domingo, 10 de agosto de 2014

DE NUEVO IRAK

                        Después de tres años de la retirada de las tropas norteamericanas de Irak Obama bombardea de nuevo el territorio iraquí. En efecto, aviones de EEUU atacan objetivos yihadistas en el norte del país. Es la primera operación militar de EEUU en Irak desde 2011, con el resultado de 45 yihadistas muertos, y, según las declaraciones del presidente norteamericano, no será la última operación ya que el problema del levantamiento yihadista “no se puede resolver en unas semanas”. Por tanto, el asunto va para largo y Obama lo justifica como prevención de un “genocidio” y como protección de minorías religiosas acosadas por los radicales islamistas, afirmando tras el ataque que “no vamos a dejar que los yihadistas creen un Califato en Siria e Irak”. Más bien cabría decir que no consentirán que lo consoliden, pues, lo que se dice crearlo, ya lo han creado en terrenos sirios e iraquíes, desestabilizando más aún la ya desestabilizada región. Entretanto, tras la estela del bombardeo, los kurdos emprenden una ofensiva contra los yihadistas del Estado Islámico, recién autoproclamado Califato, confirmando además la llegada de nuevo armamento para hacerles frente pero sin detallar la procedencia del mismo. Y mientras, Obama reitera la denuncia del citado “genocidio” contra los yazidíes, un pueblo al que el nuevo estado islámico tiene en el punto de mira por considerarlo “adorador del diablo”. Como ven, los diablos campan sueltos a sus anchas y la yihad o guerra santa avanza, no sólo en Oriente Próximo, demostrando su intransigencia e intolerancia infinitas y usando incluso como esclavas sexuales a las mujeres que recluta en otros países, como en España, para ser enviadas a las zonas de conflicto. Y mientras, la niña yihadista detenida hace días junto a otra joven ya mayor de edad, justo cuando se disponían a partir a las zonas de conflicto, sin chat ni velo integral inicia en España un programa de reeducación, única forma de arrancarle los diablos de su mente, que es donde realmente están.
            En cuanto al escándalo de los Pujol, sigue avanzando la investigación. La juez le reclama el testamento de su padre (que desconocía hasta la propia hermana del ex president) y pide a Andorra y Suiza los datos bancarios de la familia, mientras Hacienda le cita para que le dé explicaciones y ERC, desmarcándose hábilmente del tema, le insta a que comparezca para darlas en el Parlament, en sintonía con la oposición en su conjunto. Crudo lo tienen los Pujol a pesar de que Mas, que manejó más de 2.000 millones de obra pública a las órdenes del patriarca, no diga ni esta boca es mía y lo circunscriba todo a un mero asunto familiar. Por lo demás, mientras la banca europea está alerta por el empecinamiento independentista catalán, manejando informes sobre el “boicot popular” y la “fuga de depósitos” que sufrirían las entidades de Cataluña y temiendo el colapso financiero por la falta de crédito, Vargas Llosa afirma rotundo que “no hay una mayoría de catalanes que quiera separarse”. No lo sé, pero, en todo caso, y según las encuestas, de ser mayoría, se trataría de una mayoría claramente insuficiente para apostar sólidamente por un independentismo aunque éste, como en Escocia, fuese legal y posible desde el punto de vista constitucional. ¿Dónde quedarían los derechos de la inmensa mayoría de los españoles y de la mitad de los españoles catalanes?
Entretanto el Banco de España, que cede soberanía al BCE, mantiene sus estructuras, pues la reestructuración del sector financiero le ha pasado de largo. Y, hablando de financiaciones, Rajoy descarta, en pleno guirigay soberanista, la reforma de la financiación autonómica: “Ahora no es posible cambiar la financiación autonómica”, dice rotundo tras la Audiencia con el Rey en Mallorca. A buen entendedor con pocas palabras basta y, obviamente, pensará Rajoy, en tiempos de tribulación no hacer mudanza.
            En todo caso, sobre las posibles mudanzas, nada mejor que ir pulsando la opinión de los españoles, quienes, en definitiva, deciden al final cuales debieran aplicarse y quienes deben hacerlo. Al menos que, cuando llegue el momento de decidir, no les pille de sorpresa a los candidatos. Y hoy por hoy, según la encuesta de Metroscopia, hay una mayoría de ciudadanos que ve en Podemos un verdadero cambio pero no una alternativa real de gobierno, aunque quedaría catapultada como tercera fuerza política con el 10% de los votos, igual resultado que la encuesta de hace dos meses de NCReport, que ahora sostiene que, en todo caso, sólo el 18´7% de los españoles quiere que Podemos llegue al Gobierno, que menos de la mitad de los votantes conoce su programa (yo diría que el suyo y el de los demás partidos) y apenas un tercio de los encuestado defiende las recetas que propone. Se entiende que la portavoz de Podemos, Carolina Bescansa, diga que “estamos condenados a entendernos y crear una mayoría política”, refiriéndose a “todos los que están contra la política de recortes, contra seguir a pies juntillas a la Troika y contra la impunidad de los corruptos”. Es decir, contra la UE, la globalización y las corrientes económicas que practican los países más desarrollados del mundo, para apuntarnos a una autarquía que nos llevaría inevitablemente, en caso de ser viable, a la miseria y la ruina, eso sí, muy repartida entre todos, salvo la parte del león reservada a la “casta” dirigente, amparada por el control de la libertad y la información, como ha sucedido y sucede en determinados modelos de estados presentes y pasados. Parece más factible que la alternativa, cuando toque, como en el resto de países desarrollados y de mayor bienestar social (a pesar de todas las dificultades), se estructure en torno al nuevo PSOE, regenerado y renovado con Sánchez (si es que va en serio) que, según un sondeo de Metroscopia, remonta en intención de voto hasta conseguir un empate técnico con el PP (32´3% para populares y 31´7% para socialistas) y que los demás (IU con el 4´9%, UPyD con el 3´3%, en caso de que se confirmaran dichos resultados) concierten con cualquiera de ellos una gobernabilidad tranquila, viable y sin aventuras que sólo conducen al caos. A pesar del varapalo al bipartidismo, entre todos los demás partidos ni siquiera suman los apoyos de cualquiera de los partidos que han gobernado y liderado el periodo democrático con todas sus luces, que son muchas, y con todas sus sombras, que también las hay.
            Y en el asunto de la epidemia de ébola, lamentar el fallecimiento de la hermana Chantal en Monrovia. El problema es bastante serio y la OMS ha declarado la emergencia mundial y, como en otros países, en España se han activado todos los protocolos de seguridad en puertos y aeropuertos para prevenir contagios del virus, en tanto que en los países afectados, como en Sierra Leona, los enfermos evitan los hospitales ante el miedo a contagiarse. Aquí, los médicos ya disponen del “suero milagroso” estadounidense para tratar al sacerdote ingresado en el Carlos III. Cada uno afronta el problemón con los medios a su alcance y, por supuesto, con sus diferentes formas de entender la vida, como quienes, a pesar de las carencias, deciden voluntariamente hacerle cara con valentía extrema, como el agustino José Luis Garayuna, dedicado como tantos otros a ayudar a los más necesitados, que dice desde Sierra Leona: “Me sentiría un traidor si abandonara por el ébola”. Para que algunos, en caso de que se contagiara como sucedió a Miguel Pajares, critiquen de forma indecente su hipotética repatriación para ser atendido o escatimen en gastos para conseguirlo.
            Y, para finalizar, ya que estamos refiriéndonos a determinadas miserias humanas (y no precisamente a las económicas), tres asuntos repugnantes. El primero, la corrupción de los cursos de formación en Andalucía, destapado a raíz de la denuncia de una deuda de sólo 50 euros (bendita denuncia) interpuesta por una docente, poniendo al descubierto una trama corrupta de cuidado que llega, de momento, hasta la imputación del ex consejero Ojeda, cuyas empresas, muchas de ellas sin actividad, recibieron, en sólo cuatro años, nada menos que 48´5 millones. El segundo el salvaje homicidio de la arqueóloga y directora del museo de Nerja a manos de su novio, quien, tras haberle dado 20 cuchilladas salvajes, tiene el cinismo de manifestar que lo ha hecho en “defensa propia”. Y el tercero, aunque acaba con final parcialmente feliz, el salvaje comportamiento de la dictadura argentina, como el de las demás dictaduras, que ha tenido, entre otras, a la presidenta de la asociación Abuelas de la Plaza de Mayo durante 36 años, buscando a su nieto, desde el instante en que los militares asesinaron a su hija e hicieron desaparecer a él; casi cuatro décadas de angustia y desesperación que finalizan con el reencuentro entrañable entre nieto y abuela, desgraciadamente otras abuelas tendrán que seguir indagando dónde llevaron a sus nietos, tras haber asesinado a sus hijos.


                                                Jorge Cremades Sena