viernes, 29 de julio de 2016

HABEMUS CANDIDATO



                        Finalizada la ronda de consultas con el Rey y constatado el bloqueo generalizado a la investidura de Rajoy, Felipe VI le propone como candidato a la investidura y el líder popular acepta en esta ocasión la propuesta del Monarca; por tanto, habemus candidato. Siguiendo lo establecido al respecto, como no podría ser de otra forma, el Rey comunica la decisión a Ana Pastor, la Presidenta del Congreso, para que se proceda al respecto de cara al inevitable acto de investidura. Hasta aquí el relato objetivo de los hechos. Sin embargo, como Rajoy en su posterior rueda de prensa, no dice expresamente que se someterá a dicha sesión de investidura (obviedad que se da por hecha como en los anteriores candidatos a ser investidos) y anuncia que se compromete a intentar un acuerdo, lo que no contradice lo anterior, se monta la marimorena política y mediática como si lo que importara fuese mantener el circo a que nos tienen acostumbrados. Se dice, aunque el candidato no lo haya dicho, que no se compromete a someterse a votación, que sólo se compromete sin plazos (como si los demás los hubieran tenido desde el primer instante) a intentar acuerdos con los partidos constitucionalistas pero no asegura ir a la investidura si no lo consigue, que sólo pretende ganar tiempo, que no garantiza pedir la confianza de la Cámara sin los suficientes apoyos (con los anteriores candidatos se daba por hecho)… Y como Ana Pastor no aclara si Rajoy afrontará la investidura (ninguno de los anteriores presidentes del Congreso, incluido Patxi López, lo aclaró ni nadie se lo pidió) ni los plazos que dará a Rajoy (a ninguno se le exigió que lo dijera justo tras recibir la comunicación de la decisión real), tanto el PSOE como Ciudadanos, que siguen equivocándose, se apresuran en acusar a Rajoy de incumplir el art. 99 de la Carta Magna (claro y diáfano en sus términos) y le recuerdan su obligación constitucional de acudir al Congreso para ser investido, mientras a bombo y platillo insiste Sánchez en que no se abstendrá y Rivera descarta votar a favor de la investidura, dando la sensación de estar más interesados por provocar el fracaso de Rajoy en la investidura (cuando apenas se ha iniciado el proceso) que en negociar un acuerdo tendente a resolver los problemas de los españoles y, mientras tanto, con las especulaciones sobre lo que pretende Rajoy, deteriorar más si cabe su imagen pública, cuando todo lo actuado hasta el momento, como en ocasiones anteriores, se ha ajustado estrictamente a la legalidad vigente y así se le ha hecho llegar por escrito desde Zarzuela a la Presidenta del Congreso, citando expresamente lo establecido en la Constitución. ¿Es este espectáculo lo que España necesita? En fin, júzguenlo ustedes.
            Lo cierto es que, al margen del bochornoso e innecesario espectáculo citado, asumido el encargo del Jefe del Estado, obviamente “preocupado”, como cualquier ciudadano sensato, por la enrarecida situación política en España y la incomprensible falta de acuerdo (y eso que tanto Sánchez como Rivera proclaman su rechazo a unas nuevas elecciones), Rajoy, que reunirá al Consejo de Ministros en agosto, ya proclamado candidato a la Presidencia del Gobierno, anuncia una ronda inmediata de contactos para construir una mayoría y poder formar Gobierno cuanto antes, tal como lo demandan asuntos urgentes que debieran estar resueltos como muy tarde a mediados de septiembre. Se trata pues ahora de ponerse a trabajar, de negociar hasta la saciedad con responsabilidad y voluntad de buscar lo mejor para España o de proseguir con la farsa especulativa e inútil que sólo sirve para marear la perdiz y que cada cual asuma sus responsabilidades que, como bien dice Rajoy, son compartidas aunque él sea el principal responsable al haber ganado las elecciones.
            Y, hablando de responsabilidades, mientras denuncian el robo en Madrid de joyas de Alejandro Magno y de la hija de Mahoma, salta la noticia de que la Complutense suspende a Monedero de empleo y sueldo durante seis meses por sus sustanciosas asesorías a Venezuela y otros países iberoamericanos, reclamándole además el porcentaje del 10% que habría de haber percibido por sus ganancias si hubiera obrado con arreglo a la norma y hubiera solicitado el preceptivo permiso previo. Preguntado Iglesias elude pronunciarse sobre la actuación de Monedero, quien denuncia al rector por revelación de secretos (las marrullerías están mejor ocultas), y despacha el asunto con “no me cabe duda de que cumplirá con sus obligaciones”, mientras que califica de “ejemplo” a Echenique por pagar en negro a su asistente. Además, la periodista Mariló Montero, denuncia al líder podemita ante el Instituto de la Mujer por haber dicho que “la azotaría hasta que sangrase”, por lo que sostiene que debería dimitir “de inmediato de su cargo”, añadiendo que desconoce “que tipo de psicopatía pudiera padecer el líder de Podemos” y que “habiendo consultado a algunos especialistas encajaría en la secundaria de psicópata carismático” que, entre otros síntomas, se caracteriza por “la falta de empatía, la mentira, el talento para manipular a los demás, el egocentrismo y que son incapaces de sentir remordimiento o culpa”. Puede que la periodista, a tenor de los comportamientos de Iglesias, no ande desencaminada. De momento, lo evidente es que en Unidos Podemos se amontonan los problemas y que muchos de sus dirigentes, a las pruebas me remito, ya son sólidos representantes de la “casta”, aunque, eso sí, renovada. ¿Es esta la esencia de la nueva política que preconizan? ¿es la regeneración que proclaman? Y eso que no han hecho más que empezar.
            Por fin la única noticia buena: la tasa de paro baja al 20%, el mejor dato desde 2010, confirmando la tendencia a la baja, a pesar de que se frena la tendencia de creación de empleo ralentizándose la contratación. Buena noticia, sin duda, como siempre que baja el desempleo, aunque no debiera contentarnos ya que la cifra de más de cuatro millones y medio de parados es como para seguir preocupándonos mucho y lo que hay que hacer es ponerse de acuerdo entre todos los líderes políticos para buscar fórmulas que incrementen este descenso hasta situarlo en límites razonables. Justo ahora es la ocasión de hacerlo, como en otros tantos asuntos, pactando un programa de gobierno viable y sostenible…. Perdón, se me olvidaba que no está el horno para bollos, pero insisto, ¿estarán dispuestos a hacerlo?
            En cuanto a asuntos del exterior, Francia crea una Guardia Nacional de reservistas para luchar contra el terrorismo y Merkel en Alemania no cede al terror y mantiene la política migratoria aunque anuncia controles estrictos sobre los refugiados.
Jorge Cremades Sena