viernes, 23 de enero de 2015

EL BCE DA LA TALLA

                        Superando incluso las previsiones se confirma la noticia de ayer: la compra masiva de deuda pública por parte del BCE. Ya era hora, por más que le pese a Merkel y a algunos alemanes. En definitiva, el BCE dedicará más de un billón de euros para estimular la economía de la eurozona, por lo que los mercados celebran dicha medida para animar la inflación. De esta forma intenta Draghi descongelar la zona euro con una compra de bonos más ambiciosa de lo que se había previsto y durante año y medio, calculándose que en dicha fecha se habrá estabilizado la economía europea. Así, el BCE comprará deuda por unos 60.000 millones al mes hasta septiembre de 2016, activando el plan de estímulo hasta dicha fecha. Una buena noticia, sin lugar a dudas, que ha sido bien acogida por los mercados y que en España se ha notado inmediatamente con una subida importante de la Bolsa y una bajada de la prima de riesgo que se sitúa en 96 puntos. ¡Quién lo iba a decir hace pocos meses! Por otra parte, según la EPA, en 2014 se han creado 434.000 empleos, bajando la tasa de desempleo hasta el 23´7% y el desempleo neto en 477.900 personas. No en vano, Merkel, contenta porque las políticas de Rajoy están dando resultados positivos, dice contundentemente que “España es el ejemplo”, mientras Rajoy, en un artículo publicado justo cuando se inaugura la Convención del PP, sostiene que “éste es un año clave para culminar el camino que va de la recuperación a la prosperidad”. Al final es innegable que la recuperación de la economía en España es un hecho, a pesar de que todavía queda un largo trecho para conseguir un mínimo grado de satisfacción colectiva. Si, de una parte, no es cuestión de echar al vuelo las campanas del triunfalismo, de otra parte, carece asimismo de sentido echar al vuelo las campanas del pesimismo. Al margen de la crítica que quiera hacerse sobre la calidad del empleo, sobre el mérito o demérito de la UE o de Rajoy en la recuperación o sobre las causas externas (como la caída del petróleo, etc) que han favorecido la recuperación, sería de cretinos negar la evidencia que, por otra parte, reconocen todos los organismos internacionales. Y, como españoles, debiéramos sentirnos mínimamente satisfechos de que estemos superando, con graves dificultades, el socavón económico en el que nos hemos metido. En situaciones así, gobierne quien gobierne, debiera ser lo de menos. Lo importante son los resultados.
            Aunque, como casi todo se mide en clave electoral, los diversos partidos andan enredados en aquellos asuntos que les pueden causar consecuencias inevitables, bien sean positivas o negativas. Mientras el PP echa un órdago a la mejora económica para ganar las elecciones, el juez requisa los contratos de Madrid con la red Púnica, cuya operación avala la implicación del entorno del Presidente de la Comunidad Madrileña en los pagos ilícitos; y, entretanto, sale Bárcenas de la cárcel, generando todo tipo de especulaciones sobre qué hará a partir de ahora, aunque, nada más salir dijera que “Ni el PP ni Rajoy tienen nada que temer”, manteniendo que “volvería a actuar igual”, que no se arrepiente de nada, y, en tono irónico, que había “hecho caso” al Presidente Rajoy ya que “Luis ha sido fuerte”. Y mientras Pablo Iglesias busca en Grecia el impulso de Syriza, interviniendo en el mitin final de campaña junto a Tsipras (al parecer también asiste Cayo Lara, pero relegado y casi de incógnito), Monedero dice ahora que explicará sus cobros si le da permiso Venezuela, tras haber cobrado nueve veces el salario máximo que propugna Podemos. Y, mientras IU se rompe en Madrid por la guerra abierta entre Tania Sánchez y el aparato del partido, en el PSOE se pacta una tregua hasta las elecciones municipales, ya que Pedro Sánchez y Susana Díaz acuerdan mantener la unidad del partido hasta mayo, con lo que el Secretario general apoyará a la lideresa andaluza en las elecciones anticipadas y, a cambio, ésta no le cuestionará. Con este panorama, casi carece de importancia que Esperanza Aguirre, al parecer, esté perdiendo apoyos dentro del Gobierno como candidata a la alcaldía de Madrid; para muchos, está más que claro que ella será la indiscutible e indiscutida candidata.
            Y fuera de nuestras fronteras, la presidenta de Argentina ya admite que la muerte del fiscal no fue un suicidio (ahora se apunta a un complot contra su Gobierno); el Papa declina finalmente visitar Ávila en 2015 (su agenda está saturada); y Cuba vive con emoción el inicio del histórico diálogo bilateral con EEUU, ya que muchos cubanos, ansiosos por la libertad, extienden el grito de que “nunca pensamos que llegaríamos a ver esto”… desgraciadamente, otros muchos compatriotas suyos durante este medio siglo de dictadura murieron sin verlo.                   

                                                Jorge Cremades Sena