lunes, 6 de octubre de 2014

¿OTRO OCTUBRE DE 1934?

                        Probablemente sea algo exagerado que, tal como dice Jorge Fernández Díaz, Ministro de Interior, “Mas y Junqueras nos quieren llevar a otro octubre de 1934”; pero no anda desencaminado, salvando las distancias, en que, como dirían hoy los jóvenes, la están liando parda. Acierta el Ministro cuando dice que “El Presidente de la Generalitat está alimentando la confrontación, la división y la fractura interna de Cataluña”, lo viene haciendo desde hace tiempo y no pasa nada. Y, desde luego, acierta de todas, todas, al afirmar que “pretender que Cataluña se separe de España es un despropósito que va contra la Historia y el sentido común”. Ya lo sabemos y ellos también lo saben. Pero el problema es que, a estas alturas, sobran los diagnósticos, que ellos no escuchan, ni quieren escuchar, y faltan las medidas encaminadas a que, al margen de las aspiraciones de cada quien, sus conductas se ajusten estrictamente a la Ley. El problema no es que tanto Mas como Junqueras, entre otros, prefieran y luchen por el despropósito de esa supuesta Cataluña independiente que atenta contra la Historia y contra el sentido común; el problema es que lo hagan saltándose la legalidad a la torera sin que el Estado de Derecho haga nada por impedirlo cuando es su obligación, desamparando así a todos los ciudadanos decentes. Dice Fernández Díaz que Jordi Pujol le “produjo una decepción extraordinaria” y que no desea mal a nadie “pero todos somos iguales ante la ley”. Totalmente de acuerdo con él, aunque, a la vista está, que no es lo que sucede en España lamentablemente. Ni con Pujol, ni con Mas, ni con tantos y tantos otros que, ante el estupor de la mayoría, hacen lo que les viene en gana. Y, ante tanta permisividad, no extraña que los inversores extranjeros se blinden ya ante la deriva catalana, imponiendo cláusulas ante una posible salida del euro y pidiendo a los bancos sus planes en caso de independencia, pues, si seguimos así, al final puede pasar cualquier cosa.
            Y no pasan más cosas porque Dios no quiere. Ahora resulta que el Banco de España ya alertó en 2007 del fraude de Oleguer Pujol, señalando los movimientos “sospechosos”, pero Hacienda no actuó. Misterios sin resolver, como tantos otros. Ahora resulta que su hermano Jordi Pujol quiere vender su mansión, situada en la zona más exclusiva de Barcelona (producto de su esforzado trabajo meridianamente trasparente, como ya se sabe) y embolsarse nada menos que seis millones de euros si el mercado ruso apuesta por ello. Ahora resulta que el “número dos” de Caja Madrid culpa a la presidencia de las tarjetas opacas, mientras Hacienda investigará las “tarjetas B” en todas las grandes empresas aunque no sean del Ibex. Y ahora resulta que el Gobierno negocia con el PSOE prohibir las tarjetas a los cargos públicos, pretendiendo que esta propuesta de la Ley de Trasparencia se incluya en el pacto por la regeneración. Como ven sólo se actúa cuando el escándalo alcanza dimensiones desproporcionadas y se hace casi siempre tarde y mal, como si hasta ahora nadie supiera nada de nada. Y como es lógico, entretanto, los ingresos en prisión por fraude fiscal suben un 63% desde 2012. Menos mal, ya era hora.
            En cuanto a otros temas importantes, mientras parece ser que los quince grandes de la banca aprobarán los tests de estrés que exige la supervisión europea, España hará frente en 2015 al mayor pago de deuda de toda su Historia, al tener que afrontar el vencimiento de más de 155.000 millones de euros de deuda pública. Algunos estarán pensando que menuda faena que no esté gobernando Podemos ya que, como en su proyecto se contempla el impago de la deuda, nos ahorraríamos un pastizal. ¿O no? Entretanto Rajoy avisa al PP de que se acaban las mayorías y llega la hora de pactar, mientras Luis Ayllón, el Secretario de Estado de Relaciones con Las Cortes, dice que no han “renunciado a consensuar la elección directa de alcaldes”. Y eso que, parece ser que Podemos no se presentará a las elecciones locales, lo suyo es la gran política y no la brega municipal. Lo dicho, lo suyo es el impago de la deuda, entre otras mágicas soluciones. La Iglesia por su parte comienza el Sínodo sobre la familia, un “debate sincero” sobre la familia que puede cambiar la propia Iglesia.
            Fuera de nuestras fronteras, elecciones en Brasil y en Bulgaria. En el país iberoamericano, la actual presidenta Dilma Rousseff, con más del 40% de apoyos espera ganar en segunda vuelta al conservador Neves, segunda fuerza más votada que ha relegado a la socialista Silva a un inoperante tercer lugar. Y en el país europeo, el ex Primer Ministro Boiko Borisov, con un 33´2% de votos gana las elecciones con su partido conservador populista GERB, después de haber dimitido en febrero del año pasado en medio de una ola de protestas sociales. Y en otros lares, mientras en Méjico, las autoridades investigan si los cadáveres hallados en tres fosas en el Estado de Guerrero pertenecen a los estudiantes desaparecidos tras un enfrentamiento con la policía que, al parecer, “los metieron en una fosa y los quemaron vivos”, en Marruecos se desarrolla la cuna de yihadistas españoles ya que el 30% de los terroristas nacionales afiliados al EI procede de Castillejos, un pueblo marroquí situado a sólo nueve kilómetros de Ceuta.
            Y, en cuanto a los deportes se refiere, el Real Madrid arrolla en el Bernabeu al Bilbao, 5-0, con triplete de Cristiano y duplete de Benzema, siendo además el portero bilbaíno el mejor de sus jugadores. Por supuesto felicitar a la selección femenina de baloncesto que ha conseguido una plata histórica al proclamarse subcampeona del mundo tras caer en la final frente a la casi invencible selección de EEUU. Y lamentar el aparatoso accidente de Bianchi, el piloto francés de F1, en Japón que ha estado a punto de costarle la vida, aunque, menos mal, parece que al final está fuera de peligro.

                                               Jorge Cremades Sena