jueves, 5 de junio de 2014

UNA ESPAÑA UNIDA Y DIVERSA

                        Es la promesa del Príncipe Felipe tras la prometida abdicación de su padre que en breves días le elevará al trono de España, servir a “una nación única y diversa” mientras reclama a los españoles “anteponer el bien común a los intereses individuales”. No podía ser de otra forma, como uno de los primeros estados modernos europeos, surgidos tras el largo periodo medieval, España siempre ha sido una nación única, unida y diversa, por más que algunos hayan pretendido dividirla y romperla mientras otros han querido anular su diversidad. Hoy, como nunca a lo largo de su historia, la diversidad está más que consolidada y el peligro viene de quienes pretenden romper su unidad, el principal reto del futuro reinado de Felipe VI. Rajoy por su parte, como Presidente de Gobierno, pide a los partidos que no hagan “política pequeña”, mientras resalta la actitud “ejemplar de Rubalcaba y el PSOE”, y especialmente solicita a CiU, que, al final, se va a abstener incomprensiblemente, que actúe con “altura de miras”, pues como bien dice Felipe de Borbón, sólo con estos requisitos citados se superan “periodos de dificultades como los que atravesamos”. En fin, remar con el viento a favor siempre es fácil, pero la valía de los navegantes se demuestra precisamente cuando los vientos soplan en contra. Allá cada cual con sus irresponsables comportamientos que, al menos, tienen de positivo, saber con qué personajes nos la estamos jugando los españoles. De entrada, algunos, como Durán i Lleida, que se llena la boca de sensatas propuestas, tendría que explicar a todos los españoles por qué su sensatez oral no se corresponde con sus actuaciones posteriores. No se puede actuar como un alto representante del Estado Español en el exterior al ser un alto representante parlamentario en la Comisión de AAEE del Congreso y esconder la cabeza sin dar la cara cuando se ponen en marcha procesos constitucionales como el que nos ocupa. Y, como él, otros tantos personajes que los ciudadanos debiéramos desenmascarar en sus intolerables contradicciones, para que, al menos, cuando haya que ejercer la responsabilidad de votar cada uno obre con conocimiento de causa. Y entretanto el Rey Juan Carlos con su habitual espontaneidad y para despejar determinadas especulaciones dice que “o abdicaba ahora, o tenía que esperar dos años” ya que quería hacerlo cuando estuviera bien y sin interferir en el calendario político, aunque también valoró por lo visto la marcha de Rubalcaba.
            Y sobre otros asuntos, destacar que, al parecer el arquitecto del PP ingresó en su caja de seguridad dinero en b que le dio Bárcenas; que Trías ofrece a los “okupas” que se queden 30 meses más en Can Víes; y que se vislumbra una huelga en CCOO por despedir con 20 días a 18 asesores legales, pues el sindicato recurrió en Cataluña a una artimaña legal para esquivar un ERE. En fin, actitudes todas ellas que obviamente no están a la altura de las circunstancias, haciendo de la función pública un ejercicio de bajura de miras que empequeñece la política en general. A algunos, en todo caso, no creo que les importe demasiado todo este tipo de asuntos ya que están elevados por encima del bien y del mal, como, por ejemplo, los futbolistas españoles que, curiosamente, serán los que más cobren si ganan el mundial. ¿Qué les parece? A mí, fatal. Y que conste que soy un forofo del futbol.
            Fuera de nuestro país, mientras la Fiscalía de Alemania va a investigar las escuchas de EEUU a Merkel, que tanta polémica suscitó lógicamente en su momento, Obama y el G.7 acentúan el aislamiento de Putin a causa de su actitud en la crisis de Ucrania.

                                               Jorge Cremades Sena