martes, 14 de junio de 2016

Y PASÓ EL DEBATE A CUATRO



                        Sin pena ni gloria pasó el debate a cuatro frustrando de alguna forma las expectativas de unos u otros. Ninguno de los cuatro brilló con luz propia destacando claramente sobre los demás, por más que, como sucede en estos casos, cada uno de los partidos proclame a su candidato como vencedor del debate. En fin, nada nuevo bajo el sol, nada que ya no supiéramos de antemano y, por tanto, todo según el guion previsto, intentando al menos cada uno de ellos no perder y menos por goleada. Cierto que la salida en tromba de “todos contra Rajoy”, como ya es habitual, en el capítulo inicial de economía y paro, el más favorable para el Presidente por la evolución positiva durante su mandato, le propició una inicial ventaja, más equilibrada, en líneas generales, durante el capítulo de regeneración democrática y corrupción, el más incómodo para el líder del PP, en el que se dieron varios rifirrafes entre los distintos intervinientes, saliendo a relucir los conocidos trapos sucios de unos y otros (Bárcenas, Gürtel, Griñán y Chaves, Eres de Andalucía, dinero procedente de la Venezuela de Maduro….), que en algunos momentos elevaron la tensión de forma exponencial. Baste trascribir los titulares de las portadas de los principales periódicos para tener en conjunto una visión bastante aproximada de lo que supuso el ansiado debate: “Recortes, empleo y corrupción centran un debate sin ganadores”; “Sánchez, Rivera e Iglesias regalan el debate a Rajoy”; “Rajoy resiste mientras Sánchez desaprovecha su gran oportunidad”; “los pactos pierden el debate”; “los candidatos evitan el riesgo y sólo se crispan por la corrupción”; “el debate no aclara cómo pactarán”; “todos contra todos”… y así sucesivamente. Con semejantes apreciaciones periodísticas, podríamos concluir que, en términos electorales, el resultado bien puede ser un empate técnico con ligera ventaja para Rajoy, aunque en los medios audiovisuales, tertulianos parciales en programas parciales, que todos conocemos, haya versiones para todos los gustos y ganadores y perdedores a gogo por goleada.
                   Algunos medios recogen algunas de las frases de los candidatos que denotan los mensajes que querían transmitir a la ciudadanía. Rajoy, reivindicando con datos su política económica, manifiesta que “los españoles saben que la situación es mejor; aquí dicen todos que van a arreglar las cosas, como hacía Tsipras” y añade “no se viene a hacer prácticas”, diciéndole al líder socialista “sería usted un pésimo Presidente”. Por su parte Sánchez, probablemente el más débil tras su fracasada investidura, recrimina a Iglesias manifestando que “los extremos han bloqueado el cambio a un gobierno progresista; no tropecemos de nuevo en la misma piedra”. Iglesias, que empezó enfrentándose a Rajoy y tendiéndole la mano a Sánchez, acaba, cuando éste le hace reproches, con “no soy yo, Pedro, te equivocas de adversario, el adversario es el Partido Popular, el adversario es Mariano Rajoy”. Y Rivera, que ataca duramente a Rajoy diciéndole “no pido su dimisión, sino que reflexione sobre si debe seguir”, sentencia que “el populismo va a seguir creciendo en España si no conseguimos que se regenere la vida pública” y arremete contra las proclamas de Iglesias sobre la pureza de Podemos diciéndole “usted no debe dinero a los bancos porque le financia Maduro”. Son algunas de las pinceladas de un debate marcado por la experiencia del Presidente y por los futuros pactos, que sólo desvelan Rajoy (con la gran coalición) e Iglesias (con pactar con el PSOE), mientras Sánchez y Rivera mantienen una prudente ambigüedad calculada, en una pugna electoral en la que los ataques de Rivera y la batalla por ocupar el liderazgo de la izquierda entre Sánchez e Iglesias dejan en el aire si habrá gobierno tras el 26-J, a pesar de que todos ellos asegurasen que no habría una tercera repetición de elecciones.
                   Hay que reconocer que, aunque algunos destacan la oportunidad perdida por parte de Sánchez, la posición de partida del líder socialista no era la más deseable y lo lógico, al margen de estrategias erradas o no, es que no ganara el debate. Se frustró la gran esperanza lamentablemente. Son tales las incoherencias político-ideológicas de este PSOE desnortado que es muy difícil que levante cabeza de forma rápida a pesar de ser el partido con más solvencia  y antigüedad de todos y con un historial que, con luces y sombras, como los demás, aporta un balance ampliamente positivo en la Historia de España. Pero hoy lo tiene muy difícil. Baste fijarse en algunos momentos del debate. Cuando intenta Sánchez arremeter contra el PP por corrupción en vez de dejar que lo haga Rivera o Iglesias, no sólo se encuentra enfrente a éstos sino también con el fácil recurso de Rajoy de perdonarle la vida con el no quiero entrar en la situación de Chaves y Griñán (es decir en la corrupción que lamentablemente también hay en la mochila socialista), cuando intenta atacar por la situación económica y el alto nivel de paro se enfrenta al fácil recurso de recordar la catastrófica situación heredada de Zapatero, cuando reprocha a Iglesias su fallida investidura y su apuesta por el “derecho a decidir” el propio líder comunista le recuerda que qué hace pactando con Colau, uno de los socios de Podemos, que incluso apoya la independencia…. Y así sucesivamente, unos y otros, le van desmontando todos sus argumentos por causa de su indefinición e incoherencia ideológico-programática. Y, por si fuera poco, la cabeza de lista del PSOE por Cataluña, Meritxell Batet, defiende pactar con Podemos tras el 26-J, desmarcándose de los líderes territoriales y abogando por la alianza de izquierdas, con lo que le hace más de media campaña a Podemos. Cierto que Unidos Podemos tiene tremendas contradicciones (Rivera le recordaba a Iglesias que IU apuesta por la salida de la UE, Colau por el independentismo….) y un discurso diferente en cada momento y en cada territorio, pero cierto también que dichas contradicciones e indefiniciones ideológicas no se pueden combatir por quienes las sufren en su propia casa, pues siempre, puestos a apostar por la sinrazón es preferible hacerlo por el original y no por la copia. Por más que me duela, el actual PSOE tiene un grave problema…. E Iglesias diciéndole “no soy yo, Pedro, te equivocas de adversario, el adversario es el Partido Popular, el adversario es Mariano Rajoy”.
                   En cuanto a otros asuntos cabe citar que la trama de Acuamed llegó a verter ácido en el río Ebro; que Microsoft paga 23.000 millones por Linkedin; y que el respaldo a la salida británica de la UE se dispara en los sondeo, reapareciendo Gordon Brown como último recurso contra el “Brexit”. Y entretanto se van conociendo datos sobre Omar Mateen, el asesino de Orlando, de quien el FBI cree que era un lobo solitario y que se radicalizó a través de Internet, aunque acudía a la misma mezquita que el primer kamikaze de EEUU que se inmoló en Siria, mientras Trump utiliza la matanza para levantar sospechas sobre Obama y Clinton.
                   ¡Ah, y a causa del despliegue mediático sobre el debate casi pasa desapercibido que la Selección Española de Fútbol se estrena en la Eurocopa con una victoria sobre República Checa en la recta final del partido con un gol de Piqué!
Jorge Cremades Sena