viernes, 13 de febrero de 2015

NO NOS SOBRA EL DINERO

                        En la reciente cumbre europea, como era de esperar, Tsipras, aunque por cuestión de imagen no lo haga ante su electorado griego y aparente lo contrario, se queda con muy escasos apoyos a pesar de las sucesivas rebajas que ya ha hecho de aquellas pretenciosas promesas electorales, como si fuera el llanero solitario, que, a la vista está, sólo le sirvieron para engañar a muchos griegos que, confiando en sus inviables promesas, le permitieron ganar las elecciones. Aunque ya de aquella promesa de impago de la deuda se pasó a la quita, y de la quita al pago de la deuda completa, quedándose la reivindicación sólo en una petición de mayor facilidad para pagarla; y, aunque ya se pasó de la negación de la Troika como interlocutor válido y de la demonización de Merkel (a cuyo país le deben más dinero que al resto), para aceptarlos como es debido, incluso con afectuosos saludos y sonrisas, por protocolarias que sean, lo cierto es que desde la UE, única zona a la que de momento puede recurrir Grecia para que le saque las castañas del fuego (salvo que prefiera ir de Guatemala a Guatepeor, mirando a Rusia, que estaría encantada), ya le han dejado a Tsipras las cosas bien claras, tan simple y sencillo como exigirle que debe cumplir lo comprometido, por lo que sólo habrá acuerdo, como es lógico, si “cumple las normas” como cualquier otro socio del club europeo. El propio Rajoy, al que Tsipras acusa de actuar por los problemas políticos que hay en España, razona su exigencia de cumplimiento en que “España prestó a Grecia en buenas condiciones y no nos sobra el dinero”, recordándole el Gobierno español que con los 26.000 millones de euros que se nos debe se podían haber ahorrado los españoles buena parte de los sacrificios realizados tanto en incremento de impuestos como en recortes de los servicios públicos. Carecería de sentido pues que, por ejemplo, en Grecia se practicaran, a costa de los demás (incluida España), políticas expansivas de mayor gasto, mientras sus acreedores se siguen apretando el cinturón con menor salario mínimo interprofesional, por ejemplo, o mayor ajuste de funcionarios y sueldos públicos, como pretende el Gobierno de Syriza, que debe entender que una cosa es predicar y otra dar trigo, sobre todo si éste no lo tienes en la mano. Quienes, como Podemos, apoyan la estrategia del gobierno de Tsipras, debieran explicar a los ciudadanos españoles por qué apoyan incluso el impago a España de la deuda griega.
            Y ya que estamos en asuntos del exterior, destacar que Maduro en Venezuela ha vuelto a reprimir de forma violenta a los estudiantes que, entre otras cosas, protestan y se manifiestan, por los muertos en manifestaciones anteriores y porque quieren disponer de su dinero para poder seguir estudiando, entre otros lugares, en España; y los dirigentes de Podemos, no sólo admiradores del chavismo, sino además colaboradores del régimen en su momento, sin decir esta boca es mía, supongo que como Maduro dirán que lo que pretenden los estudiantes es dar un golpe de Estado. Entretanto Ucrania y Rusia pactan en el marco de la cumbre de Minsk para la paz un alto el fuego a partir del domingo, que conlleva una zona desmilitarizada en el Este, aunque la UE, así como la población de las zonas en conflicto, reciben la noticia con bastante cautela pues no es la primera vez, ni será la última (¡ojala que me equivoque!), que cualquier pacto o acuerdo sólo ha servido para incumplirlo. Cuando el objetivo no es otro que la derrota del enemigo poco se puede esperar.
            Hablando de derrotas, ninguna duda tenía Simancas, el nuevo hombre fuerte del PSM tras la bendición de Sánchez, sobre el ya ex secretario socialista madrileño, que se encontró la cerradura de su despacho cambiada, al manifestar que “Gómez nos llevaba a una derrota inmensa” como argumento de su destitución que, de ser la única razón, nadie entendería por qué no se destituye a la mayoría de las ejecutivas de las federaciones socialistas territoriales. Mientras tanto se conocen otros detalles sobre el asunto, no exentos de especulaciones y rumorologías, como que Gabilondo ya había sido fichado antes de la foto de Gómez en Ferraz como candidato la semana pasada, como que Gabilondo puso como condición a Sánchez no convocar primarias para no enfrentarse a Gómez, como que Susana Díaz no respalda el golpe de mano de Sánchez afirmando que “el secreto del PSE de Andalucía es la unidad” (habría que preguntarle por qué ésta no se da en el PSOE dirigido por Sánchez) y otra serie de “como que…” que nos llevarían hasta el aburrimiento. Lo cierto es que, tras la “purga” socialista, aplaudida por unos y criticada por otros, la gestora cambió la cerradura del despacho de Gómez, para que no pudiese entrar, y despidió a once trabajadores por burofax, mientras Carmona, candidato a la alcaldía, con el corazón partío entre Sánchez y Gómez no sale del discurso de “todo por los madrileños” al extremo de que, como Esperanza Aguirre y con el mismo sacrificio, se ofrece a la dirección de su partido como nuevo Secretario General del PSM, mientras Gómez baja el tono de sus amenazas iniciales y manifiesta que no será problema alguno para Sánchez.
            Entretanto, no cesan las noticias sobre la corrupción. De un lado, mientras siguen aumentando los implicados en el caso de los cursos de formación, los imputados en los ERE de Andalucía deberán devolver el dinero (falta hace) ya que el Tribunal de Cuentas reclama 252 millones a 27 empresas y seis ayuntamientos, lo que avalaría que la causa del cese de Gómez no es su presunta implicación en el feo asunto del tranvía de Parla ya que entonces en Andalucía no quedaría ni el apuntador. De otro lado, mientras avanzan las peticiones de responsabilidades a los implicados en el caso Gürtel, la imputación de Imbroda, el mandatario popular de la ciudad autónoma de Melilla, por parte del Supremo desasosiega al PP, como si no tuviera desasosiego suficiente con el resto de asuntos que le salpican. Y, entretanto, la Audiencia de Madrid reabre la investigación sobre la supuesta amnistía que Hacienda puso en marcha en 2010, durante el gobierno de Zapatero, permitiendo a cerca de 600 españoles (entre ellos el fallecido Botín), que figuraban en la famosa “lista Falciani”, desvelada ahora, regularizar su situación sin afrontar juicios por delito fiscal ni penas de cárcel… como el dinero no tiene color político, ya ven. Por lo demás, Podemos, que pagó 20.000 euros por una encuesta electoral a un ayudante de Bescansa (así todo queda en casa), fagocita La Marabunta (el café-librería donde se gestó el partido) cuatro años después de abrirse con la aportación de doce personas, algunos de ellos miembros de Izquierda Anticapitalista, pues según Toni García, impulsor de la librería, “no hemos conseguido la sostenibilidad económica del proyecto” que vivía, aparte de las ventas, de las aportaciones mensuales de los socios de 15 euros; ¿no será que el proyecto ya cumplió con su objetivo?... sólo con el dinero que apalanca Monedero imaginen si puede seguir siendo viable, ¿o no?.
            Para finalizar dos noticias, una lógica y otra alarmante. La lógica, que las empresas grandes venden y contratan más pero con unos sueldos menores. La alarmante, que un tercio de los jóvenes cree que las chicas que están con muchos chicos son unas “prostitutas” pero ven bien que un chico esté con muchas chicas (incluso uno de ellos lo justifica diciendo que es bueno que una llave abra varias cerraduras pero que una cerradura se abra con varias llaves es pésimo), lo que demuestra que, de entrada, estamos fallando estrepitosamente en la educación de nuestro jóvenes.

                                                Jorge Cremades Sena