martes, 5 de agosto de 2014

TODOS BAJAN, MENOS PODEMOS Y ERC

                        Es lo que refleja el último barómetro del CIS. En caso de haber elecciones ahora el PP las ganaría con el 30% de votos (frente al 31´9% del barómetro anterior), incrementando su ventaja frente a un PSOE, que se hunde con el 21´2% (frente al 26´2% anterior). Los dos principales partidos, que han protagonizado el bipartidismo a lo largo de todo el periodo democrático, pierden apoyos, aunque, en buena lid hay que decir que la encuesta se hizo antes de saber que, por una parte, el paro se coloca por primera vez por debajo del existente cuando el PP llegó al gobierno, y, por otra, el modo de resolver el PSOE sus problemas internos tras la dimisión de Rubalcaba y la incertidumbre sobre quién sería su nuevo líder. En todo caso, salvo Podemos que se estrenaría como tercera fuerza política con el 15´3% de apoyos y ERC que obtendría un 3´3% (frente al 3% anterior), el resto de partidos bajarían en apoyos, excepto CiU que se mantendría en su 3%, pero siendo superada por ERC, teniendo además en cuenta que cuando se hizo la encuesta no había confesado Pujol su deplorable comportamiento siendo president. En todo caso, tanto IU con el 8´2% (frente al 10´9% anterior), como UPyD con el 5´9% (frente al 8´9% anterior) sufrirían una hemorragia de votos que iría a parar a Podemos, el gran beneficiario, convertido en el principal aliado involuntario del PP al provocar la atomización de la izquierda, sus verdaderos contrincantes electorales. Este es el panorama electoral que nos dibuja el CIS que concluye, en cuanto a los principales problemas que sienten los españoles, que sigue a la cabeza el paro (para el 77%), seguida por la corrupción y el fraude (para el 41´5%), las cuestiones de índole económica (para el 28%), los políticos, partidos y la política (para el 26´4%) y, ya a gran distancia, la sanidad (para el 11´3%). En su conjunto es obvia la desafección y la desconfianza de los ciudadanos hacia la política y los políticos. Un problemón que, o resolvemos lo antes posible, o puede llevarnos a situaciones de ingobernabilidad indeseables.
            Y no es para menos. El comportamiento de buena parte de nuestros políticos y gobernantes deja bastante que desear. Sus comportamientos delictivos, sus incoherencias, sus conductas deshonestas, sus ocurrencias y despropósitos y en muchos casos sus incompetencias provocan el rechazo y la desconfianza a los mismos, sean del partido que sean, casi a diario. Baste sólo seguir estos días el escándalo de moda, el del clan Pujol, como podría ser cualquier otro de cualquier otro partido, para constatar la indecencia de estos personajes, lamentablemente más abundantes de lo deseado. A todo lo ya conocido, resulta que Oleguer Pujol, con 39 cargos en 18 empresas y toda una vida de lujo y ostentación, como sus hermanos, incluidas fabulosas mansiones, sólo declara en España dos pisos de 60 y 30 metros cuadrados por valor de 50.000 euros. ¿Puede tolerarse tanta desvergüenza? Entretanto la fundación de su papá (así debe ser en el curriculum de cualquier mecenas y persona importante que se precie) tenía como objetivo los comportamientos éticos y para ello la Generalitat aportó unos 150.000 euros, aunque ahora el centro de estudios haya suspendido sus actos públicos, pues sería el colmo que, conocidas parte de sus deshonestidades, encima nos quisiera dar clases de ética como cuando sus comportamientos estaban ocultos. Además, seguramente por contagio o porque la corrupción es directamente proporcional al poder ejercido a lo largo del tiempo, el portavoz de ERC y alcalde de Vilaplana, es imputado por malversación. Obviamente es incomparable, por la razón anterior, con el caso del fraude de formación en Andalucía, en el que a los ya detenidos se suma el ex consejero Ángel Ojeda que recibió 48 millones para cursos. Como ven, todo en la citada proporción debida.
            Y por si no fuera poco la corrupción política, la empresarial y la sindical no se queda corta. Curiosamente Jenaro García, el de Gowes, se libra de la cárcel tras pagar 600.000 euros de fianza con sus fondos de Luxemburgo, a diferencia de su auditor Díaz Villanueva que, horas antes de ingresar en prisión dice que “Gowes ganó hasta 600 millones alterando las reglas del mercado”, que “la mujer de Jenaro ha movido ahora todos los fondos en Sudamérica sin problemas” y que él no es “el único auditor” pero “me toca ser el cabeza de turco”, concluye. Sin comentarios.
            Entretanto, mientras España suspende cautelarmente la venta de armas a Israel, ya era hora, tras cuatro semanas de ofensiva en Gaza, son detenidas en España dos jóvenes de 14 y 19 años, reclutadas por la yihad y el Gobierno español es condenado por la ONU por no asistir a una maltratada, mientras en lo que va de año ya han sido asesinadas por violencia de género casi cuarenta mujeres. Otras noticias a destacar: desgraciadamente el ébola hace mella en un español, se trata de un sacerdote toledano, misionero en Liberia que confía en que “España flete un avión para volver”, es lo menos que se puede hacer por este tipo de personas, ejemplo ante tanto sinvergüenza como los citados anteriormente; el Gobierno piensa introducir la elección directa de alcalde en las elecciones de 2015, aunque negociará en septiembre con la oposición; y los “ertzainas” quedan obligados a usar primero el euskera en sus intervenciones.
            Y con todo este panorama tan preocupante, Europa, en la conmemoración del centenario de la primera guerra mundial, alerta de la amenaza para la paz de los nacionalismos que, como entonces, sobrevuela por demasiados rincones del mapa europeo. No está nada mal recordar el horror de aquella Gran Guerra, sobre todo para no repetir los errores cometidos por nuestros antepasados recientes.

                                                Jorge Cremades Sena