sábado, 19 de septiembre de 2026

INVASIÓN....¿O QUÉ?

 

                    Mientras el Rey reivindica la españolidad de Melilla, al igual que hizo hace unos días con la de Ceuta, con motivo de la celebración de sus respectivos Días de la Ciudad, destacando el civismo de los españoles melillenses y ceutíes, así como su  ejemplar tolerancia y convivencia pacífica conformando una sociedad multicultural y multirracial, ejemplo para todos, en Ceuta los españoles ceutíes las siguen pasando canutas mientras algunos siguen divagando intencionadamente sobre, si lo que allí ha pasado a finales de julio ha sido una “invasión”, “asalto” o “ataque” a la integridad territorial española o se ha  tratado de una “crisis demográfica migratoria” clásica sin más…. En el fondo tan cínico debate pretende justificar distintos modelos radicales de política migratoria en uno u otro sentido, cuando lo sustancial es resolver urgentemente la insoportable situación que, sin comerlo ni beberlo, sufren los ceutíes, al margen de su pertenencia a la comunidad cultural-religiosa católica, musulmana, judía-hebrea o hindú, que conforman la pluralidad definitoria de la identidad de la ciudad-autónoma, cuando lo que realmente subyace es una reivindicación territorial torticera de Rabat inaceptable para España, para la UE y para la ONU. Al efecto, Bruselas mira cada vez con mayor preocupación a lo que pasa en Ceuta y a que el PSOE pudiera estar haciendo lobby con Rabat, que, envalentonado ante la pasividad del Gobierno español, redobla la presión, mientras la Eurocámara ya acusa a Marruecos, promueve represalias por lo que está pasando y aprueba una resolución de apoyo a los ceutíes; el documento, impulsado por el PPE, señala a Sánchez como responsable del asalto, plantea sanciones contra Rabat y condiciona el mantenimiento de los fondos de desarrollo a “una cooperación eficaz en la gestión de las fronteras” (¡ya era hora!).

En fin, que Bruselas, por la cuenta que le trae, no cede y, entendiendo que fue una invasión debidamente orquestada, avala la tesis de los populares de que no vaya “ningún asaltante a la Península”, mientras los socialistas siguen sin convencer a la Eurocámara de que la  avalancha de Ceuta fue una crisis migratoria y ministros del Gobierno ya reconocen presiones directas de la Comisión en el sentido de imponer las estrictas directrices de retorno de la UE a la política de traslados que de momento maneja el Gobierno de Sánchez….pues, para proteger el espacio Schengen, todas las personas que accedieron a Ceuta de forma irregular deben regresar a Marruecos, a quien se le paga, y bastante bien por cierto, con dinero español y europeo, precisamente para que controle la frontera e impida que desde su territorio no se invada territorio español y europeo. ¿A qué juega el Gobierno sanchista en asunto tan peliagudo? Nadie lo sabe; ni nadie le pide que se salte la legalidad, pero la gran mayoría entiende que si dicha legalidad vigente no resuelve el problemón de los ceutíes, que es el problemón de toda España, hay que cambiar la ley urgentemente para que de cara al futuro no vuelva a suceder otro atropello antidemocrático similar y que, entretanto, ante una grave situación tan excepcional, no  cabe aplicar la ley ordinaria, sino que hay que aplicar la vigente “legislación de excepcionalidad”, aplicable precisamente en situaciones de emergencia del Estado, como es el caso, pues lo más grave, inaceptable e inadmisible en democracia es condenar a los ciudadanos españoles ceutíes a un atropello generalizado de sus derechos ciudadanos, que el Estado, a través de sus instituciones, con el Gobierno a la cabeza, tiene la obligación ineludible de proteger y garantizar en todo momento por encima de cualquier otra consideración.

          Entretanto, ante la inacción gubernamental, la Comisión Europea insta a Sánchez a que acelere las expulsiones; la Audiencia Nacional tendrá que decidir si abre causa contra el Delegado del Gobierno en Ceuta, que se enfrentaría a una investigación por hasta seis delitos; el PP cierra la puerta a que los menores vayan a la Península y pide que sean devueltos a sus familias; el centenar de asaltantes detenidos y enviados a la Península provocan altercados en las cárceles y los funcionarios alertan de problemas con quienes no aceptaron conmutar su pena por volver a Marruecos; expertos en extranjería doblan el cálculo de Sánchez y dicen que hay 20.000 inmigrantes aun en Ceuta; e Interior tarda unos cincuenta días en identificar a los menores que entraron con la invasión y muchos todavía pululan por la ciudad….. Y en medio de tan insoportables condiciones de vida se publica, sin que nadie lo desmienta, que el círculo de poder de Mohamed VI reguló la invasión de Ceuta y el gobierno sanchista lo sabía días antes, dispuso de múltiples apuntes desde Inteligencia y no ordenó ninguna respuesta.

          Así las cosas el gobierno toma ahora la polémica decisión de desalojar las playas de inmigrantes y, en contra de todos los informes desfavorables, decide montar un campamento en el puerto, en principio para 1.000 inmigrantes, que, finalmente, se traduce en 1.700…pero, como los inmigrantes son muchísimos más, provocan una avalancha incontrolable con la finalidad de obtener una plaza tras conocerse la noticia y se produce un caótico desalojo, que el ministro Torres califica de éxito, aunque la Policía tuvo que disparar al aire para controlar la estampida, mientras, instalados los 1.700 en el puerto, otros 3.000, que aspiraban a una plaza, vuelven a la playa dejando la caótica situación igual que estaba o peor….mientras mandos policiales señalan al Delegado del Gobierno por el caos del turbulento traslado y denuncian la falta de “órdenes claras” y la prohibición de usar las defensas para calmar los altercados de los inmigrantes que rechazaban abandonar la playa. Y mientras se teme que en el puerto, ahora saturado con el campamento temporal de inmigrantes, pueda suceder cualquier accidente en las instalaciones portuarias, algunas con riesgos sensibles por lo almacenado en los depósitos, los inmigrantes protestan porque no hay baños y las playas siguen ocupadas por asentamientos ilegales…sin que todavía se sepa exactamente cuántos y quiénes son los inmigrantes que siguen en Ceuta.

          Y como en estos días las redes sociales amenazan de nuevo con otra convocatoria de asalto, Interior, en esta ocasión, envía más guardias civiles a Melilla, donde también se extiende la amenaza, pues la convocatoria insta a tomar las dos ciudades coincidiendo con las elecciones marroquíes….. En  fin, “¿invasión? ¿ataque? ¿asalto”?…. ¿de qué estamos hablando? Es cualquier cosa, elijan ustedes, menos una mera crisis migratoria más como algunos intentan vender. Al final, como  dijo Sánchez en caliente el día 31 de julio, se trata de “un ataque y una violación de la integridad territorial de España”, algo gravísimo e intolerable; lo extraño es que, teniéndolo Sánchez tan claro, como lo tienen casi todos los españoles, no lo haya vuelto a repetir, no lo haya denunciado, no le haya pedido explicaciones a Marruecos, ni haya tomado medidas contra los responsables de los ministerios implicados que no estuvieron a la altura en esos días, ni después…. En fin, ya ven, misterios sin resolver.

Jorge Cremades Sena

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario, gracias