miércoles, 1 de marzo de 2017

¿IDIOTAS O LISTILLOS?



                        Tal como se van desarrollando los casos de corrupción política y económica que afectan a los dirigentes independentistas catalanes, podríamos preguntarnos si es que son idiotas o es que van de listillos. En efecto, tanto Homs como su jefe Mas alegan ignorancia ante el Supremo por el famoso 9-N para defender su inocencia y ambos asumen los hechos, pero rechazan que organizar el pseudoreferéndum fuera delito. Tanto el ex Consejero de Presidencia como el ex President, abogado y economista respectivamente, suspenden en Derecho e incurren en flagrantes contradicciones y errores jurídicos flagrantes en su defensa por desobedecer al TC. Homs alega que “no había forma humana de saber cuál era el alcance de la providencia” y que “no entendía la resolución del TC”, mientras Mas repite ante el Supremo que “nadie actuó” para frenar la consulta y que nadie le advirtió de que el 9-N era un “gran delito”. Una burla evidente ante el Supremo, pues, aun siendo cierto que no se actuó mediante la fuerza para impedir la consulta, que es lo que ellos hubieran querido para declararse víctimas, el TC dejó bien claro, como todo el mundo sabe (menos ellos), que era inconstitucional e ilegal. Y mientras Cataluña, la comunidad que más grava las rentas medias y bajas, sufre este esperpento de idiotas o listillos Puigdemont, otro que tal baila, pretende proclamar la República Catalana sin control alguno ni del Parlament (dictadura pura y dura), pues Junts pel Sí, que sustenta el Govern que preside (con permiso de la CUP), quiere cambiar incluso el reglamento para aprobar la ley de desconexión, en tanto que TV3 emite en directo el juicio a Homs pero no el del “caso Palau”, ya que del saqueo de Millet sólo retransmitirá “lo más relevante”, y mientras la Generalitat busca a un soberanista para relevar al Jefe de los Mossos, ya que los anticapitalistas, realmente quienes mandan, exigen la dimisión de Batlle, el actual jefe. Y es que, por si no hubiera bastante con semejantes aberraciones políticas, en Cataluña proliferan los casos de corrupción en el entorno de CDC, hoy camuflado como PDCat, el partido creado por Jordi Pujol, el jefe principal del tinglado, que compraba el silencio de sus empleados con el dinero del 3%, tal como demuestran recibos reconstruidos por la Guardia Civil que revelan finiquitos pagados en efectivo de las comisiones “por mis aportaciones”. Menos mal que hoy uno de los acusados en el “caso Palau” (hay tantos casos en la trama) busca rebajar la pena a su hija y decide colaborar incriminando a CDC y confesando las comisiones que recibía; se trata de Jordi Montull, que ultima un pacto con Fiscalía para detallar y demostrar la financiación ilegal del partido de Mas en un juicio que arranca hoy mismo, pretendiendo rebajar su pena y evitar que su hija vaya a prisión, lo que aceleraría obviamente la investigación. Y, mientras tanto, todos los hijos de Jordi Pujol investigados por corrupción, aunque siempre se puede alegar que en el resto de España también cuecen habas pues a seis de los hijos de Ruiz-Mateos, otro fenómeno de la naturaleza, el fiscal les pide cárcel por la estafa piramidal (¡menudas familias!)… la diferencia es que unos pretenden taparlo con la bandera del patriotismo soberanista y otros no.
            Por otro lado, la comisión de investigación al PP abre un nuevo frente con Ciudadanos, ya que los naranjas pretenden registrar la propuesta el lunes y el PP “no habla de fechas”, con lo que tras el buen tono de la reunión de ayer reconocen que es difícil cumplir el pacto y Rivera advierte de que si se incumplen los acuerdos buscará una “mayoría alternativa”, que obviamente pasaría por la colaboración directa o indirecta de Unidos Podemos. Y es que algunos ya dan por hecho que el PP incumplirá los puntos clave del pacto con Ciudadanos, pues al cumplirse el plazo para aplicarlo Génova cree que puede ser inconstitucional limitar mandatos y suprimir aforamientos y se niega a forzar dimisiones de los investigados, mientras Maíllo afirma sobre lo acordado que “lo firmamos porque eran lentejas” (o las comes o las dejas), aunque, según otros, Ciudadanos ve el pacto “encarrilado” mientras el PP le da largas ya que tanto la limitación de mandatos como de aforamientos se estudiará en una subcomisión sin ningún plazo, antes de tomarse una decisión.
            Y mientras Cifuentes dice que “Podemos aún debe demostrar que cree en la democracia” y Madrid inmoviliza al autobús de la campaña contra los transexuales, en el Ayuntamiento de Madrid se da un hecho curioso, pues Carmena y su teniente alcalde votan con el PP y Ciudadanos contra su grupo para recibir a la familia del preso político venezolano Leopoldo López, apoyando dicha propuesta, en tanto que el PSOE se abstiene y seis concejales de Ahora Madrid se muestran en contra de condenar a Venezuela. El guirigay del gobierno municipal madrileño es un bochornoso espectáculo y, entre otras cosas, nadie entiende la abstención del grupo socialista ante una propuesta que afecta a un compañero socialdemócrata como Leopoldo (encarcelado por el régimen de Venezuela), a quien desde IUPodemos califican incluso de golpista. ¿Qué le pasa a este PSOE desconocido?
            En cuanto a otros asuntos se refiere cabe citar que el PSOE avisa al Fiscal General de que está bajo “sospecha generalizada”; que el puerto de Valencia ha perdido ya 32´5 millones de euros por los estibadores; que Abengoa registra unas pérdidas record de 7.600 millones, seis veces más que en 2015; y que 2.528 madrileños deciden por toda la ciudad gracias al ensayo polémico de Carmena de esa especie de democracia directa para algunos asuntos en que la nota destacada es la bajísima participación popular.
            Y, mientras las amenazas de Le Pen a los jueces enturbian la campaña en Francia, la UE quiere aumentar las expulsiones de migrantes sin papeles, proponiendo a los países miembros mantenerlos retenidos más tiempo; y además Bruselas plantea una Europa de dos velocidades contra el Brexit con España en el núcleo duro. Y, mientras se desata un caos en los Oscars proclamando por error como ganadora a la película La La Land en lugar de Moonlight, la verdadera ganadora, Donald Trump anuncia un aumento “histórico” del 9% del gasto en Defensa que supone un incremento del ya alto presupuesto militar de 54.000 o 51.000 millones (según se lea en dólares o euros) y que se hará a costa de recortar la ayuda exterior al Desarrollo y al Medio Ambiente, pues el Presidente de EEUU considera que “tenemos que empezar a ganar guerras otra vez” (yo pensaba que lo correcto era intentar evitarlas)….pero, ya ven cómo se las gasta este personaje, mientras que Kellyanne Cornway, su asesora, posa sin formalidad alguna en el sofá del despacho oval, donde el Presidente suele atender a sus interlocutores, generando su informalidad una polémica mediática más, en este caso de índole meramente frívolo.
                           Jorge Cremades Sena