miércoles, 12 de octubre de 2016

FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA



                        El día de hoy, 12 de octubre, regulado por la Ley 18/1987, conocido también como Día de la Hispanidad y, a lo largo de la Historia, con otros nombres ya caídos en desuso, es la Fiesta Nacional de España, como los demás países tienen su fiesta nacional propia, cuyos respectivos pueblos suelen celebrar con verdadero orgullo. La citada ley 18/1987 dice en su único artículo “se declara Fiesta Nacional de España, a todos los efectos, el día 12 de octubre” y en la exposición de motivos explica que “la fecha elegida, el 12 de octubre, simboliza la efemérides histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los reinos de España en una misma monarquía, inicia un periodo de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos”. En definitiva, como en el resto de países, un día de celebración colectiva y afianzamiento de todo aquello que nos une como proyecto común, partiendo de un acontecimiento histórico de gran relevancia a partir del cual el citado proyecto común comenzó a reconocerse como diferenciador a nivel interno y exterior. Y, sin duda, el descubrimiento de América el 12-10-1492, como dice la exposición de motivos, con todas sus luces y sombras (como tiene el resto de países en los diferentes contextos históricos), junto al resto de acontecimientos que relata (España como uno de los primeros estados nacionales europeos con espíritu integrador de sus pueblos), es de una indiscutida e indiscutible relevancia nacional e internacional de primerísima magnitud. Sin embargo, a diferencia de otros países, en España, políticos y gobernantes populistas y nacionalista-independentistas se empeñan insólitamente en boicotear dicha Fiesta Nacional que convoca a ciudadanos e instituciones democráticas en torno a un pasado, presente y futuro común que debiera estar, como españoles, muy por encima de nuestras diferencias culturales y políticas. Las anunciadas ausencias a los actos convocados de políticos y gobernantes, faltando el respeto a los españoles a los que en conjunto representan, las demagógicas explicaciones malintencionadas e incluso el desprecio a la Ley, son suficientes pruebas de ello, al margen de esperpentos puntuales como que la Justicia tenga que prohibir al Ayuntamiento de Badalona que sus funcionarios trabajen este día como pretendía la alcaldesa o como que Carmena, la alcaldesa de Madrid, cuelgue la Wiphala (bandera de siete colores que utilizan algunas etnias de la cordillera de Los Andes) en vez de colgar, como procede, la bandera de España para celebrar este día. Así, obviamente, con semejantes personajes, no vamos a ninguna parte y los españoles debiéramos tomar buena nota de ellos si pretendemos un futuro esperanzador para nuestros hijos y nietos.
            Y en esta España, tan denigrada por parte de algunos políticos españoles, incapaces de superar democráticamente nuestras diferencias en beneficio del interés común, el Rey, como Jefe de Estado porque así lo decidimos todos los españoles, parece ser que ya ve despejado el camino para la investidura y la pertinente gobernabilidad, pues convoca a los partidos para los días 24 y 25, tras la celebración del Comité Federal del PSOE, sin fecha todavía, mientras que Fernández, el Presidente de la Gestora socialista, empuja a su partido para que evite terceras elecciones y, por ende, investir a Rajoy como Presidente, seguramente el domingo día 30, quien prefiere que se vote antes del 31 para evitar así una investidura “in extremis” a la catalana, por lo que en la sesión intervendría el mismo día que el resto de grupos para acortar los plazos. Y de cara al desenlace final, se especula con que el PSOE se plantea que sólo 11 de sus diputados se abstengan para no bloquear la investidura, lo que, de ser cierto, sería el colmo de la ineptitud política, demostrando ante la ciudadanía su incapacidad de asumir propuestas colectivas, para bien o para mal, pues lo que debiera hacer es optar colectivamente bien por el desbloqueo de la gobernabilidad, bien porque se convoquen terceras elecciones…. Tiempo de sobra ha habido para decidirlo con coraje, valentía y responsabilidad, así como para explicar a la ciudadanía las razones de la decisión tomada, sea la que fuere.
            En cuanto a los procesos de corrupción en curso, cabe destacar que en el caso de las “tarjetas black”, Verdú, uno de los pocos que no hizo uso de ella, declara que le dijo “a Rato que si usaba la tarjeta black saldría en los papeles”, mientras que en el “caso Gürtel” un acusado sostiene “el alcalde me dio un sobre y lo abrí en el baño: había 150.000 euros” relatando cómo el edil de Majadahonda le entregó dinero “B” para una inversión inmobiliaria”. Al final, los presuntos chorizos tendrán lo que se merecen y esperemos que así sea por el bien de todos los ciudadanos.
            Y en asuntos del exterior, mientras Obama anuncia que pisaremos Marte en 2030, Trump anuncia que rompe las “cadenas” que le unen a los republicanos cuando cada vez está más cercana la cita electoral presidencial. Por otro lado, en Francia, Sarkozy sostiene, entre otras cosas, lo siguiente: “soy el dique que impide la expansión de Le Pen”, “la implosión de España sería una catástrofe para España y para Europa ¿a dónde conduce todo esto?”, “la nación sosiega, la frontera apacigua, los lugares con más guerras son los lugares con menos fronteras”, o “si usted tiene vínculos islamistas y consulta sus webs es suficiente para que limitemos su libertad, yo lo llamo principio de precaución”. Por cierto, hablando de yihadismo, dos sirios cambian el debate sobre los refugiados en Alemania al contribuir decisivamente para evitar un atentado en su país de acogida al retener a un compatriota acogido y llamar a la policía para entregárselo ya que pretendía atentar en Alemania… una buena lección para aquellos que demagógicamente hacen discursos generalistas contra los emigrantes presentándolos como nocivos para el país. Y entretanto Samsung pierde nada menos que 15.300 millones por la retirada del Galaxy Note 7, el producto estrella surcoreano que tenía problemas con la batería y se incendiaba por calentamiento, un gran fiasco económico y empresarial sin lugar a dudas.
Jorge Cremades Sena