sábado, 3 de mayo de 2014

ARDE ODESSA, ESTALLA UCRANIA

                        Sin que nadie, al parecer, esté dispuesto en serio a remediarlo, el conflicto interno ucraniano está que arde (y nunca mejor dicho), amenazando con convertirse en un conflicto exterior de incalculables dimensiones y consecuencias. Los choques con rebeldes prorrusos causan una matanza sin precedentes fuera de Kiev desde el inicio del conflicto. En Odessa mueren casi cuarenta personas civiles en el incendio provocado en la Casa de los Sindicatos tras las refriegas entre prorrusos y partidarios del gobierno de Kiev, llevando a Ucrania, si es que ya no lo está, al borde de la guerra civil que está a punto de estallar. La ofensiva de Kiev contra los rebeldes separatistas prorrusos del este (Crimea ya forma parte de los hecho consumados) hacen reaccionar a Rusia que, a estas alturas, anda decidida, al parecer, a descartar la vía pacífica. Mientras Obama, consciente de las divergencias existentes en la UE, se limita a amenazar a Putin con más sanciones de tipo económico, intentando que Merkel se sume a la iniciativa y haga lo propio, Rusia advierte de que en junio cortará el suministro de gas y denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU al gobierno ucraniano y a sus “aventuras criminales”. Si hace poco más de un mes Obama decía que “la crisis de Ucrania nos recuerda que la libertad tiene un precio”, parece ser que, o no saben cuál es, o, en caso contrario, nadie está dispuesto a pagarlo, endosándole la factura al pueblo ucraniano en su conjunto que, como vulgarmente se dice, será quien, al final, pague el pato. De momento ya lo está pagando. Y, por cierto, bastante caro.
            En lo que respecta a España, mientras están en desacuerdo Aduanas, que anuncia más apresamientos de narcobarcos, y la Audiencia, que sostiene que no hay base legal para hacerlo; el Ministerio de Interior defiende el uso de gas pimienta contra los inmigrantes, en tanto que la Udef pone bajo sospecha otra partida millonaria de formación en Andalucía. Tres debates de actualidad: sobre la reforma de la justicia universal, la inmigración y la corrupción, en los que, sin que nadie aporte medidas convincentes para ponerse de acuerdo y actuar de forma uniforme al respecto, todos critican las que el gobierno de turno tome con el único objetivo de erosionarlo. Algunos de estos problemas son ya endémicos desde hace mucho tiempo. Por estas fechas se cumplen unos veinte años del ya casi olvidado "caso Roldán", el que fuera el Primer director civil de la Guardia Civil, sin que haya ni rastro de los millones defraudados que, en definitiva, es lo que más perjudica a los ciudadanos en general. No estaría de más que se legislara en el sentido de que las condenas a semejantes sujetos se vinculasen en el tiempo de privación de libertad con la reposición del daño económico causado. Otro gallo cantaría.                     
            Y en el asunto soberanista, mientras la izquierda proetarra planea reactivar el DNI vasco, los seguidores de los dirigentes en Cataluña de ERC y CUP, desde la famosa Diada de 2012 vienen arrasando en las redes sociales, quintuplicando a los de PP y PSC. Por su parte Moncloa descarta que Urkullu, tras reunirse con Mas, siga la Vía Catalana como estrategia para conseguir sus objetivos de autodeterminación. Como desde los gobiernos nacionales, de signo que sean, al igual que desde los partidos, tengan el mismo ojo clínico que con CiU en Cataluña, estamos arreglados. Seguramente Urkullu y Mas se reúnen para hablar de cómo España puede salir de la crisis económica y de todo lo que ellos están dispuestos a aportar al Gobierno de Rajoy para conseguirlo. No hay que ser malpensados. Y, como ven, el Gobierno de Rajoy no lo es.
            Para acabar, dos noticias esperanzadoras. Mientras el bono español a diez años consigue situarse en el mínimo histórico, nuestra Jefatura de Estado, es decir, la Monarquía, comienza a cotizar al alza. Según las últimas encuestas, la popularidad del Rey Juan Carlos está subiendo, la reina Sofía y el Príncipe Felipe son los miembros de la Casa Real mejor valorados, en tanto que, como garantía de futuro más lejano, Leonor y Sofía participan en su primer acto oficial. Menos mal que el ácido debate de no hace mucho tiempo entre Monarquía y República, tan demagógico como estéril, ha remitido de momento. Seguramente algo influirá que en toda la UE se van a celebrar elecciones europeas, ya que mantener en la campaña que estados como Suecia, Reino Unido, Holanda o Dinamarca son fascistas, de derechas o antidemocráticos por no ser repúblicas, como algunos argumentaban aquí, dejaría con el culo al aire a quienes para defender su objetivo ideológico usan tan pobre e incoherente argumentario.


                                               Jorge Cremades Sena