jueves, 4 de agosto de 2016

ATISBO DE ESPERANZA



                        En efecto, ha bastado que en la reunión entre Rajoy y Rivera hayan decidido abrir un “canal permanente de comunicación” de cara los graves problemas que la sociedad española tiene planteados para que la mayoría de los ciudadanos sensatos de este país puedan albergar un atisbo de esperanza de cara a la gobernabilidad de España. Y eso que Ciudadanos mantiene su abstención que, “per se” sigue siendo insuficiente para garantizar la investidura de Rajoy y poder tener un Gobierno lo antes posible, pero el gesto positivo de Rivera de acordar una nueva fase de colaboración, aunque sea limitada, supone que no está todo perdido, para los españoles, quienes, como dice el Presidente de Extremadura, el socialista Fernández Vara, están “hartos ya de estar hartos” de las actitudes incomprensibles de bloqueo institucional por parte de los principales líderes de los principales partidos políticos. Que Rajoy y Rivera hayan decidido esforzarse en salir de tan nefasto círculo vicioso, que sólo conduce al caos, el desgobierno y el descrédito democrático, por insuficiente que sea de momento, es un hecho positivo que hay que reconocer por parte de todos al margen de las posiciones ideológicas que cada uno tenga. En todo caso, el acuerdo entre PP y Ciudadanos eleva ahora la presión sobre el PSOE, cuyo líder, Pedro Sánchez, sigue instalado en el inmovilismo más absurdo y pide respeto para la decisión del Comité Federal socialista, quedando así como el único responsable del bloqueo, por más que con la boca pequeña se siga jugando a que sí Rivera diera el paso de pasar de la abstención al sí (sumando 169 diputados, más el probable de CC, 170 en total) Sánchez se vería casi obligado a buscar una fórmula, aunque sea pasiva como la de Rivera, que desbloquease la situación, aunque muchos lo consideren como una excusa infantil ya que la abstención de PSOE y C´s, aunque no sea la mejor de las opciones, posibilitaría asimismo la investidura de Rajoy, quien considera que el limitado acuerdo con Rivera es un “primer paso” hacia dicha investidura, mientras Guindos y Garicano, parece ser, ya han mantenido los primeros encuentros de trabajo, en tanto que Moncloa alberga cierto optimismo tras aceptar Rivera un diálogo sobre los Presupuestos y sobre el techo de gasto.
            ¿Y qué hacen Sánchez e Iglesias al respecto? Pues bien, mientras el socialista, que sigue descartando la abstención y cualquier negociación con el PP, celebra cínicamente que “las derechas se pongan de acuerdo” sabiendo que, en todo caso, ya no hay más derechas (PNV y PDC, prefieren apoyar al socialista y no al popular), intentando meterle los dedos en el ojo a Rivera al incluirlo en la derecha, cuando no tuvo reparos en pactar con él tras el 20-D… mientras el socialista pues, sigue así con argumentos pueriles para justificar su recalcitrante bloqueo institucional y a la vez menoscabar a quien lo desbloquee, el comunista líder de Podemos presiona al socialista diciéndole que “debe decidir si quiere gobernar con PP, Podemos o elecciones”, cuando es obvio que permitir una investidura a quien gana las elecciones, por meras razones de responsabilidad, no conlleva obligadamente gobernar con el presidente investido ni muchísimo menos y cuando no tuvo reparos en rechazar la investidura de Sánchez, a quien ahora se presta a apoyar para ver si se estrella definitivamente, incluso con despiadados ataques al PSOE y acusaciones intolerables como la mención a la “cal viva” y otros indecentes improperios que para cualquier socialista debiera ser suficiente motivo como para no ir con él ni a la vuelta de la esquina, además de la incompatibilidad con la socialdemocracia del ideario comunista marxista-leninista en que se inspira Unidos Podemos. No en vano, muchos socialistas temen que Sánchez pueda estar pensando, si Rajoy fracasa (y algunos creen que, entre otras cosas, a ello se debe su empecinamiento), en volver a protagonizar un nuevo esperpento de investidura, en este caso con el apoyo de los podemitas y de los independentistas totalitarios tanto de izquierdas como de derechas, ya que semejante melé, superaría matemáticamente los 170 votos en contra de PP, Ciudadanos y Coalición Canaria. En fin, todo se andará.
            En cuanto a otros asuntos cabe destacar que la compra de viviendas en España sigue su recuperación y alcanza ya los máximos de 2010; y que Convergéncia maniobra para formar grupo parlamentario con ERC en el Congreso, aunque sus socios independentistas de izquierda parece que no están muy por la labor, ya que el objetivo de hundir y “sorpasar” a CDC está más que cumplido tras prestarse Artur Mas como el tonto útil y superarle su sucesor Puigdemont en dicho papel. Y es que cuando un partido político o un pueblo yerra en la elección de sus líderes o gobernantes acaban pagando muy caras las consecuencias. Que le pregunten al Partido Republicano estadounidense, en cuyo seno ya arrecian las críticas contra Trump y su equivocada y disparatada estrategia asi como sus desplantes que están sumiendo a los republicanos en una verdadera crisis y algunos hasta buscan ya incapacitar al desnortado Donald. Y si no, que le pregunten a los venezolanos en su conjunto que ahora mayoritariamente quieren deshacerse de Maduro, quien deja sin fondos a la Asamblea legislativa (mayoritariamente opositora y contraria a sus despropósitos y tendencias totalitarias) para asfixiar a la oposición, primer objetivo de cualquier dictador o aficionado a serlo.  En fin, como para andar frivolizando o bromeando con determinados asuntos.
Jorge Cremades Sena