jueves, 21 de agosto de 2014

LEY ELECTORAL EN EL PUNTO DE MIRA

                        Sin lugar a dudas una de las cuestiones que, antes o después, debieran abordarse con absoluta normalidad es nuestra actual Ley Electoral. Desde distintos flancos se ha venido criticando, entre otras cuestiones, por el mejor trato dado a las opciones nacionalistas que superan en escaños con muchos menos votos a opciones no mayoritarias que se presentan a nivel nacional, generando un agravio comparativo en formaciones como IU, UPyD y, supongo, ahora Podemos, frente a opciones como CiU, PNV, Bildu, etc. También por los cambalaches y componendas que, especialmente a nivel local, vienen haciendo las diversos partidos a la hora de gobernar los municipios (traiciones, transfuguismo, acuerdos anti-natura, etc), prostituyendo al final el sentir mayoritario de los votantes. Y así sucesivamente una serie de desajustes que aconsejan, por el bien de la representatividad democrática, una reforma electoral. Una reforma que, de una parte, vienen reclamando los partidos minoritarios nacionales y, de otra, también lo proponen los partidos mayoritarios. Sin embargo entre todos no son capaces de ponerse de acuerdo para que el resultado final sea satisfactorio y consensuado. Es más, al contrario. Ahora Rajoy está decidido a cambiar parcialmente la Ley Electoral ya que, al parecer, afectará sólo a las elecciones locales, en el sentido de que el candidato más votado sea el alcalde. Obviamente es insuficiente, aunque no está mal en principio ya que evitaría que, entre todos los candidatos que se presentan, el pueblo soporte como alcalde no ya al segundo, sino al tercero o cuarto de sus preferidos. La oposición se niega a intentar el consenso al respecto que propone el PP para septiembre. Sánchez dice que no negociará con Rajoy porque “sólo busca una elección: la del PP”. Rajoy se dispone a aprobarla en solitario si no hay acuerdo. En fin, ya está el circo montado para inaugurar el otoño. Y las municipales a la vuelta de la esquina.
            Y para circo, si no fuera por lo dramático, sigue acaparando nuestra atención durante el verano la corrupción que no cesa. En el asunto de los cursos de formación, algunos de los afectados por el fraude mantienen que les enviaban “a Ceuta días sueltos para jornadas de cuatro horas por cinco euros” o que les ofrecían “un trabajo de peluquero por seis meses…sin cobrar”, en tanto que Ojeda, convertido en factótum del asunto, recibía veinte millones para organizar cursos de lectura de prensa, internet, cine subtitulado o visitas al zoo…. La Junta, por su parte, promocionó la empresa de Ojeda incluso cuando la investigación del asunto ya estaba en marcha, mientras que Viera, ex consejero imputado en el caso de los ERE afirma que Sánchez le apoya y niega toda responsabilidad en los hechos, pero admite que el sistema “era, es y será perfeccionable y mejorable” y que todos los gestores creían que trabajaban “desde el punto de vista legal”. Obviedad indiscutible en lo primero, nada ni nadie es perfecto y por tanto todo es mejorable; pero inadmisible lo segundo ya que no es cuestión de creer o no creer, menos si eres gobernante, sino de aplicar la legalidad, que hay que conocer, y los principios de transparencia, objetividad, etc que hay que tener, lo que no sólo les conduciría al reproche jurídico, que es lo que se investiga, sino también al reproche social, bien por chorizos, bien por ineptos, bien por ambas cosas. Esta es la cuestión, lo demás son tapujos. 
            Y en el otro asunto de corrupción, mezclado con el pulso soberanista por pura intencionalidad de sus protagonistas, al circo tragicómico se añade el esperpento. Mientras Pujol consuma su argucia legal en Andorra presentando una querella contra el filtrador de su cuentas con la intención de anular las pruebas, su partido, creado por él y por tanto suyo en estricto sentido de posesión, le sugiere tímidamente que tenga a bien presentar su “baja voluntaria”, en tanto que la ex novia de su hijo insiste en que la Oficina Antifraude de Catalunya no supo investigar el asunto en su momento. Desde el entorno más estrecho de los Pujol lo tienen claro: “en Convergencia se rebelan los traidores pero lo pagarán” tachando de “mezquina” a la portavoz de CDC por abrir la puerta a la petición de baja voluntaria, mientras que CiU, obviamente obligada por las circunstancias intolerables, se distancia de su fundador pretendiendo quitarse las pulgas de encima, forzándole (ahora sí) a que vaya al Parlament y salve la ilegal consulta prevista. Eso sí, todo de forma exquisita, mediante el envío de un emisario por parte de Mas a la casa de Pujol (que, por cierto, devuelve la medalla de Barcelona) para convencerle de que comparezca, en tanto que Mas promete a ERC, CUP e ICV que celebrará el 9-N. Al final, todo por la patria (perdón, por la causa), mientras el empresario del 3% manifiesta que “es obvio que Mas estaba al tanto de las comisiones por obras”. ¿Qué piensan ustedes al respecto? Y todo este esperpento a poco tiempo de una nueva Diada, manipulada en los últimos tiempos, que, según algunos, genera incertidumbres a pesar de los esfuerzos de CiU y ERC por movilizar masivamente a los catalanes con el nuevo objetivo, entre los ya conocidos, de tapar los escándalos de los Pujol, cuyo patriarca, por cierto, aún no ha devuelto a la Generalitat la oficina de ex president pese al escándalo que ha generado.
            Tampoco bajan las aguas mansas en otros partidos. Una dirigente de Vox, Cristina Seguí, acusa al presidente del partido, González Quirós, de lucrarse del mismo por haberle facturado 58.000 euros y colocar a su hijo. Una ex consejera, Aina Castillo, acusa a Matas de amañar una obra de 630 millones de euros, confesando que manipuló el concurso del mayor hospital de Baleares. Y en UPyD saltan chispas por la propuesta de Sosa Wagner de ir con Ciutadans en las elecciones, la diputada Irene Lozano le pide explicaciones públicamente por tamaña osadía que ha generado una crisis inesperada. Estoy convencido de que en lo de Vox, algunos se habrán echado a reír a carcajadas (una broma ante lo que ellos tienen encima), aunque, considerando que son principiantes habrán concluido que no está nada mal; de que, en lo de Matas, habrán pensado que nada nuevo bajo el sol, suma y sigue; y, en lo de UPyD, que la avaricia rompe el saco, pocos y mal avenidos.
            Entretanto, España se financia al interés más bajo de su historia, la construcción se dispara un 34% en el segundo trimestre y casi dos millones de trabajadores son ya autónomos, muchos surgidos al abrigo de la tarifa plana de 50 euros mensuales. Tres buenas noticias sin lugar a dudas; basta saber si somos capaces de reducir la deuda pública, si el incremento en la construcción tiene perspectivas de consolidarse, así como los autónomos, de cara al futuro. Por otra parte, mientras el Supremo avala la Ley Wert, Sánchez impulsará un debate sobre cambios en la Constitución; aunque no sabemos en qué sentido pretende Sánchez hacer dichos cambios, si sabemos que la decisión del Supremo obliga definitivamente a que las CCAA, entre ellas Cataluña y Andalucía, apliquen la ley educativa este próximo curso y se desvanezca en todo caso el desmadre educativo existente. Y dos noticias malas: las detenciones de menores por agresión sexual aumenta un 30%, la primera; y un hombre se suicida en Zaragoza por una deuda de amor tras estar veinte horas atrincherado, la segunda.
            En el extranjero, mientras la cuarentena por el ébola está provocando caos y violencia en Liberia, la presidenta de Médicos sin Fronteras, Joanne Liu, dice, con razón, que “el ébola no se puede controlar cerrando las fronteras” y que la solución pasa por “acrecentar los medios en el terreno”. Una obviedad aplicable a otros tantos asuntos que afectan a los países subdesarrollados, como, por ejemplo, la emigración masiva huyendo del hambre, la miseria y las enfermedades. Por cierto, Marruecos ha decidido acabar con el monte Gurugú como estancia obligada de los subsaharianos en su periplo hacia Europa, y, a falta de otras ocurrencias, la policía marroquí ha prendido fuego a dichos asentamientos para frenar los saltos a la valla de Melilla. ¿No sería más razonable vigilar las fronteras meridionales de Marruecos? Bueno, además de aplicar en los países de origen lo que Liu propone para erradicar el ébola.
            Y, hablando de erradicar asuntos indeseables, mientras la violencia racial persiste en Misuri a pesar del despliegue de soldados (agravado por la muerte de otro afroamericano), Obama está decidido a erradicar la barbarie del Estado Islámico, que ha propagado su sanguinaria conducta publicando la decapitación del periodista norteamericano James Foley, conmocionando al mundo entero. EEUU intensifica los bombardeos tras esta salvajada televisada y Cameron suspende sus vacaciones regresando a Reino Unido ante el riesgo de una conexión británica del yihadismo (el siniestro verdugo encapuchado hablaba con acento británico), mientras Hollande pide una cumbre internacional. Obama promete que será “implacable” y que no cederá a la crueldad manifiesta de semejantes sujetos. ¡Cuándo se va a conjurar la Comunidad Internacional contra tanta salvajada!
            Y, entretanto, mientras Hamás suspende la tregua con Israel y se reanudan los ataques en la franja de Gaza, cerca de 40 civiles mueren en un día y más de 400.000 personas son desplazadas en Ucrania, generando una verdadera crisis humanitaria, ante la decisión de las tropas ucranianas de lanzar una gran ofensiva en la que se combate ya en las calles de los principales bastiones prorrusos. Los nacionalismos, que ponen los territorios por delante de las personas, suelen generar estas tragedias.
            Finalizo felicitando a Duane da Rocha por conquistar un oro en los 200-espalda en los Europeos de natación. En cuanto al fútbol se refiere, el Atlético empata 1-1 con el Madrid, que se adelantó con un gol de James en su estreno en el Bernabeu, dejando la suerte de la Supercopa de España para la vuelta en el Calderón. Suerte a ambos y que gane el mejor.

                                                Jorge Cremades Sena