martes, 2 de agosto de 2016

OBEDECERÉ… PERO AL PARLAMENT



                        Como era de esperar (es lo mínimo que se puede hacer) el Tribunal Constitucional suspende la vía independentista del Parlament de Catalunya y se plantea por primera vez la vía penal contra Forcadell, la presidenta del mismo. Y suspende el plan secesionista, aprobado la semana pasada, por unanimidad, sin un atisbo de duda, en tanto que da a la Presidenta 20 días para que alegue lo que considere oportuno antes de determinar las sanciones. Hasta aquí, todo normal, aunque algunos no entendamos que el Alto Tribunal no abra por el momento la vía penal contra Forcadell y sólo se limite a suspender la hoja de ruta de la desconexión, entendiendo, no obstante, que razones jurídicas habrá para ello, pues a juicio de muchos, estamos ante un intolerable desacato soberanista al TC que debiera ser cortado de raíz lo antes posible. Son tantas las desobediencias a los tribunales, tantos los desafíos totalitarios y tantas las afrentas y atropellos a los derechos de los españoles por parte de los independentistas catalanes, pretendiendo socavar incluso su soberanía, que cualquier medida, por razonada que sea (si es que lo es) nos parece tibia y poco contundente frente al descaro de quienes, estando obligados a defender y respetar la legalidad vigente, se permiten alardear no sólo de atropellarla sino además de incitar públicamente desde las mismísimas instituciones a que otros lo hagan rozando en muchas ocasiones un llamamiento a la rebelión. Y, acostumbrados a estos posicionamientos fascistas, para nada extraña que, tras la exquisita y tímida decisión del TC, las fuerzas independentistas, con Puigdemont a la cabeza, además de la CUP y ERC, hayan salido inmediatamente llamando al desacato y a la movilización en caso de que actúe la Fiscalía del Estado. En efecto, el mismísimo President de la Generalitat, en un gesto de chulería totalitaria y matona, se declara en rebeldía pocas horas después de que el TC le advirtiera de su “responsabilidad penal” afirmando “obedeceré, ya lo creo, pero al Parlament”, que, siendo creado (como la mismísima Generalitat que él preside) al abrigo de la Constitución, que lo legitima, carece de competencias para determinadas cosas y, por supuesto, para independizarse unilateralmente de España. Obviamente, semejantes desafíos indecentes, alejan la posibilidad de que Convergència (o como se llamen ahora) tenga grupo parlamentario propio en el Congreso tras vetarlo ayer el PP en el Senado, pues ya sólo faltaba que, como premio por su intolerable comportamiento, se jugara a favor de ellos cuando los propios electores catalanes no se lo han otorgado. Pero, seguro que por esto se sentirán agraviados, mientras algunos ilusos defenderán que hay que dialogar con ellos y convencerles de que regresen a la cordura democrática.
            Y en medio de este berenjenal catalán, que hay que arrancar de raíz simplemente aplicando la ley y los recursos del Estado, prosigue el intento de llegar a un acuerdo de gobernabilidad en España, a la que la UE sancionará con 6.100 millones si finalmente no hay pactos, pues el Gobierno ve “imparable” la multa de 5.000 millones y la congelación de 1.100 millones en fondos si se llega al 15 de octubre sin Presupuestos y se echan por tierra las previsiones comprometidas, incluyendo el castigo la vuelta de los “hombres de negro”. Entretanto, Rajoy pedirá hoy mismo a Sánchez, quien de momento no negociará su investidura, que acepte una mesa de negociación para resolver estos asuntos, mientras los políticos ven al Rey más preocupado que nunca por la falta de Gobierno (no es para menos) y hay división en el “núcleo duro” socialista sobre la posibilidad de que el líder del PSOE se presente como alternativa.
            En cuanto a otros asuntos se refiere, cabe citar que Feijóo adelanta las elecciones gallegas al 25 de septiembre para que coincidan con las vascas; que el PP confirma al ministro Alonso como candidato a lendakari; que la playa de Benidorm es vigilada por drones; que en julio han muerto en las carreteras 124 personas, once más que el julio de 2015, convirtiéndose en el julio más trágico en cinco años; que Echenique culpa a su asistente de que no se pagara la Seguridad Social y se muestra amnésico al decir “no lo tengo todo apuntadito en un papel”; que los lazos entre Trump y Putin rompen con la política exterior de EEUU, pues el republicano hasta abre la puerta a reconocer la anexión de Crimea por parte de Rusia; y que los científicos han descubierto 17 variantes genéticas que desembocan en una depresión.   
Jorge Cremades Sena