lunes, 23 de junio de 2014

“EL TERRORISMO (….) TIENE BASE POLÍTICA”

                        “El terrorismo ha causado dolor, pero tiene base política” es la frase, la última perla que nos deja Pablo Iglesias, argumentándolo en que “si no tuviera explicaciones políticas, no se entendería que los gobiernos de González, Aznar y Zapatero se sentaran a negociar con ETA”. En lo del dolor, si añadiera los adjetivos de terrorífico, intolerable y repugnante, totalmente de acuerdo. En lo de base política radicalmente en contra. No existe, desde ningún punto de vista, ninguna base política para justificar o, simplemente, entender el tiro en la nuca como método político para conseguir cualquier objetivo por loable que éste pudiera ser. Y mucho menos aún en una sociedad democrática como es el caso de España desde 1978. Por tanto, las palabras de Iglesias, están más acordes con regímenes totalitarios que democráticos. Es por tanto intolerable pretender explicar el terrorismo desde la democracia, aunque no se entendiera la decisión, errónea o no, de cualquier gobierno democrático, que en ningún caso es, al menos en el caso español, para someterse a las pistolas, sino para intentar una rendición de los terroristas lo más rápidamente posible y evitar así la prolongación del sufrimiento terrorista a la sociedad. Cualquiera sabe que la negociación, por ejemplo, con un secuestrador atrincherado con rehenes, para nada justifica el secuestro. Por tanto los argumentos de Iglesias de que desde gobiernos españoles se sentaran a negociar, son torticeros y malintencionados ya que, en el mejor de los casos para él, no implican ningún reconocimiento a ninguna base política.
            Pero, si las palabras de Iglesias no tienen desperdicio, tampoco andan muy acertados otros políticos, como Iceta, el candidato a liderar el PSC, cuando dice que “las autonomías deben poder convocar referendos”. Ya sé que no tiene comparación con lo de Iglesias. Por supuesto. Pero que Iceta, con una obviedad, pretenda esconder la ambigüedad calculada que tantos votos le está arrebatando a los socialistas, me parece igualmente criticable. Pues claro que las autonomías debieran tener la potestad de convocar referendos, pero, desde luego, jamás sobre asuntos que excedan su ámbito competencial o sobre asuntos en que ha de ser el pueblo soberano en su conjunto, es decir, el español, quien tiene la capacidad para decidir, tal como es el caso del referéndum que pretende Artur Mas, que es lo que motiva las palabras de Iceta. Dice su compañero Madina, sin que nadie se lo pregunte, que no tiene “el apoyo ni de Rubalcaba ni de los aparatos” en su pretensión de dirigir el PSOE. Mejor si es así. En todo caso, no estaría de más que bien él, Sánchez, Rubalcaba o “los aparatos” (se ve que son varios) se pronunciaran de una vez por todas con claridad absoluta que posición tiene el PSOE y el PSC sobre el asunto del derecho a decidir y el famoso referéndum soberanista.
            Por su parte el PP a lo suyo. Mientras los barones populares presionan a Rajoy para no perder más votos, el Gobierno ultima algunos asuntos de bastante importancia social y económica. Por un lado se modifica el anteproyecto de Ley de interrupción del embarazo, que, siendo más restrictivo que la de 1985, acepta que la malformación del feto será motivo legal para abortar. De otro lado, Hacienda pone fin al castigo fiscal a los afectados por la dación en pago, suprimiendo la plusvalía por extinguir la deuda. Y de otro lado, mientras prepara el aforamiento de Don Juan Carlos, el Gobierno abrirá el debate de los aforados con la intención de reducir el excesivo aforamiento de 10.000 personas a 2.000 que, obviamente, siguen siendo excesivos, en tanto que, al parecer, Rubalcaba está recibiendo presiones para que no apoye el aforamiento de Juan Carlos, mientras Madina y Sánchez se escudan en el procedimiento elegido por el Gobierno para no apoyarlo. Ya verán como no serán sólo unos cuantos aforados de las bancadas radicales o nacionalistas quienes se van a oponer al aforamiento de Juan Carlos, aunque, como ven, no todos tendrán la desfachatez de argumentar que lo hacen porque todos hemos de ser iguales ante la ley.
            Y en asuntos de justicia parece ser que Castro imputará, finalmente, a la Infanta por blanqueo y delito fiscal, a lo que se opone Fiscalía, mientras Urdangarín ofrece devolver 337.000 euros si le quitan los delitos fiscales, a lo que se opone Horrach, a mi juicio, de forma acertada. En este escabroso asunto la gente espera que se haga justicia con mayúsculas y, como en los demás casos, que quien la haga que la pague. Obviamente, previa investigación de los hechos, como en el asunto Messi, en el que el promotor de los actos benéficos de la fundación en Colombia afirma que las ONGs sólo recibieron de Messi 37.000 euros cuando “pagué al representante de Messi 1´7 millones por dos partidos”. Un exagerado desfase del que, obviamente, alguien habrá de ser responsable.
            En otros asuntos, mientras unos cincuenta narcos de la Justicia Universal vuelan de España y Competencia desaprueba la venta de Aena al no beneficiar al mercado, una encuesta revela que la Monarquía sube dos puntos en una semana, pasando del 68% al 70% de apoyos tras la proclamación de Felipe VI, de quien el 69% cree que impulsará la renovación que necesita España.  
            Y fuera de aquí, EEUU desarrolla una ofensiva diplomática contra el yihadismo en Irak, empezando por Kerry al respaldar en Egipto a Al Sisi, presidente y autor del golpe de Estado, cuando se conoce que el yihadismo capta a unos cuarenta españoles cada mes, gracias a la ofensiva de reclutamiento que, por su parte, hace Al Qaida. Entretanto el colapso económico sitúa a Argentina al borde del abismo.
            Finalizo felicitando al Córdoba que vuelve a Primera División tras 42 años, toda una vida, tras empatar 1-1 en Las Palmas tras el partido de ida 0-0, aunque fuera a causa del desbarajuste provocado por la invasión del campo para festejar el triunfo de Las Palmas hasta ese instante y tras la reanudación del partido en el minuto cuarenta y dos. Y en Brasil 2014, mientras Bélgica gana a Rusia, EEUU y Portugal empatan 2-2 dejando a los lusos con un pie fuera del Mundial.


                                                Jorge Cremades Sena