jueves, 25 de septiembre de 2014

MONSTRUO SUELTO, LA HISTORIA SE REPITE

                        Por fin, en una magnífica operación policial ha sido detenido en Santander el supuesto agresor sexual de menores en Madrid, conocido como el monstruo de Ciudad Lineal, que, desde hace un año, traía de cabeza a varios barrios de la ciudad, generando una verdadera psicosis en su población. Se trata de un tal Antonio Ortiz, cuarentón, divorciado, obseso de los gimnasios y con un hijo de 17 años, que, tras intuir que la policía le pisaba los talones en la capital, había decidido esconderse en un domicilio de sus familiares en Cantabria. Pero, al margen de los detalles de la detención, con la pertinente felicitación a la Policía por su excelente trabajo, y al margen de la forma de proceder de tan repugnante monstruo para secuestrar y abusar de las niñas, a las que daba chucherías con tranquilizantes, lo más inquietante es que semejante depredador sexual, al que ahora se le atribuyen cinco ataques a menores (además de algún que otro intento frustrado), ya había sido condenado a prisión por un hecho similar y había cumplido varios años de condena en la cárcel (de donde jamás debiera haber salido sin garantías de su rehabilitación) hasta obtener en 2006 el tercer grado por “buena conducta”. Esto es precisamente lo más indignante de la situación, sobre todo porque no se trata de un caso anecdótico aislado, ya que, lamentablemente, este tipo de indignantes casos se produce con demasiada frecuencia. Por tanto, la historia se repite y, de nuevo, un monstruo suelto, que, siendo una bomba de relojería, anda libre tras cumplir unos años de condena, rebajada por diferentes circunstancias y sin estar rehabilitado, causa pavor e inseguridad a los ciudadanos por culpa de este sistema de pena máxima tasada, cuando, en el resto de Europa, con la cadena perpetua revisable dicha situación, salvo error anecdótico, sería prácticamente imposible. Aunque sería ocioso por mi parte que, ahora y aquí, relate el listado de precedentes parecidos de tan triste recuerdo, de tan intensa indignación y de tan innecesario dolor (en mi Blog Ojo crítico, http://jcremadesena.blogspot.com.es/, podéis consultar casi una decena de artículos al respecto, debidamente argumentados), no puedo resistirme, una vez más, a denunciar públicamente que con nuestro sistema penal ni se garantiza la reinserción de los condenados, ni, por supuesto, la seguridad de los ciudadanos en general. A las pruebas me remito. ¡A qué esperan nuestros legisladores para revisarlo! ¡Cuántas víctimas más han de haber para ello! Situación indignante que no debiera prolongarse un día más, se mire como se mire.
            También es indignante que, mientras nuestro Jefe de Estado, el Rey Felipe, en su primer discurso en la Asamblea de la ONU alaba la España que “ampara a todos en sus distintos territorios” y “defiende la integridad de los Estados” (mejor foro que la ONU, imposible), apostando por un país renovado y diverso dispuesto a preservar la democracia         , se esté dando en nuestro país, en esa España a la que se refiere Felipe VI, el mayor desafío a la democracia, con un Artur Mas apurando a su conveniencia (al parecer por discrepancias entre sus consejeros Homs y Gordó) la materialización de su descabellado órdago al Estado de Derecho, cuando, como dice Felipe, en España se ampara, sin lugar a duda alguna, “a los distintos territorios en su diversidad”. Por tanto, nunca mejor momento, para despejar incertidumbres, que esta reivindicación por parte del Rey en Naciones Unidas de la soberanía e integridad de los Estados. Un buen estreno del monarca en tan importante escenario.
            Y mientras tanto se conoce, según un informe policial, que los Pujol, sólo desde hace cinco años, han movido nada menos que 581 millones fuera de España. El informe detalla cobros y pagos de miembros de la familia y de sus sociedades, controladas especialmente por Jordi, Oleguer y Josep. Un verdadero pastizal, según informaciones recabadas en entidades financieras de Suiza, Andorra, Luxemburgo, Islas Guernsey y Jersey, y, todo ello, sin incluir el dinero de las empresas que manejan a través de diferentes testaferros. Es evidente que para algunos el negocio nacionalista e independentista ha sido más que sustancioso. Y, curiosamente, ni una medida cautelar. Investigados sí, faltaría más, pero todos en la calle sin ningún tipo de cautelas.
            Por su parte el Gobierno de Rajoy se está especializando en rectificaciones. Si la de la reforma de la Ley del Aborto está generando una verdadera alarma en el PP por la división en el gabinete ante el alcance de la medida (al parecer, ya en junio intentó Rajoy parar a Gallardón al conocer los resultados de los sondeos), la rectificación reciente sobre la financiación del fármaco contra la hepatitis C por parte de Sanidad sólo puede generar alegría y concordia, pues el alcance de la medida es muy positivo. Una reacción de Sanidad digna de aplauso, pues mantener la situación anterior era sencillamente intolerable. Tampoco está nada mal que Empleo pida “vía libre” a Hacienda para elevar un 0´5% las pensiones en los próximos presupuestos; algo es algo y, acostumbrados a que últimamente unos y otros hicieran con las pensiones lo que les venía en gana (supongo que por razones bien fundadas), más vale poco que nada o, incluso, que te las rebajen.
            Y fuera de nuestras fronteras el yihadismo sigue haciendo estragos. Extendido ya hasta Argelia, donde ha sido asesinado el rehén francés que tenían retenido, es la gran preocupación de la Comunidad Internacional. Esta ejecución, como las anteriores, suena a venganza sin piedad por la intervención de Hollande en Irak y los bombardeos en Siria. Mientras, Obama preside el Consejo de Seguridad para impulsar la lucha contra el Estado Islámico.
            En cuanto a los deportes se refiere, mientras el Atlético triunfa a balón parado y con otro cabezazo de Miranda vence en Almería, 0-1, el Málaga en su casa echa el freno al invicto Barça, 0-0, que, prácticamente, no tiró ni una sola vez a puerta.

                                               Jorge Cremades Sena