domingo, 10 de julio de 2016

SALVADOS POR LA CAMPANA



                        Sin mayor pena ni gloria, y tal como ya estaba previsto y anunciado, se celebró la reunión extraordinaria del Comité Federal del PSOE con ausencia absoluta de autocrítica por parte de Pedro Sánchez como si la sangría permanente y sucesiva de pérdida de apoyos ciudadanos durante su liderazgo obedeciera a causas naturales imprevistas que simplemente hay que constatar. Salvo alguna tímida referencia a semejante descalabro electoral por parte de algunos barones, como es el caso de Susana Díaz, al reconocer que “nos hemos salvado por la campana”, nada de nada. Todo perfecto pues para continuar de derrota en derrota hasta la victoria final. Cierre de filas en torno a Sánchez y su cúpula dirigente respecto a la gobernabilidad del Estado y mínimas referencias a las causas del descalabro socialista que cada elección le sitúa en nuevos mínimos históricos. Supuestamente divididos los barones entre ser oposición (tal como le han dicho los ciudadanos, tanto el 20-D como el 26-J) o intentar gobernar (repitiendo la insensatez de diciembre incluso con menos posibilidades que entonces), al parecer (ya que no lo han dejado por escrito), la prioridad es evitar unas terceras elecciones, pues tal como sostiene Rajoy “repetir elecciones sería una insensatez”, asunto que, en principio, comparten todos los líderes de todos los partidos políticos. Objetivo loable pues el del PSOE de Sánchez el intentar evitar nuevas elecciones, que muy probablemente podrían suponer la estocada definitiva a los socialistas que tan ansiosamente esperan Pablo Iglesias, Garzón y compañía. Pero, dicho esto, el Comité Federal, mantiene un “no” rotundo a la investidura de Rajoy, propiciando así la ingobernabilidad del Estado, mientras Sánchez anuncia, ¡menos mal!, que en esta ocasión no se presentará a la investidura. ¿No es un despropósito contradictorio en su globalidad semejantes decisiones? Menos mal que a diferencia de diciembre no lo han plasmado por escrito y algunos albergan la esperanza de que se pueda desbloquear el callejón sin salida, como sucedió entonces, cuando por un lado, tras el veto rotundo al PP, impedían a Sánchez pactar con Podemos y los independentistas, sabiendo que el acuerdo con Ciudadanos era más que insuficiente y que este partido se oponía a pactar con los populistas e independentistas. El fracaso político quedaba, como así fue, garantizado. ¿Es que pretenden ahora repetir el mismo error? ¿No sería más razonable simplemente no poner trabas a que gobierne el ganador de las elecciones? Bueno, y ya de paso, hacer autocrítica, que no estaría nada mal.
            Tampoco estaría nada mal que Podemos hiciera autocrítica sobre la pérdida de más de un millón de votos, aunque, al menos, achacan a la agresividad de Iglesias la pérdida de los mismos y, según informes internos, la “cal viva” y la gestión de las negociaciones con el PSOE son causas que desmovilizaron a los suyos, mientras que Iglesias sostiene que todo se debe al “miedo a lo nuevo”; menos mal que Iglesias, a diferencia de algunos de sus compañeros, descarta la hipótesis del fraude, afirmando que es “impensable en un país como España”… algo es algo.
            Y en plenos sanfermines, y en plena polémica por los toros, uno de estos mata al torero Víctor Barrios en Teruel; el torero, de 29 años de edad, sufre una cornada mortal en el pecho, similar a la que sufrió el Yiyo, último torero fallecido en una plaza de toros española hace ya bastantes años; descanse en paz.
            En cuanto a otros asuntos, mientras la crisis del sistema bancario amenaza la estabilidad política en Italia (no éramos los españoles los únicos que la sufríamos), llega Barack Obama a la base de Torrejón, donde es recibido por el Rey Felipe VI. A pesar del tiroteo de Dallas se materializa dicha visita aunque reducida a una sola jornada por tan trágico suceso (mantiene su agenda en Rota pero no irá a Sevilla), siendo la primera visita a España de un Presidente de EEUU desde hace quince años. Tras ser recibido por el Rey, se entrevistará con Rajoy, quien le pedirá ampliar la relación bilateral entre ambos países, y con Sánchez, Iglesias y Rivera, es decir, con los líderes de los principales partidos políticos españoles. Obama, que considera prioritaria la relación con una España estable, con absoluta corrección diplomática, como debe ser, ha declarado en una entrevista que “sea cual sea el Gobierno, España seguirá siendo un aliado sólido”, que “España ha superado una etapa difícil y la economía está volviendo a crecer”, que “el proyecto europeo se está poniendo a prueba” y “no es momento de complacencia”; que “ninguna nación puede resolver los problemas transnacionales por sí sola”; que “hay que garantizar que la globalización cree empleo y oportunidades para todos”, que “tras las negociaciones, Colombia está a punto de lograr una paz histórica” y que “pedimos al Ejecutivo y a la oposición de Venezuela que abran un diálogo sustancial”. Curiosamente se da la circunstancia de que, mientras Podemos considera la visita de Obama con cierta normalidad y por ello, aunque sea por razones protocolarias, su líder Pablo Iglesias acudirá a la entrevista con él, IU, con su líder Garzón a la cabeza, manifiesta un público rechazo hacia el mandatario norteamericano y su visita a España, llamando a protestar contra ella al considerar que representa “lo peor de las políticas belicistas y de injerencia”. Menos mal que IU, en alianza con Podemos, conforman Unidos Podemos como oferta política en las últimas elecciones, pero, como en otros tantos temas ¿cuáles de las ofertas han de servirnos de referencia para saber a qué atenernos? E Iglesias diciendo que ha sido el “miedo a lo nuevo” el causante de la pérdida de votos en las pasadas elecciones. ¿No será el causante, en todo caso, el rechazo a la nada, a la incongruencia, a la indefinición, a la incertidumbre y a la demagogia populista? Considérenlo ustedes mismos.
Jorge Cremades Sena