martes, 30 de septiembre de 2014

EL TC SUSPENDE LA MASCARADA INDEPENDENTISTA

                        Queda suspendida cautelarmente tanto la Ley de Consultas catalana, aprobada ex profeso para dar apariencia de legalidad al ilegal proceso independentista, como el ilegal decreto de Mas convocando el referéndum del 9-N. Es la consecuencia directa e inmediata de la admisión a trámite por parte del Tribunal Constitucional de sendos recursos presentados por el Gobierno. Los magistrados paralizan así por unanimidad los actos derivados de la Ley recurrida, mientras Rajoy exige al President que lo acate y lo asuma como requisito para negociar siempre dentro de la legalidad, advirtiéndole que no conseguirá “nada fuera de la ley”, en tanto que Homs, desde la Generalitat, responde que el paso dado “es un error de consecuencias mayúsculas”, sin entender que el inmenso error es de quienes pretenden actuar fuera de la Ley en un Estado de Derecho. El TC aclara a Artur Mas que dar un solo paso más sería incurrir en la más estricta ilegalidad, quedado así la pelota en el tejado de la Generalitat. En sendos recursos, con un buen puñado de solventes argumentos, en que la Abogacía del Estado tacha de “visible insumisión a la Constitución” el órdago soberanista, se desmonta todo el falso andamiaje urdido por los independentistas para realizar el referéndum encubierto que, según Rajoy y el sentido común, “atenta contra todos los españoles”, titulares de la soberanía de forma indivisa, recordando que la Constitución “no prohíbe” que se proclame que España sea un “Estado Federal o Confederal en el que convivan varias naciones”, depositarias de un derecho a decidir o “autodeterminarse políticamente”, aunque lo único que exige “es que para cambio tan extremo de cambio constitucional se siga el procedimiento” previsto en su art. 168: respaldo de dos tercios del Congreso y el Senado y posterior referéndum, obviamente en toda España. Es tan sencillo que lo entiende cualquiera que esté dispuesto a entenderlo. Obviamente, tanto Sánchez (PSOE), como Rosa Díez (UPyD), así como Rivera (C´s) respaldan al Gobierno en esta coyuntura, aunque, a mi juicio, no toca en este instante matizar, como hace el socialista, sobre el objetivo de reforma constitucional. Lástima que otras opciones políticas, no independentistas, sean incapaces de ponerse a la altura de las circunstancias. Ahora sólo toca atajar esta locura totalitaria y evitar, con la ley en la mano, que siga adelante.  
            Y es una verdadera lástima también que la deuda de Cataluña sea puesta bajo revisión negativa por parte de la agencia Fitch, que advierte que sin el apoyo del Estado pasaría a “bono basura”, siendo “improbable que los inversores compren la deuda de Cataluña”. Es la consecuencia evidente de un gobierno, el de Mas, que, considerando no ya prioritario sino casi exclusivo objetivo independentista, se olvida de las verdaderas necesidades de los catalanes que, como las del resto de españoles, sólo pueden paliarse con un esfuerzo casi exclusivo para salir de la crisis. Por cierto, hablando de crisis, conviene hacer un reconocimiento sin lugar a dudas a la labor de Cáritas que en España atiende ya a dos millones y medio de necesitados, superándose en voluntarios y donantes para, con menos fondos públicos, atender este año a 600.000 personas más que en 2012. Y eso que en el resto de España no es necesario gastar en aventuras soberanistas ni identitarias, pues, en caso contrario, los pocos fondos públicos aportados a Cáritas se irían, como sucede en Cataluña, por las cloacas. Entretanto, el PP exige a Mas que aclare en el Parlament si tuvo negocios en Liechtenstein.
            En cuanto a otras cuestiones, sobre el incidente de tráfico de Esperanza Aguirre, los municipales contradicen a los cinco agentes de movilidad, manifestando que “Ni hubo sirenas ni persecución”, por lo que la ex Presidenta madrileña dice que “la mentira tiene las patas muy cortas”. Entretanto, el nuevo Ministro de Justicia, Rafael Catalá, tras la toma de posesión del cargo, manifiesta que modificará la Ley de Tasas de Gallardón. Y, obviamente, el pésame a la familia de Miguel Boyer, el superministro del primer gobierno de Felipe González que a los 75 años de edad ha fallecido a consecuencia de una embolia pulmonar; descanse en paz.
            Para finalizar, fuera de nuestras fronteras, las protestas de Hong Kong, el mayor reto de China desde Tiananmen, con decenas de miles de ciudadanos, la mayoría estudiantes, siguen exigiendo con fuerza mayor democracia, desafiando la represión policial, mientras el ala más dura del régimen chino pide que los militares intervengan. Esperemos que lo antes posible se llegue a una situación satisfactoria.

                                               Jorge Cremades Sena