jueves, 5 de noviembre de 2026

Y PUENTE SE FUE... ¿O LO ECHARON?

                     Seguramente no sabremos nunca si el ministro Puente, el predilecto de Sánchez, tras otros predilectos que ya pasaron por lo mismo, se fue o lo echaron. Y no se fue (o se fueron) o lo echaron (o los echaron) por meras remodelaciones gubernamentales o por cansancio personal, pues todos ellos eran señalados por manifiesta incompetencia, corrupción o fervor obediente al jefe supremo, Pedro Sánchez, “el puto amo” según Puente, a quien han servido de necesario parapeto para seguir  él en el poder, sí o sí, a costa de lo que haga falta. En  definitiva, que, contra todo pronóstico y tras dar miles de explicaciones para no dimitir tras la tragedia ferroviaria de Toledo, Oscar Puente se va (o lo echan) tras comparecer en el Congreso de los Diputados, a petición propia, y constatar que todos los grupos, excepto el socialista y el de Bildu (menuda pareja de baile), piden que se vaya, mientras la investigación judicial analiza si Adif usó más veces el protocolo erróneo que, al final, motivó tan tremenda inseguridad de los pasajeros y más de cien muertes en menos de un año, con el objetivo de comprobar si se ha tratado de un fallo puntual o de una práctica habitual que en la Alta Velocidad supondría una irresponsable temeridad inaceptable desde cualquier punto de vista que se mire o desde cualquier ideología democrática que se tenga. Todo es posible tras conocer que el ya ex ministro Puente veía “normal” que el sistema se cayera nada menos que 170 veces en lo que va de año. Entretanto conocemos que Adif se negó a duplicar la inversión en mantenimiento poco antes de la tragedia en Adamuz ya que su presidente denegó la petición de destinar 1.000 millones a conservación y luego relegó al técnico que hizo la propuesta. El caso es que con un “no  procede” Adif despachó tres avisos para mejorar la seguridad ferroviaria, mientras los parones,  los retrasos,  las averías y los incidentes formaban parte de la cotidianeidad de una red ferroviaria, que hacía aguas por todas partes, mientras el ministro sostenía que España “vivía el mejor momento de su historia” en lo que respecta a su red y servicio ferroviario…. ¡menos mal que vivía el mejor momento, pues si llega a vivir el peor momento….!. Hoy todo el mundo distingue la trágica realidad y el patético deterioro de nuestra red ferroviaria (como sucede con otros servicios públicos), modelo ejemplar no hace mucho tiempo, del deterioro irresponsable provocado por la deficiente inversión para el mantenimiento, muy inferior a las necesidades demandadas por un incremento exponencial del transporte ferroviario, de sus usuarios y sus frecuencias que, al final, han derivado en un sistema ferroviario obsoleto y peligroso. A las pruebas me remito y es bien sencillo de entender: la infraestructura no se ha adaptado al auge de pasajeros, de kilómetros y a los trenes más pesados; y ya se sabe, por muy bueno que sea cualquier bien (en este caso, el  sistema ferroviario), si no se cuida y se mantiene, al final queda obsoleto, que es lo que ha pasado  con el  sistema LZB.

          Entretanto seguimos conociendo nuevos datos como que el obsoleto sistema LZB cayó entero poco antes del accidente, fallando dos de los tres ordenadores y el módulo de comunicaciones que sirve de soporte de toda la estructura, mientras maquinistas y controladores de Adif desmienten al  ministro que lo consideraba como algo “normal”; como que el Presidente de Renfe colonizó el operador con 15 políticos y Puente permitió el desembarco de semejantes perfiles; como que Adif reconoció en julio problemas críticos en su red de comunicaciones de la Alta Velocidad y en una licitación revelaba sistemas que “han superado su ciclo de vida” e ineficiencias en la gestión…..todo ello, al margen de un Ministerio de Transportes que cuenta con un historial deprimente desde la época del antecesor de Puente, Ábalos, quien cumple en la cárcel una larga condena y era el  ministro y colaborador favorito de Sánchez, junto a Cerdán, también  investigado, y Koldo, el chico de los recados…..

          Hoy Puente, tras anunciar que “un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año”, dimite de su cargo y anuncia que  renuncia también a ir en las listas del  PSOE y asegura que comunicó su decisión a Pedro Sánchez   pocos minutos antes de informar al Congreso y que decidió  marcharse “por dignidad” tras el siniestro pero no se lo dijo a Sánchez hasta ayer mismo, cuando anteriormente manifestó que Sánchez le respaldaba y que marcharse no era lo que le había pedido (¿una contradicción o mentira más?.....El caso es que PP y Vox avisan de que la caída del ministro “no cuela”, que “debe irse todo el Gobierno” y que la renuncia “es lo mínimo”, mientras apuntan al mismísimo Sánchez porque “el principal problema está en quien puso las infraestructuras en manos de Ábalos, primero, y de Puente después”.

          La cruda realidad es que las elecciones están a la vuelta de la esquina y con Puente como uno de los protagonistas en las listas se le ponía en bandeja la campaña electoral a la oposición, si  es que ya no lo está con Sánchez como candidato a la Presidencia del Gobierno. De momento el PSOE se aferra a la dimisión (¿o cese?) de Puente y al cese del Presidente de Adif por parte del superministro Cuerpo que añadirá a sus competencias las del Ministerio de Transportes y se perfila como  posible sustituto de Sánchez en caso de que a éste le dimitan las urnas, como presagia la oposición ya que él no dimite voluntariamente con la que está cayendo. ¿Podrá  reflotar el PSOE la campaña electoral a base de victimizar a Puente, de cesar al Presidente de Adif y exaltar el nuevo protagonismo del Vicepresidente Cuerpo?.... esa es la cuestión, con la certeza de que Sánchez lo va a intentar, sí o sí, pues no le queda otro remedio al haber ido demasiado lejos en mentiras y promesas incumplidas, cesiones de competencias y pactos contra natura a cambio de votos, decisiones insólitas en política exterior y de defensa, exagerado sectarismo radical, defensa de algo y lo contrario, oscurantismo indeseable….y tantas y tantas otras cosas insólitas que cuadran poco en democracia y que, por tanto, la gran mayoría de ciudadanos no esperaban experimentarlas en  nuestro país nunca jamás. Y ahora llega la hora de la verdad, la cita, el 29-N, algunos  socialistas, hoy  tachados de “fascistas”, estamos hartos de criticar esta forma de gobernar que consideramos poco democrática y bastante radical.

                              Jorge Cremades Sena           

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