes nos puede costar un disgusto”, que “no vamos a dejar pasar ni una en las concesiones al independentismo por la sumisión de Sánchez”, y que “el socialismo se ha considerado dueño de la Junta y madre o padre de todos los andaluces”. Entretanto Garicano, el líder de Ciudadanos para la UE, previene a PSOE y PP sobre “legitimar a ultranacionalistas y populistas” y afirma que “con el PSOE de Sánchez no tenemos nada de qué hablar”.
            Y es que todo huele ya a elecciones y, por si a alguien le interesa, dos encuestas sobre las generales dan los siguientes resultados: según GAD3 ganaría el PSOE con el 26´5% de votos y 111 diputados, seguido de PP con el 23% y 97, de Ciudadanos con el 17´1% y 61, de Podemos con el 11´6% y 31, y de Vox con el 9´8% y 23; y, según NCReport, ganaría el PSOE con el 24´2% de votos y entre 97-99 escaños, seguido de PP con el 24% y entre 98-100, de Ciudadanos con el 18´7% y entre 63-65, de UPodemos con el 16´6% y entre 45-48, y de Vox con el 9´4% y entre 17-20 escaños. Aunque sólo se trata de encuestas, si la mayoría del Congreso de los Diputados está en 176 escaños que cada quien haga los cálculos pertinentes para averiguar que coaliciones de Gobierno serían factibles para la próxima legislatura.
            Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que sigue la investigación judicial sobre el trágico final del pequeño Julen, muerto el primer día de su caída al pozo; que España endurece la política sobre inmigración ante la inacción de la UE, frenando el Ejecutivo los desembarcos e intercediendo por Rabat ante Bruselas; que un imputado de Gürtel revela que Garzón usó a Villarejo para coaccionarle; que el TS impone penas de cárcel en caso de denuncia falsa de malos tratos; que los populares rechazan renegociar la renovación del CGPJ ofertada por el Gobierno; que una diputada socialista defiende en el Congreso el uso del Falcon con el argumento de que “Sánchez viaja como Rajoy pero sin extra de whisky”; que los seguros de salud crecen un 10% tras los recortes; y que las adopciones de niños extranjeros caen al 90% en una década, siendo la crisis, los plazos excesivos o los vientres de alquiler los fenómenos que explican tan drástico descenso.
            Y del exterior cabe destacar que una presa cede en Brasil y causa decenas de víctimas; que un potente tornado se ensaña con La Habana y causa grandes destrozos; que EEUU y los talibanes cierran un principio de acuerdo en Afganistán; que Marruecos pone concertinas con dinero de la UE para reemplazar a las españolas; y que May se alía con el sector euroescéptico en la batalla del Brexit, dándole el Parlamento británico luz verde para que renegocie la salida de Reino Unido, ya que los unionistas y el ala dura “tory” apoyan buscar alternativas a la salvaguarda de Irlanda del Norte, mientras fracasan las enmiendas de la oposición para retrasar dicha salida.
            Pero sin duda alguna la mayor preocupación internacional reside en Venezuela, mientras Europa se une para reconocer a Guaidó si no hay elecciones en breve plazo, en tanto que Merkel y Macron marcan el paso a Sánchez, liderando la posición de la UE aunque fue el Presidente español el que anunció los ocho días de plazo a Maduro, que responde al aislamiento internacional con más represión interna, mientras Guaidó trata de alejar a los militares del dictador. Un asalto final a la dictadura de Maduro, quien se comunicaba con su maestro y mentor Chávez desde el más allá a través de un pajarito, fraguada durante quince meses de ingeniería política planificada por Leopoldo López, clave en la transición, que optó por pasar a un segundo plano y apostar por Guaidó para diseñar un plan contra el régimen desde la legítima Asamblea sin romper nunca el hilo constitucional, coordinando la política exterior y restaurando la unidad interna que acabó en la rebelión de los cabildos. Ahora la pugna tanto de Maduro como de Guidó es por los militares, claves siempre en este tipo de situaciones, no en vano Fabiana Rosales, la mujer de Guaidó, sostiene que su marido “tiene más fe que todo el Vaticano junto”, aunque él “sabe que se enfrenta a la muerte” ya que “si tienen que matar para sobrevivir, lo van a hacer” pues al cambio “sólo falta el apoyo de los militares, tenemos todo lo demás”. Entretanto EEUU asfixia a Maduro con sanciones a la petrolera estatal, mientras el polémico John Boltón, Consejero estadounidense de Seguridad Nacional, tiene un “descuido” y enseña una anotación, “5.000 soldados a Colombia” fronterizo con Venezuela, en tanto que Antonio Ledezma, ex alcalde de Caracas y uno de los protagonistas del cambio, sostiene que “fue el propio Trump quien tomó la decisión de reconocer a Guaidó”, que ahora moviliza al poder Legislativo para forzar la transición venezolana a la democracia, mientras el Fiscal General exige el bloqueo de sus cuentas y que no pueda salir del país. Días clave sin lugar a dudas para el futuro de Venezuela, donde una treintena de menores y hasta una persona con síndrome de Down, cuentan entre los últimos arrestados. Y con respecto a España, Maduro, que presiona a Sánchez con su alianza con Podemos, mientras rebaja su inicial discurso contra EEUU y no menciona ni a Merkel ni a Macron, se burla del Presidente español, tras su ultimátum de ocho días de plazo para reconocer a Guaidó, manifestando que “si quieren elecciones que las hagan en España” y arremete contra Sánchez que gobierna con 84 diputados, pareciéndole una “traición” que lo haga con apoyo de Podemos, que pide a Moncloa que  no reconozca a Guaidó. Y por su parte Sánchez eleva ahora el tono contra el dictador venezolano manifestando que “es un tirano”, mientras la Internacional Socialista refuerza el frente contra el líder chavista, en tanto que el PSOE y Carmena con todo su grupo votan en Madrid en contra de reconocer al presidente interino de Venezuela…….¿en qué quedamos, pues?
                              Jorge Cremades Sena

domingo, 27 de enero de 2019

MANIQUEÍSMO POLÍTICO INDECENTE


                        La caótica crisis venezolana pone en evidencia, una vez más, el uso irresponsable de un maniqueísmo político indecente tanto en España como en otros países, lo que debiera causar la repulsa global por parte de todos los demócratas del mundo. En efecto, las dictaduras, sean del signo que sean, son intrínsecamente repudiables, y la de Maduro lo es sin lugar a dudas. No cabe pues el argumento maniqueo de dictaduras buenas y malas, todas son malas y algunas pésimas, por lo que no cabe ponerse de lado ante ellas ni esgrimir ambigüedades sobre el apoyo incondicional a los pueblos que las sufren, como es el caso del pueblo venezolano que, tras apostar decididamente por la libertad en unas elecciones medianamente decentes, ve restringida y desautorizada su Cámara Legislativa, su Parlamento democrático, por el mero capricho del dictador que no acepta lo que el pueblo ha decidido, y, ante ello precisamente, su legítimo Presidente, Juan Guaidó, viendo la imposibilidad de otras vías de transición democrática y como Presidente legítimo de la legítima Asamblea Legislativa, se autoproclama Presidente interino del país, frente al ilegítimo Presidente Maduro, con el propósito, claro y conciso, de convocar inmediatamente unas elecciones, creíbles y contrastadas democráticamente, en las que el pueblo pueda decidir definitivamente su propio destino en plena libertad. Y, ante semejante hecho, sólo cabe ponerse de su parte de forma incondicional, pues, aunque no sea el cauce habitual de elegir al Jefe del Estado y del Gobierno, es el único cauce pacífico y aceptable que permite una transición hacia la libertad y la democracia. Sin embargo, no todos están por la labor de reconocerlo, con lo que algunos gobiernos y partidos políticos, tal como se esperaba, prefieren utilizar indecentes escusas para evitar la caída del régimen dictatorial, por considerarlo afín o más acorde a su ideología de izquierdas, cuando serían los primeros en repudiarlo si se tratara de un régimen dictatorial de derechas; es decir, aplican el maniqueo e indecente principio de dictaduras buenas y malas. Así, tras EEUU, el primer Estado en respaldar a Guaidó y reconocerlo como Presidente, provocando con ello que Maduro rompa relaciones diplomáticas con la Administración Trump, mientras ordena detener a Guaidó, las reacciones de otros países no se han hecho esperar. En el Continente Americano respaldan a Guaidó como legítimo mandatario EEUU, Canadá, Brasil, Argentina, Colombia, Perú, Paraguay, Honduras, Guatemala, Panamá, Ecuador, Chile y la OEA; se decantan por Maduro Cuba, El Salvador, Nicaragua, República Dominicana y Bolivia; y se mantienen neutrales Méjico y Uruguay; y fuera del Continente Americano, cabe destacar el reconocimiento de Guaidó por el Reino Unido, la neutralidad de Portugal y el apoyo a Maduro de Rusia, China y Siria; mientras la UE, más reticente y cautelosa, pide “elecciones libres y creíbles”, pero no respalda explícitamente a Guaidó, cuyos partidarios, los opositores venezolanos, esperan apoyo de parte del Ejército, en tanto que Maduro resiste de momento en el poder con el apoyo de los militares, que le respaldan pero le conminan a dialogar con la oposición, y EEUU y la OEA le avisan que “el tiempo de la mediación ha terminado”.
Y mientras miles de venezolanos piden en Madrid a Sánchez que reconozca al nuevo Presidente venezolano, el Presidente español, en sintonía con la UE, enfría en principio las esperanzas de los venezolanos, a quienes Guaidó llama a la movilización permanente contra Maduro, y no le reconoce “ipso facto” como Presidente interino en tanto que el resto de miembros de la UE inician un giro para el reconocimiento como tal del líder opositor de Venezuela, que lo harán si Maduro no convoca elecciones “justas, libres y contrastadas” en ocho días. Una oportunidad perdida, tanto de la UE como de España, para pivotar desde el inicio, desde el minuto cero, el tan ansiado cambio en Venezuela. Sánchez, cuyo Gobierno dijo en principio, que “ni empujamos ni frenamos a la UE” tuvo al menos el detalle de llamar a Guaidó tras proclamarse “presidente interino” para felicitarle por su “coraje”, aunque, al no reconocerle como tal y esperar a la evolución de la situación para decantarse, generó cierta decepción al considerarlo como un cierto reconocimiento de facto a Maduro, mientras PP y Cs, claros partidarios de Guaidó, anunciaban promover mociones para forzar su reconocimiento por parte de España y su Gobierno, así como en la Eurocámara, y Podemos, el principal apoyo del Gobierno de Sánchez, haciendo gala de su indecente maniqueísmo político demagógico, le advertía que no puede respaldar “otro Irak” junto a Trump, a quien acusaban de ser el instigador de lo que consideran un golpe de Estado en Venezuela, sin reparar en que los golpes de Estado en las dictaduras o son guerras palaciegas entre los dictadores o, si pretenden instaurar la democracia y derrocar al régimen dictatorial, no son tales golpes de Estado sino revoluciones progresistas en favor de la libertad y la paz secuestrada por el totalitarismo. Se entiende pues que un decepcionado Guaidó omitiera referirse a España en su multitudinario discurso ante miles de venezolanos. Quienes vivimos la Transición española y el intento de golpe de Estado de Tejero y compañía, sabemos de sobra el valor del apoyo explícito a la esperanza por parte de las grandes potencias internacionales democráticas como es el caso, entre otras, de EEUU, por antagónico que sea con nuestra ideología su gobierno de turno, elegido por los norteamericanos. Menos mal que, aunque tarde, Sánchez se suma decididamente a dar un plazo de ocho días a Maduro para convocar elecciones y, en caso contrario, reconocer a Guaidó…..muchos hubiéramos preferido que, tanto España como la UE, hubieran apostado decididamente desde el primer minuto por la libertad y la democracia en Venezuela. Pero, en fin, más vale tarde que nunca.
Por cierto, Podemos, cuyos líderes son tradicionales entusiastas del régimen chavista de Maduro y cualificados asesores del mismo, rompe definitivamente con Carmena, tras la operación Errejón, y se queda fuera de la capital, pues no estará en la candidatura municipal de Más Madrid después de que la todopoderosa alcaldesa dijera que no cuenta con Julio Rodríguez, siendo éste la elección estrella que Podemos había elegido para acompañarla en la lista. Ante ello Podemos tampoco presentará candidatura propia en Madrid y manifiesta “nos echamos a un lado”, importándole un rábano dejar huérfanos de opción electoral a sus hipotéticos seguidores. Y mientras tanto, la podredumbre democrática podemita agrava la crisis de Podemos, la enésima crisis, tras dimitir además su líder en Madrid, Ramón Espinar, que renuncia a todos sus cargos, incluida su acta de senador, asegurando que “no se dan las condiciones para llevar el proyecto hacia donde debe dirigirse”, uniéndose así a la larga lista de dirigentes que abandonan la formación y cuestionan el liderazgo caudillista de Pablo Iglesias, pues ya son once los barones que se rebelan contra Iglesias y su equipo, augurando una descomposición de Podemos, mientras dirigentes afines al líder se plantan ante el riesgo de escisión y de debacle electoral.
Entretanto Sánchez, que llama en Davos a combatir la “desigualdad inaceptable”, deja una vez más al Senado, donde el PP goza de mayoría absoluta, pendiente de su agenda, volviendo a despreciarlo, en esta ocasión por su asistencia al Foro Económico Mundial, que, según la derecha, utiliza como excusa para no responder en la Cámara Alta sobre su cita con el totalitario Torra en Pedralbes; y, para colmo, el PSOE se suma a ERC y PDeCat abandonando el Pleno del Senado, que pedía detalles sobre la reunión Sánchez-Torra, criticando que el PP forzase dicho pleno para que compareciese el Presidente del Gobierno cuando Moncloa ya había dicho que no acudiría por estar en el Foro de Davos. ¿No había mejor forma de reaccionar que esta rabieta? ¿No había argumentos para desenmascarar, sin abandonar la Cámara, las supuestas argucias del PP para abusar de su mayoría absoluta en la misma? En fin, no extraña que, Alfonso Guerra, ex Vicepresidente del Gobierno, diga, entre otras cosas, “dicen que es el nuevo PSOE, yo creo que es otro PSOE”, “no hay que negociar ni con los de Vox ni con los independentistas, son enemigos de la democracia” o “ha vuelto con otro nombre, Casado es Aznar rejuvenecido, se ha hecho una operación de lifting”.
Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que la Sanidad Pública española tiene un déficit de 4.000 médicos; que el gasto en pensiones crece en enero el 7%, la mayor subida en una década; que la UE abre expediente a España por la seguridad ferroviaria al considerar Bruselas que la inspección incumple las directivas europeas; que el TS restringe la prisión permanente revisable en los casos de asesinato de niños, anulando la que ha llegado al Alto Tribunal con el criterio de una deficiente redacción de la reforma legal que la introdujo; que Bruselas denuncia a España por el robo de agua en Doñana, advirtiendo la Comisión Europea del riesgo de degradación del parque; que, mientras Puigdemont lanza la Crida y ahonda la fractura en el secesionismo, un mando de los Mossos es imputado por impedir actuar el 1-O con la orden “nadie quita las urnas”: que el PP enmienda la política lingüística de Rajoy y blindará el castellano, presentando una iniciativa para garantizar el español en la Escuela y en la Administración; que los financiadores de Vox son ex terroristas rehabilitados a golpe de talonario; que Sánchez ultima un pacto para la reforma laboral y de las pensiones antes del 26-M (en lo laboral, el convenio sectorial prevalecerá sobre el de la empresa, se deroga la ultra-actividad y la reforma de los ERE desaparece de la negociación; en las pensiones, se deroga el “factor de sostenibilidad” y el déficit acumulado y las pensiones no contributivas serán asumidos por los PGE); que España pide a la UE que Gibraltar sea “sujeto de descolonización”, planteando que, ante un Brexit sin acuerdo, Bruselas reconozca que el Peñón es una colonia; que el conflicto del taxi se encona en Madrid con cerco a Fitur y el Gobierno sigue impasible ante la radicalización de lo que llaman “guerra del taxi” con enfrentamientos con la Policía, mientras las VTC anuncian querellas contra el Govern si limita su actividad (los taxistas madrileños acuerdan huelga indefinida al no ceder Garrido al chantaje violento mientras crece la indignación ciudadana y los hosteleros estiman el coste del conflicto en un millón por la pérdida de movilidad en pleno Fitur); que Luis de Rivero, ex Presidente de Sacyr, hablando por primera vez de las escuchas del BBVA, dice “sospecho que Villarejo tuvo ayuda en Telefónica para espiarnos en 2004” y “es muy difícil, como reconocen todos los servicios secretos del mundo, espiar a 4.000 personas”; que Competencia se posiciona contra el taxi, ya que precontratar una VTC no está justificado, carga contra el decreto de Ábalos y pide más VTC; y que, después de trece días de angustia y desesperación, gracias a las labores de extrema precisión y riesgo, ha sido localizado finalmente el cadáver del pequeño Julen dentro del pozo en Totalán donde cayó, desvaneciendo definitivamente el “milagro” de encontrarlo con vida que esperaban sus padres…..ahora sólo cabe sumarse a las condolencias a sus familiares y amigos, deseando que el pequeño descanse en paz, mientras la pertinente autopsia esclarecerá todos los detalles de tan trágico suceso.
Jorge Cremades Sena