domingo, 29 de junio de 2014

A MARCHAS FORZADAS

                        A causa de los resultados de las elecciones europeas, casi todos los partidos, menos Podemos, padecen una especie de fiebre renovadora, obviamente necesaria, que, si no se controla debidamente, puede incluso acabar empeorando la situación en vez de mejorarla. Tanto el PP, como el PSOE, como IU, andan envueltos en una especie de transformación partidaria a marchas forzadas, que no sabemos dónde nos conducirá. El riesgo de no consolidar un cambio sosegado y meditado, puede abocarlos a un callejón sin salida si, previamente, no se analiza de forma racional qué necesidades tiene España en el futuro, qué asuntos son prioritarios, qué proyectos pueden ser viables y qué cambios han de producirse en los partidos políticos para recuperar la credibilidad perdida en los mismos por parte de la ciudadanía. Actuar en este sentido como pollos sin cabeza es lo peor que puede pasar y me temo que por ahí pueden ir los tiros. Al menos los de algunos dirigentes.
            El PP, responsable actual de la gestión gubernamental en España, ni puede ni debe ir dando palos de ciego apostando por reformas que inmediatamente tiene que cambiar ante la presión de la opinión pública, frustrando así las expectativas de muchos de sus votantes. Mejor sería que previamente analizara las reformas y explicara ante la opinión pública la bonanza de las mismas en momentos de clara recuperación económica que todavía no percibe el común de los mortales. Ahora resulta que la medida más impopular de la reforma fiscal, la tributación de los despidos a Hacienda, se modifica manteniéndola sólo a las indemnizaciones más altas, las superiores a 100.000 euros, quedando exentos de tributar los despedidos con indemnizaciones menores que son la inmensa mayoría. ¿Era tan difícil prever esto antes de presentar la reforma? Si ahora incluso puede ser vendida como progresista (gravar a los que más tienen), al no ser contemplada desde el inicio de la reforma fiscal, ha propiciado obviamente una erosión innecesaria, en este caso al PP, que se podría haber evitado, máxime si tenemos en cuenta que el 81% piensa que era necesario, como se hace en la reforma, bajar los impuestos, aunque el 83% siga pensando que paga demasiado. Si, tal como dice el Gobierno, va a reducir el gasto en 4.200 millones sin hacer nuevos recortes, se hace necesario explicar debidamente un asunto que, a simple vista, parece contradictorio ya que, en caso contrario, la gente considerará un nuevo farol del PP. Son ejemplos que nada tienen que ver con reformas internas del partido, pero sí con la forma de comunicar a los ciudadanos sus proyectos, es decir, con la pedagogía política, tan ausente en las filas del PP. Parece ser que Rajoy ha consultado a sus barones si hay que reformar la Constitución y para evaluar el alcance de una eventual modificación. No está nada mal pues es un asunto delicado que, si no se hace bien, puede abocarnos a un abismo irreversible ya que, una vez abierto el melón, tienes que apechugar con lo que te encuentres dentro.
Por su parte el PSOE sigue enfrascado en su urgente y necesaria renovación interna una vez consolidados los tres candidatos a dirigir el partido tras conseguir los pertinentes avales para ello. Sánchez, Madina y Pérez Tapias se disputarán la Secretaría General, pero ¿qué sabemos de sus respectivos proyectos diferenciados? Nada de nada. Sólo que, a priori, Madina representa una cierta continuidad con el pasado, Sánchez una cierta desvinculación con el mismo y Pérez un giro a la izquierda como representante de la vieja corriente interna de “izquierda socialista”. Y nada más, salvo determinados tópicos vacíos de contenido. Dice Sánchez que “la salida de la crisis del PSOE está en más socialismo”, pero el concepto “socialismo” en Europa tiene varias acepciones que abarcan desde la socialdemocracia al socialismo clásico, ya más que superado. ¿A qué socialismo se refiere Sánchez? De otro lado, se publica que Madina pide conocer el origen de los avales de Sánchez, que dobla a los suyos, en un claro ramalazo aparatista, lo que, a mi juicio, en nada le beneficia. ¿Qué más da de dónde procedan los avales? Suena feo que Madina, si es cierto lo que se publica, juegue a semejante control y la pregunta es: ¿para qué quiere saberlo?
            Y, finalmente, IU apuesta por Alberto Garzón, encargándole que busque pactos con Podemos, cediendo así Cayo Lara a la presión de los más jóvenes, anunciando incluso primarias abiertas. Entretanto Carlos Payá, desde Cuba, envía un mensaje claro al líder de Podemos: “Señor Iglesias, en Cuba hay pobres y se reprime a la gente de izquierdas”. Un aviso a navegantes para quienes, alucinados con el ascenso de Podemos, al final casi un 8% de los votantes, no saben cómo afrontar este fenómeno que sirve para hacer un roto mayúsculo a los tradicionales partidos denominados de izquierdas. IU seguro que sabe lo que Carlos Payá le recuerda a Iglesias. ¡Faltaría más!
            Entretanto prosigue la disputa entre el fiscal Horrach y el juez Castro por el asunto de la imputación de la Infanta, mientras se conoce como Manuel Bustos, ex alcalde socialista de Sabadell, aleccionaba a otros ediles sobre cómo ocultar retribuciones irregulares: “no digas que cobras un sueldo, di que es por kilometraje”. Así de fácil, lo importante es “la pela”. No estaría de más que los candidatos a dirigir el PSOE anunciaran a bombo y platillo qué propuestas tienen para erradicar la corrupción, obligando al resto de partidos a hacer lo propio. Sería un buen tanto a su favor.
            En otro orden de cosas, mientras la Sepi salva a RTVE de la quiebra con 130 millones de euros, una empresa alemana ya diseña el proyecto para convertir la Monumental de Barcelona en la mayor mezquita de Europa. Por su parte el Gobierno prevé enviar agentes a las zonas de conflicto yihadista, en tanto que Interior va a distribuir un manual para desactivar el yihadismo en las cárceles. Obviamente, nada que ver el islamismo con quienes en provecho propio lo desvirtúan con un integrismo religioso peligroso e intolerable. Ni la Biblia, ni el Corán, ni el Talmud incitan a semejantes aberraciones integristas.
            Y fuera de nuestras fronteras, destaca el nombramiento de Juncker como Presidente de la Comisión Europea, mientras Guindos gana opciones para el Eurogrupo, dejando al Reino Unido de Cameron prácticamente aislado. El apoyo de 26 países a Juncker, el candidato más votado en las urnas, lo dice todo, mientras, tras la firma del acuerdo de asociación de la UE con Ucrania, desactiva la pretensión de Putin de mantener a las antiguas repúblicas soviéticas europeas en su órbita económica de forma casi exclusiva. Por lo demás, mientras que el líder del SPD empieza a hacer sombra a Merkel, la presidenta Argentina Fernández de Kirchner queda contra las cuerdas por el procesamiento de su vicepresidente, en tanto que el país se hunde en la miseria. Los populismos se pagan caros pues de ellos no come la gente. Y Obama por su parte destina 36 millones de euros para intentar paliar el drástico descenso de abejas a nivel mundial sin que a ciencia cierta se sepan las causas de tan importante desastre, pues de su labor polinizadora depende la mayoría de los cultivos. ¿Se imaginan un mundo sin abejas? Y no precisamente, aunque también, por la pérdida de su miel. Al final se nos acaban a pasos agigantados las fórmulas para endulzarnos la vida.
            En cuanto a Brasil-2014, mientras Brasil obtiene el pase a cuartos con un agónico triunfo ante Chile en la tanda de penaltis y Colombia lo hace frente a Uruguay al vencerle por 2-0, ambos goles de James Rodríguez, sigue coleando el asunto de Luis Suárez, que el propio presidente uruguayo califica insólitamente como “agresión a Uruguay”. No sabemos si la Federación uruguaya de fútbol, tras oír las impresentables declaraciones del presidente Mujica, optará por modificar el reglamento para que en la próxima temporada los partidos se resuelvan a mordiscos, como, por lo visto, entiende Suárez. Es obvio que las declaraciones del Presidente de Uruguay atentan contra la línea de flotación de la imprescindible campaña futbolística de “juego limpio”. Para que luego nos rasguemos las vestiduras cuando en los campos de fútbol hay episodios de violencia indeseables. Gracias señor Mujica por su apuesta por el “fair play”.


                                                Jorge Cremades Sena