viernes, 20 de junio de 2014

TÉTRICO ESCENARIO POLÍTICO

                        Como todas las portadas de los diarios españoles de tirada nacional llevan en portada como única noticia la proclamación de Felipe VI, asunto del que ya se ha hablado y del que habrá tiempo de hablar y analizar largo y tendido, me detengo en tres noticias de menor rango que conjuntamente dibujan un tétrico escenario político que, obviamente, me llama la atención, en contraste con el normalizado y democrático relevo de la Jefatura del Estado en España. Se trata de que en Venezuela hay “escasez de ataúdes”, de que “Podemos acusa a IU de vetar a Iglesias en la dirección del GUE del Parlamento Europeo” y de que “Jorge Verstrynge ha sido detenido en una marcha republicana”. Tres noticias que, relacionadas entre sí, me inducen a concluir que mientras se produce el relevo en la Jefatura de Estado de España, un país democrático y próspero, unos cuántos, pocos y mal avenidos, se dediquen a protestar en las calles porque se sienten más identificados con el modelo de Estado de Venezuela, mientras en el Parlamento Europeo arremeten con sus homólogos ideológicos de IU por ocupar un sillón, o es una broma de mal gusto o una mascarada indecente.
            En efecto, Jorge Verstrynge, profesor de la Complutense, ex Secretario General de Alianza Popular y colaborador actual de Pablo Iglesias (también profesor de la Complutense), es detenido, junto a otras seis personas en una concentración ilegal, convocada por la Coordinadora 25-S en favor de la República y el “derecho a decidir”, que ni siquiera había sido comunicada, como es preceptivo, a la Delegación del Gobierno. El motivo de la detención no es su participación en la concentración ilegal (por estas cuestiones en España ni se pide la identificación), sino porque, ante unas doscientas personas, que multitudinariamente acudieron a la convocatoria, Verstrynge, entre otros, decide rebasar por la fuerza el cordón policial al grito de “¡Esto me lo salto yo!”. Ya ven, pa chulo, mi pirulo. Seguro que con su provocada pertinente detención, como ha hecho en otras anteriores, se ha ganado, como mínimo, un merecido puesto en alguna tertulia televisiva, para despotricar contra el régimen opresor español y alabar al régimen chavista venezolano. No estaría de más que, desde la tele, incluso reivindicara la condecoración a la Universidad Complutense de Madrid por su ingente labor en la formación de Podemos que, con un poco de suerte, hasta podría llevarnos a los españoles al éxtasis del chavismo bolivariano, tan elogiado por Iglesias y sus colegas, incluido Verstrynge. No en vano los manifestantes plantean que “la nueva monarquía empieza como terminó la anterior, odiando al pueblo” y ante el multitudinario éxito de la convocatoria (supongo que frente al ridículo éxito de la proclamación del nuevo rey), así como ante el mayoritario apoyo ciudadano, que no electoral, a su mágico proyecto, concluyen que “vamos a seguir luchando, decidiendo y ganando” ya que no aceptan la proclamación de Felipe VI porque “lo ha elegido un Gobierno que es más que sospechoso de estar financiado ilegalmente”. Como ven, la culpa es de Rajoy que, como todo el mundo sabe, es el encargado de elegir al Rey. Sin comentarios. Y, para colmo, en otra de las movidas callejeras antisistema se ha identificado al conocido ultra Ricardo Saenz de Ynestrillas. Como ven, una vez más, los extremos se tocan.
            Entretanto llega la noticia de que en Venezuela, el rico país iberoamericano, entre otras causas por el petróleo, que ya quisiéramos nosotros (aunque me temo que algunos, como sucede en Canarias, preferirían comprarlo a precio de oro y no extraerlo), ni siquiera hay ataúdes suficientes para enterrar debidamente a los muertos, cuando uno de sus más graves problemas es el de las muertes violentas, cada vez más frecuentes. Por tanto, a los venezolanos, resignados ya a hacer colas para gran cantidad de productos, incluso algunos básicos, por un desabastecimiento de materiales indecente e intolerable, se les condena incluso a hacer colas para ser enterrados tal como manifiesta la Cámara de Funerarias de Venezuela, cuyos clientes, ante la caída de fabricación de urnas a la mitad, han tenido que turnarse en las cajas funerarias y reciclarlas para luego incinerar a los fallecidos, pero la incineración, más barata que el enterramiento tradicional, se ha disparado al extremo de que hay que hacer cola ya que más de la mitad del público, por razones económicas, opta por esta vía. En fin, menos mal que a diferencia de nuestra Monarquía, que odia al pueblo, la República Bolivariana ama al suyo, razón suficiente para que los venezolanos hagan semejante sacrificio. Lo hacen por amor.
            Y, en otro escenario, Podemos acusa a IU, que no asistió a la proclamación del Jefe del Estado en las Cortes, de vetar a Pablo Iglesias para ocupar una de las tres vicepresidencias del Grupo de la Izquierda Unida del Parlamento Europeo que, como era de esperar, había solicitado previamente Podemos ya que, una vez dentro de la “casta”, cuanto más alto y con más poder, tanto mejor. Las delegaciones españolas (IU, Bildu y Podemos), en este grupo de izquierdas tan mal avenido, no sólo en España  sino en toda Europa, se queda pues sin ninguna vicepresidencia. Meyer desmiente que haya vetado a nadie y que simplemente optó por un debate para conseguir un acuerdo “por consenso”, que al final ha sido en favor de la izquierda francesa, pero Bustinduy, el coordinador del equipo de Podemos en Bruselas, mantiene que “Willy Meyer mostró una oposición frontal que supuso en la práctica un veto” quejándose de que “IU en España no para de hacer llamamientos a la confluencia y nos veta en Europa”. ¿No hubiera sido mejor y más democrático convocar un referéndum de todos los europeos? ¡Vaya forma de secuestrar el “derecho a decidir”!, dirán los más puristas.
            Me temo que, de seguir así, ni Pablo Iglesias, ni Verstrynge, ni Monedero, ni Errejón, todos ellos profes de la Complutense, ni el resto de la casta, que no es casta por decisión propia, conseguirá el objetivo de que los españoles disfrutemos de la democracia plena que pretenden. Es decir, de la democracia bolivariana. De la buena y auténtica. De la que muchos de ellos son o han sido consejeros y para la que trabajan o trabajaron, obviamente a cambio de compensaciones económicas directas o indirectas, pues lo cortés no quita lo valiente. El régimen en que sus dirigentes no odian al pueblo, como en esta Monarquía nuestra que detestan. Sus dirigentes aman al pueblo de verdad, profundamente y velan por su bienestar hasta la muerte.
            Lo que muchos no entienden es qué hace IU en este berenjenal, menos aún qué hace el PSOE dándoles el mínimo crédito. La respuesta puede estar en Monedero, uno de los principales ideólogos y mentores de Podemos, militante de IU durante 25 años, cuando dice que “hay un sector de IU que se ha hecho régimen” y con argumentos razonados, dignos de su alta cualificación profesional como docente universitario, remata tajantemente que “PP y PSOE no son la misma mierda pero cagan parecido”. En su autoproclamada potestad de distinguir entre lo bueno o lo malo, trata de llevarse a su paraíso ideológico a la mitad de IU, salvo al sector convertido en “casta” y a los socialistas que, en vez de cagar parecido al PP, supongo que en el retrete democrático, prefieran cagar en su idolatrado estercolero totalitario.
¿Se imaginan este tétrico escenario político pilotando los destinos de España en el futuro? Mejor ni imaginarlo, pero sí tenerlo cada día presente. Las pesadillas a veces se convierten en realidad.


                                                Jorge Cremades Sena