lunes, 4 de agosto de 2014

ULTRAJE MORAL Y ACTO CRIMINAL

                        Así ha calificado Ban Ki-moon, el Secretario General de las Naciones Unidas, el tercer ataque de Israel a una nueva escuela que la ONU usaba como refugio en Gaza, provocando al menos diez muertes de civiles inocentes que se suman a los centenares de muertos a causa del último estallido bélico palestino-israelí. “Es un ultraje moral y un acto criminal” ha dicho tajante, subrayando que al ejército israelí se le había informado repetidamente de la ubicación de dichas instalaciones. No le falta razón al diplomático surcoreano. Ni a él, ni al gobierno de EEUU que se declara “horrorizado”, ni a los mandatarios de la UE que reclaman el fin “inmediato” de la “intolerable” violencia en Gaza, ni a tantos y tantos gobernantes de otros países que denuncian el horror, aunque, algunos de ellos se posicionen a favor de uno u otro bando y carguen las tientas sobre los derechos que esgrimen cada uno de ellos para dar cierta justificación a lo injustificable. Pues claro que Israel, como cualquier otro Estado legalmente reconocido, tiene derecho a defenderse (en este caso de los ataques de Hamás), pero ello, no le avala para arremeter de forma indiscriminada contra el pueblo palestino. Ni le falta razón a España y a su ministro de AAEE, García-Margallo, al reclamar a la alta representante Ashton “gestiones muy urgentes con las partes enfrentadas” y pedir a la UE que haga un “esfuerzo aún mayor”. Sin embargo, lo tristemente evidente es, una vez más, la incapacidad de la Comunidad Internacional para finiquitar de forma rápida y eficaz estos ultrajes morales y actos criminales que proliferan en tantos lugares de la Tierra. No extraña que cada vez sea más sólida la petición y el deseo de crear un nuevo orden mundial. La Humanidad no puede seguir con semejantes dosis de egoísmos, violencias e hipocresías.
            Tampoco sabemos qué rumbo tomará el independentismo catalán. ERC rechaza de momento entrar en el Gobierno de Mas, que algunos consideran como un gesto de distanciarse. No lo tengo tan claro. A Oriol Junqueras y compañía, que tampoco quiso participar en el gobierno antes de conocerse el “caso Pujol”, les conviene que todo el desgaste político lo sufra CiU que, institucionalmente, es el responsable final del fiasco sucesivo al que le empujan quienes no tienen la capacidad de tomar decisiones gubernamentales. Entretanto el nuevo líder del PSC, renuncia al uso “partidista” del “caso Pujol”. Por cierto, el Tribunal Supremo prohíbe a la Generalitat que haga campaña institucional en las campañas electorales, es decir, le impide instar a los catalanes que acudan a las urnas, en tanto que la intensa campaña de la Generalitat no ha logrado movilizar ni el 1% de los posibles votantes catalanes que viven en el extranjero, ya que sólo lo han pedido 599 de unos 211.000 “posibles votantes”. Y eso que la ANC fichó al “falso” asesor de Obama para internacionalizar la ilegal consulta.
            Con uso “partidista” o sin él, lo cierto es que, por si acaso, en la vertiente judicial, que no política, el clan Pujol pone el asunto en manos de Cristóbal Martell, abogado especialista en pactos y confesiones para evitar que sus clientes vayan a la cárcel. Es el mismo que representa a Messi, Eto´o o al cuñado de Torres en el “caso Noos”. No hay que escatimar en gastos, el dinero acumulado por presuntas actividades delictivas está para algo. Y mientras tanto siguen nuevas noticias sobre el asunto. El empresario de cabecera de Pujol, Carles Sumarroca, hizo ricos a los hijos de Jordi pues durante el “pujolismo”, siendo beneficiario de grandes contratos, traspasó acciones e inmuebles a Jordi, Oriol, Josep y Oleguer Pujol Ferrusola, tal como se publica en algún diario, sin que nadie lo desmienta. Incluso el Barça, utilizado desde Laporta a Rossell para el desafío soberanista, queda salpicado por las comisiones de Pujol Jr ya que, según la UDEF, las empresas de Jaume Ferrer, mano derecha de Laporta, “refacturaban” con el hijo del ex president. En este ambiente putrefacto, no sólo en Cataluña sino en todas partes, aunque algunos renuncien al uso “partidista” de forma incomprensible, una agencia de viajes estafa en Madrid a decenas de inmigrantes. Aquí, como ven, roba y delinque hasta el gato. 
            Cambiando de asunto, Interior reduce al mínimo los escoltas ante el fin de ETA ya que prevé retirar 200 agentes y 30 vehículos a altos cargos. Ello, a pesar de que, según un documento interno de la banda terrorista, tiene en Alemania pisos franco. Entretanto el arrepentido terrorista Iñaki Recarte, de 42 años de edad y recién salido de la cárcel tras 22 años preso, arremete contra la banda y contra los “fascistas” de la izquierda abertzale, afirmando que “muchos presos se arrepienten como yo, pero tienen miedo; la izquierda abertzale quiere sacar rédito de ellos” tras empujarles a matar siendo jóvenes como era él u Otegui, sobre el que sostiene que “no es ni mucho menos un hombre de paz, es un cobarde”.
            Y, mientras la mortalidad en las carreteras sigue al alza, aumentando un 3%, el Rey Felipe VI refuerza la Corona con un estudiado programa de renovación. Y fuera de nuestras fronteras el ébola sigue haciendo estragos, cobrándose 58 vidas en sólo dos días, ante la llamada desesperada de misioneros y organizaciones humanitarias. Por si no tuvieran bastante con el hambre, la miseria, los conflictos tribales y bélicos, así como todo tipo de vejaciones, las poblaciones afectadas quedan prácticamente abandonadas a la suerte de una terrible enfermedad que, por ser vos quien sois, no ha sido enfrentada y estudiada en profundidad, por lo que se carece de vacunas y de otros elementos preventivos, mientras se hace un derroche increíble en la fabricación de artefactos para matar. ¿Ultraje moral y acto criminal? Esa es la cuestión.
            Finalizo con la enhorabuena a Keylor Navas que ya es portero, junto con Casillas, del Real Madrid, fichando por seis años.
                                  

                                                Jorge Cremades Sena