miércoles, 10 de agosto de 2016

AVANCE POSITIVO



                        De avance positivo ha calificado el PP la propuesta hecha por Rivera para sentarse a negociar incluso el “sí” a la investidura que, con el voto de CC, sumaría 170 escaños a favor de la misma y la dejaría a un paso de la mayoría absoluta. En definitiva, se trata de seis condiciones tendentes a la “regeneración democrática”, que habría de aceptar Rajoy como paso previo a obtener el voto positivo de Ciudadanos. Son las siguientes: sacar de la política a los imputados por corrupción, eliminar los aforamientos, no indultar a los corruptos, limitar los mandatos, una nueva Ley Electoral y crear una comisión parlamentaria que investigue el “caso Bárcenas”, además de la exigencia previa de fijar “fecha y hora” para la sesión de investidura, a la que, obviamente, Rivera abre la puerta. Son las exigencias de Ciudadanos para sentarse a negociar el “sí”. Un gesto de responsabilidad claramente positivo por parte de Rivera, que inicia así su razonable giro hacia el “sí” a Rajoy por meras cuestiones de responsabilidad política ante el manifiesto bloqueo de gobernabilidad existente. Cierto que Rajoy necesitará la complicidad del PSOE o del PNV, que ambos le niegan, para llegar a ser Presidente, dado que sería ocioso contar con Unidos Podemos, Bildu, ERC o incluso PDC, que andan por otra galaxia política; pero no es menos cierto que bloquear una investidura apoyada por 170 escaños, cuando no hay alternativa viable y mejor, sería bastante irresponsable y difícil de explicar, especialmente para el PSOE (el electorado del PNV lo entendería mejor), ya que buena parte de su electorado e incluso de sus militantes no entenderían que la alternativa al inmovilismo del “no” a sentarse a negociar y ni siquiera a dialogar con el candidato popular les abocaría inevitablemente a esos terceros comicios que los dirigentes socialistas, como los del resto de los partidos, reconocen como la peor de todas las soluciones. Guste o no, se intente difuminar o no, es obvio que el responsable gesto de Rivera descarga toda la presión al PSOE para que se abstenga, total o parcialmente, o utilice cualquier otra fórmula que no eche por tierra el éxito de la investidura. Sánchez cada vez se queda más solo y con menos argumentos en su bloqueo, mientras desde Unidos Podemos, Iglesias, casi desaparecido en combate desde las últimas elecciones, insiste en que “sigue siendo posible una alternativa” a esos 170 previsibles escaños de PP, C´s y CC…. Es cierto, los 180 escaños restantes son diez más, matemáticamente hablando, pero no lo son hablando políticamente, ya que mezclar churras con merinas, además de resultar indeseable y casi incompatible, puede llegar incluso a ser peligroso, especialmente para quienes, como partidos democráticos serios, que son alternativa democrática y aspiran a gobernar, no piensan ni debieran pensar que para conseguir sus objetivos cuanto peor mejor.
            Y en el exterior, mientras la Unión Africana prohíbe la ablación en todo el continente (ya es hora de que a nivel internacional se pongan de acuerdo y pongan todos los medios para erradicar definitivamente estas aberraciones intolerables e inadmisibles), Putin y Erdogan acuerdan en San Petersburgo acercar posiciones para tratar de normalizar las relaciones bilaterales, que están congeladas desde el derribo de un avión ruso por Turquía en noviembre, aunque Siria sigue siendo el problema que más les divide. Por su parte Trump fracasa en su intento de contener deserciones en las filas republicanas y no calma el recelo de militares y expertos en seguridad, mientras “incendia” la campaña insinuando que se usen armas contra Clinton (¡menudo impresentable!).
            En cuanto a los deportes se refiere, mientras el Real Madrid se proclama supercampeón de Europa tras derrotar al Sevilla por 3-2 en la prórroga durante la final de la Supercopa celebrada en Noruega, Gasol y los suyos se complican el camino al cosechar una segunda derrota contra Brasil, 65-66, Belmonte se reivindica en 200 mariposa, Nadal gana y Muguruza dice adiós a Río.      
Jorge Cremades Sena