jueves, 1 de junio de 2017

SÁNCHEZ, EN LA BUENA DIRECCIÓN



                        Tras su victoria en las primarias del PSOE, que le convierte de nuevo en el Secretario General del partido, Pedro Sánchez rectifica, dejando atrás el inexplicable “no es no” al PP y, por tanto, al Gobierno popular, y llama a Mariano Rajoy para darle su apoyo en impedir el ilegal referéndum secesionista catalán propiciado desde la mismísima Generalitat, al coincidir con el Gobierno en “la defensa de la legalidad y de la Constitución”, pidiéndole además que convoque a los partidos para ampliar el pacto constitucional, mientras Puigdemont refuerza el bloque favorable a una consulta a toda costa. Sin lugar a dudas y sin ambigüedades calculadas, Pedro Sánchez retoma la buena dirección, al menos en asuntos de Estado, como es el caso, que siempre deben estar muy por encima de los legítimos intereses partidarios, y que cualquier partido con vocación mayoritaria para gobernar algún día jamás debiera olvidar. El “no es no” a todo en democracia es simplemente una falacia, salvo que dicho “no es no” sea para desmantelar cualquier tentativa totalitaria. Sánchez pues se sitúa en la buena dirección y ahora, sin ninguna duda, PP, PSOE y Ciudadanos (la gran mayoría parlamentaria), más los que se quieran sumar, exhiben unidad frente al secesionismo, entregado a los antisistema, por lo que Rajoy recibe con alivio el apoyo del líder socialista a su política en Cataluña y confía, como siempre sucedió entre PP y PSOE, iniciar una relación “constructiva y responsable”. Así el “no” al referéndum ilegal es rotundo, como debe ser en cualquier Estado democrático, por parte de los llamados partidos constitucionalistas, dejando atrás ambigüedades como la “plurinacionalidad” de España o el reconocimiento expreso de Cataluña como “nación”, instalada en el PSC entre otros, que, al margen de su valor como objetivo futuro y su posibilidad si algún día así lo consideraran los españoles, puede valer hoy como argumento a los secesionistas para confundir a la población en su empeño totalitario de independizar Cataluña de España de forma unilateral y antidemocrática. Entretanto el intento de la Generalitat de mostrar fuerza acaba en duras críticas de ERC, CUP y Podemos por no fijar la Generalitat fecha ni pregunta para el referéndum ilegal, que, al parecer, fijará Puigdemont el siete de junio y quiere anunciarlo en un Consell Ejecutivo extraordinario tras reunir al Pacto Nacional, aunque la Generalitat aún no ha decidido si en la papeleta estará la palabra “república”. Y en medio de este desmadre, Sáenz de Santamaría afirma que el President está utilizando la amenaza de la consulta para acabar convocando elecciones autonómicas, en tanto que el TC, por lo visto, evitará su potestad para inhabilitar a Puigdemont y sólo actuará a instancias del Gobierno pese a que la última reforma le permite suspender a cargos públicos: “jamás vamos a tomar una iniciativa de ese calibre”, es su credo. Y mientras el fiscal del “caso Palau” sostiene que “la bandera justifica cualquier atropello con la cartera”, Puigdemont busca el aval del Consejo de Estado para la consulta con datos falsos y eleva el tono pidiéndole a Rajoy que aclare si va a utilizar la “fuerza” para impedir el ilegal referéndum en Cataluña, donde la inversión extranjera cayó 4.400 millones tras la farsa del 9-N. La respuesta debiera ser fácil, si imponer la ley, que es lo que se ha de emplear, para el President es ejercer la “fuerza” o la violencia, sí; en eso consiste la democracia.
            Y en la buena dirección camina Rajoy, así como los partidos que le han apoyado, al conseguir la estabilidad parlamentaria y aprobar los Presupuestos de 2017, con lo que al Presidente le salen las cuentas del Estado y las suyas propias, despejando el horizonte del gobierno al menos hasta 2019 y lanzando así a Europa un mensaje esperado de estabilidad y crédito, aunque haya tenido que destinar 11.500 millones a garantizar el apoyo de sus socios, pues lo peor que le podría suceder a España es celebrar nuevos comicios en tan difíciles momentos, que podrían socavar la buena compostura de los datos de crecimiento económico y empleo. En definitiva, 176 síes y 172 noes han hecho posible lo que hasta hace bien poco se presumía como un reto imposible. Incluso Nueva Canarias se ofrece a apoyar a Rajoy más allá de los Presupuestos si las perspectivas así lo aconsejan, mientras Podemos defenderá con cinco portavoces su frustrante  moción de censura, que, salvo independentistas, nadie apoya e incluso Compromís duda de su conveniencia en estos momentos. Por otro lado en el PSOE, a quien Iglesias quiere sorpassar, mientras Madina y el economista Díez abandonan sus ponencias en la primera crisis del nuevo partido de Pedro Sánchez, los sanchistas logran la mayoría de delegados y controlarán el Congreso federal sin lugar a dudas, la peor de las noticias para Podemos ya que lo peor que le puede suceder a los populistas es la consolidación de un partido socialista sin complejos que desenmascare sus manifiestas demagogias.  
            Pero como todo no puede ir en la buena dirección, dos asuntos ensombrecen el panorama político actual y, obviamente, genera polémicas mediáticas y políticas que en nada favorecen nuestra imagen interna ni exterior. El primero de los asuntos es que Rajoy tendrá que testificar en persona como testigo en el “caso Gürtel”, al rechazar la Audiencia Nacional la petición de hacerlo por videoconferencia y señalar que debe acudir “como un ciudadano español” y no como Presidente, y aunque él ha dejado bien claro que, como siempre, estará a lo que digan los tribunales, la polvareda entre tirios y troyanos es evidente pues, al margen de desligar a los ciudadanos de sus cargos o no, el mismísimo Artur Mas pudo declarar por videoconferencia por su “función pública”, así como hizo un acusado de las Herricotabernas, y personajes como, entre otros, Felipe González (aunque ya no estaba como Presidente), Errejón, Bescansa, Rato, Nuria Gispert, Ramón Espadaler, González Pons…. (incluso a Manuel Chaves se le autorizó a hacerlo por escrito), lo que parece una incoherencia en principio; en todo caso Rajoy será el primer Presidente del Gobierno que se sienta ante un tribunal, obviamente como testigo, con lo que para algunos el “circo mediático” está servido, mientras otros, como Iglesias, ya lo aprovechan para pedir su dimisión a pesar de que algunos de sus dirigentes declararon por videoconferencia…en todo caso, ¡menos mal que Rajoy, según algunos, tiene la Justicia de su parte!, si la llega a tener en contra…. Y el segundo de los asuntos es el berenjenal en que se ha metido Moix, el fiscal jefe Anticorrupción, al conocerse que posee el 25% de una sociedad offshore en Panamá, heredada de su padre y propietaria de un chalet en Madrid, con lo que la oposición en bloque exige su cese y él alega que “la sociedad de Panamá era un problema de mi padre” y que disolverla cuesta alrededor de 100.000 euros y su familia no ha podido pagarlos; en todo caso, aunque nadie habla expresamente ni acusa de delito alguno (parece ser que todo está declarado) a Moix, lo peor del asunto es que, al parecer, no comunicó semejante extremo al tomar posesión como fiscal y él como tal debía saber que podía incurrir en una probable incompatibilidad, por lo que, todo apunta a que por mera cuestión de imagen habrá de dejar la Jefatura Anticorrupción, mientras el Gobierno sostiene que es un asunto que compete al Fiscal General del Estado. En fin, dos asuntos que ensombrecen nuestra imagen sin lugar a dudas.
            Mientras tanto adorna el panorama una huelga de taxis contra la competencia de UBER y CABIFY, lanzándose el sector a una guerra larga e implacable, paralizando las grandes ciudades entre incidentes y amenazas de una huelga indefinida contra la “competencia ilegal” o “desleal” de dichas plataformas digitales de vehículos con chofer; una huelga secundada masivamente que paralizó el tráfico en el centro de ciudades como Madrid y Barcelona; y como quiera que Podemos, siempre se apunta a un bombardeo callejero, Pablo Iglesias decide salir a apoyar la manifestación (PSOE y PP recibían a los representantes en sus despachos), acusando a las empresas de “parasitar” el sector, y un huevo lanzado por uno de los manifestantes, que impacta en la cabeza del Presidente de la Confederación de Taxistas, le salpica inevitablemente mientras dialogaba con él. Por lo demás, en otros asuntos, cabe citar que el pacto de Estado contra la violencia de género naufraga en pleno repunte de casos; que C´s y PP intentan sin éxito zanjar la comisión sobre Fernández Díaz; que el histórico líder minero de UGT es imputado por desviar fondos de una residencia; y que la Seguridad Social registró en abril la mayor recaudación desde el inicio de la crisis.
            En cuanto se refiere al exterior cabe destacar que la UE admite la necesidad de reformas para salvar el euro, alertando la Comisión de que es preciso acordar medidas antes de que llegue una nueva crisis y planteando un Presupuesto y un Tesoro común; que Macron y Putin hacen gala de sus discrepancias en público en Versalles, al leer el francés la cartilla al ruso, asegurando que Francia “responderá al uso de armas químicas” y denunciando las “contraverdades infamantes” de medios rusos y la persecución de los gays en Chechenia; que Alemania endurece el pulso con Trump tras la cumbre de la OTAN y el norteamericano amenaza por twitter a Merkel con una guerra comercial, arremetiendo contra la canciller y poniendo en riesgo la relación transatlántica, agrietando el orden surgido tras la II Guerra Mundial; que Europa y China se unen para salvar el pacto del clima frente a Trump, tras el anuncio de que EEUU se dispone a romper el acuerdo de París sobre el clima, un pacto contra el cambio climático que tiene el apoyo de 195 países de la ONU, todos salvo Nicaragua y Siria; y que un gran atentado en Kabul evidencia la frágil situación en Afganistán, tiñendo la sangre la capital al estallar un camión cisterna repleto de explosivos en pleno corazón diplomático de la ciudad y dejando al menos 90 muertos y más de 300 heridos…los talibanes se desvinculan del mismo afirmando su portavoz que “no atacamos para matar a civiles de forma indiscriminada”.
                                                Jorge Cremades Sena