sábado, 26 de noviembre de 2016

VOCACIÓN DE ESTABILIDAD


 

                        Por fin se atisba un halo de esperanza: PP, PSOE y Ciudadanos deciden sustituir la LOMCE, acordando los tres partidos suspender la implantación académica de la ley educativa y tramitar en el plazo de seis meses una nueva norma que tenga “vocación de estabilidad” frente a los ocho modelos educativos que se han sucedido durante la democracia (con vocación de inestabilidad e imposición, diría yo) y que han dado el triste balance común de fracaso escolar, que para nada se corresponde con el esfuerzo presupuestario realizado al efecto durante todo este tiempo. El PP acepta así por primera vez sustituir la LOMCE por una nueva ley consensuada y pone punto final a la ley más polémica que tantas movilizaciones ha provocado en las calles al no contar con el respaldo de la comunidad educativa que es obviamente con quién primero hay que hablar al menos con el objetivo de asesoramiento previo con conocimiento de causa. Nadie mejor que profesores, padres y alumnos como asesores, pues ellos son quienes desde la trinchera educativa sufren y padecen los errores de lo legislado. Un atisbo de esperanza para que España cuente con una Ley de Educación estable y ajena a los vaivenes políticos del lógico turno gubernamental, pues, desgraciadamente, como ha sucedido a lo largo de la Historia de España con sus Constituciones, que no han sido pocas, hasta llegar a la vigente de 1978, consensuada por todas las fuerzas políticas, las leyes educativas han arrastrado la lacra de ser impuestas por los vencedores a los vencidos, cuando la educación de los españoles, de todos los españoles, ha de estar muy por encima de los intereses particulares de unos u otros ya que, como sucede con las Constituciones, son o deben ser la más esencial garantía del futuro de todos. Bienvenido sea pues este anuncio de acuerdo educativo con “vocación de estabilidad” que requiere orillar los aspectos más contradictorios de unos y otros, impregnados obviamente de posiciones ideologizadas, para aproximar lo que demanda sencillamente el sentido común en la tarea educativa, en el difícil trabajo de impartir conocimientos y educar comportamientos y actitudes como herramientas indispensables para desenvolverse en la vida.
            Y ya que estamos en el capítulo de acuerdos políticos, bienvenida sea también la reunión entre Villegas y Santamaría, es decir, entre Ciudadanos y PP, para avanzar en un acuerdo sobre presupuestos, esperando que a dicha tarea se sumen otros partidos, especialmente el PSOE, o que, en caso de no hacerlo, expliquen a los ciudadanos qué alegan al respecto. Pero como todo no pueden ser buenas noticias, cabe destacar que Ciudadanos se niega a negociar con el PP el pacto anticorrupción, que, tras lo acaecido con Rita Barberá, los populares quieren revisar, aunque, obviamente el Gobierno lo respetará al no tener los apoyos necesarios para cambiarlo y simplemente apuesta por “abrir una reflexión” al respecto; en todo caso, Rivera rechaza rebajar el citado pacto contra la corrupción, por lo que Ciudadanos mantiene expulsar a los imputados sin esperar al juicio oral, mientras el PP considera que habría que hacerlo precisamente en el momento de la apertura de dicho juicio oral, aspecto menor, en todo caso, ya que lo esencial es que todos los partidos se pongan de acuerdo en el instante en que un imputado debe ser expulsado de su respectivo partido y debe abandonar los cargos públicos o partidarios que tenga.
            Donde el desacuerdo parece imponerse es entre el Gobierno y los sindicatos en lo que respecta a la reforma laboral, por lo que los sindicatos anuncian ya el primer pulso de la legislatura; una especie de podemización sindicalista, aunque a medias, pues Pablo Iglesias, que se suma a las marchas, pidió a Toxo una huelga general en una reunión celebrada el día 16, pero, de momento, los sindicatos se quedan en movilizaciones anunciadas para diciembre. Las líneas rojas puestas por el Gobierno para el diálogo social no son pues aceptadas por los sindicatos, lo que requiere que tanto uno como los otros expliquen con pelos y señales de qué va el asunto para que podamos percibir los ciudadanos quién está más cargado de razón y sensatez en este desencuentro del diálogo social que sería muy importante en estos momentos.
            En cuanto a otros asuntos se refiere cabe citar que Urkullu explica al PSOE que la reforma del Estatuto será constitucional, ¡menos mal!; que Carmena cierra Gran Vía, Mayor y Atocha al tráfico privado durante 29 días en Navidad; y que Bruselas ve margen para elevar los impuestos en España.
            Y en el exterior cabe destacar que es positiva pero no suficiente la repulsa mundial de la violencia contra las mujeres, una lacra internacional inaceptable e intolerable; que el IS pierde terreno y los civiles vuelven a casa, mientras se conoce que activó más de 3.000 cuentas en redes sociales minutos antes de los atentados de Niza y París para hacer propaganda de las masacres que provocaron 217 muertes; y que Turquía amenaza a la UE con abrir las fronteras a los refugiados, cifrados por Erdogán en tres millones los inmigrantes acogidos, en tanto que Bruselas reconoce que no tiene un “plan B” para semejante contingencia y rebaja el tono con Turquía que, ya ven, en algunos asuntos no sólo tiene la sartén por el mango sino que actúa con patente de corso.
                                       Jorge Cremades Sena