viernes, 5 de junio de 2026

ESPIONAJE DE LAS CLOACAS

 

                    Jueces y fiscales tras un prudente silencio se rebelan contra el “espionaje” de las “cloacas” del PSOE y advierten de que tomarán medidas, pues cinco de las siete asociaciones de jueces y fiscales existentes consideran tibia la reacción que ha tenido el CGPJ ante los ataques del Gobierno a la Justicia, limitándose simplemente a responder a las críticas y descalificaciones indecentes provenientes de los miembros del gobierno, insólitas en los países de la UE, y también a advertir del riesgo de erosionar la confianza en la Justicia y, por ende, en la democracia. En efecto, la comisión permanente del CGPJ se ha visto obligada a aprobar una declaración institucional en la que expresa su “preocupación” por las manifestaciones realizadas por responsables de altas instituciones del Estado cuestionando la independencia judicial y el sometimiento de los jueces y magistrados a la ley. Y es que el propio Presidente del Gobierno y algunos ministros, especialmente Oscar Puente y Oscar López, así como otros dirigentes socialistas, se han cuestionado públicamente determinadas actuaciones judiciales y policiales, cuando una de sus principales funciones como Poder Ejecutivo es defender las instituciones del Estado y, en todo caso, lo que debieran hacer, si sospechan que en el Poder Judicial se está trasgrediendo la legalidad, es denunciarlo en los pertinentes tribunales, como se denuncian las presuntas transgresiones de la legalidad en el ámbito del Poder Ejecutivo y de los partidos políticos. Por tanto, que miembros destacados del Ejecutivo extiendan la sospecha sobre la actuación de jueces, fiscales o policías sin denunciar en sede judicial los presuntos delitos concretos que alguno de ellos haya podido cometer es sencillamente una felonía muy grave contra el Estado de Derecho y más aún en un país, como España, que tiene un sistema legal muy garantista que prioriza la protección de los derechos fundamentales con un sistema procesal y penal diseñado para proteger los derechos de presunción de inocencia y el derecho a la defensa con todas las garantías procesales habidas y por haber. En tan enrarecido ambiente se está celebrando en Badajoz el juicio del  “caso David Sánchez”, en el que los funcionarios defienden que el “hermanísimo”  logró la plaza en un proceso limpio, pero la testigo-clave pone en jaque el concurso que ganó David, porque ella, que optaba también al puesto, recibió un cero en idiomas y en experiencia pese a saber inglés y haber dirigido orquestas. En definitiva, un juicio en fase de declaración de testigos que se celebra (o debiera celebrarse) con  absoluta normalidad y con todas las garantías procesales para los acusados, pero que, sin embargo, algunos pretenden enturbiar con declaraciones fuera de tono y presiones inconvenientes contra la jueza Biedma por haber abierto diligencias por presuntos delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias, que ahora se probarán o no en sede judicial, como es lo normal.

          Pero son tantos los presuntos casos de corrupción que se están investigando en diferentes fases procesales que el impacto mediático de un caso se solapa con otro en pleno  desconcierto ciudadano a medida que los pertinentes sumarios van dejando de ser secretos total o parcialmente. Así las cosas y en plena actualidad del “caso Zapatero” salta a la opinión pública el sumario del “caso Leire Díez” que afecta directamente al corazón del PSOE y del Gobierno, aportando el sumario tal cantidad de detalles, indicios y pruebas que, al margen de lo que pueda ser probado o no en sede judicial, desvela un comportamiento intolerable e indigno por parte de buena parte de dirigentes del PSOE y del Gobierno que, en sí mismo y por el bien de la socialdemocracia y la convivencia, la Ejecutiva Federal del partido debiera dimitir en bloque para obligar a Sánchez a convocar de forma urgente un Congreso Extraordinario y, por supuesto, adelantar las elecciones generales, como única forma de posible regeneración del partido. Es de tal gravedad el “caso Leire” o “fontanera del PSOE” y el presunto “espionaje de las cloacas” del partido que obliga a una regeneración interna del socialismo democrático español ya. Son tantos los indicios, pruebas y comportamientos indignos de buena parte de nuestros gobernantes que hacen irrespirable el putrefacto ambiente corrupto que respiramos en España. Así las cosas, casos como el de David Sánchez son meras minucias, aunque la UCO afirme que la plaza para el hermanísimo estaba “predeterminada” y el teniente coronel Balas declare que el socialista Gallardo dio “impulso” a la misma y que David declare “no tengo capacidad de influir en nada”…..lo verdaderamente grave del caso es que hubiera acoso y derribo contra los puntales del mismo, como son la jueza Biedma y el teniente coronel Balas, como apunta el sumario del “caso Leire”, buscando trapos sucios de ellos para impedir la investigación. Entretanto las acusaciones populares elevan de tres a seis años la petición de penas en sus conclusiones ante las protestas de Fiscalía y las defensas que la Sala ignora. Todo normal y sujeto a derecho como en los centenares y miles de casos que se juzgan en España a diario.

          Lo que ya no son minucias, entre otros casos, es el caso que afecta al expresidente Zapatero, a quien, por cierto, el régimen dictatorial venezolano de Delcy ha borrado del mapa, cuando eran carne y uña, pues el ex presidente ha desaparecido de los círculos de poder del “chavismo” tras su imputación por liderar una trama de tráfico de influencias, mientras ZP renuncia a utilizar el “lawfare” y, defendido por uno de los mejores abogados, busca anular las pruebas, sosteniendo, entre otras cosas, que la ayuda de EEUU en el caso no cumplió los conductos adecuados y cree que se le siguió sin previa orden judicial, mientras tanto defenderá ante el juez que “no ha hecho nada” y le retará a demostrar que ha influido en funcionarios del Gobierno; al parecer ZP ya ha hablado con Sánchez, atribuye su imputación al conflicto con Trump y tiene miedo a lo que declare su amigo “Julito”, que puede ser el que pague los platos rotos, salvo que decida utilizar la estrategia de Aldama en otros casos como el de las mascarillas, ya juzgado y pendiente de dictar sentencia.

          Y lo realmente grave, gravísimo, es el “caso Leire”, tanto por las formas como por el fondo, porque atenta directamente contra nuestra democracia y nuestro Estado de Derecho. Según se desprende del extenso y prolijo sumario del “caso Leire” se trataría de una trama, encabezada por el ex Secretario de Organización Santos Cerdán, dedicada a espiar, entre otros, a jueces, magistrados, fiscales y miembros de la UCO inmersos en casos judiciales que afectasen al Gobierno y, muy en especial, a su Presidente y al PSOE sanchista con el fin de encontrar trapos sucios de los mismos para chantajearles y con ello entorpecer las investigaciones al respeto, lo que, de entrada, ya es de una gravedad supina, una especie de “gestapillo” nazi inadmisible. La UCO dice que la Directora General de la Guardia Civil, Mercedes González Fernández, se entrevistó tres veces con Leire, el ministro lo niega reiteradamente, el sumario lo confirma y hasta Moncloa lo da por cierto….pero ahora se añade que se reunió por motivos personales; eso sí, nadie dimite, ni González, ni Marlaska….y, mucho menos, Sánchez, que, según la UCO es citado en los videos y audios requisados como “el one” o “el presi”, quien, como de momento no aparece ningún audio ni video directo personal suyo, pero sí centenares entre miembros de la trama que le vinculan, tiene la desfachatez de comparecer ante los medios, no para dar la mínima explicación de los hechos, sino para asegurar que el Gobierno está preparando los Presupuestos Generales para 2027 cuando lleva ya tres años gobernando sin presupuestos e incluso sin presentarlos en el Congreso de los Diputados como es su obligación. Ya ven a que nivel de cinismo nos enfrentamos pero ni los militantes socialistas, ni los cuadros socialistas intermedios,  ni los socios de gobierno, ni los aliados de la investidura….ni nadie, hace absolutamente nada. Por unos u otros intereses todos tienen unas tragaderas descomunales y, por tanto, se convierten en cómplices de este desmadre democrático, cuyo responsable máximo por acción u omisión es Pedro Sánchez, a quien le da igual lo que digan unos u otros.

          Así las cosas del “caso Leire”, la “fontanera del PSOE” a quien nadie conocía en principio y luego recordaban que era una militante de base más, se convierte en patética protagonista con Santos Cerdán de este maquiavélico proceder intolerable, que veremos a ver a donde llega. Los agentes de la UCO afirman que las operaciones buscaban proteger los “intereses del presidente”; un mando dice que un jefe le instó a “ponerse de perfil” en casos vinculados a la política; conversaciones intervenidas a Leire evidencian “el conocimiento del presidente” de la actividad de la “fontanera”; el ex Director General de la Guardia Civil ordenó a la UCO concluir "que no había nada” sobre el hermanísimo; Leire mantenía “interlocución con algún miembro de la Fiscalía General del Estado”; los jefes políticos de la Guardia Civil acosaron a la UCO en favor de Sánchez; Cerdán y Leire dirigían la “cloaca” del PSOE para proteger al “one”; la Directora del Instituto Armado impulsó tres investigaciones internas para amedrantar a la UCO; el DAO Manuel Llamas, ordenó a los investigadores que se pusieran “de perfil” en las causas que afectaban a PSOE y Gobierno; la “fontanera” contactó con el comisario Villarejo en busca de grabaciones contra Feijóo; la trama tenía acceso al Fiscal General, García Ortiz, según grabaciones como “te va a recibir el FGE”; el DAO forzó el “ascenso envenenado” del Jefe de la UCO, pues  el General de la Guardia Civil, Manuel Llamas, promovió al coronel Yuste con el fin de apartarlo por no informarle sobre los avances en las investigaciones que afectaban al entorno de Sánchez; Leire decía que la Directora de la Guardia Civil “es de mi confianza” y Marlaska respalda a ésta tras revelarse sus reuniones con la “fontanera” que el ministro negó de forma contundente; el Supremo frenó el plan contra la UCO de Mercedes González, pues el juez Puente ordenó “tajante” parar las maniobras de Interior, el DAO de la Guardia Civil ordenó investigar a la Unidad y el juez advirtió a un general que serían ellos los que serían investigados si continuaban adelante; en el listado de jueces para espiar de Leire estaban, entre otros, Marchena, Lesmes, Gema Espìnosa….En fin, son datos publicados extraídos del sumario que evidencian la inmensa gravedad de la trama. La UCO sitúa a Santos Cerdán en el “origen” de las cloacas desde 2021 en varias tramas de corrupción y que Servinabar canalizó las mordidas de obra pública junto a su amigo Joseba Antxon, mientras se extiende la indignación en la Guardia Civil por la connivencia de los mandos con la trama, así como la “desolación” y miedo a las purgas tras conocerse las citas de su Directora General con Leire…..Y esto no ha hecho más que empezar; pero nadie dimite en esta España gobernada (o desgobernada) por el sanchismo “progresista”. Mientras tanto los independentistas instan a Feijóo a viajar a Waterloo para negociar una moción de censura, pero el líder del PP lo rechaza.

          Otros asuntos quedan para otro día, por hoy, ya tenemos bastante con el espionaje de las cloacas.

 

                                        Jorge Cremades Sena

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