Jueces y fiscales tras un
prudente silencio se rebelan contra el “espionaje” de las “cloacas” del PSOE y
advierten de que tomarán medidas, pues cinco de las siete asociaciones de
jueces y fiscales existentes consideran tibia la reacción que ha tenido el CGPJ
ante los ataques del Gobierno a la Justicia, limitándose simplemente a
responder a las críticas y descalificaciones indecentes provenientes de los
miembros del gobierno, insólitas en los países de la UE, y también a advertir
del riesgo de erosionar la confianza en la Justicia y, por ende, en la
democracia. En efecto, la comisión permanente del CGPJ se ha visto obligada a
aprobar una declaración institucional en la que expresa su “preocupación” por
las manifestaciones realizadas por responsables de altas instituciones del
Estado cuestionando la independencia judicial y el sometimiento de los jueces y
magistrados a la ley. Y es que el propio Presidente del Gobierno y algunos
ministros, especialmente Oscar Puente y Oscar López, así como otros dirigentes
socialistas, se han cuestionado públicamente determinadas actuaciones
judiciales y policiales, cuando una de sus principales funciones como Poder
Ejecutivo es defender las instituciones del Estado y, en todo caso, lo que
debieran hacer, si sospechan que en el Poder Judicial se está trasgrediendo la
legalidad, es denunciarlo en los pertinentes tribunales, como se denuncian las
presuntas transgresiones de la legalidad en el ámbito del Poder Ejecutivo y de
los partidos políticos. Por tanto, que miembros destacados del Ejecutivo
extiendan la sospecha sobre la actuación de jueces, fiscales o policías sin
denunciar en sede judicial los presuntos delitos concretos que alguno de ellos
haya podido cometer es sencillamente una felonía muy grave contra el Estado de
Derecho y más aún en un país, como España, que tiene un sistema legal muy
garantista que prioriza la protección de los derechos fundamentales con un
sistema procesal y penal diseñado para proteger los derechos de presunción de
inocencia y el derecho a la defensa con todas las garantías procesales habidas
y por haber. En tan enrarecido ambiente se está celebrando en Badajoz el juicio
del “caso David Sánchez”, en el que los
funcionarios defienden que el “hermanísimo”
logró la plaza en un proceso limpio, pero la testigo-clave pone en jaque
el concurso que ganó David, porque ella, que optaba también al puesto, recibió
un cero en idiomas y en experiencia pese a saber inglés y haber dirigido
orquestas. En definitiva, un juicio en fase de declaración de testigos que se
celebra (o debiera celebrarse) con
absoluta normalidad y con todas las garantías procesales para los
acusados, pero que, sin embargo, algunos pretenden enturbiar con declaraciones
fuera de tono y presiones inconvenientes contra la jueza Biedma por haber
abierto diligencias por presuntos delitos de prevaricación administrativa y tráfico
de influencias, que ahora se probarán o no en sede judicial, como es lo normal.
Pero son tantos los presuntos casos de
corrupción que se están investigando en diferentes fases procesales que el
impacto mediático de un caso se solapa con otro en pleno desconcierto ciudadano a medida que los
pertinentes sumarios van dejando de ser secretos total o parcialmente. Así las
cosas y en plena actualidad del “caso Zapatero” salta a la opinión pública el
sumario del “caso Leire Díez” que afecta directamente al corazón del PSOE y del
Gobierno, aportando el sumario tal cantidad de detalles, indicios y pruebas
que, al margen de lo que pueda ser probado o no en sede judicial, desvela un
comportamiento intolerable e indigno por parte de buena parte de dirigentes del
PSOE y del Gobierno que, en sí mismo y por el bien de la socialdemocracia y la
convivencia, la Ejecutiva Federal del partido debiera dimitir en bloque para
obligar a Sánchez a convocar de forma urgente un Congreso Extraordinario y, por
supuesto, adelantar las elecciones generales, como única forma de posible
regeneración del partido. Es de tal gravedad el “caso Leire” o “fontanera del
PSOE” y el presunto “espionaje de las cloacas” del partido que obliga a una
regeneración interna del socialismo democrático español ya. Son tantos los
indicios, pruebas y comportamientos indignos de buena parte de nuestros
gobernantes que hacen irrespirable el putrefacto ambiente corrupto que
respiramos en España. Así las cosas, casos como el de David Sánchez son meras
minucias, aunque la UCO afirme que la plaza para el hermanísimo estaba
“predeterminada” y el teniente coronel Balas declare que el socialista Gallardo
dio “impulso” a la misma y que David declare “no tengo capacidad de influir en
nada”…..lo verdaderamente grave del caso es que hubiera acoso y derribo contra
los puntales del mismo, como son la jueza Biedma y el teniente coronel Balas,
como apunta el sumario del “caso Leire”, buscando trapos sucios de ellos para
impedir la investigación. Entretanto las acusaciones populares elevan de tres a
seis años la petición de penas en sus conclusiones ante las protestas de
Fiscalía y las defensas que la Sala ignora. Todo normal y sujeto a derecho como
en los centenares y miles de casos que se juzgan en España a diario.
Lo que ya no son minucias, entre otros
casos, es el caso que afecta al expresidente Zapatero, a quien, por cierto, el
régimen dictatorial venezolano de Delcy ha borrado del mapa, cuando eran carne
y uña, pues el ex presidente ha desaparecido de los círculos de poder del
“chavismo” tras su imputación por liderar una trama de tráfico de influencias,
mientras ZP renuncia a utilizar el “lawfare” y, defendido por uno de los
mejores abogados, busca anular las pruebas, sosteniendo, entre otras cosas, que
la ayuda de EEUU en el caso no cumplió los conductos adecuados y cree que se le
siguió sin previa orden judicial, mientras tanto defenderá ante el juez que “no
ha hecho nada” y le retará a demostrar que ha influido en funcionarios del
Gobierno; al parecer ZP ya ha hablado con Sánchez, atribuye su imputación al
conflicto con Trump y tiene miedo a lo que declare su amigo “Julito”, que puede
ser el que pague los platos rotos, salvo que decida utilizar la estrategia de
Aldama en otros casos como el de las mascarillas, ya juzgado y pendiente de
dictar sentencia.
Y lo realmente grave, gravísimo, es el
“caso Leire”, tanto por las formas como por el fondo, porque atenta
directamente contra nuestra democracia y nuestro Estado de Derecho. Según se
desprende del extenso y prolijo sumario del “caso Leire” se trataría de una
trama, encabezada por el ex Secretario de Organización Santos Cerdán, dedicada
a espiar, entre otros, a jueces, magistrados, fiscales y miembros de la UCO
inmersos en casos judiciales que afectasen al Gobierno y, muy en especial, a su
Presidente y al PSOE sanchista con el fin de encontrar trapos sucios de los
mismos para chantajearles y con ello entorpecer las investigaciones al respeto,
lo que, de entrada, ya es de una gravedad supina, una especie de “gestapillo”
nazi inadmisible. La UCO dice que la Directora General de la Guardia Civil,
Mercedes González Fernández, se entrevistó tres veces con Leire, el ministro lo
niega reiteradamente, el sumario lo confirma y hasta Moncloa lo da por
cierto….pero ahora se añade que se reunió por motivos personales; eso sí, nadie
dimite, ni González, ni Marlaska….y, mucho menos, Sánchez, que, según la UCO es
citado en los videos y audios requisados como “el one” o “el presi”, quien,
como de momento no aparece ningún audio ni video directo personal suyo, pero sí
centenares entre miembros de la trama que le vinculan, tiene la desfachatez de
comparecer ante los medios, no para dar la mínima explicación de los hechos,
sino para asegurar que el Gobierno está preparando los Presupuestos Generales
para 2027 cuando lleva ya tres años gobernando sin presupuestos e incluso sin
presentarlos en el Congreso de los Diputados como es su obligación. Ya ven a
que nivel de cinismo nos enfrentamos pero ni los militantes socialistas, ni los
cuadros socialistas intermedios, ni los
socios de gobierno, ni los aliados de la investidura….ni nadie, hace
absolutamente nada. Por unos u otros intereses todos tienen unas tragaderas
descomunales y, por tanto, se convierten en cómplices de este desmadre democrático,
cuyo responsable máximo por acción u omisión es Pedro Sánchez, a quien le da
igual lo que digan unos u otros.
Así las cosas del “caso Leire”, la
“fontanera del PSOE” a quien nadie conocía en principio y luego recordaban que
era una militante de base más, se convierte en patética protagonista con Santos
Cerdán de este maquiavélico proceder intolerable, que veremos a ver a donde llega.
Los agentes de la UCO afirman que las operaciones buscaban proteger los
“intereses del presidente”; un mando dice que un jefe le instó a “ponerse de
perfil” en casos vinculados a la política; conversaciones intervenidas a Leire
evidencian “el conocimiento del presidente” de la actividad de la “fontanera”;
el ex Director General de la Guardia Civil ordenó a la UCO concluir "que
no había nada” sobre el hermanísimo; Leire mantenía “interlocución con algún
miembro de la Fiscalía General del Estado”; los jefes políticos de la Guardia
Civil acosaron a la UCO en favor de Sánchez; Cerdán y Leire dirigían la
“cloaca” del PSOE para proteger al “one”; la Directora del Instituto Armado
impulsó tres investigaciones internas para amedrantar a la UCO; el DAO Manuel
Llamas, ordenó a los investigadores que se pusieran “de perfil” en las causas
que afectaban a PSOE y Gobierno; la “fontanera” contactó con el comisario
Villarejo en busca de grabaciones contra Feijóo; la trama tenía acceso al
Fiscal General, García Ortiz, según grabaciones como “te va a recibir el FGE”;
el DAO forzó el “ascenso envenenado” del Jefe de la UCO, pues el General de la Guardia Civil, Manuel
Llamas, promovió al coronel Yuste con el fin de apartarlo por no informarle
sobre los avances en las investigaciones que afectaban al entorno de Sánchez;
Leire decía que la Directora de la Guardia Civil “es de mi confianza” y
Marlaska respalda a ésta tras revelarse sus reuniones con la “fontanera” que el
ministro negó de forma contundente; el Supremo frenó el plan contra la UCO de
Mercedes González, pues el juez Puente ordenó “tajante” parar las maniobras de
Interior, el DAO de la Guardia Civil ordenó investigar a la Unidad y el juez
advirtió a un general que serían ellos los que serían investigados si
continuaban adelante; en el listado de jueces para espiar de Leire estaban,
entre otros, Marchena, Lesmes, Gema Espìnosa….En fin, son datos publicados
extraídos del sumario que evidencian la inmensa gravedad de la trama. La UCO
sitúa a Santos Cerdán en el “origen” de las cloacas desde 2021 en varias tramas
de corrupción y que Servinabar canalizó las mordidas de obra pública junto a su
amigo Joseba Antxon, mientras se extiende la indignación en la Guardia Civil
por la connivencia de los mandos con la trama, así como la “desolación” y miedo
a las purgas tras conocerse las citas de su Directora General con Leire…..Y
esto no ha hecho más que empezar; pero nadie dimite en esta España gobernada (o
desgobernada) por el sanchismo “progresista”. Mientras tanto los
independentistas instan a Feijóo a viajar a Waterloo para negociar una moción
de censura, pero el líder del PP lo rechaza.
Otros asuntos quedan para otro día,
por hoy, ya tenemos bastante con el espionaje de las cloacas.
Jorge
Cremades Sena
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