viernes, 9 de mayo de 2014

UNIÓN EUROPEA, GARANTÍA DE INDEPENDENCIA

                        No lo digo yo, aunque lo suscribo, sino nada más y nada menos que el mismísimo Juncker, primer ministro de Luxemburgo durante dieciocho años, presidente del Eurogrupo durante ocho, y, ahora, candidato del Partido Popular Europeo a presidir la Comisión Europea. Con su enorme experiencia europea, conocedor indiscutible de casi todos los entresijos de la UE, afirma rotundo en este arranque de las elecciones al Parlamento Europeo que “la garantía de la independencia es estar en la UE, no fuera” y remata con que “la Ley de la UE es clara, una Cataluña independiente dejaría de ser parte de la UE”. Más claro, el agua. Contundente, claro y trasparente, sin medias tintas, expone simplemente la cruda realidad tal como es. Entretanto, Artur Mas El Ausente, se estrena en este inicio de campaña reclamando el voto para apuntalar la consulta ilegal que, en caso de producirse y, sobre todo, de materializar su objetivo independentista, sacaría a Cataluña de la UE, asumiendo luego el desorbitado coste que ello supone. Mas y sus colegas, tienen todo el derecho (siempre que lo haga en y desde la legalidad, que, además, no es el caso) de plantear su proyecto independentista a los votantes catalanes, pero éstos tienen el derecho asimismo de conocer el coste que esa apuesta acarrearía pare poder elegir con verdadero conocimiento de causa. Lo contrario sería un fraude democrático de primera magnitud.
Asimismo alerta Juncker del riesgo de optar por opciones políticas extremistas, cada vez más frecuentes en Europa (y, por supuesto, en España), muchas de ellas con claros objetivos eurófobos que perjudican el europeísmo imprescindible en este mundo globalizado, afirmando que “un voto para un partido extremista es un voto vacío en el Parlamento”. En España, mientras el CIS prevé el mejor resultado de los partidos pequeños en 25 años y una exagerada abstención, los grandes partidos, PP y PSOE, inician la campaña a la gresca entre ellos sin reparar en lo que ambos tienen alrededor. Más preocupados en dejar tuerto al contrario, aunque te quedes ciego, son incapaces de ver y hacer ver a los españoles lo que realmente nos estamos jugando el próximo día 25 si nos quedamos en casa o apostamos por la demagogia de quienes sólo ofrecen humo que se difumina en el horizonte nada más atravesar los Pirineos. Y esto no ha hecho más que empezar.
En todo caso hay que valorar los momentos de lucidez que puedan tener los candidatos y sus respectivos partidos. Cuando se olvidan del otro y se centran en lo que pueden ofrecer ellos mismos hasta incluso aciertan. En este sentido cabe destacar el acierto del PSOE solicitando a TVE que medie para que haya debate entre Cañete y Valenciano (yo añadiría al resto de candidatos o, al menos, a la mayoría de ellos). Y cabe destacar que Cañete, conseguida la foto de unidad con Aznar, quien aclaró que “Miguel es mi amigo, pero si fuese candidato de otro partido yo no estaría aquí” (sólo faltaría que estuviera), enfatice sobre la importancia de las elecciones europeas y avise del riesgo de las formaciones eurófobas. Siempre esto es mejor que el insulto, la descalificación o la exageración de antagonismos ideológicos inexistentes entre ambos en asuntos europeos y económicos. Si además mejoraran el debate público con propuestas claras y concretas en las diversas políticas europeas ya sería casi perfecto, aunque me temo que esto va a ser difícil.
            Dejando a un lado las elecciones europeas, mientras el Ayuntamiento de Madrid prepara un drástico plan de tráfico en el centro de la ciudad para favorecer el transporte público y en Valencia son imputados tres directivos por el accidente de metro que hubo, siendo tan cuestionado, un gravísimo accidente de tráfico conmociona a Extremadura y a toda España. En un desgraciado adelantamiento de un microbús a una excavadora, una extraña maniobra de ésta, conducida, al parecer, por una persona bajo los efectos de las drogas, provoca el trágico accidente, muriendo cinco chicos entre trece y quince años, miembros del equipo alevín de futbol de Monterrubio de la Sierra.    
            Como buena noticia, nos quedaremos con que tecnología y coches elevan en España la producción industrial a niveles de récord. No está nada mal.
Y, fuera de aquí, mientras la policía de Maduro reprime las protestas de los venezolanos, el líder de Boko Haram aterroriza a Nigeria manifestando que disfruta matando y, entretanto, retiene a las niñas secuestradas días atrás, mientras que, al final, una campaña internacional, liderada entre otros, por la esposa de Obama, exige la puesta en libertad de las mismas. Por cierto, causa repugnancia que desde algunos sectores se tomen a pitorreo y critiquen de forma indecente a Cospedal, entre otros políticos de la derecha, considerándola hipócritas por sumarse activamente a dicha campaña, dándose la paradoja de que callan ante el sospechoso silencio de quienes por su radicalismo feminista, entre otros radicalismos, nos tienen acostumbrados a sonoras movilizaciones por actos mucho menos malévolos. ¿Por qué ahora no se movilizan y encima descalifican a quién lo hace? Misterios sin resolver. Descalificar a alguien que se pone activamente en contra de semejantes barbaridades, simplemente porque tenga una determinada ideología política, es una majadería intolerable que pone en evidencia la verdadera calaña de quien lo haga. Hay asuntos que están o debieran estar muy por encima de las ideologías y que jamás debieran usarse con fines proselitistas partidarios.
           

                                               Jorge Cremades Sena