sábado, 19 de noviembre de 2016

PIEL DE ELEFANTE



                        Con motivo de la despedida de Europa por parte de Obama, que coincide con el estreno de Mariano Rajoy como Presidente de nuevo del Gobierno de España, Merkel, que lo sitúa como un socio “importante” frente a los desafíos de la UE, le dice “Mariano, aquí, en Alemania, diríamos que tienes la piel de elefante” ante su manifiesta resistencia política y su nueva investidura, que Obama celebra que la haya conseguido “por fin”. Y no es para menos, ni en Europa ni en EEUU se entiende los juegos políticos malabares protagonizados en España tras las elecciones del 20-D y 26-J, ganadas por el mismo partido y los avatares del vencedor hasta conseguir ser investido. De ahí el asombro tanto de Merkel como de Obama al saludar a Rajoy. Lo cierto es que España gana “influencia y fuerza” en un mundo en clara revisión, alineándose Rajoy con Merkel para frenar un populismo “in crescendo”. Rajoy critica la proliferación de estas fuerzas políticas “sui géneris” que acaban creando “muchos problemas” para los ciudadanos e intenta restablecer el eje Madrid-Berlín mientras la canciller elogia la política económica del Gobierno español y ensalza la senda de España. Por su parte, mientras Obama se despide de sus socios europeos con el compromiso de mantener la OTAN, su sucesor Donald Trump entrega la Justicia, la Seguridad y la CIA a tres verdaderos “halcones” conservadores republicanos de la extrema derecha y defiende una línea dura en inmigración e intervenciones militares (por otro lado Trump indemnizará con 25 millones a los estafados de Trump University). Es obvio que el contraste del entrante Trump con el saliente Obama es indiscutible, lo que supone un cambio evidente en las relaciones internacionales a la hora de afrontar los retos que ya no sólo Europa o EEUU tienen planteados sino los que tiene planteados toda la Comunidad Internacional, que no son pocos ni baladíes. Los conflictos bélicos en curso, las relaciones Moscú-Wassington, la inmigración, la OTAN y la Defensa, las relaciones comerciales y económicas, el medioambiente, etc etc, en plena ebullición de populismos, tanto de extrema derecha como de extrema izquierda, son asuntos colocados en la antesala de un nuevo tiempo no exento de incertidumbres preocupantes en un mundo que, con todas las diferencias que se quiera, cada vez se asemeja más a los turbulentos tiempos del primer tercio del siglo XX que acabó como acabó. Más que nunca se requiere esa “piel de elefante” de la que habla Merkel para intentar resistir los desafíos totalitarios que se avecinan y salir finalmente airosos de los mismos.
            Y ya en España, según el Centro de Estudios de Opinión, Cataluña está partida en dos mitades a favor y en contra de la secesión, pues según su barómetro los partidarios de independizarse son el 44´9% frente al 45´1% partidarios de no hacerlo, lo que, en términos históricos, supone el nivel más bajo de independentistas desde junio de 2015. Así las cosas, el CEO considera decisivo quién tome la iniciativa de cara a la evolución del fenómeno, mientras el Gobierno de Rajoy nombra a Enric Millo Delegado del Gobierno en Cataluña para facilitar el diálogo con la Generalitat; Millo tiene más de dos décadas de experiencia como diputado en el Parlament y es un hombre de talante tolerante…. La cuestión es si serán tolerantes los mandamases independentistas simplemente para entender que cualquier diálogo ha de pasar obligadamente por el escrupuloso respeto a las reglas de juego democráticas, pues, hasta el momento, ha sido precisamente todo lo contrario. En todo caso, bienvenido sea este intento por parte de la vicepresidenta Santamaría para suavizar las relaciones con los gobernantes catalanes, tan deterioradas en los últimos tiempos. En todo caso, ahora se trata de que se explique con pelos y señales a los ciudadanos los pasos que se vayan dando al respecto para que podamos discernir con claridad quienes están del lado de la democracia o del totalitarismo.
            En cuanto a otros asuntos se refiere cabe destacar que el fiscal solicita siete años de prisión para el Pequeño Nicolás, fenómeno esperpéntico de esta España pintoresca; que los sueldos se redujeron un 0´7% durante los años más duros de la crisis, dejándose el 9´2% del poder de compra; que el Ejecutivo garantiza a los sindicatos que volverá a subirle el sueldo a los funcionarios; y que la reválida de ESO será voluntaria según decidan los centros y la de Bachillerato será muy similar a la Selectividad… el pacto educativo se hace cada vez más urgente.
                                       Jorge Cremades Sena