miércoles, 15 de febrero de 2017

CASOS BANKIA, PÚNICA, GÜRTEL….



                        Como si se tratara de una mala jugada del destino, como si fuera una pesadilla, coincide el tranquilo Congreso del PP con sucesos relacionados con casos de corrupción en los que cualificados populares estuvieron implicados en su momento y, obviamente, tuvieron que ver con la pérdida de respaldo popular a la formación política conservadora que ahora comienza tímidamente a recuperar, quedándole sólo el consuelo de que la otra formación coprotagonista gubernamental del periodo democrático todavía anda peor aún en cuanto a apoyos ciudadanos se refiere, lo que sería susceptible de aplicar aquello de que “mal de muchos…..”. En efecto, el “caso Bankia” alcanza a la cúpula de los supervisores, siendo imputados Fernández Ordóñez, el ex gobernador del Banco de España, socialista y nombrado por Zapatero, su “número dos”, Fernando Restoy, y Julio Segura, ex presidente de la CNMV, mientras dimiten tres altos cargos del regulador, que aún estaban en la institución monetaria, pues la Audiencia Nacional ve en todos ellos “indicios de criminalidad” ante la sospecha de haber permitido la fusión y salida a Bolsa de la entidad bancaria “pese a las reiteradas advertencias” recibidas en contra, apreciando los jueces “indicios múltiples, bastantes y concurrentes de criminalidad en su conducta". Por otro lado, mientras en el “caso Púnica” el juez atribuye tres delitos al Presidente de Murcia, del Partido Popular, aunque la Fiscalía Anticorrupción se opone a investigarlo porque “no llegó a contratar con la trama”, Ana Mato declara en el “caso Gürtel” que “si hubo regalos, fueron a mi ex marido, no a mí” y, entretanto entran en prisión los jefes de la trama Correa, Crespo y “El Bigotes”, recién condenados entre otros participantes que, de momento, se libran de estar entre rejas. Obviamente, semejante sobredosis de corrupción, provoca interesadas polémicas político-mediáticas cuando lo más razonable sería dejar que la Justicia decida los destinos de semejantes sujetos, al margen de hacer o no una crítica en términos jurídicos sin connotaciones políticas, sobre todo si se refieren a hechos acaecidos hace ya bastantes años. Por tanto, el Congreso investigará el “caso Bankia” y la crisis bancaria con lo que el pleno votará crear una comisión respaldada por los partidos de la oposición, mientras el Banco de España recoge firmas a favor de los imputados; la oposición se pregunta si el Gobierno está detrás de que Fiscalía General ordenara no acusar al Presidente de Murcia cuando las dos fiscales del “caso Púnica” eran partidarias de actuar contra Pedro Antonio Sánchez hasta que sus superiores se lo impidieron y éste alardea de que le apoyan “cuatro fiscales del Supremo”; y otros, además de los abogados defensores, se preguntan por qué los jefes de la “Gürtel” ingresan en prisión por riesgo de fuga tras este primer fallo sobre la trama cuando aún no es una condena definitiva. En fin, el caso es seguir mareando la perdiz de la corrupción por parte de unos y otros no con el objetivo de que se haga Justicia, para ello están los recursos y las denuncias formales, sino para intentar sacar ventajas políticas de la misma.
            Y mientras, hablando de corrupción, un correo (“te envío esta obra para que hables con Andreu Viloca”) prueba que una empresa del famoso 3% pactaba las adjudicaciones con el tesorero de Convergencia, Puigdemont ya sabe que desoír al Tribunal Constitucional tiene consecuencias, pues tan Alto Tribunal acaba de anular el nuevo plan secesionista y abre la vía a otra querella contra Forcadell, dejando bien claro a sus promotores que, si mantienen la ilegal consulta, incurrirán en las responsabilidades penales que Artur Mas aduce ahora que desconocía el 9-N para intentar eludirlas, mientras justifica los insultos y el acoso a la Fiscal Jefe de Cataluña que le acusa, quien relata “me llamaron fascista y mierda” en el juicio a Mas. Y mientras los fascistas, que son ellos, desprecian así a los jueces y a las leyes, cuando les son desfavorables, el Gobierno de España intensifica su agenda en Cataluña ante el desafío soberanista, por lo que la Vicepresidenta vuelve el lunes a Barcelona donde ampliará los contactos con empresarios y sociedad civil mientras los ministros preparan actos sectoriales al efecto.                   
            Dejando atrás los asuntos de corrupción económica y política, cabe destacar además que Fomento denuncia una huelga encubierta de estibadores mientras las empresas portuarias denuncian su vandalismo y las navieras desvían buques por dicha huelga encubierta; que nace la subcomisión, ya era hora, que perfilará el Pacto de Estado Social y Político por la Educación, en busca del primer pacto educativo de la Historia de España, siendo su primer acuerdo convocar 82 comparecencias, comenzando por profesores, padres, alumnos y patronales; y que Zoido descalifica de alguna forma la gestión de la anterior cúpula policial y, haciendo limpieza en el Ministerio de Interior, pide que se “imponga el Estado de Derecho” y que las prácticas del equipo de Jorge Fernández Díaz “pasen a la historia”, afirmando que no existe el informe sobre Marta del Castillo y que los de los atentados del 11-M y El Faisán no aparecen…. Entretanto, el juez De la Mata abre el pendrive hallado en un cajón y encuentra 868 documentos sobre Pujol. Cabe citar además que, mientras Errejón no se rinde y exige a Iglesias el 40% de la Ejecutiva de Podemos, Susana Díaz prepara el anuncio de su candidatura y quiere dar el salto en el acto que los socialistas harán el 4 de marzo para celebrar el Día de Andalucía.
            Y en asuntos del exterior, mientras es asesinado en Malasia el hermano de Kim Jong-un (sospechándose que pueda estar detrás del asunto el Presidente norcoreano, sabiendo cómo se las gasta con las disidencias), los gobiernos de los países de Latinoamérica unen fuerzas contra Trump, quien, por otro lado, se ve acosado por la supuesta conexión con Rusia, al extremo de que varios congresistas exigen una investigación tras la dimisión del Consejero de Seguridad Nacional por sus contactos con Moscú, mientras Federica Mogherini, Jefa de la diplomacia europea, dice que “la polarización de EEUU es un factor de desestabilización en el mundo”. 
            En cuanto al futbol se refiere, destaca y sorprende el varapalo que el PSG da al Barcelona en Champions al derrotarle por un contundente 4-0 en París en el partido de ida, dejándole, salvo posterior milagro en Barcelona, con pie y medio fuera de la competición.
                                       Jorge Cremades Sena