sábado, 3 de marzo de 2018

CAUDILLISMO SECESIONISTA



                        Por orden del prófugo Puigdemont el Parlament de Catalunya se sitúa otra vez al borde de la rebelión pretendiendo los secesionistas imponer una votación para “reafirmar la declaración de independencia y la proclamación del Estado Catalán”, aunque, en esta ocasión, ERC y JxC fuerzan a la CUP a renunciar a la DUI,  ante la advertencia del Gobierno y de la Fiscalía de que actuarían inmediatamente si se consumaba la desobediencia, por lo que el temor a las consecuencias judiciales lleva a los independentistas totalitarios a evitar reafirmar la ilegal declaración del 27-O, forzando a los antisistema a limitar las enmiendas a reivindicar el referéndum ilegal y a respaldar al Jefe supremo Puigdemont, lo que no es de menor gravedad. No obstante el President del Parlament se sitúa al borde de hechos delictivos por aceptar a trámite, como hizo en su día su antecesora Forcadell (actualmente imputada), las ilegales pretensiones de los cupistas, pues Fiscalía ve de “extrema gravedad” el nuevo desafío y estudia actuar. Así, el prófugo Puigdemont, instalado en un caudillismo supremo al mejor estilo franquista, es reconocido por el Parlament y desde Waterloo presidirá un “Consejo de la República” inexistente, decidido, sí o sí, a seguir acaudillando el ilegal secesionismo, aunque, tras conseguir el sometimiento del Parlament a su sacrosanta pretensión de autoridad, renuncia momentáneamente a su candidatura y da el relevo al inelegible Jordi Sánchez, mientras él sigue mandando desde Bélgica este insólito órgano ficticio de la supuesta república inexistente. En definitiva, para seguir manteniendo la farsa secesionista y, por tanto, seguir viviendo de los catalanes como autoproclamado “president” en el exilio, mientras anuncia una querella contra el Estado ante la ONU, tiene que aceptar que ya no gobernará en Cataluña ni él ni ninguno de los sustitutos presos con esta rendición momentánea, pero imponiendo a un sucesor “títere” y forzando al Parlament a desafiar al Constitucional reconociéndole su legitimidad simbólicamente que le permite anunciar que da “un paso al lado provisional” mientras sitúa al “mártir” Sánchez como sustituto, al igual que en su día Franco situó como sucesor a Carrero Blanco tras tener todo “atado y bien atado”. Y entretanto, mientras el Gobierno le advierte de que “no podrá vivir del erario público” (por no decir vivir del cuento) e investiga cómo financia la vida de lujo que lleva en Bélgica (parece ser que altos cargos de la Generalitat dan parte de sus sueldos para sostener al caudillo), ERC, que no se atreve a romper clara y definitivamente con el caudillo secesionista, rechaza con la boca pequeña al títere e inelegible de Puigdemont y le exige de mentirijilla que se vaya del todo, que se vaya de verdad, mientras propone a Junqueras (otro inelegible) en lugar de Sánchez para que el caudillo Puigdemont no tutele la Generalitat, evidenciando así el independentismo su división, mientras el caudillo Puigdemont amenaza con elecciones si no se elige a su hombre de paja. ¿Es que no hay en toda Cataluña un candidato exento de cargas e investigaciones judiciales capaz de aglutinar una mayoría gubernamental en el Parlament? ¿Hasta cuándo los catalanes van a soportar esta farsa de caudillismo secesionista irracional y nocivo para la salud democrática? Ellos, y sólo ellos, al igual que los españoles (incluidos los catalanes) en su día, tienen la respuesta, aunque es justo reconocer que los caudillismos políticos, casi siempre impregnados de populismo indecente, son difíciles de erradicar.
            Y, hablando de populismos indecentes, intrínsecos o circunstanciales, una patata electoral candente está a punto de consolidarse para acabar con el consenso político sobre las pensiones, poniendo en riesgo el saludable objetivo de sacar tan sensible asunto del demagógico debate electoral como se pretende con el Pacto de Toledo. Romper el consenso político del Pacto de Toledo sobre las pensiones, situándolas en la demagógica subasta electoral partidaria, es la peor amenaza para los pensionistas y el peor favor que se puede hacer al sistema actual de pensiones y, especialmente, a la consolidación y garantía de las pensiones del futuro para nuevos pensionistas. Sacar un asunto de Estado, como las pensiones, para someterlo a las demagógicas y arbitrarias ofertas electorales de unos y otros es una manifiesta irresponsabilidad política que, si nadie lo remedia, traerá consecuencias graves en el futuro, pues el problema no consiste en conocer quién ofrece más o quién miente mejor (Grecia, por ejemplo, ha tenido que rebajarlas a la mitad), sino en cómo se obtiene y garantiza la financiación de las pensiones actuales y del futuro. La lógica presión en las calles de los jubilados, alentada por sindicatos y otras organizaciones, no puede ni debe desembocar en convertir a los pensionistas (unos nueve millones de electores) en una tarta electoral para ver qué partido se lleva el mejor bocado, sino en una exigencia de que todos los partidos debatan con seriedad en el Pacto de Toledo (aportando argumentos serios, datos precisos y propuestas viables) sobre el delicado asunto para buscar la fórmula idónea que garantice no sólo una subida anual de las pensiones, acorde con el IPC para no seguir perdiendo poder adquisitivo (realidad indiscutible con el actual 0´25% de incremento), sino la viabilidad del sistema de pensiones en el futuro. Para ello, ni hay fórmulas mágicas ni milagros; ni tampoco hay partidos que malévolamente quieren intencionadamente congelar o bajar las pensiones para amargar la vida a los pensionistas frente a otros partidos que benévolamente velan por la felicidad de los mismos subiendo anualmente sus pensiones hasta el infinito….ni tanto, ni tan calvo; simplemente hay una dificultad para el Gobierno de turno, sea del signo que sea, para afrontar el pago global de las mismas, cada vez más alto….especialmente en situaciones de crisis y caída del empleo teniendo en cuenta que la financiación de las mismas depende de las cotizaciones a la Seguridad Social. De momento la presión de los pensionistas obliga a debatir el alza de las pensiones (aspecto insuficiente para resolver el problemón) y todo apunta a un erróneo y maniqueo enfoque del problema entre partidos buenos y malos que, a lo sumo, conllevaría un parche político que nada resuelve. Y desde el Gobierno, en este caso de Rajoy (le ha tocado, al igual que a Zapatero le tocó congelarlas en su día), el Presidente descarta subir las pensiones con el IPC, mientras desafía a la oposición a que se retrate en un Pleno del Congreso de los Diputados y mientras Ciudadanos está abierto a revalorizarlas con la inflación, tal como pretenden otros partidos opositores, en tanto que el Gobernador del Banco de España pide incluir la vivienda para valorar la “pensión real”. Mal asunto pues si para resolver el problema comienzan por tirarse los trastos a la cabeza entre unos y otros.
            En cuanto se refiere a otros asuntos cabe citar que, mientras PP y Cs se enfrentan también hasta por la lista más votada, los líderes populares discrepan sobre cómo afrontar la fuga de votos, apuntados en las encuestas, hacia el partido de Rivera; que se pierde la ocasión de que la eurodiputada socialista Elena Valenciano lidere al grupo socialista europeo, a pesar de que sus colegas europeos la consideraban buena candidata, sencillamente porque Pedro Sánchez no la apoyó; que el Supremo carga sobre los clientes de la Banca el impuesto de las hipotecas; que, los policías ganarán 561 euros más al mes y los guardias civiles 720, como consecuencia de la justa equiparación de salarios con las policías autonómicas; que Podemos quiere una policía de juguete para lo que presentan cien enmiendas a la Ley de Seguridad Ciudadana intentando restar su autoridad frente a los manifestantes, mientras en España faltan unos 30.000 guardias civiles y policías; que Metro de Madrid conocía desde 2003 la existencia de amianto en 115 trenes y usó repuestos con amianto para otros convoyes, por lo que los maquinistas convocan tres paros en marzo tras confirmarse que un operario sufre cáncer de pulmón, mientras Trabajo denuncia a Metro al fiscal por exponer a sus empleados al amianto; que el Supremo condena a 18 meses de cárcel al médico del Madrid Arena; que es absuelta la tuitera que se burló de Carrero Blanco; que el temporal de frío, nieve y viento que azota España, dejando playas nevadas como la de San Sebastián, provoca seis muertos y cuantiosos daños materiales; que muere a los 78 años Jesús López Cobos, el director de orquesta español más internacional; y que el cardenal Osoro apoya la huelga feminista convocada para el Día de la Mujer a causa de la brecha salarial, diciendo que “la Virgen María lo haría”. Y todo ello mientras, de nuevo, la desaparición de otro menor de corta edad conmociona a la sociedad española; se trata del pequeño Gabriel, de sólo ocho años de edad, desaparecido insólitamente en la pedanía de Las Hortichuelas durante un trayecto de apenas cien metros entre la casa de su abuela y la de sus primos, donde iba a jugar como solía hacer en otras ocasiones; desde su desaparición, hace tres días, cientos de personas buscan infructuosamente al niño de Níjar, que no está ni en las balsas, ni en los pozos cercanos en un entorno muy poco poblado, dándose la circunstancia de que la madre de Gabriel temía salir a la calle por culpa de un acosador, obsesionado con ella, que por dicho motivo tenía tres condenas y una orden de alejamiento, que solía saltarse a la torera, la última de ellas quince días antes de la desaparición del pequeño….; esperemos que la búsqueda del menor dé pronto sus frutos y, sano y salvo, pueda regresar pronto a casa.
            Y en el Exterior, mientras Gibraltar protesta por el derecho de veto de España con el Brexit, Londres rechaza frontalmente la oferta de la UE para el Brexit definitivo, al extremo de que Theresa May, irritada por la propuesta europea de que Irlanda del Norte siga en el mercado único, dice que “ningún primer ministro británico aceptaría la propuesta sobre Irlanda del Norte”, considerando la permanencia de la provincia dentro de la Unión Aduanera como una “”amenaza a la integridad constitucional de Reino Unido”; y, mientras tanto, la Primera Ministra de Reino Unido reconoce que el Brexit traerá “tiempos duros” para su país y dice a los británicos que “necesitamos forjar una relación duradera con Europa”….  Son las consecuencias del triunfo de erradas decisiones populista-nacionalistas. Además, tiempos duros a nivel internacional si prospera la “guerra comercial” anunciada por Trump, quien desafía a Europa y China embarcándose en una batalla proteccionista para gravar las importaciones de acero y hierro, asegurando que “las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”, mientras la UE ya anuncia aranceles frente a la “guerra del acero” desatada por el presidente norteamericano, a quien Bruselas responderá la próxima semana con una batería de contramedidas a su decisión de aumentar las tasas a la importación, una UE en guardia, mientras se desploman las Bolsas. Y, por si lo anterior no fuera suficientemente preocupante, Putin se declara en posesión de un arsenal invencible, diciendo que tiene armas que evitan el escudo antimisiles de EEUU, relanzando así la carrera nuclear a dos semanas de las elecciones rusas. Por cierto, hablando de elecciones, estamos en la víspera de los comicios en Italia, donde las encuestas prevén el descalabro del centroizquierda en sus feudos tradicionales, lo que provocaría el ocaso de la Italia roja, mientras las redes rusas se mueven a favor de la ultraderecha en Italia y el candidato a Jefe de Gobierno, Antonio Tajani, dice “esperemos que en Italia salga todo bien y haya estabilidad”….precisamente estabilidad gubernamental es lo que necesitan hoy en día muchos países de la UE, entre ellos, el nuestro.
            Por lo que respecta al fútbol, mientras en El Molinón se oficia una misa de despedida a Enrique Castro “Quini”, el legendario futbolista sin enemigos, se celebra una jornada más de Liga en mitad de semana en la que el Barça tropieza empatando en Las Palmas, 1-1, pero entre sus inmediatos perseguidores sólo lo aprovecha el Atlético de Madrid que gana al Leganés, 4-0, mientras el Valencia sólo empata en Bilbao, 1-1, y el Real Madrid pierde en Cornellá, 1-0, ante el Español en un partido patético y lamentable (otro más) por parte de un Real Madrid con una alineación plagada de suplentes. 
Jorge Cremades Sena