lunes, 13 de febrero de 2017

NO SE CAMBIA LO QUE FUNCIONA



                        Finaliza el Congreso del PP y, porque así lo han decidido los populares, Mariano Rajoy es reelegido con el 95´6% de los votos, casi por unanimidad, en un cónclave en el que apeló a la unidad y evitó el ruido sucesorio, siendo, en líneas generales, la continuidad la nota más destacada, pues, como dice el Presidente, “no se cambia lo que funciona” y, a la vista está, al PP le funciona lo que tiene y como lo tiene. El indiscutido e indiscutible líder Rajoy, añade, entre otras cosas, estar dispuesto a dar “todavía mucho más” y, con las renovaciones pertinentes en su Comité de Dirección, sin ruido ni estridencias, confirma a su núcleo duro y mantiene a Cospedal como Secretaria General, pese a las tímidas críticas de algunos a la acumulación de cargos, aunque recorta sus poderes reforzando a Maíllo como Coordinador General, quien sostiene: “mi convivencia con Cospedal, no tiene por qué ir mal”. Así el nuevo “número 3”, Martínez-Maíllo, servirá de contrapeso interno de la confirmada líder manchega y, recuperada la figura de Coordinador General, controlará el día a día de la organización del partido, que, en beneficio de la unidad sin fisuras destacables, evita el debate ideológico y, de momento, entierra la carrera sucesoria. El indiscutido Rajoy, ante el futuro del PP, opta por la unidad como factor clave de confianza en el partido por parte de los ciudadanos, evita el lógico ruido sucesorio, opta por la continuidad y hace un reparto de cuotas en la Ejecutiva, entrando en ella peones de Santamaría y de Cifuentes, mientras salen del equipo Trillo y García-Margallo, pero mantiene a Fernández Díaz. Sin duda alguna, un Rajoy fortalecido, que insta a “recuperar las instituciones”, entre ellas las “catalanas”, como primer mandamiento de este nuevo PP, y anuncia una “nueva dinámica” frente al “disparate” secesionista, advirtiendo que hay que abrir los ojos “a los engaños de buena fe”, que hay que “reconstruir la cohesión interna” e implicar a ayuntamientos y empresarios, reclamando al PP impulso suficiente para recuperar todo el centroderecha, fijando el objetivo de reconquistar el poder autonómico y municipal en dos años. Y mientras el PP da por hecho que Rajoy será el candidato en las próximas elecciones, el Presidente, fortalecido por los acontecimientos y por el desenlace de este tranquilo Congreso, pide al PSOE más responsabilidad de Gobierno y advierte a Puigdemont que “no comercializará con la unidad de España”, asunto sin duda de vital importancia de cara al futuro, no sólo de España, sino también de la UE, en la que no sólo España tiene problemas territoriales y, abierto el melón catalán, podría pasar cualquier cosa, más aún si, como es el caso, se pretende hacer por parte de los totalitarios independentistas al margen de la legalidad vigente.
            Y, ante la obviedad de que “no se cambia lo que funciona”, que sostiene Rajoy, por pura lógica se concluye que hay que cambiar lo que no funciona, que es lo que ha hecho Podemos en su peculiar Congreso telemático celebrado en Vistalegre, no lejos de donde simultáneamente se celebraba el del PP, llegando los podemitas enzarzados en una guerra por el poder entre Iglesias y Errejón que venían diciéndose públicamente todo tipo de improperios y descalificaciones, en medio de la amenaza de Pablo de que, por pura lógica, si no le ganaba a su número dos y a su supuesto proyecto táctico-estratégico, no sería el Secretario General, asunto que, por cierto, Íñigo no ponía en cuestión. Y como la farsa de estos dos enemigos íntimos, abrazándose y besándose públicamente mientras públicamente se despellejaban y descalificaban (no tanto como los líderes socialistas, eso es verdad), no funcionaba, a la vista está, en Vistalegre deciden ocultar su pelea porque las bases les pedían unidad, mientras Iglesias en la víspera despreciaba las llamadas a dicha unidad e ignoraba al errejonismo, limitándose a defender a su equipo en Podemos, que, finalmente, toma la vía radical y da todo el poder a Pablo Iglesias, dejando bien claro quién es el “macho alfa” en Podemos de cara al futuro. En efecto, tras llegar al Congreso como el rosario de la aurora, Pablo e Íñigo, venden el latiguillo de la “unidad”, que reclaman las bases, mientras someten a votación telemática los “documentos” y, obviamente, los liderazgos de uno u otro, con permiso de Urbán y su partido Izquierda Anticapitalista, con lo que finalmente, como resultado de la votación, Podemos toma la vía radical (si es que la que pierde no es tan radical como la anterior) y da todo el poder a Pablo, quien como nuevo Secretario General impone con holgura su modelo al de Errejón, arrasándole en la votación para imponer su línea dura y se hace con el poder absoluto de la organización, asentando su modelo de confrontación callejera mientras los errejonistas temen lógicamente que las purgas los lleven a la marginalidad, como sucede con Izquierda Anticapitalista que, obteniendo un 13% de votos apenas cuenta con un 2% de representación en la nueva dirección del partido. En todo caso, una vez aclarado quien es el “macho alfa” de Podemos y el modelo prevalente en el futuro, que los socialistas califican de pablismo-leninismo, Iglesias no escatima en abrazos y besos diciendo que el mandato recibido es la unidad y la humildad, justo de lo que carece el partido y él mismo respectivamente.
            Por su parte en el PSOE, único partido entre los mayores que todavía tiene pendiente salir de su laberinto (Ciudadanos ya celebró también su Congreso), mientras los candidatos a dirigirlo, López y Sánchez, siguen con sus respectivas campañas de cara a junio, Susana Díaz, que todavía no ha hecho su propuesta para convertirse en la tercera en liza, da por hecho que irá a primarias y en una reunión el fin de semana en Madrid con alcaldes, dice “tengo fuerza, ilusión y me encanta ganar”. Un aviso a navegantes sin lugar a dudas.
            Y mientras la UE alerta de que el déficit de España subirá este año al 3´5%, aunque Bruselas elogia el crecimiento económico, pero detecta signos de desaceleración e incertidumbre sobre las medidas fiscales, en EEUU son detenidos cientos de sin papeles, desatando así los arrestos en seis estados el pánico entre los inmigrantes, mientras la sociedad mejicana responde en las calles a los ataques de Trump. Entretanto, mientras en Francia Fillón está a un paso de ser imputado por el “Penelopegate”, para mayor regocijo de Le Pen y la extrema derecha francesa, en Corea del Norte su carismático líder Kim Jong-un lanza al Mar de Japón su primer misil de la “era Trump”. Las cosas, como ven, a nivel internacional están que arden.
            Por lo que respecta al fútbol, el Real Madrid sufre y vence, 1-3, en Pamplona, reforzando así su liderato y replicando a la goleada del Barça, 0-6, ante el Alavés, mientras el Atlético de Madrid remonta en el Calderón ante el Celta, 3-2, y vuelve a zona de Champions en la tabla.
                                       Jorge Cremades Sena