martes, 16 de septiembre de 2014

ESPÍRITU DE LA TRANSICIÓN EVAPORADO

                        Por una vez y sin que sirva de precedente voy a estar de acuerdo con Artur Mas en algo, pues acaba de decir que “el espíritu de la Transición se ha evaporado” y, a mi juicio, lleva toda la razón. Aquel espíritu de consenso, de acuerdo y de concordia en asuntos fundamentales, en definitiva, en asuntos de Estado, entre fuerzas políticas bien dispares, que fue modélico para transformar un Estado Autoritario en un Estado de Derecho sin excesiva violencia, prácticamente ha desaparecido. Ni siquiera es válido hoy para conservar los pilares del propio Estado de Derecho, pues con el disenso, el desacuerdo y la discordia permanente estamos empeñados en destruir el edificio. Pero, en todo caso, Mas no dice que, aunque todos tengamos cierta responsabilidad en el asunto (al fin y al cabo, el responsable es el pueblo, es decir, todos), él, que es uno de los principales protagonistas como dirigente político del acoso y derribo al Estado de Derecho, tal como hacen otros, es el principal responsable de tamaña irresponsabilidad, pues, como gobernante, ni puede ni debe dinamitarlo, sino todo lo contrario. Bien conoce, o debiera conocer, que aquel espíritu de la Transición quedó plasmado en la Constitución vigente como el marco definitivo e irrenunciable dentro del cual los españoles resolverían todas las discrepancias, incluidas las propias reformas constitucionales, pero siempre conforme a los procedimientos y reglas establecidas democráticamente. Y bien sabe que los gobernantes legitimados constitucionalmente, como él, no sólo son irresponsables, sino además delincuentes o traidores (llámese como se quiera) si en vez de cumplir y hacer cumplir la ley, como juraron o prometieron al acceder al cargo, lo utilizan para todo lo contrario.
            Seguramente Mas, al darse cuenta de lo anterior (más vale tarde que nunca), dice ahora que “se tiene que votar el 9-N con plenas garantías”, provocando las iras de su socio Junqueras que pretende llevarle al precipicio, si es que ya no está en él, sea como sea. El President, que apela a la unidad de acción entre las fuerzas soberanistas, reconoce ya que adelantará las elecciones si no se celebra la consulta, dando por hecho que el Tribunal Constitucional tumbará el referéndum y que ERC, en ese caso, le retirará su apoyo si no hay votación.
            Entretanto el primogénito de Jordi Pujol, niega todo lo que se le imputa en el amplio interrogatorio del juez Ruz, quien, manteniéndole imputado, le deja en libertad sin ningún tipo de medidas cautelares, entre otras cosas porque nadie las solicitó. Ahora resulta que buena parte de la inmensa fortuna que amasó Jordi Pujol Jr. fue en las legislaturas de Maragall y Montilla, es decir, con los gobiernos del tripartito de tan siniestro recuerdo en todos los sentidos. Que ni la propia Fiscalía haya solicitado medidas cautelares ha enojado, con toda razón, a los policías, pues no se puede entender que toda la documentación aportada por la UDEF (el ex President Pujol, cuando se publicaron sus presuntas fechorías en base a dichas investigaciones preguntó con chulería y cinismo que qué era eso de la UDEF) se considere insuficiente. ¿Qué les parece el asunto? El vástago de los Pujol, se niega a declarar sobre la famosa herencia oculta de su padre en Andorra (está en su derecho) y, en cuanto a lo suyo, asegura en sede judicial que no cobró comisiones y que, en todo caso, los trabajos que realizó se hicieron en épocas posteriores a las que su papá fuese President. No se sabe todavía si los trabajos a los que se refiere eran trabajos de magia, pues, de otra forma, no cabe en mente humana entender que en tan poco tiempo (durante el tripartito) cualquier trabajador, por cualificado que esté, pueda amasar tan inmensa fortuna como la que él tiene, obviamente en paraísos fiscales. Si esto sigue por tales derroteros, mal asunto. Y luego nos quejaremos de quienes mantienen, casi como único argumento electoral, que nuestro sistema democrático está podrido y hay que cambiarlo por el que tienen en mente. Y luego nos sorprenderemos de que incluso muchos ciudadanos, que lo están pasando mal, les voten.
            También sorprende que los funcionarios que trabajan cara al público tengan que ser protegidos para evitar las agresiones “in crescendo” que se están produciendo en su trabajo, como si ellos, trabajadores y servidores públicos, fuesen los culpables de los presuntos agravios que tengan los ciudadanos. Entre las medidas se estudian, entre otras, colocar mamparas y alarmas, además de instalar más cámaras en las oficinas públicas. Y mientras Gallardón se plantea dimitir si se retira la Ley del Aborto (eso sí, esperaría hasta que remita la amenaza del referéndum catalán), los obispos recuerdan al Gobierno que “la ley del aborto es una promesa electoral”; en esto, es indiscutible que llevan razón.
            Quien no lleva razón es la Liga de Futbol en cuanto a la deuda que el futbol tiene con Hacienda, 564 millones, que son 82 más de lo que admite, y en la reducción de la misma en el último año que ha sido 99 millones y no 165. Y, mientras el Corte Inglés aborda el nombramiento de Dimas Gimeno, llegan los números rojos al museo Thyssen, que perdió 5´2 millones de euros en 2013.
            En cuanto a noticias del exterior, Cameron le dice a Escocia que “si dejais Reino Unido será para siempre” (es obvio, no se va a establecer un periodo de prueba para, si les va mal, volver al redil); y en Marruecos la caída de consumo de alcohol es un claro indicativo político y parece que detrás de las trabas fiscales al vino y la cerveza está el auge islamista. Por cierto, en la alianza de los 30 países contra el yihadismo, que acuerdan tomar “todas las medidas” para acabar con el Estado Islámico “con todos los medios”, España, que se suma a la misma, no tendrá un papel preciso.


                                               Jorge Cremades Sena