sábado, 6 de septiembre de 2014

CLAUSURA DE LA CUMBRE DE LA OTAN

                        Con gran escepticismo sobre la solidez del acuerdo de alto el fuego suscrito por el gobierno de Kiev y los separatistas del este de Ucrania, que acaba de entrar en vigor, y con gran conmoción por la decapitación del segundo periodista norteamericano a manos de los yihadistas, se clausura la Cumbre de la OTAN celebrada el Gales. Respecto al primero de los asuntos, el de Ucrania, que lleva cinco meses de combates  en el este del país a causa de los separatistas, la OTAN crea una fuerza especial, un Grupo de Intervención Rápida, que tendrá su sede en el este de Europa, con vocación de dar “un mensaje claro a Moscú” que desde el inicio alienta a dichos rebeldes, les respalda y es acusada de intervenir claramente en asuntos internos de su vecino. Respecto al segundo asunto, el del Estado Islámico, a instancias de Obama se crea una gran coalición de diez países de la OTAN (EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia, Dinamarca, Canadá, Australia y Turquía) con el objetivo de derrotarlo, aunque queda por decidir qué tipo de intervenciones se llevarán a cabo para conseguirlo. En dicho asunto, el papel de España, que no forma parte de dicho Grupo, será de tipo logístico y al amparo de la Alianza Atlántica, limitándose, como dice Rajoy a que “España será solidaria”. Por lo demás, mientras se busca el apoyo de países árabes y musulmanes, Irán contempla la colaboración con EEUU frente a esta amenaza no sólo para el mundo cristiano, sino también para el musulmán y el judío.
            Entretanto, dos inmigrantes subsaharianos, ambos cameruneses, mueren tras ser rechazados en el último salto a la valla de Melilla a manos de los antidisturbios del lado marroquí de dicha valla, lo que, unido al asesinato de un senegalés en Tánger, pone de relieve los problemas de integración y los conflictos migratorios y racistas en Marruecos. Un marroquí ha sido detenido como presunto autor del asesinato del senegalés; por su parte los inmigrantes inician una marcha de protesta y, tras varias advertencias de la policía para que se dispersaran, las fuerzas de orden público intervienen de “manera contundente”, acabando el asunto de madrugada en el barrio tangerino de Bujalef donde un grupo de marroquíes agrede a los inmigrantes teniendo que intervenir de nuevo la policía con una violencia “desmesurada”, según testigos. Hechos que ya tienen antecedentes y no muy lejanos.
            Por cuanto a España se refiere, más de lo mismo. El soberanismo catalán y la corrupción de los Pujol, que. al final, vienen a confluir, acaparan casi toda la información. La propuesta del PP, por boca de Cospedal, de unir fuerzas, generando una gran coalición para mantener a Cataluña dentro de España, sólo la respalda UPyD; el resto de partidos (Ciutadans, Unió y PSOE) la han rechazado de inmediato. El PSOE, empeñado en “tender puentes” con el nacionalismo, rechaza la ocurrencia del PP de Rajoy, que llama a los partidos a “defender la unidad nacional”. Ambos, a mi juicio, se equivocan una vez más. Ni chalaneos innecesario, ni frentismos anti nada. Menos aún el enfrentamiento discrepante entre ambas posturas, que sólo favorece a los independentistas. La clave, sólo y exclusivamente, está en imponer el respeto y acatamiento a la legalidad democrática vigente. Ahí es donde han de encontrarse todos los demócratas y, para ello, no es necesario caricaturas de márketing de cara a la galería ni por parte de unos o de otros. En vez de barricadas frente al independentismo (cada uno es libre de optar dentro de la ley por el objetivo que le apetezca) lo que se requiere es poner de forma contundente la barrera de las reglas de juego democrático establecidas. Es lo único que sitúa de un lado a los demócratas y de otro a los totalitarios. Montoro por su parte anuncia que para 2015 el estado destinará 1.720 millones de euros más a Cataluña. Me parece muy bien; y lo que Cataluña, como las demás autonomías, necesite, aunque ello nada tiene que ver con el independentismo. No se trata de vender o comprar nada, aunque, visto lo visto, convendría simplemente que se velara por el destino final de dichos fondos que pagamos entre todos los españoles, incluidos los catalanes.
            Y hablando de fondos supuestamente malversados o de procedencia dudosa, nuevos datos del caso Pujol (o de los Pujol, como prefieran) desvelan que Marta Ferrusola y sus dos hijas retiraron 227.000 euros antes de la confesión forzada de su padre. También se sabe que los Pujol, en esa Cataluña suya, utilizaban el servicio de escolta de los mossos para realizar trabajos no relacionados con la seguridad como, entre ellos, sacar los perros de la familia a pasear, aunque ahora, tras la nueva situación, dichos mossos se nieguen a hacerlo. ¡Menudo problemón para la familia garantizar el paseo de sus perros a partir de ahora!. Y por si todo ello fuera poco (las desgracias nunca vienen solas) una tal Adelina Fernández, “meiga” o adivina de oficio, dice que por su consulta pasaba “toda la cúpula de CiU” y que “Pujol no irá a la cárcel porque los sinvergüenzas tienen suerte”. No va desencaminada la señora, aunque se le olvide añadir que tal como está la justicia lo extraño es que tengan mala suerte. Y, para colmo, sale Felipe González diciendo “nunca he creído que Pujol sea un corrupto” y que puede tratarse de una “operación de cobertura” hacia sus hijos. En fin, así cualquiera. Sólo falta hacerle a Pujol un reconocimiento público como padre ejemplar, no sólo de Cataluña sino de toda España, sacrificado por el bien de sus hijos. Ya hay quienes en tertulias televisivas se quejan de quienes nos metemos con el ex Molt Honorable por razones políticas. Y qué, si así fuera. ¡Acaso no ha sido el genuino representante del Estado en Cataluña durante años y años! ¡Acaso no tenemos derecho a conocer todos los detalles de su cínica conducta! ¡Acaso no es razonable que, como en otros casos, se pida justicia y, sobre todo, la devolución del dinero chuleado!  En fin, sin comentarios.
            Menos mal que a partir de ahora los fondos para el empleo y la formación estarán vinculados en un 60% (algo es algo) a los resultados obtenidos, pues, tras la amarga experiencia de los cursos de formación en Andalucía, es lo mínimo que se debe hacer. Así debiera hacerse para el resto de asuntos pues, a la vista está, no se trata de gastar más, sino mejor, aunque algunos defiendan siempre gastar más, no por el interés de prestar mejores servicios, esa es la excusa, sino porque así se llevan más, especialmente cuando la “mordida” se calcula en porcentajes.
            En fin, para terminar, se especula con las repercusiones políticas que pueda acarrear el incidente de tráfico que protagonizó Esperanza Aguirre. Los jueces estiman que su comportamiento pudo ser un delito de desobediencia y no sólo una falta, lo que, teniendo en cuenta que Rajoy abordará en octubre las candidaturas autonómicas y municipales, puede dificultar sus opciones como candidata al coincidir con el proceso judicial. Muchos pensarán que no hay mal que por bien no venga.


                                               Jorge Cremades Sena