jueves, 13 de octubre de 2016

BADALONA, DESACATO INTOLERABLE



                        En este país, llamado España, de seguir haciendo lo que a cada uno le venga en gana no sé dónde vamos a llegar. Por si no fuera poco inaceptable el proceder de personajes (y personajas, no vaya a ser que se enfaden los y las ultrafeministas) como Artur Mas, Homs, Ortega, Rigau, Forcadell, entre otros independentistas totalitarios, desacatando la legalidad cómo y cuándo les viene en gana prevaliéndose indecentemente de sus cargos públicos, que ejercen con absoluta chulería amenazante contra los ciudadanos y las instituciones del Estado, se une ahora a la lista un nuevo personaje que no tiene desperdicio. Se trata de José Téllez, tercer teniente de alcalde de Badalona, quien, no conforme con desacatar la orden judicial de no abrir el Ayuntamiento durante la Fiesta Nacional del 12 de octubre por ser festivo, desafía además alevosamente a la Justicia rompiendo públicamente en pedazos, en la puerta del consistorio abierta, la orden judicial que lo impedía, mientras un grupo de súbditos suyos, que no ciudadanos, celebraban impunemente tamaña barbaridad democrática con aplausos, pues, en efecto, seis de los diez concejales del Gobierno Municipal (formado por Guanyem Badalona en Comú -donde participan la CUP y Podem-, ERC e ICV), decidieron por su cuenta (no digo “por su cuenta y riesgo” ya que en este país el riesgo es mínimo) abrir el Ayuntamiento a pesar de la resolución judicial. Y para colmo el totalitario edil define el auto judicial como “un golpe de Estado contra la soberanía municipal” y avala su antidemocrática postura porque “ejercemos nuestro derecho a la representación política”. Intolerable, se mire como se mire, lo que, de momento, se sustancia con que un juzgado investiga los hechos (¡menos mal!). Esta es la concepción del Estado de Derecho que tienen estos gobernantes antisistema, olvidando que nadie, absolutamente nadie, está por encima de la Ley, y para poner de manifiesto su sinrazón una ciudadana, más que indignada, le puso en evidencia rompiendo ante el totalitario teniente de alcalde una ordenanza municipal: si vosotros no acatáis las leyes, yo también me permito el lujo de hacerlo. Es decir, la anarquía y el caos más absoluto. Entretanto, otros Ayuntamientos catalanes y alguno vasco se limitaron a abrir sus consistorios como menosprecio a la Fiesta Nacional (esto es jauja) y Podemos (partido de ámbito español), que sí asiste a celebrar la Diada y el Aberri Eguna, se puso de nuevo de parte de los nacionalismos independentistas no sólo en Badalona; su líder, Iglesias, como los líderes nacionalistas e independentistas, rehuyó participar en los actos de celebración del 12-O, incluido el desfile presidido por el Rey y la recepción en el Palacio. Y yo me pregunto: ¿qué hacen los socialistas apoyando semejante gobierno municipal en Badalona entre otros por el estilo? En fin, in-to-le-ra-ble.
            Por cierto, el desfile militar se convirtió en un escaparate político del que se podía extraer determinadas conclusiones y hacer determinadas especulaciones sobre la próxima investidura, al extremo que algunos medios destacan en sus portadas: “Fiesta Nacional en busca de Gobierno”, “Todos los líderes dan por sentado ante el Rey que no habrá elecciones”, “Preludio de investidura”, entre otras portadas parecidas. Lo cierto es que en un ambiente distendido y cordial, como debe ser, vimos a los Hernandos (el popular y el socialista) compartiendo paraguas al lado de Albert Rivera, mientras frente a ellos se saludaban Rajoy y Susana Díaz en presencia de Fernández, quien, reconoce la división del PSOE afirmando “me entienden mejor fuera que dentro”, intentando buscar la mejor forma de que el PSOE se abstenga sin que aumente su hemorragia; por su parte, Rajoy asegura que su diálogo con el Presidente de la Gestora socialista es más fácil, pero, preguntado sobre su investidura, contesta: “lo mejor que puedo hacer es estar callado”. Y en medio de esta especie de conjura de los principales actores de la política española, aprovechando los actos del 12-O (al margen de quienes se autoexcluyeron porque eso de España y su Gobierno les trae al pairo seguramente), contra la repetición de terceras elecciones, el socialista García-Page aseguró tajante “No las habrá” frente al bando socialista del “no” a Rajoy que, como Patxi López, por ejemplo, prefiere que las haya antes de dejar que gobierne Rajoy, seguramente olvidándose de cuando gracias al apoyo desinteresado del PP pudo él gobernar en el País Vasco.
            En cuanto al capítulo de la corrupción, que es casi diario, Horrach ofrece un acuerdo a los contratistas que denuncien a Matas, pues los constructores baleares rechazan reconocer en sede judicial que pagaron comisiones, aunque aceptan colaborar anónimamente, admitiendo que entregaron dinero en Bancaja al tesorero del PP, siendo por ello que el fiscal les ofreció “inmunidad” en presencia de sus abogados a cambio de reconocer en sede judicial que pagaban comisiones. Y en cuanto a otros asuntos cabe citar que España está ya entre los mayores destinos de turismo sexual del mundo; y que Interior encarga la formación policial a una universidad católica. Y entretanto Francia da un portazo a ETA y desmonta uno de los mayores zulos de la banda, hallado a unos 100 kilómetros de París, en el que se escondía un arsenal armamentístico, conteniendo más de 100 pistolas, con el que ETA pretendía forzar un final negociado y fingir el desarme.
            Y en lo que se refiere a asuntos del exterior, mientras el equipo de Clinton acusa a Rusia de ayudar a Trump, Merkel restringe las ayudas sociales a los europeos con lo que Alemania sube a cinco años el mínimo de estancia en el país para dar ayudas a inmigrantes del resto de la UE, en tanto que la amenaza de nuevas elecciones en Grecia acorrala a Syriza, por lo que el partido de Tsipras (el amigo del podemita Iglesias que iba a llevar a los griegos al paraíso) cierra filas para frenar, si puede, el desplome de credibilidad que tiene ante los ciudadanos helenos. Ya ven, es lo que hay más allá de nuestras fronteras.
Jorge Cremades Sena