jueves, 28 de julio de 2016

DESPROPÓSITOS ENCADENADOS



                        Mientras el Rey, que tendrá que decidir si encarga la investidura ya o da más tiempo para negociar, constata que Rajoy, ganador consecutivo por dos veces de las elecciones generales, hoy por hoy no tiene más respaldo en el Congreso que el de su propio partido, pues todos los demás partidos perdedores, tras ser castigados por las urnas aún más en los últimos comicios de los dos citados (precisamente por haber bloqueado la gobernabilidad tras los primeros), están decididos a seguir impidiendo su investidura, que permitiría al menos que la gobernabilidad de España echara a andar; mientras está a punto de consumarse semejante despropósito, el Parlament de Catalunya decide la secesión por la “vía unilateral” y fuera de la Ley, un verdadero golpe a la democracia, un golpe de Estado institucional, que, como suele ser habitual, avanza raudo en los momentos de mayor debilidad del Estado, como es el caso. En efecto, como el resto de partidos que ya han pasado por la ronda de consultas con Felipe VI (y como anuncian hacer los que comparecerán hoy), tanto PNV como Convergencia, votarán en contra del candidato popular, tanto en la primera como en la segunda votación, desmontando así el argumento de Sánchez (y la excusa para no colaborar a la gobernabilidad) de que Rajoy lo que puede, debe y tiene que hacer es buscar apoyos en los partidos de derechas (aunque sean independentistas), quienes, curiosamente, manifiestan que si se presenta Sánchez están dispuestos a apoyarle, al igual que sostiene Unidos Podemos, para que conforme su pretendido y ya manido “gobierno de izquierdas progresista”. ¡Menuda paradoja! Y ante semejante despropósito político, Homs, portavoz de la antigua CDC comparece ante el Jefe del Estado para exponerle su “no” a Rajoy, mientras el Parlament de Catalunya, donde los convergentes gobiernan con ERC (y con el respaldo de la CUP anticapitalista y antisistema), desoyendo al Tribunal Constitucional y situándose al margen de la Ley, como cualquier delincuente, aprueba, con la “solidaridad” del mismísimo Homs (así se lo trasmite al Rey), la agenda y la hoja de ruta para desconectarse de España y avanzar ilegalmente hacia la soberanía, ampliando su “no” rotundo a la investidura de Rajoy a un “no” categórico y totalitario a España, combinado con un “sí” a Pedro Sánchez. Una afrenta intolerable a todos los españoles, incluidos los catalanes, y a la soberanía nacional que radica en el pueblo español en su conjunto.
            Menos mal que ante semejantes despropósitos encadenados, el Gobierno en funciones es respaldado por el PSOE, Ciudadanos y también por Unidos Podemos para que pida al Tribunal Constitucional la aplicación de su sentencia ante esta intolerable y “muy grave” decisión del Parlament, gracias a la mayoría de Junts pel Sí y la CUP, que, en el fondo, pretende además asegurar el éxito del voto de confianza de Puigdemont, al que se someterá en septiembre, tras someterse previamente a las exigencias cupistas. Con marrulleros argumentos, como muchos de los utilizados para justificar determinadas decisiones sobre la investidura, los independentistas catalanes sostienen que el Parlament es soberano, pero ocultan que lo es para aquellos asuntos de su competencia que estén dentro de la Legalidad Constitucional, de la que emana su propia existencia, y olvidan que sin Ley no hay democracia posible en ningún lugar del mundo. Entretanto, PP y PSOE dejan en suspenso que PDC (antigua CDC) tenga grupo parlamentario propio en el Congreso… es lo menos que pueden hacer si la ley no les ampara. Y esperar que el TC ejecute su sentencia, que se la han saltado a la torera.
            Y en plenos despropósitos encadenados, que nublan nuestro horizonte futuro, la UE decide no multar a España por el incumplimiento del déficit (ni es el único país que lo ha incumplido, ni el que más veces lo ha hecho), coincidiendo así con las tesis del Gobierno y especialmente del ministro De Guindos, aunque, eso sí, a cambio de un ajuste de 10.000 millones o la congelación de los fondos estructurales. Lo importante es que España se libra de la multa, al margen de que si ha sido o no gracias a la mediación de Alemania, reconociéndose así el gran esfuerzo hecho por la sociedad española en la reducción del déficit, que habrá que seguir haciendo en los dos años siguientes hasta conseguir el objetivo fijado por Bruselas.
            Además, cabe citar que la Audiencia sentencia que Afinsa fue una estafa piramidal; que el siniestrado submarino nuclear “Ambush” está siendo desarmado en el Peñón de Gibraltar; que Trump anima a Rusia a piratear los 30.000 correos desaparecidos que Clinton no entregó cuando fue sometida a investigación; y que el Papa Francisco desde Cracovia afirma que “el mundo está en guerra, pero no de religiones” y pide a Polonia que no cierre sus fronteras a los refugiados.  
Jorge Cremades Sena