miércoles, 18 de febrero de 2015

CHAVES Y GRIÑÁN, IMPUTADOS

                        Aunque muchos la esperaban, es, sin lugar a dudas, la noticia del día. Los ex presidentes de la Junta de Andalucía, Chaves y Griñán, son citados por el Tribunal Supremo como imputados por el “caso de los ERE” para que declaren al respecto tras la celebración de las elecciones andaluzas. La sorpresa, aunque para muchos tampoco lo sea, es que, tras la imputación, seguirán conservando sus actas como parlamentarios, cuando hace bien poco el propio Pedro Sánchez reiteraba que en caso de ser imputados “deberían dejar de ser diputados” (en este caso, diputado y senador) como consecuencia de su objetivo anticorrupción, ya que en ese punto de la imputación ponían el listón de la dimisión por responsabilidades políticas. Sin embargo, rizando el rizo, el portavoz parlamentario socialista Hernando, deja bien claro que no les van a exigir la dimisión a ninguno de ellos, ya que sólo les harán renunciar si se les acusa de un determinado delito concreto, por lo que los actuales indicios de prevaricación y malversación que ve el Supremo quedan sin efecto para la aplicación de la dimisión por responsabilidades políticas salvo que, tras la citada declaración, se les mantenga la imputación de cualquiera de los presuntos delitos u otro delito cualesquiera. Esta interpretación que suscribe tanto Pedro Sánchez como Susana Díaz, ha generado una avalancha de críticas por parte del resto de formaciones política al considerar que es un flagrante incumplimiento de sus promesas que, en ningún caso, especificaban lo de “imputación de un delito concreto”, mientras que Sánchez mantiene que para nada incumple su palabra, Susana asegura que sobre la corrupción no se mueve ni “un milímetro” (ambos dijeron que ellos mismos exigirían personalmente la dimisión a los afectados), mientras que Manolo Chaves (del otro nada se sabe, al estar enfermo por lo visto) dice “no siento vergüenza, nada ha cambiado en absoluto” aferrándose al escaño. Se olvida que sí han cambiado muchas cosas: de aquella noticia que al inicio era un asunto “de cuatro golfos” ya hay decenas y decenas de personas imputadas, muchas de ellas altos cargos de la Junta, por determinados delitos concretos (incluido el habérselo llevado crudo), hasta llegar a esta citación del Supremo, que jamás iba a suceder ya que no había materia (según afirmaba), de la más alta jerarquía, no como testigos, sino en calidad de imputados. Sí han cambiado muchas cosas y, antes de que cambien más, lo más decente sería que semejantes personajes dejasen sus cargos públicos (bien voluntariamente, bien a la fuerza) para evitar un mayor deterioro de la imagen del PSOE. Que Chaves no sienta vergüenza por todo lo sucedido en la Junta, siendo él el máximo responsable de la misma, es la mayor de las vergüenzas.
            Hablando de vergüenzas, no sabemos las que tendrán los dirigentes de CCOO, que, aun defendiendo la legalidad de los pagos de sus sobresueldos que han salido a la luz, anuncian la revisión del sistema de la percepción de los mismo… y es que no sólo de la legalidad vie el hombre, sobre todo si ocupa determinadas responsabilidades. Es lo que, al parecer, tampoco entiende Artur Mas que, sobre las comisiones del 5% que, según se ha denunciado, solicitaba su Consejero y amigo Puig, tiene la cara de afirmar que “son sólo rumores”, cuando la sabiduría popular, que no la suya, tiene bien claro que “cuando el río suena…”. Y suena tanto el río que debe llevar cantidad de agua, al extremo de que Hacienda investiga nada menos que a 700 contribuyentes por la amnistía fiscal, temiéndome que se queda incluso corto. Entretanto se conoce un presunto intento de soborno al imputado clave del famoso caso del espionaje, mediante seguimientos, de altos cargos de la Alcaldía y de la Comunidad de Madrid (concretamente al vicealcalde Cobo y al consejero Prada), ya que en una grabación el entonces director de la Academia de Policía ofrece al abogado de José M. Pinto doblarle el sueldo si no implica a la Comunidad.
            En cuanto a otros asuntos, mientras Ciudadanos desembarca en Madrid, donde Albert Rivera ha presentado un programa económico para disputar el voto de centro, el PP hace llegar al Congreso el cambio de la Ley del Aborto con el mínimo retoque de la necesidad del permiso paterno para las menores de edad. Por su parte Podemos cada vez tiene más problemas acumulados, al dimitir el portavoz del círculo de I+D+i desencantado por los métodos y fórmulas de proceder, denunciando incluso fallos en las votaciones; Cristopher Caamana Gómez, que así se llama el denunciante, portavoz del círculo citado de Podemos hasta el domingo, se despacha de esta guisa: “Después de reflexionar detenidamente sobre mi paso por la política, hoy veo muy claro que aprendes sobre el funcionamiento de la misma…cómo se mueve, qué es lo necesario para que triunfe, las alimañas que existen en todo lugar, etc”, en fin, ¡qué no habrá visto semejante desencantado incluso antes de que Podemos toque poder! Sin comentarios.
            Y en asuntos del exterior, conmueve la historia de Yusef, uno de los coptos degollados por el yihadismo en las playas de Libia, que como el resto de sus compañeros había abandonado por razones económicas tierras egipcias para ir a trabajar al infierno libio y ganarse el pan, topándose allí directamente con el demonio, muriendo el joven “degollado con el nombre de Jesucristo en la boca” y convirtiéndose en “un mártir”… ¿Cuál fue su pecado?, ¿Cuál, su error? Y la Comunidad Internacional cruzada de brazos. Finalmente, mientras el Gobierno de Grecia parece que entra en razón y pide una prórroga de seis meses a la UE ante la masiva fuga de depósitos (el problema de Tsipras ahora es disimular como sea la falacia que le vendió a los griegos), el socialista Valls en Francia recurre a un “decretazo” para aprobar sus reformas liberalizadoras… como ven, se impone al final la tozuda realidad, guste o no guste, en este complejo mundo globalizado.

                                                Jorge Cremades Sena