Vaya por delante que, como
socialista, no es de mi agrado que
gobierne una coalición PP-Vox en cualquier instancia de poder, pero vaya por
delante también que, como demócrata, no es de mi agrado que en los parlamentos
no se facilite la gobernanza a las opciones mayoritarias en las urnas que
suelen ser las más moderadas y sensatas, sean de izquierdas o de derechas.
Entiendo pues que moderación, transparencia y democracia, en circunstancias
normales de gobernabilidad, son la cara y la cruz de la misma moneda, la de la
convivencia en paz, libertad y progreso dentro de un marco constitucional viable
y consensuado. En España ya tenemos experiencia sobrada de frustradas
“constituciones” por el mero hecho de que fueron impuestas a la mitad de los
españoles mediante la fuerza por parte de la otra mitad y, por tanto, no daban
cabida a la alternancia política, hasta que, tras un largo e indeseable régimen
totalitario, el pueblo español fue capaz de superar la radicalidad ideológica,
el oscurantismo y el totalitarismo, consensuando nuestra vigente Constitución
de 1978, que, hasta la fecha, ha garantizado la alternancia política, requisito
indispensable de la democracia, mediante las ofertas moderadas de derechas o
izquierdas, representadas por el PP y el PSOE, que en su conjunto suman una
inmensa mayoría en las urnas frente a otras opciones minoritarias radicalizadas
o de tendencias nacional-separatistas que pretenden romper el actual modelo
constitucional español. Sin embargo este modelo, nítidamente democrático, está
siendo cada vez más amenazado y el último ejemplo lo podemos ver en Andalucía,
donde al PP, claro ganador de los comicios con 53 escaños, rozando la mayoría
absoluta, que está en 55, no se le facilita la investidura ni siquiera mediante
la abstención cuando sólo le faltan dos escaños para conseguirla…. Y, peor aún,
pues, cuando su líder, Moreno Bonilla, obligado por la situación, pacta su
investidura con Vox, que obtuvo 15 escaños, sumando con el PP una amplia
mayoría absoluta de 68 escaños, toda la izquierda, que suma 41 escaños,
incluidos los del PSOE sanchista con 28, desencadena una feroz campaña de
desprestigio contra Moreno Bonilla acusándole de radicalizarse por acordar con
Vox la legítima gobernabilidad que esa misma izquierda le niega. Los de
Abascal, que tampoco facilitaron la investidura de Moreno con una mera abstención,
han exigido incluir en el acuerdo de gobierno algunas medidas radicales, como
la “prioridad nacional”, y lo paradójico es que la crítica a la supuesta radicalización
de Moreno Bonilla y el PP, la promueve, además de Adelante Andalucía y Por Andalucía,
las opciones radicales de la izquierda andaluza, un PSOE sanchista que,
habiendo sido incapaz de ganar en las elecciones generales, ha tenido que
pactar un gobierno minoritario con Sumar, la opción radical de la izquierda
española, y apoyarse en todos los radicalismos nacional-secesionistas habidos y
por haber, tanto de izquierdas como de derecha, para hilvanar una precaria
investidura aritméticamente a base de ceder a indeseables chantajes, que
estamos pagando muy caros.
Así las cosas, mientras Jaime de los
Santos, vicesecretario del PP, dice que “no vamos a dar ni un paso atrás en los
derechos LGTBI”, el partido de Feijoo da por superado el “manido” dilema de Vox
“sin perder centralidad” y, sobre las supuestas consecuencias del pacto con Vox
(no sólo en Andalucía sino en otras CCAA), Génova afirma que ha logrado
“embridar” la relación y que “ninguna medida se sale de los principios” del
partido, pues “a España no le preocupa que PP y Vox gobiernen juntos” y “la
realidad es que es Sánchez lo que le da miedo al electorado”; el partido cree
que no pierde “ni un voto de centro” y que la prioridad nacional “la acepta
buena parte de la izquierda”, mientras algunos medios insisten en que el pacto
con Vox borra ocho años de moderación de Moreno Bonilla……. Yo no sé qué va a
pasar, pero creo que hacer filibusterismo político es el peor de los caminos
para afianzar la moderación ya que, en democracia, el objetivo esencial debe
ser siempre favorecer la gobernanza a quien gana en las urnas, lo demás son
componendas y amaños de los mal perdedores para prostituirla. En definitiva,
Moreno, en su toma de posesión, justifica su pacto con Vox por su rechazo a los
“cordones sanitarios”, que, de haberlos, habría que aplicarlos en todo caso a
todos los radicalismos, sean de izquierdas o de derechas, y no sólo al de Vox,
con quien, no obstante, Moreno anuncia una legislatura corta “si no es
fructífera”, vuelve a marcar distancias con los de Abascal y pone la
Constitución y el Estatuto de Andalucía como límites. ¿Hace lo propio Sánchez
con todos los radicalismos en que se apoya? En fin, sin comentarios.
Entretanto la corrupción en torno a
Sánchez se generaliza y “tras la imputación de la Directora de la Guardia
Civil, Mercedes González, el PSOE ya tiene 16 causas judiciales abiertas con
123 investigados, incluyendo a 42 socialistas con cargos en las instituciones”
lo que enturbia la trasparencia, otro de los requisitos esenciales de la
democracia. En efecto, sin que nadie dimita, la corrupción en el ámbito del
sanchismo se generaliza en seis empresas públicas, pues, de momento, los casos
Leire, Begoña y Ábalos apuntan a irregularidades en la SEPI, la más afectada,
Enusa, Mercasa, Red.es, Ineco y Tragsatec…..demasiados organismos afectados a
todos los niveles; la insólita sucesión de casos de corrupción se extiende por
las instituciones con decenas de altos cargos investigados que salpican, entre
otros, a Transportes, Fiscalía, Guardia Civil, Adif, Moncloa y la sede del
PSOE…. Y no pasa nada, todo normal, cuando incluso la imputación como persona
jurídica por las “cloacas” ya acecha al propio PSOE sanchista tras acreditarse
que financió a la trama, siendo clave la declaración de la cúpula de la Guardia
Civil. El juez Pedraz ya advirtió al partido de que tiene derecho a no entregar
pruebas incriminatorias…. Mientras tanto siguen apareciendo más datos sobre la
corrupción como que un capitán de la Guardia Civil, conocido ya como capitán de
las “cloacas”, mediaba para ayudar a investigados intercediendo para dejar
salir de España a miembros de una trama de hidrocarburos que le pagaba con
tarjetas regalo y la UCO le vincula también a la fontanera Leire Díez; o como
que Moncloa intentó colocar en Indra a Zapatero como “asesor estratégico” para
América…. Y, por su parte, Delcy Rodríguez se querella contra Aldama y ficha a
Garzón como abogado, pues la Presidenta de Venezuela presenta un escrito en los
juzgados de Madrid por un delito de injurias, asegurando que “es falso” que le
diera el sobre de PDVSA con un cupo de petróleo, que se investiga en la
Audiencia, pero el empresario no se retracta y mantiene que dicho sobre de la
petrolera venezolana era para financiar al PSOE.
Y en plena efervescencia de la
corrupción Sánchez blinda a Mercedes González y abre una guerra con Defensa e
Interior, pues Moncloa impide a Robles tomar medidas contra el DAO y a Marlaska
prescindir de la Directora de la Guardia Civil, mientras se conoce que Zapatero
ordenó “dar en mano al presidente” un sobre con el diálogo secreto con el
prófugo Puigdemont al encargar en enero a su secretaria entregar un dosier a
Sánchez para recuperar el apoyo independentista; y también se publica que la ex
mano derecha de Marlaska, Rocío Fernández dijo a Leire “hemos desactivado todo”
en referencia a un contrato que está bajo sospecha de la UCO, celebrando ambas
que el foco mediático recayera en el ex secretario del PSOE en Avilés. En fin,
como ven, todo claro y trasparente, mientras el juez Antonio Viejo, sustituto
de Peinado que está de vacaciones, impide a Begoña viajar a Turquía con Sánchez
a la cumbre de la OTAN, pero sí le permite ir a Londres para asistir a la
graduación de su hija, argumentando que Turquía “no pertenece a la UE” ni al
“espacio de libertad, seguridad y justicia” de Europa y que no es relevante su
presencia en la Cumbre de la Alianza, a la que Sánchez llega señalado por el
gasto en defensa y dispuesto al choque; en efecto, Rutte marca el paso a España
y le exige un plan “creíble” para alcanzar el 5% del PIB, pero Moncloa se
resiste y reta a la Alianza a probar que
no cumple y Margarita Robles afirma que “la OTAN sabe que España cumple
pese a lo que diga Trump” y añade “no necesitamos guardianes ni lecciones”.
Por su parte el malestar en Hacienda
se dispara con el nuevo ministro del ramo y desborda su cúpula, descabezada por
el “hartazgo” de las cesiones a Cataluña y los escándalos políticos, mientras
la Agencia Tributaria investiga a Zapatero y toda su familia, pues, tras un mes
imputado, Hacienda le abrió una investigación e informa al juez que indaga si hay
fraude tributario en cinco impuestos. Y mientras la Directora de la Guardia
Civil reaparece en Huesca tras su imputación para entregar unos diplomas como
si nada ocurriera, Moncloa ve una “guerra política” en la Guardia Civil y el
Presidente del Gobierno agrava la crisis manteniéndola en el cargo tras ser
imputada, pues la “parálisis” de Interior enciende los ánimos y crecen las
voces que exigen que Marlaska tome “cartas en el asunto” pues la imputación de
la cúpula es la “gota que colma el vaso” para los agentes. Y, como telón de
fondo, la regularización masiva unilateral de inmigrantes a quienes las mafias
ofrecen viajes, papeles y citas para regularizarse, pues fuentes policiales
relatan como las mismas organizaciones criminales que operan desde África a
Canarias cobran desde 1.000 euros para traer irregulares aprovechando la
situación; y por otro lado ya hay un millón de “argeñoles” (descendientes de
españoles en Argentina) que buscan obtener el pasaporte con la Ley de Memoria,
mientras los nacionalizados evidencian la facilidad del trámite, con frases
como “mi abuelo llegó a Argentina en 1894” y muchos afirman que “sí voy a
votar”, levantando la sospecha de que Sánchez pretende hacer “ingeniería
social” su favor, cuando países como
Alemania, Dinamarca, Irlanda o Malta limitan el derecho al voto a los
nacionales que no residan en el país.
Y con todo esto, según 40DB, el 65% de
los ciudadanos cree que en España hay “lawfare”, sólo el 32% afirma que las
decisiones de los magistrados son “justas e imparciales”, el 34% sostiene que
favorecen a la derecha y un 16% que benefician a la izquierda….y el 60% opina
que se vigila o sanciona poco a los jueces que hacen mal su trabajo. Es lo que
se está consiguiendo cuando, desde las propias instituciones gubernamentales,
se pone en entredicho el trabajo de los
jueces a pesar de que España es uno de los países más garantistas. Y, según
NCReport, el resultado de unas hipotéticas elecciones generales en estos
momentos los resultados serían: PP, 34´5% de votos y entre 146-148 escaños;
PSOE, 25% y 99-100; Vox, 17´8% y 60-62; Sumar, 6´1% y 8-10; ERC, 2% y 7; Junts,
1´6% y 6; EHBildu, 1´4% y 6; PNV, 1% y 5; Podemos, 3´6% y 2-3; BNG, 0´8% y 2;
CC, 0´4% y 1; y UPN, 0´2% y 1.
En fin, hagan cuentas y saquen conclusiones…..Y luego
resulta que el problemón en España es que Moreno Bonilla se radicaliza al pactar
con Vox en Andalucía para hacer valer su indiscutible triunfo en las urnas pero
faltándoles sólo dos escaños para la mayoría absoluta sin que ningún partido
haya decidido favorecer su investidura con una mera abstención. ¿Dónde están la
moderación, trasparencia y democracia? Sinceramente, como demócrata, creo que
brillan por su ausencia…..y como socialista, que cada vez vamos a peor.
Jorge
Cremades Sena
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